Carla Priscianic, psiquiatra, cuarenta años, altanera, rubia, obsesiva, exquisita en sus facciones y dotada de una inteligencia singular, colgó el auricular del teléfono. Instruyó a su secretaria para que agende una cita con un nuevo paciente dentro de una hora, y también se comunique con la producción del noticiero de canal Verdad, para postergar, la entrevista que iban a realizarle, a consecuencia de obtener su opinión y consejo a la ciudadanía, a fin de llevarle calma, ya que por esos día el accionar impiadoso del sátiro de la bicicleta, había transformado el devenir cotidiano de la ciudad.
Carla se había transformado en la psiquiatra más mediática del país realizando apariciones hasta en los programas de chimentos.
-Viky una vez que termines con eso, podés irte a tu casa – Ordenó a su secretaria.
-Pero Doctora, no necesita que le haga la ficha de ingreso al paciente nuevo – Respondió extrañada Victoria
-No me oíste bien – Recalcó, con su típico tono mezcla de soberbia y burla arrogante.
-Si, Doctora, gracias.
Al tiempo, Victoria, tomó sus pertenencias, observó detenidamente la fotografía en la pared de Sigmund Freud y pensó “A esta loca de mierda, ni siquiera vos Sigmund, le encontrarías remedio”.
Hasta el martes, doctora – Exclamó antes de cerrar la puerta del consultorio, sin esperar contestación, ya que en cinco años de trabajo, jamás la obtuvo.
En la planta baja observó una bicicleta atada con cadena y candado.
Sonó el timbre del cuarto piso, Carla observó por la mirilla, abrió la puerta y extendió su mano con un…. -Buenas Tardes, soy la Dra. Priscianic, adelante
-Mi nombre es Carlos Maciel – recibió como respuesta.
-Bueno, tome asiento o recuéstese, como guste, y cuénteme… qué lo trae por acá, quién lo derivó a que mantuviese una consulta conmigo, el latiguillo se desprendió de sus labios sin esfuerzo, estaba grabado a fuego en su mente, a fuerza de ver paciente, tras paciente, día tras día y año tras año.
-Lo que me trae por aquí, debería decírmelo usted Dra., y en cuanto a la derivación, es a consecuencia de los conceptos que vertió en el programa de Susana Giménez, acerca del sátiro de la bicicleta.
Carla se tomó un segundo para pensar, le desagradó la forma en que Carlos comenzó a tratarla, como queriendo imponerse sobre su investidura y le dijo, en el tono más neutro que pudo lograr,
-Bien, cuénteme entonces, qué le llamó la atención de mis conceptos?
-Vea, la frase fue así,( hablando del sátiro de la bicicleta) “En él prima más el poder que el sexo, y cualquier resistencia que tenga que vencer le estimula en su patología cada vez más y más, en la búsqueda insaciable de un placer que no llega” dijo Carlos, haciendo halago a su memoria.
-En realidad me cuesta relacionar los conceptos que volqué en mi charla con su visita, si usted caballero desea abonarme una consulta para debatir aspectos psicológicos de un agresor sexual, pues bien, lo haremos al fin y al cabo con ello me gano la vida.
-No, yo soy el sátiro de la bicicleta!!! Gritó Carlos
-Y he venido por tí.!!! Los ojos de Carlos al igual que su rostro se habían transformado súbitamente adquiriendo un matiz realmente escalofriante, tanto que podría haber sido el modelo en quién se inspiró Robert Luis Stevenson para crear su obra cumbre.
La sonrisa burlona que esbozó Carla en un primer instante, fue dejando paso a una absurda mueca de horror, al notar que se encontraba ante el mismísimo Mr. Hyde, ese hombre que se paraba delante suyo, sin duda alguna no era el mismo al que le abrió la puerta, algo en él había cambiado, desde lo profundo de su ser habían resucitado sus demonios, había liberado ya no sus instintos, sino sus perversiones más profundamente encarceladas.
A pesar del estupor que esto le causaba no se arrepintió de haber dejado salir antes a Victoria.
-Ahora vas a ver, putita, quién es el que manda!!!! gritó Carlos (esgrimiendo una navaja que se encontraba entre sus ropas)
Carla intentó defenderse, no pudo aplicar técnicas y conocimientos aprendidos se encontró sometida, recibió un duro castigo y cuando recordó lo que ella misma había dicho en el programa televisivo, ya se encontraba amordazada y con las ropas destrozadas, siendo abusada una y otra vez, salvajemente, sin darle respiro alguno, quedó semidesmayada sobre el diván resoplando, en una combinación inaudita de éxtasis, dolor y descontrol.
Todo se había salido de cauces, como nunca, había perdido el control de la situación y aun no podía pensar claramente.
Carlos le atestó una fuerte palmada en el trasero y se marchó rápidamente tomando el ascensor.
Intentó recordar las partes de su cuerpo, para volverlo a ensamblar, su mente alucinada le entregaba sensaciones indescifrables, toda su estructura se desmembró.
Luego de un buen rato se incorporó como pudo, sujetó a medias sus ropas hechas jirones, se movió aturdida tambaleándose, solo pudo atinar a dirigirse hacia el baño, ya entrada un poco más en sí misma, al hacerlo observó como estaba caído un portarretrato en la mesa de arrime, lo levantó y pudo observarse en su noche de bodas, se la veía joven, alegre, vibrante, encajada en un hermoso vestido blanco y a Carlos, en un esmoquin, con mucho pelo y menos kilos.
Encendió un cigarrillo pensando, las cosas que hay que hacer para mantener vivo el fuego.



Muy bueno, aunque un poco tramposo para con el lector. Por ejemplo, si ella sabe quien es el hombre, su esposo, deberías, quizá, haber escrito algo diferente a esto: “su instinto le indicada que el nombre o el apellido eran falsos”. Aunque está bien mantenernos en la penumbra hasta el final.
Jejeje me ha encantado el guiño final, quien ha estado en pareja sabe de las grandes artes a las que hay que recurrir a veces para volver a sentir como antes. Saludos Nanky.
Buen giro final. Lo que parecía un acto brutal de violencia sexual, no es más que un simple “cambio de escena” de una pareja, aunque algo retorcido
. Me ha gustado el último párrafo.
Muy bueno Nanky, muy fluido el relato, buenos los diálogos, nos tienes en ascuas hasta el final, que divertido!
Gracias, Jose María relatourbano
Muy ingenioso el cuento, sobretodo la sorpresa al final y también el paralelo con el médico y el monstruo. Gracias por compartir.
Nanky: y yo, torpe, compadeciendo a la mujer, que aunque altanera, estaba sola, al haber enviado a su secretaria a su casa.
“No llegará a tanto el tal Carlos… ! -creía yo.
Y qué sorpresa, amigo… todo preparado con anticipación para hacer brotar nuevamentela la llama del amor, que, muy seguido se extingue por la rutina, que con frecuencia logra que no valoremos en su justa dimensión lo que tenemos a lado.
Volivar
Muchas gracias a todos por su lectura, apreciaría mucho, si me criticasen con dureza a los efectos de poder mejorar mis escritos y por sobre todo poner a prueba mi ego, me parece un experimento interesante, espero les agrade la idea, ya que los considero mis amigos. Saludos.
Muy original.
Ese desenlace fue la mejor parte de todo.
Nueveamente, Felicitaciones.
Interesante y con un final por completo inesperado.
En ratos irónico, en ratos tenso, y siempre entretenido, ese giro de tuerca del final es un detalle magistral que distingue a toda la composición y denota tu gran talento narrativo, amigo.
Muchas gracias!!
Muchas gracias por tus consideraciones, un gran saludo.
Muy buen relato, la verdad el final me sorprendio muchisimo, pense cualquier final menos este , muy bueno.
Un placer saber que lo has leído y te gustó. Saludos
Hola, Nanky:
En primer lugar, quiero darte la enhorabuena, porque tu relato mantiene una tensión creciente, y un buen ritmo. Entretiene.
Sin embargo, estoy con Janial, en aras de dar ese golpe tan efectista al final, te burlas del lector. Creo que deberías evitar frases como :
“Se arrepintió de haber dejado salir antes a Victoria”.
Te animo a que prescindas de ellas, y veas el resultado final. Se puede crear ambigüedad, sin necesidad de mentir al lector. ¿no crees?
De todos modos, me ha encantado tu relato, Nanky.
Estoy realmente feliz por tu comentario, me encanta poder encontrar puntos para mejorar, voy a replantear el relato, dado que me gustó el final, pero no estoy del todo conforme con el resto del desarrollo(se me ocurrieron algunas ideas distintas para ir llevándolo), tu ayuda es muy valiosa para mí. Saludos y gracias por tu invalorable aporte.
¡Bien, Nanky, bien! Ese es el espíritu: el de superarse a uno mismo y aprender.
Tengo ganas de verlo enmendado. Por favor, no dejes de avisarnos cuando lo cuelgues modificado.
Pasa muy buen día.
Nanky, la idea está bien y el giro final obtiene el efecto de la sorpresa que seguramente buscás.
Respecto al desarrollo del texto, como ya te pusieron antes, tenés que evitar el engaño de tu voz narrativa para con el lector. Estás en la conciencia de la esposa, entonces no podés hablar de “instinto” o lo de “adivinar” su bigote postizo.
También deberías leer el texto en voz alta. Vas a notar que hay varias comas que están de más.
Bueno, eso, solo críticas constructivas.
¡Saludos!
Eternamente agradecido, bienvenidas la críticas constructivas y de las otras, me encanta aprender y por lo tanto equivocarme, le pone condimento a la vida. Hace muy poco tiempo que comencé a escribir y lo encuentro fascinante. Tengo muchísimo por aprender y mejorar. Saludos
Me quedé alucinada… Me gustó mucho el último párrafo, fue el que me hizo “despertar”.
Besos, NoëlleC
Gracias por tu lectura y comentario, un gran saludo
Me encantó que todo saliese al gusto de ambos. Con la descripción que haces de la arpía pensé que le cortaba las pelotas.
Un texto muy descriptivo y con mucho talento. Me gusta mucho como escribes. Te felicito sinceramente y te doy mi apoyo (mi voto). Yo también tengo un cuento (infantil), se llama “Las aventuras de Chopi el charco”. Te dejo en enlace y te invito a leerlo:
http://www.falsaria.com/temas/publicar-cuentos/las-aventuras-de-chopi-el-charco/
Gracias por tu lectura y comentario. Saludos