Hemos fracasado
13 de Abril, 2012 24
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Si, como suena: hemos fracasado. Por desgracia no se trata de una reflexión producto de un mal día que, como otro cualquiera, termina delante del televisor viendo como se acumulan las imágenes de nuestro mundo, de nuestra propia sociedad. Imágenes que ya ni siquiera nos avergüenzan porque nos estamos familiarizando con ellas. Miramos de frente la pantalla mientras desfilan reportajes en los que seres humanos como nosotros, con la única diferencia de haber tendido la desgracia de nacer en un país equivocado, abandonan el pellejo inerte sus hijos en mitad de un camino que saben de antemano que solo les lleva a la muerte. Seguimos mirando de frente cómo una familia tras otra, a veces en la misma manzana ya podrida en la que nosotros vivimos, se ve desterrada de las cuatro paredes en las que invirtieron la mayor parte de sus años productivos. Seguimos mirando de frente los vergonzosos comportamientos de la gran mayoría de los gobernantes que nos representan, y bien que lo hacen porque al fin y al cabo tenemos lo que nos merecemos. Y miramos de frente porque sabemos que la mirada de todos ellos, la de los que sufren y la de los que nos hacen sufrir, nunca se va a cruzar con la nuestra.

No, lo reconozco, no tengo un mal día, aunque esta mañana me haya cruzado con un par de mataos con el pavo, intentando darles el changui con unas dosis de alfalfa a unas cuantas párvulas de colegio bien. Tampoco me ha amargado la tarde, cuando, para solucionar el atasco que se ha montado en la Gran Vía, - pobre anciano que se ha caído en el paso de cebra, víctima de alguno de los muchos achaques que le han regalado los duros años de trabajo -, la grúa le ha sacado quince minutos de ventaja a la ambulancia.

Observo y participo. Esta hoguera la hemos levantado entre todos: nosotros, nuestros padres, los suyos, sus abuelos y la generación que los parió; y no se van a librar de las llamas ni los errores de Felipe II.

 

Esto no tiene arreglo: la crisis en la que estamos - y no quiero entrar en economía -, la sucesiva que ya se nos echa encima, la que vendrá después y la siguiente, nos demuestran que como grupo, los humanos, tenemos menos futuro que los cuñados del dinosaurio al que le cayó el gran meteorito mientras hacía la cola del pan.

 

No sé si esto empezó con el arquitecto técnico que diseñó el alicatado de la primera pirámide, o fue la mañana anterior, cuando los cro-magnon les embargaron sus cuevas a sus primos los neandertales - que por cierto tenían pinta de ser buena gente - por no cumplir con los requisitos de la prima de riesgo. Pero, con el esfuerzo de todos, hemos conseguido retrotraer nuestro mundo a los momentos previos al chupinazo de inicio de las fiestas del big bang.

 

Somos animales sociales, nos encanta crear grupos para darnos de hostias con los demás grupos. Somos animales gregarios, formamos jerarquías y elegimos líderes para dirigirlas; quienes después de hacer caja, se ocupan de que también nos demos de hostias entre los miembros del propio grupo. Realmente somos imbéciles porque después de tanta historia, que la mayoría de nosotros ignoramos, seguimos cometiendo los mismos errores que cometía nuestra familia cuando el abuelo todavía cazaba mamuts.

 

Algún día, quiero pensar que llegará, seremos capaces de derramar lágrimas por el hijo perdido de nuestra hermana de Somalia, cuyos ojos ya secos son incapaces de manifestarse. Algún día, quizás, llegarán a dolernos nuestros huesos por el frío, acumulado bajo los cartones, del mendigo que ahorca su pasado en vino barato, mientras intenta camelar a la rubia del anuncio de colonia en la marquesina donde duerme.

 

Mientras tanto, y yo me apunto el primero, hemos fracasado.

24 Comentarios
  1. Lamentablemente, Hugo, creo que tienes razon. Muy bien descrita la debacle moral de la sociedad. Un abrazo.

  2. Triste e imparable, pero es lo que hay.
    Gracias por seguir ahí.

    * No es que me importe en exceso, porque no lo elegí yo, pero no me cambies el nombre.

  3. Perdon, Oscardacunha, se me fue la onda…

  4. Nacimos como seres libres y sociables y así hemos evolucionado, con una lucha que era la de la gran mayoría, en la que solo la división era una práctica del absolutismo y la burguesía, y ahora hemos cambiado esa lucha por la no aceptación de lo que verdaderamente somos. Hasta que no volvamos a la realidad de lo que somos no existirá oportunidad alguna para el cambio, pues no sabremos de donde partimos. Hay que saber de donde se viene para saber a donde se va, solo así el legado será vivir en igualdad de condiciones, y sobre todo jamás olvidar la historia, ella nos da las pautas para seguir.
    Simplemente me encantas…Oscar.
    Un enorme saludo y abrazo, amigo.

    • Esa es la clave del laberinto Amerika, saber de donde venimos, conocer nuestro pasado para no repetir errores. A veces tengo dudas, no sé si somos unos perfectos ignorantes o tan solo capaces de tropezar infinitas veces con la misma piedra.
      Por eso este artículo tiene una relación directa con otro anterior que escribí: “Se Veía Venir”
      Recojo tu abrazo y me lo guardo.
      Hasta pronto Amiga.

  5. ¿De verdad eres real?

    • Pregúntaselo a mi mujer pero tómate tiempo, después de veintisiete años tiene una larga lista de reclamaciones. Aún así me sigue aguantando, reconozco que ella tiene más mérito; aunque yo también me lo he currao ¡que narices!
      Un Abrazo Amérika.

  6. Sigue escribiendo la humanidad necesita de seres como tú…encantada de saber que estas, todo un placer.

    • Seguiré escribiendo. No obstante, ha habido, hay, y habrá muchos y mejores que yo, a lo máximo que han llegado es a mejorar un poco el pequeño entorno que los rodea; yo no aspiro a más. Seamos realistas, el mundo lo mueven otras fuerzas. En mi pequeño cosmos intento reconocer la verdad y mirar siempre hacia el sol.

  7. Ya leí ese artículo,genial, pero piensa que de ser unos ignorantes ha tropezar dos veces con la misma piedra no existe diferencia, todo se concentra en lo mismo…IGNORANCIA!!!
    No cambies!!

    • A veces nos fascina el error, nos atrae la catástrofe. Quizás esa dualidad nuestra en la que también se aloja el lado oscuro ejerza un poder de atracción que nos condena a repetir lo aborrecible.

  8. Muy agudo…pero haz un favor al mundo, sigue escribiendo.

    • ¡Algo me tendrá que devolver el mundo! Por lo menos un poco de tiempo.
      Esto es solo una afición, todos los días tengo que salir a buscar el pan y últimamente las colas son muy largas.
      Repito Abrazo, America

  9. Se vale que me apunte en ambos, en reconocer que hemos fracasado… pero que algun dia. Siguiendo tus letras, gracias.

  10. Cuando todos nos demos cuenta que hemos fracasado y que no es una cuestión de “yo no puedo hacer nada”, entonces será el inicio del “esto cambiará por que entre todos lo vamos a conseguir”. Gracias por tu llamamiento, gracias por escribir así.

    • Gracias por tu compañía Erg. Ya somos uno más en este batalla. Aunque perdamos nuestros nombres quedarán grabados en la memoria de una brisa nocturna, algunos sabrán leerla contemplando las estrellas.
      Otro Abrazo

  11. Yo digo y creo que seguiré diciendo que el gran problema del mundo, manifestado tanto en pequeña como en gigantesca escala, es la falta de empatia. Ese no pensar en los demás es, al final, lo que nos mata como sociedad. Hay cosas tan simples que nunca parecen complejas que describen a la perfección, todos los días sin falta, los apáticos en que nos hemos convertido.
    Muy buena reflexión.

    • De a cuerdo contigo Gllamphar, salvo en tus tres últimas palabras: “nos hemos convertido”.
      Nunca, a lo largo de la historia, hemos demostrado sentirnos afectados por los problemas de los demás, solo cuando estos nos afectan directamente a nosotros reaccionamos. Desde la noche de los tiempos, al menos que tengamos constancia de ello, nunca hemos sido empáticos. Igual los antropólogos deberían plantearse cambiar la denominación de nuestra especia por Homo Apaticus.
      Un Abrazo y gracias por tu compaía.

  12. Es cierto. Sobre todo estoy de acuerdo con esta parte: “Somos animales sociales, nos encanta crear grupos para darnos de hostias con los demás grupos. Somos animales gregarios, formamos jerarquías y elegimos líderes para dirigirlas; quienes después de hacer caja, se ocupan de que también nos demos de hostias entre los miembros del propio grupo. Realmente somos imbéciles porque después de tanta historia, que la mayoría de nosotros ignoramos, seguimos cometiendo los mismos errores que cometía nuestra familia cuando el abuelo todavía cazaba mamuts.”

    Realmente me ha puesto más a alerta este relato sobre la situación actual.

    Besos, NoëlleC

  13. Triste realidad la nuestra, como especie aún no hemos abandonado la cueva.
    Un beso.

  14. La verdad es que somos terribles. Y sí, es cierto, el egoísmo y la ceguera voluntaria nos llevan a donde estamos ahora, pero el pesimismo no nos lleva a ningún lado. En lugar de sumirnos aún más en el pozo que hemos creado, deberíamos movernos para intentar cambiar las cosas.
    Con todo, me parece un texto muy bueno con su dosis justa de ironía.
    Un abrazo, Oscar,
    Luna de lobos

  15. Estoy de acuerdo contigo, solo trataba de romper inmovilismos.
    Abarzos

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