En el interior de mi ser
3 de Noviembre, 2012 1
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En el interior de mi ser hay un mundo. Un mundo maravilloso que crece incesante día a día gracias al aporte de un grano nuevo de arena que hace montañas, gracias a una nueva gota que conforma un mar. Gotas de un mismo mar que lo crean y forman en su conjunto.

Un mundo donde el Mar reina indiscutible y majestuoso el reino de los sentidos. Un mar que genera y regala su sabiduría y del cual brota inagotable la energía mas grande y poderosa. Energía regalada sin distinción en el susurro de las sonrisas de dicho mar.

Cada día nacen nuevos sueños que renuevan la ilusión de vivir. Sueños que crean ese mundo. Deseos que se van, sueños que se quedan materializados, y la corriente de la vida impulsada por la llegada de nuevos sueños. Renovación constante en la lucha por esquivar una nada creciente y acechante siempre sin dichos sueños. Historia interminable que se repite una y otra vez creando ciclos como ciclos vitales hay ese mundo.

Un mundo donde lo mas pequeño maravilla y fascina el asombro del los sensibles hombres que acarician las mejillas de la brisa que entusiasma con tan solo ser sentida.

Un mundo donde la fascinación es la constancia del sentir en armonía con el amor que todo lo crea. Partículas de extrañas formas hacen que el observador entusiasta saboree el momento con especial magia.

Atardeceres sobre un mar que danza con un sol en el ocaso del día para dar melodía a la danza mas hermosa.

Un mundo donde la grandeza del ser reside en todos y cada uno de sus habitantes donde el mas grande toma la importancia proporcional a la grandeza de la imagen que representa.

Consecutivas sonrisas perpetuas que ofrece un mar sabio y profundo como guiño del presente de la conciencia de que nada se para, de que todo continua tras la sonrisa que da pie a otra. Pies descalzos que la acarician en un tiempo que se para rendido al disfrute del gozar. Gozar desde adentro, saborear el instante para ver fuera el paraíso que es ese mundo.

Mundo albergador de las almas que en una plateada noche se posan sobre el reflejo de una hechicera luna sobre el mar adornándolo con su guiño de complicidad en los momentos en los que el paseante despierta.

Un mundo donde nadie queda fuera, donde cada uno es único e irrepetible pero igual al resto como gotas de un mismo mar.

Un mundo lleno de mágicos bosques llenos de árboles que abrazan para dar vida en la expresión mas mágica jamás creada.

Universo de tesoros que el intrépido aventurero encuentra tras seguir las pistas que le llevará a casualidades que generan realidades creadas en su búsqueda. Tesoros llenos de amistad de quien sabe apreciarla y valorarla como la fortuna del ser que es elegido libremente en la compañía del caminar.

Energías incesantes que emanan la creación de ese mundo donde una hermosa primavera ofrece magnífica su esplendoroso verdor entre gotas de agua del renacer de la vida en forma de miles de flores como miles los colores. Armonía inconfundible de la esencia del pálpito en el corazón cuando se admira la belleza que rodea cada lugar de ese mundo. Primavera de sensaciones que sonríe a la llegada de su culminación en un verano mágico donde el mar templado ofrece al visitante la melodía de la zambullida que representa la fusión en un abrazo entre el mar y aquel que se sumerge en él para después volar montado en una de sus sonrisas y desde allí arriba divisar el embeleso de un sol que abre un hilo de esperanza entre el infinito y el admirador. Y sin pausa, en la transición del cambio, el otoño asoma para enamorar con sus tonalidades melancólicas que el pincel del cuadro recorre en las copas de árboles de bosques encantados. Alfombras místicas adornan el suelo que las raíces arraigan. Ocre manto formado por las hojas que caen desprendidas de las ramas que peinan los sueños. Y a la llegada del despertar del invierno crea la mayor de las facisnaciones en la hipnosis que crea el milagro blanco que hace que temblorosos ojos admiren la belleza del manto que se crea cuando las lágrimas heladas hacen que los ojos imiten su milagrosa danza.

Lugares inhóspitos para adentrarse como quien decide adentrarse en el bosque encantado para mirarse en una laguna que le refleje tal y como es para ayudarle a conocerse a sí mismo.

Vida que en este mundo siempre se abre camino y donde hombres de gran corazón triunfan victoriosos a la desdicha que genera la falta de unión.

Vientos que susurran melodías imposibles en la música que incesante suena en los pensamientos de quien sabe escuchar.

Seres que hablan desde adentro para guiar el camino que se recorre y que se crea al caminar en la vida del aprendizaje que brinda ese mundo. Vida que se torna el mayor de los regalos de alguien tan grande que brinda parte de su ser en la impregnación de su grandeza en el todo creciente.

Caprichosas ilusiones que despiertan situaciones que crean la tela que se teje al vivir.

Un mundo donde la compañía de los semejantes es la alegría de vivir y donde a su vez, existen momentos sabios donde a aquel que sabe buscar la soledad inspiradora, se le revelan los pensamientos mas interesantes y profundos.

La magia del universo que lo cobija, hace sentir la grandeza de pertenecer al todo del que venimos y al que vamos.

Manos que se unen, que se acarician, que transmiten en la cercanía o en la lejanía la energía del ser que la emana. Manos unidas en la dicha del saber amar por encima de todo en el fluir de la energía que todo lo crea en ese mundo.

Obstáculos que llegan sin cesar en el constante aprendizaje. Miedos que hacen que no se llegue a hacer, desánimos que culminan con el abandono del sueño. Miedos y desánimos vencidos siempre por el afán de soñar en la constancia de la sabiduría de sentir y saber que en ese mundo todo se puede lograr.

Cada día es un milagro en ese mundo. Milagros desapercibidos pero no irreales. Milagros en lo cotidiano y en lo nuevo. Milagro de la vida.

Mundo que termina donde el acantilado asoma al abismo que separa el que se tira del que vuela. Acantilados fin del camino que se quiere recorrer y a su vez principio del que se quiere volar tras escuchar la voz del amigo que le invita a seguir cuando no puedes caminar mas por el camino de toscas piedras en medio de una niebla espesa que nada deja ver o sentir y que desorienta en el caminar.

Un mundo donde lo mas grande es lo mas pequeño. Paseos largos y cálidos en compañía o en soledad en el atardecer del regalo hacen de ese mundo un mundo lleno de huellas del paseante que pasea por la vida.

Mundo que progresa basado en el progreso del disfrute como la esencia del motivo que hizo posible su creación. Progreso imparable como ese mundo que gira en las mentes de los que saben dominar el conocimiento adquirido.

Marchitas amapolas que brotan nuevas para dar posada a la maravilla de la mariposa que sorprende en gozo al observador minucioso.

Un mundo donde cada cual debe encontrar ese lugar especial de retiro para originar un nuevo encuentro de si mismo con la grandeza del ser que es.

Mundo donde agradecer es amar todo aquello que se obtiene a sabiendas de ver en todo su lado positivo. Como positivo es el agradecimiento naciente sincero que ayuda a nadar en la corriente de la vida.

La concepción de la verdad del ser interior, hace que en ese mundo sea posible proveerse de la energía sabia e inagotable para crear el milagro del soñar. Alzarse hasta las alturas y volar es posible gracias al retiro donde el tiempo se detiene en beneficio de la infinita sabiduría que todo lo crea.

Un mundo donde la mejor terapia para sobrevivir es el sentarse a sentirse y formar así parte de la obra que se interpreta en él. Sentarse y sentirse desde adentro para aprender a tomar conciencia del disfrutar del instante para transportarnos a un estado de conciencia superior. Conciencia de sentirse vivo que despierta un mar de sensaciones agradecidas al tomar conciencia del caminar, del ver y respirar. Y así el paisaje se torna paraíso cuando se admira la belleza con cierta complicidad. Vida que es milagro de una sabiduría infinita representada en células que saben solas en que se tienen que convertir, Milagros de la vida.

Mundo familiar, donde este grupo de personas son lo más importante por ser la guía. El referente a seguir en la formación de la gran familia de la humanidad. Familia donde un padre inculca los valores que escriben las letras del libro que se escribe al vivir la vida que te transmite la madre en la admiración de su sensibilidad que nos hace mas humanos y seres especiales.

Un mundo de almas que se encuentran para fundirse en un solo ser al sentir la cosa mas dulce. Enamorados de la vida, los amantes se acarician el alma para sentirse estrellas en el firmamento.

Mundo donde hay árboles en el mar que danza con un sol donante de vida y donde las nubes abrazan como abrazan los árboles que a ellas acarician con los vientos susurrantes mientras se arraigan en la tierra de la existencia que alimenta. Tierra, agua, aire, fuego…

Sentimientos que hacen sensibles a las personas consiguiendo que se vuelvan seres humanos especiales y que en esa sensibilidad resida la verdadera valoración entre las personas. No es mas importante aquel que mas tiene, no es mas aquel que mas gana, no está por encima ese que ostenta un gran cargo, sino aquellas personas que son capaces de ser sensibles, aquellos que sirven y ayudan a los mas débiles, esos que lo dan todo siendo pues mas no quien mas tiene sino quien mas da. Sensibilidad que hace mas humano a quien la posee. Personas sensibles, humanos visibles.

Mundo interior que navega en el océano del universo de las gotas de un mismo mar.

1 Comentarios
  1. Me encantó.
    Un abrazo y mi voto

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