Hemupillo
9 de Octubre, 2012 36
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-Pinche Hemupillo, apestas a cagada. ¿No te da vergüenza con la secretaria? ¿Por qué no te vas al baño? Nos tienes mareados con tus pedos. ¿Ya escribiste la nota de los degollados en la carretera de La Barca?

 

-Licenciado, no puedo sentarme. Me zurré en los calzones cuando vi los cuerpos destrozados. Estuvo gacho aquello. Una cabeza aquí, una pierna allá. La sangre rodaba a chorros por la carretera, y lo más espantoso, jefe, fueron los fantasmas. Salían detrás de cada piedra, de cada matorral; con decirle que ni los peritos de la procuraduría de justicia soportaron los aullidos de terror que se escuchaban por doquier, y ni siquiera se acercaron a los muertos. ¡Ah, pero eso sí, si no se publica lo que sucedió, la culpa es del Hemupillo, como siempre! ¡Son chingaderas!

 

-Ya, no estés jodiendo; son las dos de la madrugada y debemos enviar los originales a la imprenta.

 

-Señorita, ya cierra la edición; y tú, wei, vete al baño de prisita, te quitas los calzones llenos de mierda y te vienes de volada para que lleves a la secretaria a descansar.

 

-Como usted diga, Licenciado.
Y acompañado por su inseparable amigo Larry, un individuo chaparro, gordo y cachetón, arqueando las piernas el mencionado reportero de la nota roja, se fue al baño, que no era más que un angustioso cuartito agachado en una esquina del patio trasero de la oficina del periódico.

 

-Apagaba yo las computadoras, cuando me dejó helado un grito de terror.

 

-¡Licenciado, venga, por su santa madrecita! ¡Tráigase la cámara de fotos!

 

-¿Y ahora qué te pasa, pinche escandaloso? – dije, abriendo la puerta, para al instante quedar paralizado de pavor al ver una esfera semitransparente que lentamente daba vueltas en el patio; era una masa gelatinosa, de protoplasma casi líquido, o de una luz lechoza y condensada. Una esfera que parecía latir con vida propia, rítmica y acompasadamente.

 

Ante los gritos de mi compañero, la esfera empezó a girar sobre si misma, ascendiendo con tremenda rapidez para luego bajar con suavidad hasta tocar casi el piso iluminado por la naciente luna tras el alto y rocoso cerro de Pajacuarán.

 

Y de improviso, como al llamado de una música fantástica, Hemupillo, llevando los calzones en la mano, siguiéndolo el tal Larry, corrió a donde lo esperaba yo, e inesperadamente sentimos la más inefable sensación de felicidad, así como un exquisito embeleso y el más indescriptible placer jamás soñado, cuando algo nos jaló para meternos en el centro de la esfera.

 

-Ahora sí que la chingamos… ¿en dónde carajos estamos? –dijimos al unísono, después de recobrar la tranquilidad.

 

-No se asusten, terrícolas, somos sus amigos –dijo una extraña voz pausadamente; una voz semejante a la que se escucha en las bocinas de los aeropuertos y en los centros comerciales. Solo queremos comprobar si este individuo es el mismísimo Quijote de la Mancha, aquel personaje que desfacía agravios y enderezaba entuertos, arremetiendo con su lanza en ristre contra monstruos y terribles caballeros andantes, y si su amigo el gordiflón, es Sancho Pansa.

 

-Veamos –prosiguió la extraña voz-. Esos personajes traían en jaque a medio mundo en los primeros años del siglo diecisiete.

 

Y regresando la manivela de la rueda del tiempo empotrada en el pupitre de mando de la nave, la detuvo en el año 1605.

 

-WQ45, estimada marcianita, ¿observas algo en la pantalla?

 

-Así es, WQ46, se ve un pequeño reino de España.

 

-¿Hay algún letrero que indique el nombre del lugar? Ah, y no le estés mostrando tus hermosas piernas al humanoide pegado a esa nariz inmensa, uno nunca sabe; los terrícolas tienen fama de cabrones.

 

-¿Estás celoso, WQ45? Y no seas pendejo, en esta época no se usan los letreros; pero veo a dos sujetos; uno de ellos va en un esquelético caballo; es alto, flaco y narigón, con tremendo parecido al individuo que dices que le coqueteo; el otro es chaparro, gordo y cachetón; se ve medio pendejo, pero no, le va pidiendo a su amo que lo haga gobernador de una ínsula encantada. Que son originarios de un lugar de la Mancha, pero no quieren mencionar su nombre; les informan eso a unos pastorcitos.

 

-Es decir, amiga, ¿que dos de los individuos que aquí llevamos se parecen a esos personajes, que al parecer tienen fama de valientes y arrojados?

 

-Larry, ¿oíste lo que dicen estos hijos de su pinche madre?

 

-Sí, que tú eres igualito a don Quijote de la Mancha y que yo me parezco a Sancho Panza.

 

-¿Con que esas tenemos, no encontraron a otros individuos mas ridículos para compararnos, estos hijos de siete? Pero ahora verán, los desgraciados; pásame ese marro para hacerles pedazos los controles de la nave.

 

Pero el marciano que iba al mando, a toda velocidad giró la esfera del tiempo parándola en el año 1895, y en la revuelta el Hemupillo y Larry fueron a dar de nalgas en el piso.

 

-Vamos a dejar a estos cabrones aquí, en Peñas Arriba, de don José María de Pereda; en los Pirineos, cerca del mar cantábrico, por donde sube el tal Marcelo acompañado por su fiel sirviente Chisco.

 

Y eso pasó, lector lectora; en un escampado de los riscos los marcianos bajaron a mis compañeros, que subieron la montaña por un camino que iba entre desfiladeros espantosos.

 

-Nos siguen dos extraños individuos, don Marcelo -dijo Chisco.

 

-¿De dónde habrán salido?

 

-No lo sé, mi amo. Pero siguen nuestros pasos. Tal vez querrán la herencia de su tío don Celso.

 

-Déjalos, Chisco; cuando lleguemos a casa, te los llevas a la cueva del oso que me has dicho para que le sirvan de alimento.

 

-Esto está cabrón, mi pequeño y gordiflón amigo Larry; estos montañeses llevan malas intensiones–exclamó Hemupillo, receloso.

 

-¿Y si les gritamos a los marcianos que vengan por nosotros para que nos regresen a Sahuayo?

 

Y mis amigos periodistas empezaron a vociferar:

 

-¡Marcianitos, lindos alienígenas, discúlpennos las pendejadas que por poco le causamos a su hermosa y nunca bien ponderada nave!

 

Yo, que me había portado bien con los extraterrestres, haciéndonos bien cuates, intercedí por mis compañeros, por lo que, en un recodo de camino, bajaron la nave y los subieron.

 

-¿Van a seguir chingando, hijos de siete? –les preguntó WQ45, muy encabronado.

 

-No, no, se lo prometemos.

 

-Eso está bien, les perdono.

 

-Espera, WQ45, antes tiene que darme un besito el Hemupillo –replicó la marciana, subiéndose la falda, coquetona.

 

-¿Ya oíste, méndigo terrícola? Te llevamos a tu época y a tu tierra, pero antes tienes que darle un beso a mi linda compañera en su trompita.

 

-Uf, lector lectora, sólo así regresamos a Sahuayo. Nos bajaron en el patio del periódico, en donde el tal Hemupillo en cuanto se vio en tierra corrió al baño a defecar, libre, al fin, de los extraterrestres.

 

Al día siguiente mis amigos periodistas propagaron a diestro y siniestro su aventura, pero nadie les creyó juzgándolos de lurios. Y cuando la gente se acercaba a mí con mil preguntas, no les respondía, pues me atacaba la risa, no burlona, a decir verdad, dado que este servidor de ustedes sabía que había sido cierto lo que les, o nos había ocurrido.

 

-0-

 

(Nota: narración dedicada a mi muy entrañable amigo y compañero periodista Héctor Manuel Múgica Pérez -el tal Hemupillo-, por su dedicación al trabajo diario llevando información veraz y especialmente distracción a los atribulados habitantes de la llamada región Ciénega del Lago de Chapala. Sahuayo, Michoacán, México. 9 de octubre de 2012. Jorge Martinez Martínez, es decir, Volivar).

 

36 Comentarios
  1. Ágil e imaginativo diálogo/relato, mezclas la ciencia ficción y la realidad pero lo haces “increíblemente creíble”, me ha gustado su humor , me encantó leerlo ! tienes mi voto
    un abrazo, José María, Relato Urbano

  2. Che, cada vez me gusta más y más tu estilo. Le das las vueltas que querás, pero siempre caés en cacarnos una sonrisa, seguirte todo el rato con intriga y entretenidos. Gracias. Voto y te sigo a muerte.

  3. Relato Urbano: eres muy amable con este servidor y amigo tuyo; te agradezco el comentario, alentador. Un saludo desde México.
    Volivar

  4. Me gusta tu locura Volivar.

    Un abrazo y mi voto

  5. Pernando: amigo, me es muy grato saber de ti, de que te has divertido; y me parece que es lo que procede para aligerarnos la tremenda carga de congojas y de penas que llevamos diariamente a cuestas. Gracias. Un saludo con afecto.
    Volivar

  6. Diadenes: caramba, amiga, qué linda eres. Recibe un saludo cariñoso.
    Volivar

  7. Hola amigo.
    Fantástica historia.
    Tu creatividad es gigantesca, descomunal.
    Y como complemento una excelente dosis de humor.
    Me imagino a tu compañero divirtiéndose con la anécdota de los flatos (o pedos, como quieras).
    Un gran abrazo.
    (Ya sabés que voté)

  8. Richard, amigo, si conocieras a este amigo, el tal Hemupillo, te aseguro que ni te darías cuenta del paso de las horas… cuenta cada cosa que mandamos al carajo los quebraderos de cabeza, las tristezas y calamidades de la vida.
    Richard, me he dado cuenta de tus grandes adelantos literarios, lo que me llena de alegría.
    Volivar

  9. Genial y a la vez crudo con un toque de humor negro has tocado temas reales y sensibles mezclando con tu genialidad logrando un excelente relato cuentás con mi voto y mis saludos estimado amigo Volivar. Abrazos,

    Robert

  10. Muy buen relato, amigo Volivar. Divertidisimo ver a los extraterrestres comunicarse en un lenguaje mexicano muy coloquial. Felicitaciones, un abrazo y mi voto.

  11. VOLIVAR.
    Te superas, este relato cuento coloquio u lo que sea te quedó redondo ademas me gusta tu manera desfachatada de usar el lenguaje me recuerdan las formas del Quijote
    solo me queda una duda si El Caballero de los Leones padecía del mismo mal de tu amigo Hemupillo ¿De donde sacaba los olotes?
    un fuerte abrazo.
    Salamandra

  12. Robert Goodrich, hace unos días vi tu perfil… y me di cuenta de tu trayectoria literaria en la que cosechas triunfos y mas triunfos. Así que, un comentario tuyo, amigo, lo considero como si me hubiera sacado el premio mayor de la lotería nacional (pegarle al gordo, se dice aquí, en mi país).
    Gracias
    Volivar

  13. Salamandra: un gusto saludarte; podría yo asegurar que el Quijote y Hemupillo, mi amigo, padecían del mismo mal intestinal. Don Quijote, por las guamazos que recibía a cada rato, y mi compañero y amigo de trabajo, por los sustos, casi diarios, al ver muertos, degollados, acuchillados, destrozados, o sea, el terrible mal que nos tiene en jaque a los mexicanos. En cuanto a ti se refiere, me alegro que seas muy popular y tremendamente felicitado por sus bellos poemas.
    Gracias por todo, amigo.
    Volivar

  14. Muy original la mezcla literaria que unifica épocas y personajes diferentes con cierta dosis de ciencia ficción y personajes reales. Y todo ello contado con un lenguaje mexicano coloquial, como dice nuestro amigo Vimon. Felicidades y voto.

  15. Amigo, leo esto que esta muy bueno, pero pienso… ¿lo escribes con la petaca de tequila al lado?
    En cuanto a tus chingadas están muy buenas, ¿sabes? te imagino vestido con dos bandoleras cruzando tu pecho, armas en mano disparando al cielo y un sombrerote enorme bien mejicano. (y tu mami cuidándote )
    Un abrazo amigo y gracias por tu buen humor.

  16. Eres grande, Volivar

  17. Vimon: me siento en las nubes por ese comentario salido de una persona tan culta como tú, y que, además, sabe mucho de las bellas letras. Muchas gracias, paisano.
    Volivar

  18. Mariav: pero tú me ganas, querida amiga del alma.
    Volivar

  19. Alca, te agradezco que me hayas leído. Es un gran honor para mi. Te envío un saludo cariñoso.
    Volivar

  20. El Moli: eres méndigo, amigo (méndigo, es algo así como decir pinche wei, términos con los que los mexicanos nos saludamos cariñosamente).
    Gracias, por tu comentario. Tú siempre con la chispa en la pluma.
    Volivar

  21. Muy buen relato, cómico y ocurrente, un gran saludo desde Buenos Aires.

  22. Extraordinario, amigo Volivar, otro alarde de imaginación y humor inteligente. Ya soy un adicto a tus andanzas. Me divertí como un hijo de siete, me lo vuelvo a leer, me alegró el día.
    Un abrazo.

  23. Nanky: te agradezco inmensamente tu opinión, y en especial tu saludo desde esas tierras que deben de ser tremendamente frías,aunque con almas muy calurosas, llenas de amor para sus semejantes.
    Volivar

  24. Oscardacunha: y a mi me entusiasma que mi narración haya servido para algo; gracias por tu comentario feliz.
    Volivar

  25. JAJAJAJAJA!!! Que me hiciste reír de lo lindo, volivar. Un relato tan loco como las locuras del Quijote, mi personaje favorito. Cada vez aprendo más tu lenguaje mexicano y me encanta. Mi voto
    (intenciones va con c)

  26. Lidyfeliz: me alegro al saber que para algo te ha servido lo que publiqué. Gracias por la observación en la falla ortográfica. Eres muy linda.
    Un saludo desde México.
    Volivar

  27. Lidyfeliz: me alegro que sirva para algo mi narración. Gracias por la observación; esas fallas ortográficas, caramba, me persiguen, dan conmigo con las abejas a la miel.
    Volivar, tu admirador.

  28. Lidyfeliz: si te digo, amiga; quise decir: “dan conmigo-las fallas ortográficas- como las abejas a la miel.
    ¿Tú qué opinas sobre esto de señalarnos los fallos, sobre escribir un comentario no favorablemente a algún compañero?
    Es cierto que son molestos, non gratos, pero, amiga, yo pienso que nos sirven mucho, muchísimo.
    Creemos que lo que escribimos es de lo más hermoso y perfecto, y cuando alguien nos informa que no es así, que debemos corregir, cambiar, estudiar, nos molestamos. Creo que más bien debemos agradecer un comentario negativo, porque sólo así podemos hacer buena y muy leída literatura.
    Eso pienso yo, ¿y tú, Dama linda y feliz?
    Volivar

  29. Ni que decir que me he divertido con el desarrollo de tú relato.
    Mil felicitaciones y mi voto.

  30. Fernando Arranz Platon: gracias, amigo, es un honor recibir tu comentario.
    Volivar

  31. Un cuento que derrocha creatividad, además de resaltar tu talento literario. Todo un deleite!. Un abrazo amigo Volivar.

  32. Rafael Baralt: un profundo agradecimiento por tu comentario. Te saludo desde México.
    Volivar

  33. Querido amigo Volivar. Perdóname por haber tardado tanto en enviarte mi comentario; tengo problemas con el ordenador (computadora) y a veces no me permite escribir.
    Magnífico relato, fantástica aventura a través del tiempo. Simpática y muy original.
    Un beso muy fuerte, amigo y, por supuesto, mi voto.

  34. Cenicienta literaria: gracias, querida amiga, por leerme. Yo, asimismo, he tenido problemas con la computadora (ordenador), pues desde el día 10 de este mes un rayo que cayó en una antena incomunicó a esta región michoacana, mexicana, con el resto del mundo.
    Hoy la arreglaron, y aquí estoy, nuevamente, tomando impulsos anímicos con las letras que pones bajo mi relato.
    Volivar

  35. Realmente una obra literaria, me gusta su estilo volivar…..
    Tengo una pregunta, la verdad soy un aprendiz y nuevo en esta red pero quisiera saber algunas cosas sobre esta pág. Y no se a quien acudir y al parecer usted es el dueño de la misma. Le dejo mi correo si desea ayudarme, se lo agradezco de antemano, y gracias por dejar su huella en mis mal escritos ojo! Solo soy un escribidor mas. [email protected]

  36. Jasamagno: gracias por tu comentario,alentador. no sé a qué te refieres con eso de que yo soy el dueño de la página. No, soy nada más alguien que participa en esta página, con mucho gusto.
    Gracias por enviarme tu correo.
    Volivar

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