El chacal
26 de Enero, 2012 17
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Me senté con cuidado, abrí el libro y bostecé. Derivadas e integrales apuñalaban mi alma. A pesar de ello y por más que no guste, había que seguir, saqué la lapicera, los cuadernos y comencé con la ingrata tarea de resolver ecuaciones, hallar límites, dibujar funciones en las hojas, intentando en vano convencer a mi mente, que todos los fenómenos naturales son descifrables.

A poco de comenzar mis sentidos volaron hacia otros rumbos, como no podía ser de otro modo.

Me detuve en la pintura de Manuel Belgrano, situada en una posición destacada de la biblioteca silenciosa de la Facultad de Ciencias Económicas, para aquellos que no la conocen, dicha biblioteca se encuentra ubicada sobre la morgue Municipal de Buenos Aires. Él me miraba, es más creo que me hablaba, sin embargo en ese entonces no tenía tan afinado el oído como para escucharlo, solo imaginaba que pensaría ese hombre de nosotros, si viviese en la Argentina de 1994, entregaría nuevamente su vida a una causa, dejaría de lado honores, dinero, se expondría a la humillación, al morir abandonado y solo, cuando dió absolutamente todo por sus semejantes, por nuestros sueños?

Un grito me trajo devuelta al mundo de los mortales, fue lo más desgarrador que había escuchado en mi vida,(deseo profundamente que ningún ser humano se vea obligado a oírlo jamás), mi corazón latía asustado, mis ojos se treparon por la ventana, mis oídos sangraban. En el patio de la morgue, una mujer o los restos de lo que fue una mujer, había reconocido el cadáver de su hijo adolescente.

Miré desesperado a mi alrededor, necesitaba alguien con quién llorar, sin embargo todos mis compañeros habían vuelto a sus libros de Economía y Finanzas, se encontraban absortos en ellos mismos, no había espacio para nadie más. No pude evitar la profunda angustia, la imposibilidad de comprender la muerte joven, aquella que es antinatural, esa que trunca el sueño del poder ser, de conocer el amor, de ser parte del ocaso del día, esa puta muerte que no deja sobrevivir a los hijos, esos que todavía no han nacido. Las fórmulas escritas en mi cuaderno se borroneaban, la tinta de mi lapicera no era a prueba de lágrimas. Guardé todas mis cosas en la mochila, arrojé un último vistazo a mis compañeros, quise verlos, sentirlos y sentirme capaz de dar todo por ellos. Abrí la puerta y la cerré con bronca…. casi con resignación.

La muerte subía la escalera, traía esa estúpida y amorfa media sonrisa, tenía estampado el lunar en la mejilla, el desasosiego envolvió mis tripas, era increíble verla tan cerca, luego de haber destruido tanta vida. Caminaba como si nada, su tarea en el subsuelo estaba concluida, ahora se sentaría en la biblioteca a leer Economía y Finanzas. En ese instante Mario Eduardo Firmenich abrió la puerta de la biblioteca y se sentó en el mismo banco que yo había usado, ninguno de los presentes lo reconoció, Manuel Belgrano si y su retrato también lloró.

17 Comentarios
  1. La muerte incomprensible, más aún que las ciencias intentando explicar lo natural, y una pincelada sobrecogedora de historia. Me encanta. Gracias por compartirla e ilustrarme. Saludos.

    • Gracias por leer y comentar. No creo estar a la altura de poder ilustrar a nadie, te comento que lo volcado en el relato en cuanto al Chacal (Firmenich), que yo sepa no está chequeado 100 %, sin embargo hay demasiados indicios que confirmarían que actuó como doble agente, yo me basé en la opinión de algunos militantes de aquel momento y que hoy están vivos, luego de su exilio por España, quienes me han contado su versión de la historia(y confío en su palabra). Fue una época tan convulsionada en mi país, que terminó con tanta muerte y horror, que nunca puedo apartar esos acontecimientos de mi mente. Saludos. Si vienes a Buenos Aires, encantado nos tomamos unas cervezas. Salud.

  2. Estimado amigo Nanky, no tengo palabras para agradecerte tu correo del día de ayer, que me apresuré a contestar: Comprobé que además de un gran escritor,eres un ser humano de nobles sentimientos. Te agradezco tus comentarios, tu solidaridad con mis penurias, que, por otra parte, son parte esencial del ser humano, y así debo entenderlo.
    Reconozco que, tengo un horrible parecido a tu Chacal, pues mira que haber destrozado la hermosa narrativa de Elena Orozco; cuánto le dije de adjetivos y conceptos negativos sobre su formidable obra Flor Marchita, y ¿sabes, Nanky?) su respuesta fue de agradecimiento, de solidaridad a mis sufrimientos actuales familiares, demostrando que es un ser humano en verdad, no una persona del montón.
    Yo, en verdad, no supe cómo disculparme… le critiqué acremente su ortografía… pero, ¿qué importa eso, si tiene un alma destellando luz, luz para todos, aún para mi.
    Qué pena, Diego (Nanky), mi detestable comentario a nuestra compañera Elena.
    Gracias por compartir tu narrativa, tan documentada, tan bien estructurada que la hace emotiva y digna de leerla y releerla. Ahora comprendo cómo muchos compañeros de la red Falsaria desean, anciosamente, tus comentarios, siempre amables, cariñoros, alentadores, sin fijarse en (¿lo digo?) pendejadas como es la nimiedad de no puntuar; ¿qué importa esto, si en un cuento, en una narrativa, se vuelca lo más hermoso del alma?
    En verdad que tú, Nanky, y la admirable Ana Elena Orozco (Elena Orozco, como firma su narrativa), me han dado la lección que en mi vida había recibido: de que existe algo más bello, más admirable que la perfecta aplicación de las reglas gramaticales de nuestro bello lenguaje, y es la amistad, en las cosas buenas y especialmente en los momentos difíciles de nuestra existencia.
    Pero, disculpa por haberme llevado por mis sentimientos en esta ocasión; cuando sólo debería hacer una crítica de tu Chacal… y únicamente una cosa más: tus pasos en el dificil arte literario son de un gigante, que, sin dudarlo, pronto veré en las más famosas librerías, como en la más famosa de la república mexicana: La Gandhi.

    • Estimado Jorge:
      Te cuento al menos en mi caso, las críticas son bienvenidas, ya que son ellas, las que nos ayudan a crecer o a comprender la mirada del otro, que es mas o menos lo mismo que crecer. Estoy seguro Elena, lo debe tomar del mismo modo. Como siempre encantado que leas mis escritos y de recibir tu palabra de aliento. Saludos Cordiales.

  3. Este relato habla de una persona sensible al dolor humano y a las injusticias. Felicitaciones amigo, siempre adelante !

  4. me gusta nanky, el jugar en los cuentos con la muerte como un simbolismo lo veo un poco complicado, pero me gusta como lo has hecho en tu cuento.

    • Muchas gracias por tu lectura y tus comentarios. Para mí este individuo, el Chacal (Firmenich), representa demasiado fielmente a la muerte. Según tengo recabado pasó información para que encarcelen, torturen y maten, a muchos de los que habían sido hasta ese momento sus compañeros. Es una historia sumamente triste, y que no deja de conmoverme. Saludos.

  5. AA QUE HERMOSO RELATO, ai asi lo digo en voz alta porque siempre me transportas a esos lugares remotos en mi mente, gracias por compartir!

    • Muchas gracias por leer y comentar, en realidad es mucho mas hermosa tu novela, me hace sonreir, mi relato solo me provoca lágrimas. Saludos.

  6. Conmovedor y muy bien escrito tu relato Nanky. Tuvimos 20 años de dictadura y muchos personajes como El Chacal. La madre llorando a su hijo me recuerda la estilista Zuzu Ángel buscando rescatar a su hijo muerto por los militares. Su drama fue narrado en una película y también en la canción Angélica, de Chico Buarque. Gracias por compartir. Saludos desde Brasília.

    • Gracias por leer y comentar. Lamentablemente en toda Latinoamérica, hemos sufrido este calvario, voy a buscar la letra de la canción de Chico Buarque, ya que no la conozco y deseo leerla, agradezco profundamente tu recomendación.

  7. Bonitas palabras para descubrir la muerte que todos tememos y intentamos olvidar.
    Enhorabuena, cada día me asombras más.

  8. precioso relato! me ha trasladado y conmovido, es como haber estado en esa biblioteca y sentir el dolor y la indiferencia, doble crimen. muchas gracias por el barniz histórico,que hace mucha falta, me he ido directa al google, jeje. Muchas gracias.

  9. saludos desde Galicia.espero nos hagas conocer más cosas de Buenos aires.

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