Dorita
29 de Enero, 2012 7
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Había una vez ….. , esta es la frase con que cada noche inicio la lectura de algún cuento de hadas para mi pequeña hija, pero en esta oportunidad, solo quiero contarles un pequeño y aislado pasaje en la vida de alguien o mejor dicho de mi percepción sobre un momento en la vida de alguien y de cómo esa persona me entregó algo, una estela de su energía vital y la forma en que esa energía nos conmueve y genera algo en nosotros.

La protagonista de esta historia podría llamarse sin lugar a dudas Cenicienta, ya que era la encargada de la limpieza de las oficinas donde trabajo, pero en realidad su nombre y mi homenaje es a Dora, Dorita.

Las descripciones tal vez aburran y dispersen la trama del relato, pero esta mujer se merece mínimamente y de mi parte, les entregue, al menos una fotografía mental, un soplo de lo que en algún momento fue su envase vital.

Dorita tendría hoy, y digo hoy, ya que hace tres semanas su ser se transformó en sueño, cincuenta y ocho años, tenía una estatura y conformación diminuta, no medía más de un metro y cincuenta y cinco centímetros, con un peso de cincuenta kilogramos, lucía permanentemente bien arreglada con un impecable delantal azul, jamás faltaba la sombra en sus ojos, el delineado y las uñas prolijamente pintadas, (no alcanzo a comprender como hacía para mantener sus uñas de ese modo, ya que me tocó verla metiendo mano en la limpieza a diario), mantenía su pelo corto con un jopo que caía constantemente sobre sus ojos, encargándose ella misma de retirarlo a regulares intervalos, con un ligero ademán, que realzaba la dimensión de sus ojos y la franqueza de su mirada.

La primera vez que conversé con ella, más allá del saludo diario, fue a consecuencia de haberme solicitado formalmente una entrevista a través de mi secretaria, la recuerdo entrando a mi oficina, se notaba que la escena había sido practicada e imaginada en su mente incontables veces antes de atreverse a entrar,

Discúlpeme Dr. Juan, pero necesitaba hablarle, le tengo que comunicar que debo aumentar la factura por los servicios de limpieza en un 15%, - dijo

Y mire traje acá anotado lo que aumentaron los artículos de limpieza - dijo

Y ve, acá está la factura!!, -dijo

Y también a las personas que trabajan conmigo, salió un aumento del gobierno -dijo

Recién en ese instante tragó saliva, respiró y se preparaba para proseguir, a una velocidad frenética

Siguió hablando, la interrumpí,

Dorita, está bien, no tenés que convencerme de nada, yo voy al supermercado y se que las cosas aumentan – le dije

Si y, también los sueldos, yo absorbí el aumento de los sueldos de los chicos, pero ya no puedo más, se da cuenta - dijo

Ya está Dorita, no hay problema, lo que planteás es lógico y está dentro de mis atribuciones poder decidir sobre ello.- le dije

Hay Dr. Juan (suspiró aliviada) no sabe cuanto se lo agradezco, es que sino no iba a poder seguir más. - dijo

Dorita no tenés nada que agradecerme, lo que me planteas me parece correcto. – le dije

Mi relación con ella siguió como siempre, solo con el agregado de comentarios adicionales durante el saludo, pero todos ellos de forma.

Al cabo de unos años…..

Me pidió Dorita que quería tener una reunión con vos, si puede ser esta tarde- dijo mi secretaria

Que carajo le pasa, ahora? , tengo una de kilombos –dije

Me parece que quiere renunciar- dijo mi secretaria

Bue, decile que venga esta tarde- dije

El tema de la limpieza de la oficina era minúsculo y no debía, perder demasiado tiempo en ello, en realidad, no se me ocurría porque demonios, abandonaría el trabajo, esa mujer.

Al llegar la tarde, observé como Dorita entró a mi oficina, esta vez estaba tranquila, y su lenguaje corporal mostraba síntomas de alguien que se encuentra relajado.

Cómo le va Dr. Juan, se que Adriana, ya algo le comentó – dijo

Es verdad, lo que no entiendo es por qué te querés ir Dorita –dije

Sabe que pasa Dr. Juan, es que el maltrato a que nos somete el Sr. Guillermo ya rebasó los límites, ahora quiere que despida a Ramon y sabe por Qué?, porque es gordito y tiene un arito, a Ud. le parece!!., y esta es solo una.

Ud. sabe que la gente que hace este trabajo no es porque le gusta, sino porque no le queda otra, y no es fácil conseguir gente de confianza, que trabaje y además yo mucho no puedo pagarles – dijo

Pero Dorita quedate tranquila, lo de Guillermo, lo manejo yo, el es así, hay que aguantarlo porque es el dueño, pero en el fondo no es tan malo – le dije

Dr. Juan Ud. sabe todo lo que hicimos en el momento de las reformas de la oficina, trabajamos por las noches, de madrugada y jamás vine a reclamarle un centavo extra y sabe que lo hice por Ud- dijo Dorita.

Bueno, Dorita, no hay problema yo quiero que sigas y Ramoncito también, me parece un buen pibe, yo le hablo a Guillermo, y él no se va a animar a tener un problema conmigo por esto, de eso estoy seguro, quedate tranquila que, yo me encargo – le dije

Yo se lo agradezco Dr. Juan pero, tengo dignidad, mi empresita es muy pequeña y en ella, elijo a mis empleados, y con el resto de los clientes que tengo me las puedo arreglar para seguirle pagando el sueldo a mis chicos, no es justo que no se valore jamás lo que nosotros hacemos, recuerda cuando se olvidaron un fajo de billetes sobre un escritorio, personalmente llamé a la casa del Sr. Guillermo para avisarle, jamás faltó nada y el trabajo me parece que siempre se hizo bien, entonces que me quieran decir a quien debo contratar o a quien no, y que mis chicos se toman un café de más y tantas otras pavadas, me hace mal, yo se que Ud. me va a entender, Por Qué Ud. es pueblo, yo se que Ud es pueblo – me dijo

El brillo en sus ojos mostraba que sus lágrimas, estaban retenidas aun y solo lo estarían por un instante.

Puedo encender un cigarrillo – me consultó

Por supuesto Dorita, puedo hacer algo para que cambies de opinión? – le pregunté

No, pero gracias, gracias por ser pueblo y adiós – dijo

Se retiró sin dejarme ver como las lágrimas se derretían en sus mejillas.

Tomé mi portafolios, salí de la oficina y comencé a caminar rumbo a la cochera, algo había retumbado en mi interior, esa frase, cómo pudo saberlo?, Si me esforcé tanto en ocultarlo, durante tanto tiempo, hasta adopte las formas y el lenguaje de los patrones, jugué sus juegos, viví sus rutinas, escupí casi todas sus frases darwinianas, solo para escaparme, para no sentir el dolor y la desazón de la derrota. Sin embargo esa simple mujer me había desenmascarado, había llegado a lo más oculto de mi conciencia.

Subí al auto sin poder dejar de pensar, en que había fallado, seguramente algo se estaba escapando de mi control y eso no debía pasar.

Luego de transcurrido un tiempo, logré que la empresa de Dorita, realizase las tareas de desinfección, era un trabajo nocturno, las facturas y el pago estaban a mi cargo.

En cambio, no pude seguir jugando juegos, viviendo rutinas y proclamando frases gorilas, el haber sido descubierto me quitó el oprobioso peso del engaño, me permitió reencontrarme y poder comenzar a elegir, preferí arriesgarme a sentir el dolor y la desazón de la derrota, preferí sentir.

No creo que Dorita jamás haya imaginado, la influencia de sus palabras en mi persona, ni siquiera se en realidad que intentó decirme en aquella oportunidad.

Mientras estuve de vacaciones, le dejó un recado a mi secretaria, en el cual pedía disculpas por no poder seguir efectuando las tareas de desinfección, dado que no se encontraba bien y los productos que se utilizan para desinfectar, podrían afectar negativamente su deteriorada salud.

Dorita estuvo internada durante un mes y en ese breve lapso, su diminuto cuerpo no alcanzó a soportar un nuevo solsticio, solo compartió un par de momentos en mi vida, los suficientes para dejar una marca imborrable, los suficientes para permitirme repensarme nuevamente.

Casi no la conocí y jamás veré siquiera su sepultura, pero a pesar de ello, se puede ver como en mis mejillas se derriten las lágrimas, esas mismas que un día ocultó de mi, al momento de entregarme su más preciado regalo, su dignidad.

7 Comentarios
  1. Nanky, con tu excelente relato “Dorita”, se reafirma en mi sesera la idea que había formado de ti;de que, además de literato, o por ser eso, literaro, tambíen eres de las personas nobles, de las que se interesan por las gentes humildes, de las que lloran cuando ellas lloran, y son felices cuando los desamparados de la fortuna reciben consuelo.
    Em Dorita, he notado tu enorme cualidad para los diálogos.
    Una narrativa bien estructurada, como es tu costumbre. Un derroche de los más dignos sentimientos del ser humano.
    Felicidades.
    Atentamente
    Volivar Martínez (Sahuayo, Michoacán, México)
    (Nota: al terminar mi rutina matina en mi trabajo periodístico, volveré a Dorita, y seguramente estará esa ya normal cascada de comentarios de tus amigos, de nuestros amigos, a quienes, poco a poco, yo, en lo personal, estimo en extremo.

    • Gracias por leer y comentar, te cuento estoy alejado de la Ciudad en medio de las Sierras, y es muy difìcil obtener señal de internet, muchas gracias por tu lectura y comentarios. Saludos desde el medio de casi la nada.

  2. Estimado Nanky, el cuento me gusta mucho, creo que se los sucesores de Dorita, podrían presentar tranquilamente una demanda laboral por distintas causas, claro fuera de este comentario me gustó mucho tu forma de narrar tan clara y sencilla, es una escritura lista para cualquier tipo de lector, el mensaje es triste, real y concurrente en nuestras sociedades.
    Un abrazo
    Natalia

  3. Estimado Nanky, el cuento me gusta mucho, creo que se los sucesores de Dorita, podrían presentar tranquilamente una demanda laboral por distintas causas, claro fuera de este comentario me gustó mucho tu forma de narrar tan clara y sencilla, es una escritura lista para cualquier tipo de lector, el mensaje es triste, real y concurrente en nuestras sociedades.
    Con cariño.- Natalia

    • Muchas gracias por leer y comentar. No puedo explayarme mucho, ya que estoy en un lugar con acceso limitadìsimo a internet. Saludos

  4. Buenísimo relato de escritor un preocupado con lo que pasa a su alrededor y al destino del ser humano, sea cual sea su origen. Conmovedora esa mirada generosa a la Dorita y su gente. Gracias por compartir.

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