Me suspendieron las visitas, a partir de esto, no sé qué momento vivo, hasta perdí las cuentas de los años, meses, días y horas; lunas y soles. Sólo tengo un registro de nacimiento, es el único síntoma de ubicación, por eso estoy segura que no hay opciones para esperar a nadie, ni a nada, peor alguna asistencia o carta de libertad.
En ocasiones comento, con todos y todas, los supuestos sobre la verdad de este encarcelamiento, realmente ya no quieren hablar de esto, pero a veces insisto, es uno de mis errores reiterativos, cometo torpezas para comunicarme y salgo perdiendo. Creo que ya mis compañeros se acostumbraron al frío, la oscuridad y la humedad, y este estado logró incidir en ellos, llevan una condición provocada por la costumbre y el desasosiego, una envoltura para muertos, pero yo no, en mi ser algo insiste por eso aparento una situación de demencia.
Lo importante es coincidir con el silencio, la negrura y las pocas palabras que exteriorizan. Los cuerpos envueltos cuando duermen y hablan sus sueños, casi siempre son recuerdos, los identifico porque en la oscuridad los recuerdos son azules y hay otros elementos de otros colores que quieren confundirme, pero no los dejo.
He agarrado y lanzado, sobre mí, cada sueño, por eso mi aspecto azulado, compuesto por párrafos que dan forma a ideas, tengo una silueta de relato, quizá la verdadera historia por la que nos han puesto en una caja oscura, no es tan sencillo explicar lo sucedido, por eso con las palabras y más el sigilo, me hice torpe para la oralidad, entonces parezco confundida, tartamuda y roída.
Ahora que concuerdan los hechos y tienen lógica, quiero exponerlos, intento pero es imposible porque perdí la credibilidad para con los otros. Ya ha pasado toda una vida, eso es posible saberlo por el olor avejentado que nos está matando.
Llegó el momento, la caja se abrió, pude observar la mañana, el sol atravesando la superficie de nuestros cuerpos, unas manos nos tomó y progresivamente íbamos cayendo en el aterrador tazón de fuego que nos convertía en cenizas. Pero cuando me tuvo, leyó mis letras azules, lloró, ella lloró, era su carta favorita, sus manos ya me habían acariciado antes, es inconfundible, ella me escribió, creo que fui la culpable, la delincuente que algún crimen cometió, quizá por este estado de demencia que aparento no disponga el exterminio para conmigo, quizá recuerde, o es eso lo que la impulsa, realmente su ira no tiene compasión, mi sentencia será la más severa, se me descuartizaría y luego lentamente mis pedazos serían lanzados en el tazón. Así lo hizo.



Que felicidad leerte nuevamente, lo digo sin ninguna exageración y con el alma en las manos, leí varias veces el relato y tiene pasajes sublimes. Te felicito y espero seguirte leyendo por mucho tiempo más. Gracias por compartir.
gracias nanky, qué bueno que te guste, espero compartir mucho más, un abrazo.
Natalia
Natalia, felicitaciones. Sólo alguien con una gran sensibilidad puede expresarse así. Interesante y bello relato. Un abrazo
MARIANA, GRACIAS ME SIENTO MUY BIEN Y FELIZ CON TU COMENTARIO, ESPERO VOLVER A VERTE, O PARA LEER TUS CUENTOS O PARA LEER TUS COMENTARIOS, UN ABRAZO ENORME.
NATALIA
He disfrutado mucho de la lectura de este cuento…me gusta tu estilo, Sigo tus publicaciones constantemente. Gracias por compartir tu don. Besos
GRACIAS, JUNIOR, UN ABRAZO ENORME, ME HACE SENTIR MUY BIEN QUE TE GUSTE MI CUENTO, Y ESPERO SEGUIR COMPARTIENDO LAS CREACIONES.
UN ABRAZO CALUROSO Y CON CARGAS DE AFECTO.
NATALIA
Natalia: qué gran torpeza la mía al no haber leído esto que has escrito.
No sé por qué hasta ahora me enteré de tu narrativa “Ennvoltura para muertos”.
Pero, nunca es tarde; te felicito, como siempre; eres una persona que se supera, día a día, cuento a cuento… y así, ¿hasta dónde llegarás?
Atentamente
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Volivar, gracias por leerme y comentar, espero que realmente de haya gustado el cuento, yo lo único que puedo decir, humildemente, gracias por el comentario.
Un abrazo enorme, un fuerte y caluroso abrazo amigo.
Natalia Villalva
La puntuación del primer párrafo dificulta la lectura. Un relato que pretende ser fluido tropieza con la reiteración de comas que no son necesarias, a mi parecer. Pero la idea central -el relato de una carta- es buena. Me movió a leer el título “Envoltura para muertos”. Es como esos títulos que Henry Miller envidiaba por no haberlos pensado antes. Por lo demás, Natalia, un gusto leerte porque tienes relatos interesantes. Un saludo.
Hola Gabriela Rodríguez, posiblemente en la puntuación del primer párrafo es un poco cargada de comas, voy a revisarla con detenimiento, aunque he tratado de ser precavida y no sé como mejolarlo, por eso uno expresa estos cuentos para que nos ayudemos mutuamente y superar todos los ruidos posibles en un relato, me gustaría saber cómo tú podrías sugerirme la puntuación, puede ser que me des luces y me termines ayudando a ver lo que no puedo ver.
Por otro lado gracias por tus comentarios, espero leerte y desde ya te busco para estar pendientes de tus cuentos, es bueno conseguir alguien con buena crítica.
Un abrazo y una vez más gracias.
Natalia.
Muy buen relato, me encanto!
Gracias prochi8, espero volver a verte en los comentarios y en los cuentos que publiques.
Un abrazo caluroso y afectivo.
Natalia
Natalia, con tu permiso, me meto en donde no, pero creo que no debes quitar comas en el primer párrafo; cuando mucho, la primera, cambiándola por punto y coma.
Todas las demás son necesarias para una mejor comprensión.
La coma tiene dos funciones: Primera, separar elementos análogos de una serie, frases u oraciones. Segunda: Separar elementos que tienen carácter incidencial dentro de la oración: Guayaquil, Ecuador, es un puerto….
Volivar
Gracias volivar, un fuerte abrazo, Voy a revisar hoy eso.
Natalia
El relato es excelente por el argumento y por la forma de desarrollarlo. Muy buena personalización de una carta. Te felicito.
Yo, como fanático de la puntuación, sugeriría cambiar la primera coma por un punto y seguido, para hacer una pausa bien definida. Enseguida, dice: “Hasta perdí las cuentas…”, generalmente decimos: “la cuenta”. Son detalles que quedan a gusto de quién escribe. Saludos.
Gracias Hugojota, apenas voy a revisar tu sugerencia, muchas gracias por el comentario espero me sigas leyendo.
Abrazos
Natalia