Hoy que ya no importa
20 de Abril, 2012 43
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En esta tarde sin inspiración quiero contar, antes de que se vaya del recuerdo o desdibuje en la memoria, lo que llamaré “confidencia”.

En un ejercicio de regresión, me trasladaré al tiempo previo a mi nacimiento.

Después de la revelación, a mi madre le noté feliz, más relajada, con la sensación que da la satisfacción del deber cumplido.

Eran las cinco de la tarde, y yo volvía de la farmacia de comprar lo que le había recetado don Ventura en la visita de ese día.
-¡Marcelo, ven!-grito mi madre desde la cama.
-Espere un momento, madre, que pongo la medicina en la nevera.
-Déjala fuera que presiento que no la voy a necesitar.

Al oír a mi madre decir aquello, el paquete que tenía en las manos terminó en el suelo.

-Siéntate aquí, a mi lado, que necesito contarte algo que debería haberte dicho hace tiempo, pero mi afán de protegerte, y de que no crecieras con el rencor dentro de ti, me ha hecho guardar el secreto hasta hoy, que mi final está cerca.

-No diga usted eso, madre…
-Déjame empezar que necesito que sepas quién fue tu verdadero progenitor. Tu padre no murió en el frente como te he contado infinidad de veces, los que si murieron en uno de los últimos bombardeos de la guerra fueron los míos, junto con mis tres hermanos; yo me salvé porque en ese momento no estaba en casa.
Cuando vi lo que le había sucedido me puse a caminar hacia ninguna parte, y así estuve no sé cuánto tiempo, debieron ser varios días, o eso me dijeron los que me recogieron de la calle. De este modo fui a parar a la casa de los Delgado-Ruiz Casanova.

Había pasado menos de una semana desde mi llegada cuando regresó el hijo mayor, que venía del seminario a pasar las navidades con sus familiares.

Yo al principio no noté nada extraño en el comportamiento del novicio (debido sin duda a la poca experiencia que dan los quince años) pero el caso es que a la segunda noche, cuando me disponía a salir de la alcoba que compartía con las dos hijas de la casa, apareció él de improviso, y de un empujón me tiro al suelo y allí mismo abusó de mí.

Por más gritos que di pidiendo auxilio nadie acudió en mi ayuda ni nadie me vino a buscar para la cena de Nochebuena.

Julio Florencio (que así se llamaba tu padre que nunca fue)
se marchó al día siguiente y no volví a saber de él hasta que un día me lo crucé en la plaza mayor saliendo de uno de los bares en compañía de otros curas.

-¿Quién? ¿El Arzobispo Julio Florencio Delgado-Ruiz?- dije yo cortando la narración de mi madre arrastrado por la sorpresa que me causó la mención del nombre.

-Sí, el mismo. Pero ya ha pagado su culpa, pues ha llegado a mi conocimiento que murió hace unos meses después de una larga enfermedad.

- Como te decía, aquella noche nadie se enteró de lo sucedido y yo no tuve el valor de contarlo.

Cuando meses después mi estado era evidente, la madre de mi violador me echó a la calle acusándome de puta desagradecida.
Afortunadamente me acogieron en una casa del Auxilio social, porque mentí diciéndoles que a mi marido le habían fusilado los rojos en Paracuellos del Jarama.

Como a pesar de mi evidente embarazo, yo podía colaborar en alguna de las tareas, decidí hacerlo en la cocina y allí estuve pelando patatas y limpiando calderos hasta que tú decidiste que ya era hora de ver el mundo exterior. El parto no resultó muy complicado, pues naciste con apenas dos kilos y medio.

Todas mis compañeras estaban locas contigo, por ser un niño tan bueno y tan guapo, algunas de ellas bromeaban y me pedían prestadas tus pestañas.

La estancia en la casa se nos empezó a complicar el día que apareció por allí una de las hijas del comandante de la guardia civil. Dicha fulana pretendía quedarse contigo hasta que yo tuviese un lugar mejor donde vivir, no me lo pensé demasiado, en la madrugada siguiente cuando todas dormían, te arrebujé en la mantilla que tenías en la cuna y salimos en silencio, como saldría una gata a la que quieren arrebatar sus cachorros.

Parece que lo estoy viendo, la noche anterior estuvo lloviendo sin parar; en la carretera había charcos tan grandes que daba la impresión de que si te cayeses dentro podrías ahogarte.

Cuando salió el sol llevábamos un buen rato de camino y fue entonces cuando vi el letrero de la distancia que nos separaba de Alcobendas, pero los siete kilómetros que restaban para llegar al pueblo de una de las compañeras de faena, nos los hice a pie, porque quiso mi destino que ese día fuese de mercado en Madrid y la tía Macu llevara el queso a la Plaza de la Cebada.

La tía al vernos en las condiciones que íbamos, paró el carro y sin apearse me preguntó que dónde queríamos llegar de ese modo, le contesté que no sabía, que ya lo vería cuando llegase a Alcobendas.

-¿Sabes ordeñar ovejas?-me preguntó, así, a bocajarro.
-¿Por qué lo pregunta?- le respondí llena de curiosidad.
-Por nada en particular, es que por culpa de la puta guerra que ha matado a mi hermano, me he quedado sola con las ovejas de mi padre. El pobre ya está muy mayor y tengo que apañármelas sola con toda la tarea del ganao.

Al oír aquello el pecho se me alivió de la pesadumbre que me lo estaba oprimiendo, y le contesté que no sabía, pero que estaba dispuesta a aprender.

-Pues sube que ya tienes trabajo -me dijo la tía Macu, al tiempo que se inclinaba para cogerte en sus brazos.

En el carro no había nada más que unos pocos quesos para la venta (porque según me entere más tarde, si llevabas más de los permitidos te los quitaban en consumo) además de la tasa.

Me acomodé como pude entre los quesos y la tía Macu reanudó la marcha.
-¿No te importa que primero vayamos a Madrid?- me preguntó la tía con una leve sonrisa al tiempo que azuzaba a la mula. No, claro que no, le contesté.

Acabamos pronto con la venta y antes del mediodía ya estábamos en la casa donde te criaste. Nos salió a recibir la vieja Lana, una perrita que tenían para ayudarles en las tareas del pastoreo (tú no la recuerdas porque eras muy niño cuando murió).
En este punto interrumpí a mi madre para preguntarle si Lana era la madre de Pulgas.
-Pues sí, eran madre e hijo. Pero sigamos que todavía no he llegado al meollo de lo que quiero contarte.

Al poco tiempo de nuestra llegada, y a través de la ventana de la cocina se empezaron a oír a lo lejos los cencerros de los carneros.
-Ya viene mi padre con el ganao. Ven salgamos a ayudarle y de paso te presento-me dijo la tía demostrando la agilidad que siempre la caracterizó.

El abuelo aquel día se puso muy contento cuando supo que nos quedaríamos con ellos, sobre todo por ti, pues según me contó un tiempo después, deseaba tener un nieto para transmitirle sus conocimientos del pastoreo.

Yo, por mi parte, desde el primer día puse todo mi afán en aprender las labores, que con infinita paciencia trataba de inculcarme la tía. Mal que bien llegué dominar el ordeño de las ovejas, algo que al principio me parecía imposible, pero lo que nunca pude lograr, fue esquilar a las ovejas. Eso lo hacía de maravilla la tía Macu. Bueno y tantísimas cosas más.
-Hablas de la tía en un tono que parece que estuvieses enamorada de ella.
-Pues sí, es que lo estaba.

Al decir esto a mi madre se le iluminaron los ojos, con una luz que yo hacía tiempo que no veía en ella, después prosiguió con su relato:
-La tía y yo estábamos hechas la una para la otra. Cuando yo la conocí aún no sabía lo que era el amor, pues como ya te he dicho tu eres fruto de la violación de un degenerao. Cuando digo amor, no me refiero al fraternal, sino al que puede existir entre dos personas que no tienen ningún vinculo familiar.
-¿Entonces la tía y tú…?
-Sí, vivíamos cómo un matrimonio, bueno mejor que muchos de los que conozco. Afortunadamente siempre pudimos mantenerlo en secreto,a pesar de la malicia de la gente que siempre te está tirando de la lengua.

-Si no me lo había contado hasta hoy, ¿por qué ha decidido hacerlo, precisamente ahora?
-Por dos motivos a cual más importante: el primero es que no quiero irme al otro mundo con el pesar de habértelo ocultado a ti, y el segundo, que tampoco Macu quería darle tres cuartos al pregonero, por eso nunca te lo dije en vida de la tía, y te lo cuento hoy que ya no importa.

43 Comentarios
  1. Qué bonito¡¡¡¡¡ el amor no entiende ni de épocas, ni de edades, y mucho menos de sexos.

  2. Me ha encantado!

  3. Muy bonito¡¡¡

  4. me ha gustado mucho,que hable del amor…

  5. Me gusta ver que cada día escribes historias que llegan a la gente.
    Sigue asi.

  6. Es un relato precioso, me fascina como en poco se describe tanto, me he quedado enganchada desde la primera frase. El amor es la única barrera infranqueable. A lo largo de la historia ha habido casas y gente que han ido cambiando conforme a los tiempos que tocaba vivir… PERO LOS SENTIMIENTOS, EL AMOR: LA MÁS PURA ESENCIA HUMANA PERMANECEN A TRAVÉS DE LOS SIGLOS.

  7. El final no me lo esperaba. ¡Muy bueno!. La sinceridad que desprende las palabras una madre que confiesa verdades lo mantiene a uno en suspenso hasta terminar de leer.

  8. Precioso! Lo que más me ha gustado es que has sabido introducir diferentes y variados temas importantes de esta sociedad en un relato tan corto como este, destacando además una sencillez y sensibilidad admirable. ENHORABUENA!

  9. Es duro, triste, bonito, alegre y tierno….. Como la vida. Me gusta.

  10. Me ha gustado mucho!

  11. Qué bueno!! gracias por este relato!! me ha encantado!!!

  12. Vaya!! me has sorprendido. No esperaba que el final del relato terminara con una relación entre mujeres. Verdaderamente me ha encantado. Te doy mi voto!! Abrazos y gracias por compartir.

  13. Me ha gustado mucho!! A mi también me ha sorprendido el final. Es muy bueno. Felicidades!!! ;)

  14. muy bonito si señorr >Julioo bsss y a ver si te dan el premiooo

  15. Sencillamente precioso !

  16. Me ha gustado mucho y me ha atrapado desde la primera linea. Y el final es tierno y duro pero a la vez te roba una sonrisa. Brillante!

  17. Vaya Julio! Que historia tan humana. Atrapa desde el primer momento pues intriga lo que puede contar la madre y el final… es sorprendente. Enhorabuena

  18. Muy bueno Julio, desde el principio consigues captar el interes con este relato, haces una estupenda narración de unos hechos totalmente deplorabes (una violación) hasta llegar a la descripción de la relación afectiva entre dos personas, que desprende ternura y cariño de la forma más natural. Enhorabuena y sigue escribiendo.
    Saludos
    Carmen Obispo

  19. Ánimo Julio, sigue así, eres un máquina.

  20. Muy bueno! Te sigo!

  21. Tio me agustado mucho…que imaginacón tienes aunque para ser tan buen escritor como eres debes tenerla,eres un Crack,y haber si tienes suerte y superas los votos un Beso

  22. Qué buena historia!!! me ha gustado mucho…rellena de sencillez y frescura!

  23. Me encanta Julio no paras de sorprenderme!!!

  24. Vaya Julio sorprenden, me ha gustado mucho el relato, tienes mi voto. un saludo.

  25. Un cuento fantástico que te sumerge desde la primera frase. Ánimo Julio y sigue escribiendo, porque lo haces muy bien….No importa el premio ni el voto, lo importante es que lo muestres a los demás. Gracias

  26. simplemente, bello.

  27. Menuda historiaza. Me recordaba un poco a la novela de Tomates verdes Fritos, la historia de amor entre Ruth e Idgie. ¡Mis más sinceras felicitaciones!

  28. Me ha encantado, tambien tienes mi voto, y espero leerte mucho y más.
    Saludos.

  29. Muy buena historia. No es de extrañar que esté en el Top. Costumbrismo, clases sociales, lucha, amor… engancha. Por poner un pero, algunas construcciones gramaticales que se utilizan en la narración que no parecen las más acertadas.

  30. autenticamente emotivo, genial, maravilloso….como la vida misma,
    un saludo

  31. Enhorabuena, me encantó. Te doy mi votp. Un saludo.

  32. Interesante relato sacrílego.Siempre se agradecen estas cosas…

  33. Huele a autobiografía…
    besos.

  34. De verdad no me parece buen “cuento”, no merece el lugar que está ocupando

  35. Untaljulioquerol en verdad tu relato tiene cosas que mejorar pero de eso se trata en estos espacios, de tener el valor de someter al escrutinio lo que se escribe, para mejorar o sencillamente porque se tiene la necesidad. En cuanto a que “falta el respeto a los lectores”, es que acaso los que les gusta el escrito no son lectores, por favor. A mi particularmente me gusta la intención de atrapar y sorprender mas allá de otras cosas y, al final cada quien vota o no por lo que le gusta, total publicar es solo un acto. Hoy día al tener un blog ya estas publicando. En hora buena publiquemos sin prejuicio y bienvenida la critica en forma constructiva la única forma de edificar, mejorar y encontrarnos.

  36. Julio es muy bonoto quiero desearte lo mejo,r tienes mi voto es este relato y seguro que en todos los que escribas.Por que tienes una forma especial de escribir, todas tus historias me enganchan y te pido mas,mas,mas, y mas.

  37. Me ha gustado mucho Julio y ya tienes mi voto!!!

  38. Es muy bonita¡¡ ENHORABUENA POR TU SEGUNDO PUESTO¡¡ te lo has merecido¡

  39. Precioso relato, te doy mi voto

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