San Seferino, en cuanto abrieron las puertas del templo vine a visitarte. Te traigo una veladora de las grandes para que sea testigo de un trato que quiero proponerte.
Primero te voy a recordar que a mí me debes que te hayan trepado en ese altar y que ahora tengas muchos seguidores, pues tú no te hacías ninguna propaganda curando ciegos o moviendo paralíticos, por lo que me vi en la necesidad de promocionarte para que un gran número de feligreses te visitaran diariamente.
Eras tan desconocido en la ciudad que sólo mi santa madrecita te rezaba; machaconamente me decía que eras un santo milagroso, así es que un buen día agarré tu imagen que tenía en su repisa de madera, y al señor Rector de esta capilla –sujeto ancho de espaldas, gordo, colorado y cachetón- le supliqué que te hiciera un lugarcito en alguno de los altares profusamente diseminados en el templo.
Al principio se negaba con el pretexto de que estabas muy feo, agregando que no eras un santo popular; que no habría ningún inconveniente si te llamaras Francisco de Asís, Juan Bosco, Pedro o Pablo, pero que con ese deslucido nombrecito tuyo, no le convenías, puesto que a la alcancía que a un lado te pusiera, tan pocas monedas le echarían que no le alcanzarían ni para un abono mensual del automóvil que acababa de adquirir en una agencia.
Además, el señor Rector me hizo saber que eres un santo descontinuado, que te borraron del Canon de la Iglesia por quién sabe qué contradicciones, incongruencias y oscuridades que los sacros historiadores encontraron en tu biografía.
Tantos obstáculos me puso el hombre, que para que hiciera lo que le pedía me vi obligado a aplicarle “manita de puerco”, es decir, a amenazarlo con solicitarle al señor Obispo una auditoría a las alcancías de esa capilla, y ahí tienes, mi estimado, que al individuo no le quedó de otras más que hacer lo que yo tan buenamente le pedía, y mira dónde estás ahora, recibiendo a sabrá Dios cuántos devotos, o devotas, dado que las mujeres, las mujeres jóvenes, son tus principales seguidoras, para que les busques una pareja con quien compartir el resto de sus días.
Ahora el señor Rector contigo se muestra muy agradecido porque a ti te debe el nuevo coche que ha comprado, muy lujoso, pero pequeño, a decir lo cierto, pues de las limosnas que te caen, tiene que darles a los pobres, ya que por un error de cálculo económico-religioso, desde el principio a tu alcancía le puso la leyenda de que todas las limosnas que te dieran serían “para los pobres de San Seferino”.
Ah, mi estimado, se me olvidaba informarte que ya estoy trabajando intensamente para que te restituyan el título de santo. A Benedicto XVI le envié una plañidera carta, por lo que te puedo adelantar que en la Santa Sede reabrirán tu caso, siempre y cuando tal misiva no se encuentre en el inventario de lo que se robó el manilargo mayordomo de su Santidad.
Considerando lo anterior, San Seferino, me has de perdonar, pero como se dice en México: “Favor con favor se paga” y vengo a pedirte que me pagues lo que yo he hecho por ti. Debo advertirte que no ando en busca de una pareja, como es el caso de muchas mujeres que vienen a rezarte; sólo quiero que me entregues a mi esposa, sana, salva y bien nalgona, pues desde hace seis meses está enferma y no ha podido ver las suyas.
La necesito en mi recámara, encerrada con doble llave, para eso que tantas noches hemos hecho solitos en la cama… las cosas del amor, para que me entiendas, de las que no te cuento más detalles porque corro el riesgo de que en lugar de traerme a mi mujer, me lances un rayo en seco que me parta en mi cachitos.
Lo que sucede, amigo, es que de mí se ha apoderado la tristeza; esa tristeza que es como un costal de sombras que de pronto me ha caído encima, obstruyéndome la luz del sol y las tonalidades verdes del follaje de la Ciénega del lago de Chapala; con decirte que en mi cabeza ya se arrellanó la idea de que debo de hacer mis maletas para irme a rentar un cuartito en el panteón, estrecho, maloliente y lleno de gusanos, si tú quieres, pero lejos, muy lejos del dolor que causa un amor irrealizable a plenitud.



Bueno Volivar ¿que decirte? que sea como sea aquí estás o aquí sigues, quizás ni te fuiste.
Que me alegro, y que aunque ni siquiera soy creyente rezo yo también por tu esposa, y por que esta mala racha termine para ti.
Un texto precioso, no sólo por el tema, sino por lo bien escrito que está. Mi voto y un beso
¡¡Uys has vuelto, has regresado, Volivar, bien y un besote!!.
Buen texto, amigo Volivar y bienvenido de vuelta. Un abrazo y mi voto.
Terri: amiga, un gusto saludarte; en realidad nunca me fui, como dices, y sólo hice tremenda pataleta; siempre estuve a la espera de la decisión de los señores organizadores de red, y al parecer, me han permitido seguir aquí.
Lo que no compredo bien a bien es eso de que no eres creyente: lo que es bien gacho, queridita…. debemos creer en algo, en que el sol va a salir mañana, en que nuestros amigos nos extrañan, en lo que sea, pero creer… Pero cada quien ¿no?
A veces los “cuates” (carnales, amigos) logran milagros (oh, perdón por el terminajo) y sacan a uno de la gaveta del panteón en donde tercamente queremos acostarnos hasta que nos coman los guzanos.
En Falsaria hice tantos amigos, que me fue imposible olvidarlos; ¿cómo echar en saco roto tantas ironías que metes en tus relatos? Terri, mi entrañable amiga, sufrí mucho sin saber de los compañeros de la red.
Un saludo y un fuerte abrazo a la distancia (como dice otra gran escritora amiga mutua: Gudea de Lagash).
Volivar
Mafalda: qué gusto saludarte; pues sí, aquí estoy de nuevo; no puede irme; la nostalgia fue terrible; el recuerdo de tanto que hemos compartido…. tus lindos textos… tus palabras siempre alentadoras… ¿cómo poder vivir sin eso?
Un saludo
Volivar
Vimon: no pude olvidar a mis amigos…y uf, qué ridículo el mío… pero tengo que soportar las consecuencias de mis pendejadas (así se dice, ¿cierto?), y aquí estoy, con la cola entre las patas, como los perros, pero es mejor. Es preferible estar, aunque sea así, todo chiviado.
Gracias por tu comentario a mi narrativa.
Volivar
…¿Un favor del santo este? Tal vez, pero me alegra seguir leyéndote por aquí, amigo Volivar.
Saludo: LeeTamargo.-
Volivar ha vuelto, para seguir leyéndole,
Espero que todo esté bien,
Saludos Volivar.
Me alegra saber que vas a seguir deleitándonos con tus cuentos. Una aperta, volivar.
Volivar, me alegro de leer algo tuyo. La verdad es que me estaba preocupando e incluso te escribí algún correo, porque había visto los comentarios que escribiste por la red de que nos dejabas. Me alegro de que no haya sido así y que nos sigas deleitando con tu narrativa. Amigo espero que el problema de tu esposa mejore y que pronto esté bien del todo. Te mando muchos ánimos y un abrazo inmenso.
Me alegra verte y leerte por aquí. Saludos literarios.
Bueno me alegro que todo quedara en una pataleta y que estés de nuevo por
aquí, las cosas que bien se hacen bien acaban.
Un buen relato amigo y muy contenta de tu regreso.
Un abrazo amigo Volivar, me gustó.
Volivar, me dio mucho gusto recibir la notificación de tu publicación. Afortunadamente sigues con nosotros. A ti te debo mi primer comentario constructivo en Falsaria y por ello estaré por demás agradecido. Como siempre logras escribir cosas hermosas, aunque no soy católico ni nada que se parezca me pareció mono el relato. Mi voto y saludos!!!
Rafael Baralt
Volivarrrrrrrrrrrrrrrrrrrr me dió “triste” saber que te ibas, he escudriñado el horizonte de mis correos, tratando de encontrarte, y te veo, que alegría no tener que privarme de tus escritos, son entrañables,aparte, eres un poco el padrino de mi enrtada en la red, de ti tuve el primer comentario, y me animó a seguir,gracias de estar ahí y también para mi, enhorabuena por tu relato, como siempre, con criterio contenido y sobriedad,voto y besote!!
Territorio sin dueño (tal vez no te llegó mi correo porque escribí “Terri” pero aquí te lo reenvío: Terri: amiga, un gusto saludarte; en realidad nunca me fui, como dices, y sólo hice tremenda pataleta; siempre estuve a la espera de la decisión de los señores organizadores de red, y al parecer, me han permitido seguir aquí.
Lo que no compredo bien a bien es eso de que no eres creyente: lo que es bien gacho, queridita…. debemos creer en algo, en que el sol va a salir mañana, en que nuestros amigos nos extrañan, en lo que sea, pero creer… Pero cada quien ¿no?
A veces los “cuates” (carnales, amigos) logran milagros (oh, perdón por el terminajo) y sacan a uno de la gaveta del panteón en donde tercamente queremos acostarnos hasta que nos coman los guzanos.
En Falsaria hice tantos amigos, que me fue imposible olvidarlos; ¿cómo echar en saco roto tantas ironías que metes en tus relatos? Terri, mi entrañable amiga, sufrí mucho sin saber de los compañeros de la red.
Un saludo y un fuerte abrazo a la distancia (como dice otra gran escritora amiga mutua: Gudea de Lagash).
Volivar
Claro que me había llegado, no te preocupes.
Un abrazo para ti
Querido amigo del alma: Se de los problemas de salud de tu esposa,y siento que tengais que luchar tanto para salir de ese mal trago,pero estoy segura de que con el empeño vuestro y la ayuda de San Seferino todo tendrá un final feliz. Por mi parte,y si me lo permites, le pediré a mi gran amigo San Judas por ella.
No sabía que se te pasó por la cabeza dejar este rincón,porque si lo llego a saber te habría bombardeado con correos hasta desesperarte y” recoger la toalla” ( volver a la lucha),para continuar el camino sabiendo que en los momentos bajos nos tienes aquí para escuchar lo que del alma quieras sacar.
Un abrazo en la distancia,querido Volivar.
P.D.
El relato me ha encantado.Unas veces me ha hecho reir hasta saltarme las lágrimas y otras me ha emocionado: Sonrisas y lágrimas…
Como siempre, tu narrativa me deja sin palabras, amigo volivar.
Un texto lleno de sentimiento. Yo no soy creyente en cuanto a religiones, pero sí creo en las personas de buen corazón y en hacer o intentar que cada día sea único, buscar algo que lo haga especial. Porque la vida es eso…Un conjunto de vivencias, momentos especiales donde hay que saber buscar, para así aplacar los malos, que también los hay y muchos…. Te deseo fuerza en los malos momentos, ya que en los buenos no se necesita.
Un abrazo y feliz fin de semana.
1000Luna: recibi un saludo; qué gusto saber que lees mi narrativa; gracias Nos leemos.
Volivar
Lot Alkef: tu comentario es algo inmerecido por este tu amigo, Lot.
Gracias.
Volivar
Damarys: eres muy linda y que me leas es un gran honor. ¿Cuándo me deleitaré con algo más de tu inspirada y culta pluma? Lo haces muy bien… eres maestra en la literatura; todos aprendemos de tus narraciaones, tan interesantes. Saludos.
Volivar.
Gudea: he leido tu comentario; y amiga, ahora veo que muchas veces nos dejamos llevar por los sentimientos; pero, querida cómo sufrí al no saber de mis compañeros de red, especialmente de ti, de quien he aprendido tanto; de ese estilo tan precioso que tienes: a los datos históricos, que para mí resultan aburridos, les sabes dar ese toque tan atrayente, que uno se pregunta: ¿Pues de dónde sacará esta escritora tanta belleza para meterla en esto que de por sí es cansado, tedioso - me refiero a los datos históricos con los que últimamente nos has deleitado-.
En eso, precisamente está el arte: en hacer de algo trivial, una obra admirable, bella, y tú lo sabes hacer a la perfección, maestra, señora escritora, tan estimada.
Volivar, que te reenvía un abrazo a esa desagradable distancia.
Jorepa: eso de irme fue una verdadera tontería que cometí; no consideré las consecuencias emocionales: ¿cómo iba a vivir así, como hasta ahora, feliz, leyendo a tantas plumas ilustres, como la tuya, Jorepa)., Me alegro que leas lo que pongo en esta red. Muchas Gracias. Ahora me doy cuenta de que fui el primero que leí lo que publicaste, muy bonito a decir verdad. O sea, que soy un buen descubridor de talentos, lo que me emocionada.
Volivar.
RBaralt: ¿cómo que yo te di la bienvenida? Yo sólo lo hago con los verdaderos literarios, y si así lo hice contigo, pues resulta que eso eres, un gran escritor, y me alegra mucho que sigas en esto que resulta tan emocionante.
Ah, las cosas de la vida, las que nos hacen hacer cada tontería (en mi país, México, se dice: cada pendejada).
Un saludo, amigo.
Volivar
Amerika: eso último que pusiste en tu comentario: “me gustó”, es algo que guardaré para siempre dentro de mí. ¿Una gran escritora, tan culta, tan sublime en sus expresiones literarias, ocuparse de mí? es un gran honor. Te agradezco mucho.
Volivar
Alca: El gusto es mío, amigo; me alegro que todo haya sido una horrible pataleta la mía, pero de esas que pasan y se olvidan, por torpes, porqiue causan vergüenza.
Ah, y muchas gracias por ocuparte en leer mis cosas; es algo que me alegra ¿Un escritor tan prolífero, tan culto, tan leído, ocupar su tiempo en mis narraciones? No me lo puedo creer, y no me queda más que agradecer tanta bondad de tu parte.
Volivar
¿Dónde está el San Seferino?, que ya gasté una pareja y que ir ya a por otra. xD
Mi voto. Un saludo
Hubo un error (texto): ¿Dónde está el San Seferino?, que ya gasté una pareja y quiero ir ya a por otra. xD
Soraya: gracias por el interés que has mostrado por mis cosas; por otra parte te pido perdón por haberme expresado en forma por demás torpe; nunca he pensado algo que denigre a nadie; lo que pasa es que cuando la trizteza abruma, dice uno cada tontería (o pendejada, palabrita vulgar, muy vulgar pero que expresa exactamente lo que he hecho).
Volivar, que admira tus narraciones. Que se deleita con lo que pones en esta hermosa red, más que de escritores, de amigos.
Volivar, na hay nada que perdonar. Debía darte respuesta, creo que era lo correcto…. Un abrazo.
Bello texto, Volivar. Y me encantaron las últimas líneas con la aire de poesía “esa tristeza que es como un costal de sombras que de pronto me ha caído encima, obstruyéndome la luz del sol y las tonalidades verdes del follaje de la Ciénega del lago de Chapala” Hermosa imagen. Te felicito
Azulena
Mariav: un gusto estar de nuevo en esta hermosa red; no habia tenido tiempo para escribirte (ahora, mientras formatean mi periódico, me quedan unos segundos y estoy en lo que más me gusta, leyendo lo que ponen en esta red los grandes, como tú); quiero decirte que tus escritos en verdad son muy bellos: tienes un gran don para la literatura; echas mano de todas las herramientas que una escritora, como tú, tienes a la mano.
Te diré que me han gustado mucho tus narraciones… Ese de El vecino de la casa de al lado; ah, y, querida, la narración El teclatazos… es lo que más te he admirado… aunque sacó 3 puntuaciones, lo que al parecer a tí te vale gorro… es decir, poco te importa, tú sigues en lo tuyo, que es hacer arte con tus palabras tan bien colocadas, ni de más, ni de menos, dejando a uno muy emocionado con tanta gracia y buen estilo que derrochas.
Si uno no sale con corazoncitos, o si sale, ¿esó qué importa? Yo, por ejemplo, he sufrido tantas decepciones en esto de participar en concursos… que para qué te digo, y sin embargo aquí sigo, dale que le das al teclado, casi convirtiéndome en el Teclatazos.
(Si supieras el trabajo que me ha costado buscarlo (a El Teclatazos) para seguir deleitándome con tan preciosa narración).
Un saludo (o ¿aporta?
Volivar
Netor: Qué gusto estar de nuevo entre amigos, que nos estimanos en verdad. Netor, la nostalgia me aplastó, y no me quedó más que seguir escribiendo.
Pero, eso ya pasó, y a lo nuestro. Te agradezco que ocupes un poco de tu valioso tiempo en este amigo tuyo, que tanto te estima
Te saludo.
Volivar.
Lee Tamargo: a mí me da mucho gusto saber que en tí tengo a un amigo y compañero; te agradezco tus palabras; tantas emociones, tantos ratos felices que hemos compartido en esta red, no pueden echarse por la borda, así nomás por que sí.
Un saludo, de aguien que en verdad te estima.
Volivar
Israel Esteban: Amigo, pues ya te fregaste; el santito sigue descontinuado; es cierto que hace milagros, pero como no tiene autorisación oficial, es decir, trabaja de contrabando, muy seguido se le van al diablo.
Un gusto saber que me has leido, Israel. Yo hago lo mismo con lo que publicas.
Volivar
Azulena: qué gusto me da que tú, precisamente, me hayas leído, y además que me dejes aquí tu comentario tan bonito.
Te agradezco ese impulso, pues cuando nos damos cuenta de que lo que escribimos para algo sirve, nos llenamos de orgullo. ¿Qué quieres? así es la vida, llena de estas cosas que, aunque sean vanidad, pura vanidad, nos hacen felices.
Volivar
Mira que lo repao y lo repaso, pero, jejejej. No tengo todavie el hábito tan aaraigado. Si a ésto se añade elr resfriado, ni te digo, Volivar. éso sí, estoy cogiendo la costumbre de escribr, estando algo enferma. Un bestoe y gracias. Espero que de aquí, al 25 mejore mis errores.
Amigo Volivar. Me ha encantado este relato, aunque sea en tono tragi-comedia. Veo que recoges noticias actuales (referencia a los papeles Papales, ja, ja) Solo deseo que los últimos párrafos no sean espejo de tu realidad. Saludos.
Mafalda: no me hagas tanto caso en eso de los errores ortográficos; tú sigue en lo tuyo, escribe, pues es muy hermoso su pensamiento.
Te felicito
Volivar
Fanathur: Amigo, qué gusto saludarte; pues aquí estoy, nuevamente, después de las ridiculeces que hice; pero, es de humanos corregir errores.
Me entusiasma que a escritores de tu tamaño les guste lo que escribo. Te agradezco tus comentarios que me entusiasman.
Gracias, por aquí no estaremos leyendo.
Volivar
Triste pero una dulzura. Es muy sentido esto que escribís. Muy bueno. Te felicito.
florencia: te agradezco tu lindo comentario. Un saludo.
Volivar
Excelente relato con un humor sumamente especial y agradable. Me ha atrapado del comienzo y todo se correlaciona, con un final que sacó en mi rostro otra sonrisa!
El estilo en que lo cuentas me parece que siendo de fácil lectura, tiene cualidades
personales que seguramente las encontraré, cuando me haga un tiempo para la enorme producción que tienes y que trataré de leer, estimado amigo.
Un abrazo desde el sur..He puesto un corazón.Rescato de tu perfil, el mismo sentimiento en relación a los escritores de esta Red, entiendo que hay mucho y muy bueno..No es sencillo complacer a todos..pero haré lo posible..
manuc
Quería comentarte, que personalmente siempre he rescatado el regionalismo de los escritos.Me ha llamado la atención en tu perfíl ese punto. De Rulfo, aparte de el tema, la forma tnl diferente a la nuestra, es a mi gusto sumamente agradable. Tengo amigas escritoras mexicanas y casualmente destaco el estilo único y personal de los escritores de tu país. No dudo que tu mirada, es superadora de la mía. Simplemente quería que comentarte ese punto. Abrazo del sur
manuc
MANUC: amigo, me abrumas con tus palabras tan lindas; desde los 15 o 16 años escribo cuento; tengo 45. He obtenido algunos éxitos en concursos, pero un fracaso tan terrible que casi me tiro de cabeza de una montaña. Resulta que aquí, en Sahuayo, el municipio organizó un concurso; hubo particpaciones de muchos países; el jurado estaba compuesto por puros amigos míos, y me comentaron que todos habían votado por mi cuento (publicado aquí en falsaria); se llama El Candidato. Pero el señor jefe del jurado, al abrir la plica y ver el nombrecito mío, me eliminó, así, nada más porque no le gusta que nadie lo supere. Ya sabrás el coraje y la frustración, además que estaba involurado un fuerte fillete.
Gracias por tus halagos; me entusiasman para seguir en esto a veces tan difícil, que causa tantos problemas.
Volivar
No quiero pecar de obsecado,pero tal vez Sahuayo te quede chico. En general en Argentina los concursos tanto en escrituras,pintura etc, es para entenados o aquellos muy afín con un grupo. Como en la carreras de caballo, se alternan los ganadores a pesar que lo nieguen. Sospecho que hay que procurar un concurso de nombre y en otro país.Y a pesar de eso, en todos lados se cuecen habas. Me ha pasado en pintura. De manera que no confió en los concursos.Es preferible publicar y tratar de presentar el libro en entidades, bibliotecas y si se puede participar de algún programa cultural en televisión. Algo que no falla es cuando el libro es prohibido, la fama es instantanea.
Abrazo y estimo que seguro debes seguir!!
manuc
Manuc:Cuánta razón tienes; deberíamos mandar al diablo los concursos literarios. Aquí, en mi ciudad, alegan que no hay calidad…. vaya, sorpresa… Los que se consideran escritores, son cuatro personas y entre ellos se premian: por ejemplo: si hay un concurso en una ciudad, digamos Papantla, en Veracruz; el jefe del jurado premia a uno de Sahuayo, porque sabe que ´éste luego le devolverá el favor.
Con decirte, amigo, que yo, en mi periódico, hace unos tres años organicé un concurso de poesía a nivel nacional: tuve unas cien participaciones, de muy buenos poetas.
Y el jurado estaba compuesto por los de siempre; llegó el momento de leer los trabajos; se los llevé; y el jefe del jurado, sin tomarse la molestia de leer nada, tomó tres, y me dijo que eran los ganadores… La sorpresa que me llevé fue tremenda y muy decepcionante.
Bueno, pero esto está fuera de contexto; y estoy utilizando un espacio que es para la literatura, no para las quejas.
Volivar
Es la primera vez que leo algo sobre santos y me divierto. Vale, está bien que no soy muy devota, pero la soltura con la que lo has escrito me ha enganchado de principio a fin. He transitado por la diversión, por la crítica a las recaudaciones de la igleasia para hundirme en un profundo pesar al final. Me gusta esta clase de sorpresas, me gusta que me cacen con el final, si me sé un final desde el principio me aburro. Constato que estoy ante uno de los grandes. Mi voto.
SusiOns: esas palabras, esos términos… caramba… nunca pensé que alguien, con esa calidad literaria que posees, me los dedicara… vaya que si estoy gratamente sorprendido… ¿SusiOns piensa tales cosas de este individuo, volivar? ¡Un honor inmerecido! (lo expreso con gran humildad)
Volivar
Qué buen que manejas lo popular. Bien podría ser otra leyenda de pueblo. Fijate que hasta algunos creen que te ha pasado de verdad. Ja,ja. El poco tiempo que tengo lo vuelco casi siempre en tus relatos, felicitaciones.
Walter Gasparetti: amigo, que alegría me proporcionas; porque siempre es alentador que una persona tan culta como tú se ocupe de mi narrativa, y que además le guste. Esto causa tremendo gusto.
Un saludo. Y a propósito, Walter, en estos día no he tenido la fortuna de leer algo de tu pluma.
Un saludo
Qué bello cuento, Volivar. Bien trabajado, hermoso vocabulario, delicado y con un tema que me impresiona. Por mis pagos de Argentina se lo tiene muy venerado pero con el nombre de San Ceferino (con C). Da lo mismo. Te felicito efusivamente y espero que comencemos un intercambio prolífico. Un abrazo desde Mar del Plata
Lidyfeliz: lo puse con S. porque, te digo, está descontinuado el santito; bueno, así va el tema de la narración; para llegar al final tenía yo que ponerle santito descontinuado, fuese o fuese.
He leído lo que has publicado y me pareces una persona muy culta, que sabe escribir bellamente, por lo que sé que triunfarás en este arte, si es que no lo has hecho ya.
(Voy a ver tu perfil, porque tal vez me las esté viendo con alguien que se las sabe de todas todas en cuanto a la literatura).
Mar del plata… Qué nombre tan raro para una ciudad, ¿no crees? ¿A quién se le ocurriría ponerle así a una ciudad que debe de ser hermosa, simplemente porque tú allí vives?
Lidyfeliz… seudónimo muy bonito… te felicito, amiga.
Volivar (en realidad me llamo Jorge, Jorge Martínez. Soy de una ciudad llamada Sahuayo, en el estado de Michoacán, de la república mexicana)
Un saludo afectuoso. Mi correo: [email protected]
Estimado amigo en la distancia..me alimento de los escritos,
Escribir es una cosa, ser poeta quién no lo quisiera!!
Me alegra que tus aportes hablen de
que pueda continuar..
Tal vez lo dije con lo que tu haces.
.Hay diferentes magias!!
Gracias por tu amistad
abrazo sureño
manuc
Manuc: te agradezco que te acuerdes de este amigo tuyo, que te estima.
Me había preocupado al saber que estabas desanimado pues por allí sacaste pocos corazoncitos en algo que publicaste, ¿te acuerdas?
Cuando uno se dedica a alguna actividad, debemos hacerlo sin pensar si guste o no a los demás. Es suficiente que nos guste a nosotros. Y, por lógica, si a nosotros nos gusta, poco a poco les gusta a los demás.
Así ocurre, Manuc.
A propósito. Si puedes enviarme tu perfil, podré leer todo lo que publicas y pasar momentos muy agradables.
Un saludo desde México.
Volivar