En el momento, en que dijiste que esto era para siempre nunca creí que la palabra siempre llevaría marcada en su interior una fecha de caducidad pero si la tenía aunque tú te aseguraste de ocultarla hasta el momento adecuado. Estaba segura de que nos unía un lazo muy fuerte, de esos que no se rompen pase lo que pase pero estaba equivocada por que ese lazo fue tan frágil que se rompió ante el primer obstáculo. ¿Qué nos pasó? ¿Qué fue lo que falló?
Recuerdo aquella promesa de lealtad eterna que sellamos con aquella pulsera que juntas tiramos al mar, recuerdo el abrazo que vino después, las sonrisas. . . lo teníamos todo para ser leales la una a la otra, la confianza era grande, el cariño inmenso, el apoyo incondicional y aún ahora sigo sin saber el fallo.
En mis momentos de bajón me agarro a mi móvil y allí veo tu número son grandes las ganas que siento de llamarte, de decirte te necesito pero en mis momentos de debilidad no soy fuerte para soportar tu rechazo.
¿Y qué sentirás tú? Me pregunto constantemente. Son tantas las preguntas que me vienen a la mente, si en algún momento has pensado en mí, si a tus amigas le hablaste de mí, si sin querer mencionas mi nombre, si sientes necesidad de llamarme. . . y se que alguna de las dos tiene que dar el gran paso pero ¿Quién lo hará?
Creo que nunca nos damos cuenta lo frágil que puede llegar a ser una amistad, parece tan fuerte que a veces no nos percatamos de que el hilo que la sujeta es tan fino que el mínimo error puede romperlo y llevarla al precipicio. La tenemos tan segura a nuestro lado que no nos preocupamos por limarla, por mejorarla, por cuidarla y quererla, estamos tan convencidos de que nunca nos abandonará que cuando llega el momento de verla partir cuesta aceptarlo, sobre todo cuando tenemos que aceptar nuestra parte de culpa. No la valoramos nunca como se merece, la tratamos a nuestra conveniencia, cuando estamos mal recurrimos a ella y al instante cuando nuestro corazón esta ocupado en un nuevo amor, la despreciamos como el mayor de los delincuentes, ¿Qué es lo que nos sucede? ¿Por qué no sabemos apreciarla tal y como es? hasta hay momentos en que tendemos cambiarla a nuestra voluntad. La tratamos tan mal que hay momentos en las que nos preguntamos el porque sigue a nuestro lado. . .



Las amistades, si no se cuidan, se enfrían. Y eso siempre duele.
un saludo y mi voto.
La amistad no es frágil nosotros si, muchísimo. Hay un invisible muro entre la amistad y una relación sentimental y esto es la muerte, siempre, de lo primero. Un saludo Mirinconescondido y mi voto
Mirinconescondido: hermosa narrativa; expresas tus sentimientos muy bellamente. Hasta dan ganas de tener muchos amigos, pero asi, como lo dices, sinceros, fieles.
Mi voto.
Un saludo
Volivar
La amistad debe saber rectificar y debe saber dar un paso atrás si fuera necesario ya que sino el orgullo aparece y se lleva lo que más queremos. Mientras pensamos en si nos volverá aceptar o no, pasa un preciado tiempo que sólo encrudece y enfría la relación.
Me ha gustado mucho tu reflexión, un abrazo amiga y mi voto.
Precioso relato; gradioso tesoro la amistad, tan frágil y tan fuerte a la vez.
Un abrazo y ,mi voto.