¿Qué es una lapicera? Si viene un niñito, un extraterrestre, un selvático o un
colgado y nos pregunta eso, ¿qué responder? Un cilindro alargado, con espacio
dentro para colocar otro cilindro de menor diámetro –un cilindrito– pero de
largo similar, de manera tal que en la punta… Me compliqué, mejor empiezo por
la parte más importante: una lapicera es un instrumento que sirve para escribir
con tinta… No, tampoco me convence: carece de completud, goza de incompletud.
En estos ejemplos, ninguna definición advirtió que la tinta cae sola, sin
necesidad de impulsarla. La lapicera, conocida entonces con esas palabras,
podría camaleónicamente camuflarse como jeringa en alguna mente virgen, fértil
o juguetona. En un diccionario encontraríamos “portaplumas”; ¿corremos hacia la
definición de “porta” y de “plumas”? ¿Acaso el todo es igual a la suma de las
partes?
Probable consecuencia: el niño, el extraterrestre, el selvático o el colgado que nunca
vio una lapicera, tranquilamente podría no entender o captar esencialmente qué
es una lapicera, por más definiciones y descripciones que ensayemos. Tal vez
lograría recrearla con lujo de detalles, como un ciego de nacimiento que apenas
puede fantasear con palabras. Como podemos ver, un acto de creación. Aunque en
realidad no alcanzaría a saber con exactitud, repito, qué es una lapicera. Ni
siquiera viéndola por fotos… no, no es una lapicera, ¡es una foto!
Distinto y más fácil sería agarrar una lapicera y dársela al curioso, para que abandone
el triste estado de ignorancia. Sería recomendable adjuntar un manual de uso:
en estos tiempos, puede ser más peligroso una lapicera que un revólver.
Aunque… con la lapicera en la mano también tendría problemas para definir qué es una
lapicera (lo suficiente como para rebalsar la espontaneidad, y todavía sin
perspectivas de éxito). Lo cierto es que no se puede ser preciosamente preciso
al dar a conocer qué es una lapicera con palabras. Nótese la circularidad
redundante cuando intentamos definir una palabra con palabras. Ni que hablar de
los sinónimos como “bolígrafo” que nos complicarían infinitamente más. Abra un
diccionario y busque la palabra “diccionario”: en ningún caso figura la
definición “lo que tiene usted en sus manos ahora mismo”. Todo lo contrario:
más palabras, más rodeos, más de nada. Los diccionarios son aduanas burocráticas
en el sinuoso camino hacia el conocimiento.
Entonces, la mejor manera de conocer una lapicera es teniéndola, usándola ¡abusando de ella! …sin palabras. Lo ideal es
llamar a la lapicera por su nombre y listo… ¡Horror! Existe un límite
inabarcable: ¿por qué llamarla “lapicera” y no “burofilia”? Arbitrariedades:
hay que tener el pasaporte en regla.
Querido lector: ¿qué es una lapicera? Ya estamos en la puerta del caos. Nada es nada,
solamente palabrerío. Tal vez la solución sea decir, a secas: “una lapicera
es”. Simplemente, es. La esencia de la lapicera, el ser de la lapicera, lo
incognoscible mediante palabras que, por más articuladas que estén, siempre
dejarán un huequito por donde se filtre la tinta.
Acerca de todo esto ya hay escrito en demasía. Por mi parte, quisiera en este texto
subrayar el fondo de pantalla fálico, siempre presente. Con erecta convicción
acuso al falocentrismo imperante: una lapicera es.
A pen is.



JajjJjajajajaj, buenisimo!!
“Abra un diccionario y busque la palabra “diccionario”: en ningún caso figura la
definición “lo que tiene usted en sus manos ahora mismo”.
jajajajaj, me encantó, siempre ed complicado cuando uno se mete en la fenomenología de las cosas (de uso corriente).
un abrazo!
Muy bueno!! Entretenido y divertido, es altamente recomendable!! Enhorabuena. Por cierto todavía sigo sin saber que es una lapicera!! Jeje
Un abrazo.
Me gusto mucho, incisivo y audaz. Un saludo como siempre !! Ojala llegue a la portada
Muy bien escrito ¡y divertido!
Mi parte favorita es la frase en doble sentido con la cual concluyes.
Muy entretenido y bien logrado.
Felicidades
Excelente, muy bien logrado. Saludos.
excelentee!!! muy muy buenoo
Genial! una vez más el lenguaje se nos queda corto.
Me gustó muchísimo y estoy de acuerdo con Nacho, el lenguaje siempre se queda corto, por suerte!! Está muy bueno!!, quiero más!! jajaja
muy bueno!!!! jajaja pero no nos quedemos con que el lenguaje nos queda corto sino con la posibilidades que podemos sacar de eso
o sea gracias a eso es que podemos decir que sabemos y no que es una lapicera (jaja) y empezar a descubrir que es todo eso y al mismo tiempo nada de eso ….uh medio loco jajajja
Muy bueno! Gracias por compartir , me encantó
Jjajajaja, me encanto!! Es totalmente cierto el embrollo que hacemos al tratar de definir algo con cosas q luego necesitaremos definir nuevamente.. jaja, el ejemplo del diccionario da cuenta totalmente de eso!! Un abrazo!
Hace tiempo que intento esquivar palabras y permanecer en lo real. Me gusta tu mente inspirada!
Siempre, siempre el lenguaje nos queda corto para las ideas, no? jajaja! Me encantó. Te felicito. Sos un gran humorista y eso falta por todos lados. Mi voto
jajajaja es muy bueeeno, siguiendo
Enroque, esto que publicaste en el mes de abril, por desgracia no pude leerlo por tener graves apuros ocasionados por la salud de mi esposa. Hoy (29 de septiembre) me enteré de que es una narración realizada por un experto en las letras, pero en las bellas letras.
Mantienes a tus lectores a la expectativa, esperando el final con ansias incontroladas.
Mi voto
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)