Individual
Un mal absoluto, real por sí mismo,
sería una contradicción porque la nada existe.
—“Lejos de ser la materia, es el espíritu el origen del mal. No hay cosas malas, sino malas voluntades, y éstas no pueden hacer malas las cosas. Hay que hablar, pues, de un bien de la creación y de un mal de la caída o pecado.” ¿Ves? Hasta en Wikipedia podés encontrar la respuesta a lo que me estás planteando. No hay un ying y un yang, una materia mala y un espíritu bueno, la luz y la oscuridad. Toda materia es buena, ¡todos somos intrínsecamente buenos!
—No entendiste nada— dijo Agustín mirándola a los ojos, María estaba roja de rabia. —No me podés decir que somos todos buenos cuando ves las cosas que pasan en el mundo, y no me digás que en el fondo somos buenos, que eso es la libre elección, libre albedrío o libre lo que sea. El mal es tan real como el bien y, convengamos, hay cosas malas en el mundo. Las armas por ejemplo, no me digás que son materia buena.
—Si, la materia con la que están hechas es materia orgánica, metales y lo que sea. Toda la materia que existe en el mundo es buena, por naturaleza. El USO —puso énfasis en la palabra y la dijo otra vez—, el uso que se da a esa materia es el que es malo.
—Si, dale. ¿Y qué uso bueno puede tener una ametralladora? No me vengás que para alimentar a la gente, porque con un arco y una flecha valdría, incluso te dejo decir una escopeta, pero ¿una ametralladora? “como me gusta cuando te ponés así” — pensó mientras le acariciaba inconscientemente la mano.
—Mirá, no me volvás loca. La materia con la que están hechas las cosas no puede ser mala, lo que fue malo en ese caso fue la intensión de hacer algo para matar. “A este le pasa algo, ¿me ha tocado la mano?”
—Y entonces me das la razón: hay personas malas y cosas malas. Listo. El yang, el maldito yang. La oscuridad, la maldad en todos nosotros. No te digo como dicen algunos piantaos que toda la materia es el mal, no. Ni ahí, pero si que hay cosas y personas malas.
* * *
María tenía un carácter bastante fuerte y quería que Agustín se diera cuenta, le encantaba conversar con él de todo pero se sentía más a gusto hablando de esas cosas, le gustaba y a la vez le reventaba que fuera tan cabeza dura. Quedaron a ver un programa de ciencia en su casa, esa semana se había descubierto que existían los bolsones de Higgs y querían enterarse bien de que se trataba. María estaba algo mosca con el tema, sabía que Agustín iba a salir con una de las suyas y no se equivocó.
—¿Viste María? El vacío ya no es más la nada.
—No te entiendo. Lo que han descubierto es la existencia de unas micropartículas que eran teóricas hasta ahora y explicaban el principio de todo, el porqué de la materia y la antimateria. No entiendo lo que decís del vacío.
—No te hagás la bolú… Para poder llegar a hacer ese experimento, en el acelerador han tenido que llegar al cero absoluto de temperatura, o casi. Y después han tenido que hacer un vacío absoluto… y ahí es donde viene lo bueno. ¡No han podido! Dicen que sí, pero ¿cómo entendés vos esto? “una vez que quitamos toda la materia, aquel vacío tiene propiedades únicas, no es la ausencia total de materia, no es la nada, se comporta de manera diferente”. Eso quiere decir que la nada, no existe.
—Si, ¿y que?
—¿No te das cuenta? Siempre hay materia, aunque intentés sacarla toda de algo. Siempre. No hay diferencia entre la materia y el “ser” o como querás llamarle al espíritu, al pensamiento, al sentimiento, a todo lo que no es materia pero sabemos que existe. La materia y lo que no es materia son in-di-vi-si-bles. Como yo soy un in-di-vi-duo, si me dividís ya no soy yo. En términos tuyos: el alma y el cuerpo no sirven para nada por separado.
—¿Y a que querés llegar?¿A que el cuerpo es lo malo y el alma lo bueno?
—¡No, pesada! Lo primero es asegurar que el mal existe y no es ausencia de bien, porque siempre están los dos, en todo, en todo lo que nos rodea. No hay materia sin antimateria. Lo que pasa es que la materia es más estable, eso es todo. Y no hay vacío, la nada. Por lo tanto, tiene que haber siempre dos partes en todo. Llamalo bien y mal, llamalo mucho y poco. No importa, lo que han descubierto hoy es que nunca hay nada de un lado y todo del otro. Siempre la cosa está repartida. Siempre es dual, porque vacíes lo que vacíes, siempre queda algo.
Se quedaron callados un rato, aquel experimento que parecía tan inútil para algunos había dejado a esos dos chicos mirándose a los ojos un buen rato, era como si estuvieran tocándose pero sin moverse, parecía que nunca iban a parar de mirarse, hasta que se dieron un beso.



El beso, el amor, la chispa generadora? el azar? la vida? , excelente texto. Voy a dejar un comentario que está a la altura de tu intelecto ¿ ?. La pregunta no encuentra respuesta, aunque no podamos dejar de hacerla. Un gran abrazo, me pone muy feliz encontrar alguien tratando de surfear sobre las olas de este mar.
Me emocionan comentarios de este calado. Muchas gracias, yo también disfruto tus obras. Me dejas sin palabras.
Excelente relato, me ha encantado. Tienes mi voto +1. Demuestras una forma de narrar única., te felicito
MUchas gracias, intento definir un estilo, pero todavía estoy en camino… Y cosas para pulir no faltan… gracias!
Pernando: el bien y el mal, la lucha casi eterna del hombre, compuesto de alma y cuerpo. El alma tiene la cualidad, muy hermosa, que se denomina libre albedrío, es decir, que puede elegir (tú lo sabes); por ahí alguien comentó que ese famoso libre albedrío es un regalo muy malo que se nos dio; pero, amigo, ese alguien que nos hizo, nos hizo hombres pensantes, no robots, porque si fuéramos eso, robots, estaríamos programados para el bien, siempre el bien, o para el mal, siempre el mal, sin poder decidir lo contrario.
Has tocado un tema peleagudo, muy controversial; yo por allí comenté que desde el siglo XI, un gran pensador, Santo Tomás de Aquino, enseñaba esta cualidad del hombre, la voluntad, la razón; alguien me refutó, pero yo digo que la razón siempre será la razón, aunque tengamos grandes avances científicos.
Mi voto
Volivar
Me gustó mucho este relato, es muy real y transmite bien las sensaciones.
Gracias por lo de transmitir las emociones, es algo que creo que me cuesta bastante y que me lo digan me ayuda a seguir intentándolo, un abrazo!
Cuánta filosofía de la buena, Penando. Te felicito. Mi voto
Las cosas no son malas, los malos son los hombres que las usan.