Los primeros indicios de alborada se cuelan por entre las envejecidas cortinas que torpemente cumplen su función de preservar la oscuridad del recinto. Una majestuosa lámpara Chandelier cuelga imponente y sirve de prisma para los débiles rayos de luz que se inmiscuyen rebeldes desde la única ventana. Carente de bombillos, engalana un ambiente destinado a la penumbra y que sólo de noche cobra vida por quien mora en el misterioso lugar.
Dos grandes butacas de tela vagamente estampada se enfrentan desafiantes, y en el medio de ambas se alza una pequeña mesa de madera laqueada cuyos bordes desgastados y patas robustas delatan su antigüedad. La tríada descansa sobre una polvorienta alfombra persa de llamativos rombos cuya virtuosidad sucumbió ante la polilla y la humedad, formando círculos descoloridos que tratan de engullir lentamente los polígonos arábigos.
Sobre la mesa, un cenicero de porcelana blanca brilla impoluto y hace resaltar una insignia celta que sobresale de su hendidura circular. Al lado, un extraño objeto de metal con forma de lámpara mágica mantiene aún erguida una vela a punto de consumirse. La llama derrite esperma cubriendo los laterales de la enigmática pieza, y el humo que despide la casi extinta mecha produce una línea gris que llega hasta la gran lámpara, creando espectrales formas que danzan entre las lágrimas de cristal.
Un formidable mueble de caoba con repisas sirve de albergue para la vasta colección de libros ordenados de modo cronológico, en su mayoría versiones originales de grandes obras de la humanidad. Los más antiguos datan de 200 años y se muestran retadores ante los más recientes. En el lomo de los mismos se pueden apreciar los atractivos títulos en distintos idiomas donde prevalece el rumano, pero un tema es común: la vida eterna.
Todos los objetos de la sala crean en conjunto una atmósfera pesada y tenebrosa. El aire escasea, y el rancio olor es represado por el roído papel tapiz que fúnebremente decora las altas paredes desprovistas de cuadros. Tan sólo un antiquísimo reloj de piso irrumpe entre el decorado anunciando cada 60 minutos sonoras campanadas que como ancestrales ecos retumban en la estancia. Hacia el fondo, un marco de medio arco deja entrever un oscuro cuarto. Al pasar el umbral, el ambiente se hace más frío y fantasmal. La poca iluminación deja ver las corroídas puertas del único artefacto moderno: un refrigerador. Dentro de éste cuelgan cuatro bolsas transparentes, como las usadas para transfundir, que contienen un viscoso líquido color rojo hemoglobina.
La tenue luz artificial activada por la puerta entreabierta del artefacto permite con cierto esfuerzo observar al otro lado de la lúgubre habitación. Y justo allí, en el rincón más gélido y oculto, reposa sobre el piso una especie de sarcófago medieval, con sendas agarraderas bañadas en oro de ambos lados. En la parte superior resaltan en relieve incomprensibles formas que asemejan símbolos góticos; y sobre la extraña tapa sepulcral, cual fiel guardián, un esquelético gato negro reacciona ante la proximidad mostrando sus filosos colmillos, mientras que sus famélicas patas actúan de escudo protector, advirtiendo el peligro de quien ose perturbar el descanso diurno de su amo inmortal.



Sólo podías usar el estilo barroco para esta fabulosa descripción. Muy bueno! Mi voto Rafael.
Así es Lidy, un gusto recibir tu comentario. Gracias y saludos!
Meticulosa y macabra descripcion de la morada del Conde de Transilvania. Muy bien escrita. Mi voto.
Gracias Vimon, me halaga tu comentario. Saludos!
Rafael, es un placer leer este texto tuyo. Es una mirada pausada y progresiva que nos va adentrando progresiva hasta el núcleo mismo de la escena. Uno se queda con ganas de más, pensando que esto es el punto de salida de muchas historias interesantes. Felicidades y voto.
Me alegra mucho que te haya gustado Pedro. Esa era la idea, ir descubriendo progresivamente el personaje. Saludos!
Maravilloso relato Rafael.
La descripción es maravillosa. Me hizo recordar a los cuentos de misterio de esos genios ingleses; Lawrence, Stevenson, Saki, Hardy y tantos otros.
Un gran abrazo y un buen voto.
WOW Richard, vaya compración que me haces. Muchas gracias por tus palabras que me alientan a seguir escribiendo. Un abrazo!
Que bueno Rafael, solo te falto el vampiro, (claro, duerme) Cuantos detalles, parece un cuadro tu relato.
Me encanto.
Un abrazo y mi voto amigo.
Gracias amigo Moli, precisamente eso quise hacer: describir una escena. Un abrazo!
Bien, Rafael. Un Conde Drácula provisto de refrigerador, por si escasean las víctimas… Al principio, el texto me pareció sobrecargado de adjetivos, pero tal vez se solucione agregando unas cuantas comas. Soy muy amigo de las pausas en la lectura, para saborear el texto, pero eso es opinable. Las descripciones de los objetos son excelentes. Mi saludo y mi voto para una mirada interesante sobre nuestro eterno amigo.
Querido amigo, muchas gracias por tu comentario. El uso extensivo de los adjetivos fue prácticamente intencional, ya que quería ser lo más descriptivo posible con cada objeto y situación. Quizá abusé de ellos, pero hubiese perdido algo de la magia que quería transmitir. Igual recibo con agrado tu observación para tomarla en cuenta. Un gran abrazo!
Maravilloso relato, Rafael, muy bien narrado. Todo descrito a detalle, tienes la cualidad de hacer que el lector se sumerja en la historia.
Me gustó, tienes mi voto, y mis felicitaciones.
Gracias Martha, que alegría que lo hayas disfrutado. Un abrazo!
Vampiros. Buena descripción ambiental.
Saludos
Gracias por tu comentario Sofista. Saludos!
Me gustó. Una descripción muy buena, como hacia tiempo que no leía,
Saludos
Muchas gracias Netor por tu comentario, que bueno que te haya gustado. Saludos y espero leer tus artículos también.
MAGNIFICA DESCRIPCIÓN TUS PALABRAS LLEVAN DE LA MANO A LA IMAGINACIÓN MI VOTO
Gracias Salamandra, que gusto recibir tu comentario. Saludos!
Rafael, te superas y nos superas. Después de una increíble y pormenorizada descripción de todo lo que se puede ver o apreciar, nos dejas en ascuas… ¿Que secreto guarda el sarcófago?
Me gustó el relato, un abrazo y mi voto
Amigo Reka, que honor recibir este comentario tuyo. El misterio del sarcófago lo dejo a la imaginación, cada quien se hace su poropia idea de lo que hay. Aunque obviamente es el morador. Un abrazo y muchas gracias!
Rafael: caramba, amigo, qué adelantos los tuyos en la literatura… a pasos agigantados. Te envidio con envidia sana, es decir, para tratar de hacer algo parecido, digo, escribir así, tan bien, tan amena y bellamente.
Mi voto
Volivar
Mi amigo Volivar, hago lo que puedo, pero sobre todo aprendo de ustedes, en especial de tus escritos. Recibe un fuerte abrao y mil gracias por ser tan consecuente!
Rafael, mejor descripción que en una película, puesto que ahí se ve en un todo, en tu escrito, muestras en detalle cada objeto muy tenebroso, donde el lector asume la presencia de un individuo macabro que vive en esa morada.
Excelente………….
Mi voto
Voto merecido, sin duda.
Gracias Cat por tu amable comentario.
Saludos!
Se palpa el ambinte que has creado. Mi voto y te sigo. Un saludo.
Gracias Erg, me complace mucho que lo hayas leido y comentado.
Un gran saludos,
Rafael
¡Rafael, una representación maravillosa! Saludos.
Hola Martin, que bueno que te uniste a este espacio para escritores. Tu eres uno de nosotros así que te invito a que publiques tus escritos también. Gracias por leer mi relato. Un abrazo!
Increible! Está muy bien descrito,cada detalle y cada rincón de la habitación.
Mi voto y gracias por mostranos estos relatos tan bonitos.
Gracias Sarita, me complace que te haya gustado también. Un abrazo!