El miedo
20 de Junio, 2012 61
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(Nota: lo que leerás, amigo, amiga, es un reportaje, sin hipérboles, ni otras herramientas literarias; es un hecho de la vida real, no se trata de convencer a nadie, ni de causar polémica; si alguien se dice “no creyente”, le suplicaría que se abstuviera de leer, no por temor a algún daño psíquico, simplemente porque lo que aquí se narra contradice muchas expresiones surgidas de un montón de circunstancias, involucrando, por supuesto, a la tecnología, a la ciencia, esa ciencia exacta, aunque limitada).

-0-

Con motivo de la reciente enfermedad de mi esposa, continuamente viajé de Sahuayo a Morelia, en el estado de Michoacán, de la nación mexicana, quedándome tres o cuatro días por semana en la ciudad capital.

A mi enferma la habían atendido en el Seguro Social, y para su recuperación renté una habitación en un domicilio particular, cercano al nosocomio.

Yo dormía sobre una delgada colchoneta tirada en el piso.

El lunes, siete de mayo, a las ocho de la noche, le había dado yo la medicina a mi mujer, que incluía una pastilla para dormir; luego me tendí en el suelo, dejando un pequeño foco que con mil dificultades emitía una tenue lucecita.

Los perros de los vecinos, es decir, los perros que tenían los vecinos para protegerse de los ladrones, no dejaban sus agudos ladridos prolongados, lastimeros, por lo que estuve con el ojo pelón –como se dice prosaicamente- hasta a la medianoche.

De nada me sirvió ponerme los audífonos para escuchar una obra de Mozart, pues con el pazguato caminar de la siniestra noche aumentaba el prolongado lloriqueo que traían los animales.

Vi el reloj: las doce, y aún no lo había dejado a un lado de la almohada, cuando un grito aterrador me engrifó los pelos (todos), espantándome horrendamente.

A los dos minutos se escucharon tremendos golpes en la puerta de la calle.

El hombre de la casa, un fulano fornido, gordiflón, alto de estatura y calvo, bajó a ver quién llamaba a horas tan inoportunas.

Eran la vecina de al lado, que, parada en la banqueta, esperaba, horrorizada.

-Don Javier, ayúdenos, por favor. Mi hija está muy rara ¿Escucha cómo grita? Ha estado así desde la tarde, diciendo un montón de cosas incoherentes.

-Sí, señora, estoy en su casa en un momento; voy a vestirme.

Eso ocurrió; al poco rato llegó el hombre a la casa de la mujer, acompañado por su esposa, Patricia, un ser hermoso, amoroso, valiente, que no dejaba solo a su marido especialmente en los momentos más difíciles, y ése era uno de ellos.

En la puerta los esperaba la señora; los condujo a la sala; en un sillón vieron a una joven de tal vez dieciocho años de edad, arremolinándose y gritando, o bramando, repitiendo una y otra vez:

-¡Eres un gacho! ¿Por qué me pusiste la flor en la cara?

Pavorosamente espantados estaban los papás, un hijo, de unos veinticinco años de edad, y dos jóvenes amigos de la familia.

En determinado momento, haciendo de tripas corazón, como se dice vulgarmente, poniéndose todos de acuerdo, tomaron a la joven y la acostaron en el piso, sobre una alfombra.

Les era muy difícil sujetarla pues ejercía una fuerza formidable; forcejeaba para arrancarse una medalla de San Benito que en el cuello le habían puesto.

Uno de los muchachos la tomaba de los brazos; otro se había sentado en sus piernas, pero ella lo levantó con tal fuerza, que lo arrojó de espaldas contra un ropero enorme, cayendo al suelo desmayado.

Poco a poco fueron llegando más vecinos, pues la joven no dejaba de lanzar espeluznantes gritos; también se asomaron otros jóvenes que se quedaron paralizados, horrendamente espantados.

-A veces la mujercita dejaba sus bramidos para seguir con su reclamo, que repetía una y otra vez:

-¡Eres un gacho! ¿Por qué me pusiste en la cara aquella flor?

Su hermano se acercó a su mamá, y le preguntó:

- ¿Escuchas lo que dice?

-Sí, hijo, ¿por qué dirá eso?

-¡Sí, eres un gacho! ¿Por qué me pusiste en la cara aquella flor? – la muchacha seguía repitiendo.

Y el joven le comentó un secreto a su progenitora:

-Te voy a decir algo que hice cuando murió tu papá hace unos diez años. Yo era un niño, como debes de saberlo. Lo que dice mi hermana, se le dije yo a mi abuelo cuando estaba en su ataúd; me agaché y le comenté, con coraje: eres un gacho. Qué bueno que te moriste. Y de un jarrón saqué una flor y se la puse en la cara. Mi hermana aún no nacía; yo a nadie le había comentado esto.

El joven estaba muy asombrado escuchando lo que repetía su hermana.

Los presentes rezaban el rosario, y de pronto expresó la joven con una voz muy tierna, de niña:

-Mamá, mami, mamita, que se callen… me lastiman… mira… escucha lo que dicen.

Los muchachos estaban sobre ella, para controlarla.

Y le siguió pidiendo a su mamá:

-Diles que se quiten, que me hacen daño.

Sí, quítense –ordenó la mujer.

Pero, de pronto, se levantó la muchachita y mordió a uno de los jóvenes, casi arrancándole un pedazo de muslo del brazo, que quedó desprendido, chorreando sangre abundante.

Muy asustado el papá caminaba apresurado, preguntando: -¿Qué es esto? ¿Qué está pasando?

Y de pronto, la joven lanzó un grito espantoso, para luego quedarse callada, sumisa, llamando a su padre.

-Papi, ven.

El hombre empezó a temblar de terror, pero de cualquier forma se le arrimó a su hija, que se levantó, sentándose en la cama, girando en redondo la cabeza, y con voz ronca le dijo:

-¡Te voy a quitar algo que quieres mucho, porque has sido un desgraciado!

Y se empezó a reír sarcásticamente. El hombre se alejó, terriblemente impresionado.

La muchacha se acostó lanzando horrorosas carcajadas.

Les gritó a los que estaban rezando:

-¡Ya cállense… ya cállense, hijos de puta!

Y nuevamente con voz de niña se dirigió a su mamá:

-Mami, diles que se callen, que se vayan; quiero ir al baño.

A todo esto, ya habían transcurrido más de cuatro horas.

La jovencita se levantó como borracha, o como tontita, y se metió al cuarto del aseo personal.

Su hermano se asustó y exclamó:

-¡Se va a hacer daño! ¡Se va a hacer daño!

Es que la joven aún traía la medalla de san Benito y con tremendo golpe había cerrado la puerta.

El hermano corrió a la cocina por un cuchillo. Todos gritaban: ¡Abre, josefina, abre…!

-Déjenla, déjenla, está en el baño -pedía la mamá.

Cuando el joven logró abrir la puerta, vio que, riéndose horriblemente, su hermana no pisaba el piso, como si la trajeran arrastrando como marioneta; entre todos la agarraron y la empujaron contra la pared, en donde se empezó a golpear.

La mamá fue por una almohada para ponérsele detrás de la cabeza. Retumbaba todo el cuarto; por la pared escurrían hilos de sangre.

Los jóvenes lograron sujetarla y sentarla en una silla, pero con una patada aventó a uno con tal fuerza que lo estrelló contra la pared de enfrente.

Entre todos la sujetaron y la pusieron en el suelo para rociarle agua bendita; ella lanzaba muchas groserías:

-¡Me queman, desgraciados, hijos de puta!

Después se quedó dormida y le pusieron rosarios encima.

Ya casi iba a amanecer.

Al otro día, por la mañana, le llevaron a un sacerdote especialista en exorcismos.

La mamá le preguntó al padre que con qué se salía el demonio y el sacerdote respondió que con una comunión, y les pidió a los presentes que a la joven la llevaran al templo.

Eso hicieron; allí, el padre le ordenó a uno de sus auxiliares que abriera el sagrario y que sacara una hostia; la muchacha se había quedado en la puerta, sentada, como pegada en una silla, y el sacerdote la exhortó:

-¡Por el poder de Dios te pido que te pares y que vengas a comulgar!

La joven se paró y caminó rumbo al sagrario, pero arrastrando los pies. El sacerdote Le dio la comunión, y de inmediato ella se tiró en el suelo, dormida profundamente. Se levantó después de un largo rato, y tranquilamente se fue a casa con sus padres.

-0-

-¿Por qué cree, padre, que le haya pasado eso a la joven? –le preguntó el reportero.

-Según supe, el día de ayer, por la mañana, estuvo jugando a la güija.

-¿Qué es la güija, padre?

-Un juego que venden en Walmart; el problema es que daña dependiendo del demonio que se encuentre en esa tabla. Siempre hay un daño, aunque hay gente a la que no le pasa nada, porque está sin pecado. La güija surgió en Francia; se compone de dos palabras francesas que significan si y no. En 1980 una persona de Estados Unidos, de una secta satánica, compró los derechos y se los vendió a Walmart.

Es como un juego inocente; se comercializa como los Elfos, que aparentemente son juguetes, pero que tienen un espíritu infernal, que se activa, porque para que el demonio actúe en el hombre, debe contar con su libertad.

 

 

61 Comentarios
  1. Esos juegos peligrosos! El hombre que desea jugar con lo desconocido y se atreve a todo y más….así somos los hombres. Miedo ¡cuando te siento es cuando te entiendo!. Me gustó. Un saludo y mi voto

  2. Sonia: muy amable; es agradable saber que una persona tan culta como tú se haga un tiempo para leer mi narración. Muchas gracias.

    Volivar

  3. Volivar, que susto,me ha tenido hasta el final, muy bonito compuesto de los dos extremos, el bien, el mal,que siempre nos habita, gracias otra vez de deleitarme con lo que escribes, aprendo empapandome con ello,voto y espero dormir…… Sin miedo,y sobre todo que la vida fluya liviana,un abrazo

  4. Es un tema al que le he tenido mucho respeto, desde pequeño he preferido que me llamaran miedica antes de probar eso con un grupo de chavales/as…

    Por supuesto un buen texto que me ha dejado un sabor reflexivo al hacerme recordar.

    Gracias por compartirlo :)

  5. Volivar, te felicito, (con tanto miedo), maestría como siempre,te he escrito, me dicen que es doble, pero no lo veo, por eso te lo mando de nuevo, y si recibes los dos, pues mejor, gracias porque sigo aprendiendo, me gusta, tienes mi voto y si, que la vida nos sea fluida en cualquier circunstancia, un abrazo

  6. Vaya! Ahí están los dos,lo siento, no quería molestarte, bueno

  7. bueno apesar de mi ateismo que encantan estos tipos de relatos de terror, siento cierta fascinacion, me recuerda a varios relatos entre los que recuerdo hay uno de guy mauppassaunt, definitivamente excelentemente narrado pero me dejó iniciado esperaba mas narracion que desenmarañara mas la trama. bueno me dejo con la intriga sin embargo tienes mi voto por supuesto

  8. Que buena historia!! Incluso me ha dado un poco de miedo. Parecía como si lo estuviera viendo. Enhorabuena!!

  9. ¡Madre mía! Menuda experiencia la de esta familia. Yo creo que el alma no muere, por eso y ante lo desconocido que no es el más allá, mejor no jugar con ese tipo de juegos. No diré que ha sido un placer leerte porque me dio algo de miedo jejeje….Pero sí a sido una interesante e inquietante lectura.

    Un abrazo y mi voto.

  10. No es nada descabellado lo que has relatado. El ocultismo ha sido practicado desde siempre, aunque la comunicación con los muertos no tiene por qué ser de características negativas o violentas. Muy bien lo dices en el texto, las fuerzas del mal actúan en nosotros, si se lo permitimos.
    El texto está muy bien construido, tiene un enganche desde el comienzo que obliga a llegar al final.
    Muy bueno, volivar.

  11. Me ha encantado tu historia.
    No quisiera pasar por tamaña experiencia. No sabría que hacer, me moriría de miedo. Dios quiera que la chica en cuestión esté bien y haya aprendido la lección.
    Un gran abrazo,

  12. Volivar, excelente narración, aunque me pusiste los pelos de punta e hiciste que recordara un episodio similar de mi infancia. Es un tema que genera muchas preguntas frente a lo espiritual, lo material, en fin. Fuerte abrazo.

  13. Impresionante. Como no tienes mi voto.
    Un saludo

  14. Muy bien narrado, ¡espero no tener pesadillas esta noche! Un saludo, y rezo por su mujer

  15. Impresionante relato Volivar. Mi mente voló hasta el lugar y presenció todo.
    Muchas gracias.
    Richard

  16. Sinceramente me encantó! Escuche muchas historias parecidas y la verdad es que hay muchas personas que por buscar lo diferente se van al extremo de tener que jugar a esa clase de entretenimientos que al fin y al cabo lo unico que genera es maldad y serios problemas… Ojala existiera un juego en donde convoquemos a Dios a estar entre nosotros y a traer paz a este mundo…Tienes mi voto.

  17. Muy buen relato de posesión diabólica, te voto. Saludos

  18. ¿Por qué será que cuando somos jovenes cometemos todos el mismo error? yo también lo hice con veinte años y fue una de las peores noches de mi vida.
    Excelente relato.

  19. Un relato aterrador, y contado de forma que el lector puede visualizarlo perfectamente. Saludos y voto.

  20. Hermoso relato. Me mantuvo tensa hasta el final.

  21. Volivar, magnífico relato. Todavía sigo pegado a mi silla. A pesar de ser ateo, pienso que algunas cosas están mejor sin ser “descubiertas”. Quizás algún día le podamos poner otro nombre a este fenómeno. De momento, mi voto. Saludos.

  22. Volivar. Quizás porque soy atea no me ha producido nada de miedo. Tomo el texto como un relato de ficción y de este tipo tengo muchos. No puedo criticar el tema desde ese punto de vista. Me hizo recordar mucho a “El Exorcista”. Disculpame si te mando una pequeña observación literaria: comienzas el cuento en primera persona (el hombre que acompaña a su mujer que está enferma) y de repente, de la nada, el lector se entera de lo que está pasando dentro de la casa (lugar en el que el narrador no pisó). Lo considero un pequeño error pero que le quita verosimilitud a la historia. Me hubiese gustado más si todo fuera una entrevista del periodista a uno de la familia. Un abrazo.

  23. Lidyfeliz: te agradezco tu observación en cuanto a la trama; tienes razón; la narración debió de seguir en primera persona, pero no, por tonto no pude redactar esto muy bien, y te agradezco, que lo hayas hecho saber; para eso son los comentarios, para superarnos. En cuanto a que seas atea, te felicito por tus firmes convicciones. Te envío un afectuso saludo, agradeciéndote tu amabilidad en leer.
    Volivar, que te estima, amiga ¿argentina? creo que sí, que ya había comentado que eres ciudadana de tan noble nación.
    Volivar

  24. Fanathur: amigo, primeramente recibe un caluroso saludo desde estas tierras mexicanas; después, agradecerte que te hayas molestado en leer esto que puse en la red. Respeto tu punto de vista en cuanto a religiones, pero amigo, esto que narré, sí sucedió… por desgracia… y yo creo, sin tratar de ir en contra de tu ideología, que si existe el mal, es lógico que exista el bien, es decir, Dios. Eso creo, y como bien debes de saberlo, en temas políticos y religiosos es muy difícil entablar una conversación, lo que no impide seguir gozando de la vida, y tener amigos, amigos sinceros como tú, ah, y además tremendamente cultos.
    Gracias por tu comentario
    Volivar

  25. Azulena: amiga, si vieras cuando yo lo estaba escribiendo; para sustos no alcanza uno.
    El asunto más grave es que eso ocurrió; esto no es surgido de la imaginación…. y, estimada, si existe el demonio, por lógica existe su contraparte, la bondad, es decir, Dios. Pero, no me hagas caso; cada uno debe de apegarse a su ideología, y a lo que en su interior sienta que debe de creer.
    Un saludo afectuoso.
    Volivar

  26. Alca: te agradezco que me hayas leído; efectivamente es un relato que causa miedo, por el tema, de la existencia del demonio. Con tal experiencia, amigo, me alejo de todo lo que pueda apartarme de Dios, porque no hay de otras; creo que debo estar con el bien, es decir, con el Creador de todo, hasta de nuestra libertad.
    Atentamente
    Volivar

  27. Reka: lo que sucede es que presentan eso (la güija) como un juego inocente, curioso. Pero son muchas las experiencias de que en esa tabla está un demonio, uno en cada tablita; a veces es el demonio que provoca la pereza en nosotros, o la indiferencia religiosa, la soberbia, la lujuria… en verdad que yo nunca había sabido de esto hasta que lo presencié. Es espeluznante, y concluyente, es decir, determina nuestro pensamiento para nuestros actos futuros: y yo he elegido creer firmemente en el bien, en Dios, pues.
    No queda de otras, según ví, y me enteré.
    Volivar, que te envía un afectuoso saludo.

  28. EXCELENTE RELATO, ES INTERESANTE, ES COMO DIJO ALGUIEN DE SUS LECTORES ALGO PARECIDO AL EXORSISTA, PERO LA VERDAD ES QUE TE MANTIENE INTERESADO DESDE EL PRINCIPIO HASTA EL FINAL, UN LENGUAJE MUY DIGERIBLE. EN FIN TIENE USTED UN VOTO MAS

  29. Hegoz, mi buen amigo Hegoz… efectivamente el relato es un reportaje sobre un hecho demoniaco. Yo lo viví; no me lo contaron. Y así, pues ni modo de negar (yo) que existe el mal, y su contraparte, el bien, Dios, al que estoy decidido a seguir, aunque, por desgracia, es poderosa la vulnerabiliad y la estabilidad moral de nosotros los humanos.
    Volivar, que te envía un afectuoso saludo.

  30. -Agustina Allendez: lo dices muy bien: ojalá hubiera un juego en el que invocáramos a Dios, para nuestro bien.
    Después de lo que viví, narrado en El Miedo, he tratado de ser más comunicativo con Dios, pero, desgraciadamente la voluntad humana se inclina al mal…. ¡Que Diosito nos aguarre confesados! -decimos en México, casi todos.
    Un saludo afectuoso.
    Volivar

  31. Richard: es un honor inmerecido que me hayas leído; ¿un gran pensador ocupándose de mi narrativa? Como para no creerlo, pero, eso sí, te agradezco infinifamente fu comentario, y especialmente el tiempo que amablemente me diste, porque me lo diste, al leerme.
    Gracias, amigo. Yo admiro lo que publicas, lo leo y lo releo, para aprender, claro que también, a menudo, para reirme con algunas ironías de nuestros compañeros, como Mafalda, Territorio sin dueño, ¿sin dueño? creo que me equivoco, porque dice que ya tiene dueño.
    Un saludo.
    Volivar

  32. Ununcuadio: en primer lugar, quiero decirte que a ver si ya cambias el seudónimo, porque, amigo, qué dificultades al escribirlo: que si le falta o le sobra una letra; fíjate en el mío: volivar, así, a lo bruto, sin acento y con esa v de vaca,. Pero, a lo nuestro: muchas gracias por haber leido el Miedo… que en realidad eso fue, miedo, terror en su máxima expresión.
    Te agradezco que reces por la salud de mi mujer; ahora te pido que reces porque se me quite lo torpe, y no deje vulnerar mi moral, como ocurre con todos los humanos. ¿Te diste cuenta del caso del obispo argentino? Si tiene o no amante, allá él y su pobre y desbensijada conciencia; la religión es otra cosa; no consiste en seguir los actos de un ser humano; sino hacer lo que el Maestro nos dijo que hiciéramos, o sea, que seamos agradecidos con el que nos creó.
    Un saludo afectuoso.
    Volivar

  33. Fernando Arranz Platón: te agradezco tu comentario, y el tiempo que ocupaste en leer lo que publiqué. Es lo que ocurrió, y te aseguo que fué horroroso, impresioante.
    Como para correr a meterse en un convento y volverse santito.
    Lástima de la vulnerabilidad de nuesta moral, esa moral que se ladea ahora para allá, y luego para otra parte muy distinta.
    Me gustaría conocer tu perfil y leer lo que has publicado en esta red.
    Un saludo.
    Volivar

  34. Amigo volivar: me permito volver por aquí, para disentir en algo con el comentario de Lidyfeliz, aunque a mi me gustan mucho las correcciones de estilo y de ortografía. Tú comenzaste el relato en primera persona, para ubicarte tú como testigo del hecho, y como narrador. Luego, cuando todos se marchan a casa del vecino, comienzas, como debe ser, a narrar en tercera persona, pues el algo que tú no viste, e inferimos que te lo relató el dueño de casa, al volver (o quizá pudiste sumarte a los curiosos, lo cual también te habilita a narrar en tercera persona). Es mi humilde opinión, espero que nadie se enoje, especialmente Lidyfeliz, que escribe excelentes textos. Un abrazo.

  35. Viola: gracias por haberme leído; es un gran honor para mí; y efectivamente, este tipo de sucesos dejan a uno con miles de inquietudes: que si el más allá, que si el más acá (como decía Cantinflas)… pero, al haber sido testigo de a presencia de un ser malvado, espiitual, que trató de dañar a una inocente jovencita, no queda más que, creer; lo digo por mí; que no trato de influenciar a nadie; estoy convencido de que debemos de volvernos al ser bueno, a Dios, la bondad suprema.
    Eso creo, aunque, por desgracia, es difícil superar la vulnerabiliad de nuestra moral.
    Un saludo
    Volivar

  36. Fiebre de amor: la jovencita está bien; estudia en la universidad de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia, Mich.
    Está dedicada a hacer el bien a sus compañeros. Trata de apartarlos de las drogas, del exceso en el alcohol.
    Ojalá a nosotros nos atrape, pero el bien, Dios, nuestro Padre, nuestro Creador.
    Lo digo, por mí; no trato de ser predicador, que para las cosas de la conciencia, cada quien sabe lo que hace o cree.
    Un saludo afectuoso.
    Volivar

  37. Hugojota: amigo, tienes razón; el ocultismo ha sido la eterna preocupación del ser humano; desgraciadamente el demonio, supremo mal, se mete en nuestras vidas, claro, si lo permitimos.
    Yo, desde entonces, he tratado de seguir el camino del bien; también los que no creen en un ser supremo siguen, y tal vez mejor, ese camino; lo que quise decir es que he tratado de tener comunicación con el Creador; aunque la maladada moral sea tan vulnerable.
    Un saludo
    Voilivar.

  38. 1000Luna: efectivamente, fue una terrible experiencia, con la que me convencí que existe el más allá, a donde tendremos que ir después de la muerte; eso es la creencia mía, que me inculcó la religión católica; y la he fundamentado estudiando Teología (dos años, con maestros calificados; uno de ellos es el actual Cardenal Javier Lozano, originario de Zamora, Michocán, México, una ciudad cercana a Sahuayo, mi ciudad.
    Así, pues, Luna, amiga, la iglesia católica nos impulsa a seguir el bien, para ir a Dios. Esas son las enseñanzas, aunque los ministros de la iglesia hagan cosas delesnables, como el caso muy reciente de un obispo de Argentina; y te diré lo que dijo Cristo al respecto de sus malos represenantes: “hagan lo que dicen, pero no hagan lo que hacen”; te aseguro que no soy fanático, ni predicador, pero esa experiencia que narré, me abrió los ojos.
    Ahora trato de seguir el camino del bien, aunque esta moral humana a veces se ladea hacia donde no debe.
    saludos
    Volivar

  39. Roro: fue terrible, espantosa la experiencia… ¿te imaginas? De pronto constatar, ser testigo de la existencia del demonio… Es como para volverse loco, o tremendamente santo.
    Aquí debo decirte que no soy fanático, menos predicador; soy periodista de profesión, por eso esto de escribir. Respeto las creencias de los demás, pues la libertad es algo muy nuestro. Yo sólo conté lo que ví, y nada más
    Atentamente
    Volivar

  40. Elojonocturno: amigo, lo de creer o no creer en Dios (ateo: sin Dios), es asunto personal, y responsabilidad de cada quien, por la convicción propia; en cuanto a contar más, te aseguro que no pude, es muy difícil hacerlo como Guy de Maupassant… yo sólo conté lo que ví, y nada más; no quise hacer una narrativa de invención, sino un simple reportaje; ahora sé que no lo hice muy bien, pero trato de superarme, y cada día practico (al revisar artículos, columnas, notas, reportajes para un periódico en papel que dirijo) para poder llegar a escribir medianamente bien, lo que se lo deberé a los que me hacen el favor de señalar mis errores, y con quien estoy ampliamente agradecido.
    Un saludo afectuoso. Por aquí nos leemos.
    Volivar

  41. Jorepa: claro que la vida fluye liviana para seres como tú, que sólo irradian luz; y ante la luz, huye el mal, se apodera al bien de tales seres lindos y felices, porque en ellos no existe la maldad, no la permiten, como muchos de nosotros que hacemos con nuestra moral lo que nos da la gana, en lugar de dirigirla al ser supremo, a Dios.
    Gracias por haberme leído, y perdón si te he asustado, pero debemos de saber que el demonio nos persigue, aunque no podrá atraparnos sin nuestra voluntad.
    Un saludo
    Volivar

  42. Jmeslosuyo: gracias por haberme leído, y te felicito porque te apartaste de tal juguete, que tanto mal ha causado, especialmente entre la juventud.
    Te pido me perdones si te he ocasionado alguna angustia, pero, soy periodista, y debo contar las cosas como son; claro que hay tiempo para contar lo que brota de la imaginación, apoyados en los recursos literarios, lo que es otra cosa, bonita, linda, pero irreal, a lo que llamamos expresión de la belleza o del sentimiento estético.
    Un saludo
    Volivar

  43. Es tan bueno su relato que comienzo a arrepentirme de haberlo leído de noche, en fin! Le dejo mi voto… y una enorme felicitación por la capacidad que posee de mantener al lector atento de principio a fin! Saludos!
    P.D. En Walmart dice?! jajajaja… ahora tengo claro que sección es la que no debo husmear ni de chiste!

  44. Amigo Volivar, tu relato resulta muy atrayente por el tema que toca, y le has imprimido un ritmo y emoción que motiva su lectura hasta el final.
    Dices que fue una experiencia real, que la viviste en primera persona, no debió resultar agradable. Nunca disfrutamos viendo a otro ser humano ahogado en los rincones oscuros de su propia mente.
    Dejando de lado las convicciones religiosas (cada uno debe ser fiel a lo que dicte su fe, o su ausencia de ella), yo he utilizado en muchas ocasiones la güija (o ouija) con resultados sorprendentes, que no me voy a extender en relatar. Si creo conveniente aclarar que la güija manejada por manos expertas es una gran herramienta de comunicación. Aún está por aclarar, y tardaremos en hacerlo, con qué nos comunicamos realmente; si con seres / espíritus / entes, cuya presencia realmente queda impregnada en nuestro mundo, o con rincones ocultos de nuestro inconsciente que son capaces de ver más allá de lo nos faculta la comprensión de nuestro consciente actual (somos seres aún en evolución y desconocemos la mayor parte de nuestros propios mecanismos internos).
    En cualquier caso la güija es un arma peligrosa, en manos inexpertas puede, y llega, a producir daños impredecibles, incluso la propia muerte de alguno de los miembros que hayan intervenido en la sesión.
    Si quiero aprovechar tu artículo para insistir en que cualquier persona no iniciada, que no esté familiarizada con temas esotéricos, o acompañada por manos verdaderamente expertas, se abstenga de acercarse a uno de esos tableros.
    La güija es una herramienta, pero muy peligrosa, también las armas los son. Y en manos no apropiadas puede acarrear consecuencias fatales.
    En ningún modo la güija es un juego, como en muchos entornos se ha pretendido vender.
    Un abrazo y Felicidades por tu artículo.

  45. Irma: te agradezco el tiempo que ocupaste en mi narración; el mal no nos llega sin nuestra voluntad, y las mujeres guapas, de nobles sentimientos, dotadas con almas transparentes y bellas, están en otro lugar, uno de luz, de aire puro, donde todo es felicidad.
    Mi agradecimiento
    Volivar

  46. Volivar, realmente un agrado leer una narración hecha con tanta pasión y sobre un tema que muchos prefieren omitir por no tener una simple explicación lógica comprobable. Te dejo mi voto. Muchos saludos!

  47. Bien plasmado, el ritmo además del cambio de escenario, predisponiendo con el pequeño encabezado sobre un hecho sobrenatural, aún cuando al ver la niña supe de iba, el cierre al hacer connotación a la guija le da un mayor ápice de credibilidad y dejas en clara evidencia, que existen elementos o objetos que se hacen cotidianos los cuales escoden poderes desconocidos u olvidados por la humanidad, como dijiste para el creyente.

    Saludos

  48. No cuestionare la veracidad de la narracion, ni lo que aclaraste al principio.
    La disfrute y me aterrorice, imaginandome cada palabra. Bien logrado el reportaje o lo que sea, creo que no podre dormir..

    Saludos!

  49. Julioko: claro que la veracidad es subjetiva; lo que para alguien es verdad, para otro no. Pero, como dices, no se trata de indagar eso. Tú disfrutaste con esta narración, dices, lo que es un gran honor para mí.
    Me doy cuenta que sabes de letras, por lo que es aún más valioso tu comentario.
    Gracias
    Volivar.

  50. Elthan: un excelente comentario que te agradezco. Esas cosas desconocidas, que aterran, que aniquilan nuestro soberbia, nuestro engreimiento de sabelotodo; esas cosas del más allá, decía, para el creyente, son aplastantes, y al mismo tiempo nos hacen regresar al camino que lleva a la vida eterna, claro, como tantas veces hemos comentado, según la persona, en este caso, creyente en la existencia de Dios… porque creyentes, considerando sólo el término, somos todos, minuto a minuto, en todo el mundo.
    Volivar, que te envía un saludo; me gustaría conocer tu perfil.

  51. Marisol: así es, amiga; esos temas relacionados con lo que nos espera después de morir, por lo general preferimos no tocarlos, y menos cuando tenemos la oportunidad de palpa o de ser testigos de los hechos que nos indican la existencia del ente malo por si mismo, o sea, el diablo. Lo que pasa es que si admitimos esto, es lógico que debemos concluir en la existencia de un ser buen por esencia, o sea Dios.
    Claro, esto para los que pensamos que tantas maravillas no sugieron por si mismas, sino que de alguien que es la maravilla misma, Dios.
    Lo que he expresado, amiga, es con todo respeto para los que tienen otras razones que explican esto, razones que para ellos son válidas, y eso es lo importante, no hacernos tontos, sino creer o no aquello de lo que nos hemos convencido a cabalidad.
    Volivar

  52. Oscardacunha: Efectivamente, cada uno debemos de ser fieles a nuestras convicciones; si creemos en la existencia de Dios, pues debemos obrar en consencucncia; si no creemos en un ser supremo, con razones bien , nuestras acciones deben de adecuarse. Es decir, hacer lo que nos dicte nuestro yo interno, es decir, el subconsciente.
    Te agradezco las acotaciones al tema y te felicito por tu acervo cultural, tan amplio, según he concluido después de leer tus narraciones, y en este caso, tu comentario tan sensato.
    Muchas gracias, amigo. Nos seguimos leyendo.
    Volivar

  53. Fauxto1: mil disculpas por agradecerte tu comentario hasta ahora; no hay excusas, nada de que el tiempo no alcanza, de que esto, de que lo otro. Pero, amigo, aunque tarde, te manifiesto que es para mí un honor saber que te hayas ocupado de mi narración. Ah, y luego dedicar más tiempo a comentar, es algo que no se puede pagar con nada.
    Feliz fin de semana, amigo.
    Me gustaría saber tu perfil.
    Volivar

  54. Excelente, muchas felicidades.

  55. Gustavodeltoro: un simple gracias, se hace insuficiente para decirte que te agradezco inmensamente tu comentario.
    Saludos. Nos leemos
    Atentamente
    Volivar

  56. Un auténtico relato de terror, clásico por el hecho de referirse una posesión diabólica, pero no por ello menos excepcional, porque la calidad de un texto, a mi corto entender, no está en su novedad en sí, pues ya está todo contado, sino en la forma en que se narra y esta es en todos sus aspectos, sin lugar dudas, impecable.

    Un saludo de tu lectora novata y segura, Ángeles.

  57. Angeles López Molaguero: te agradezco tu hermoso y alentador comentario. Ojalá algún día pueda llegar a escribir como lo haces tú. Espero que me des la receta para ser escritor de altura, semejante a tí.
    Saludos. Y gracias por tu amabilidad. Te leo, y te admiro.
    Volivar

  58. Sobrecogedor y divertido, Jorge, muy bien. Lo mágico acecha siempre a la vuelta de la esquina, mucha gente cree encontrarlo en las estanterías de Walmart o de El Corte Inglés. Y es que, cada uno elige cuáles son los misterios con los que se asusta. Un cordial saludo.

    Manuel

  59. Manuel: te agradezco el tiempo que ocupaste en leer mi narración.
    Gracias, amigo
    Volivar

  60. Por eso no hay que jugar con los muertos. A ellos, hay que dejarlos descansar en paz, nunca se sabe a quién invocamos.

    Aterradora lectura. Me recordó a mi vecina que casi le gira la cabeza como al Exorcista. Cada persona tiene alguna historia de posesiones diabólicas que contar.
    Mi voto.

  61. Martha molina, querida amiga, la mayoría de lo que publico en esta red es fantasía en un 95%, pero lo de esta narración, es 99% realidad.
    Y si vieras qué horrible experiencia.
    Te agradezco tu hermoso comentario. Se que eres una persona linda, y deseo fervientemente que no te pase nada, en ningún aspecto; es decir, que seas feliz inmensamente.
    Volivar

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