Entré en una librería, cuando para mi sorpresa me encontré con una enorme cola que apenas me permitía avanzar unos metros. Las protestas se oían por todas partes y la cantidad de gente que esperaba que su libro fuera firmado delataba que éste había sido un éxito.
Quien me iba a decir que al llegar tarde al trabajo, me iba a llevar una alegría tan grande. Pero antes de nada debo contar la historia desde el principio y así sabréis cómo y por qué llegué a lo que soy ahora.
Dos años atrás ni siquiera tocaba un libro para leerlo. Pero todo eso cambió cuando conocí a Julia y me descubrió el maravilloso mundo de los libros y el poder de la imaginación.
Julia tenía doce años y un cáncer que la llevaba corroyendo desde dentro desde que cumpliera los ocho. Su vida había sido un constante traqueteo de hospitales, medicinas y sufrimiento. Lo único que la hacía escapar de todo aquel infierno era sumergirse en unbuen libro. La temática no era un problema para ella y siempre la veía con un libro diferente. Sus ojos absorbían a la velocidad de la luz las historias que se sucedían entre sus páginas y hacían que una sonrisa iluminara su rostro por unos segundos. E incluso cuando la oía contarme esas mismas historias su mirada tenía un brillo especial, ese que te hace querer ir a por todas y cumplir los sueños que una vez diste por perdidos.
La conocí un día que fui a donar sangre y me topé con ella deambulando por los pasillos del hospital. No llevaba camisón ni pulsera que pudiera identificarla como paciente y lo único que hizo fue buscar una silla y sacar un libro de su bolso. Se puso a leer en medio de todo el tumulto de gente y allí, viéndola tan sola, me sentí preocupada por que pudiera pasarle algo.
Me acerqué a ella y le pregunté dónde estaba su familia. No me contestó. Tan solo me miró curiosa y me pidió que la acompañara. Subimos a las habitaciones de planta y recorrimos un largo pasillo hasta que, sin decirme más, entró en una de los cuartos. Cuando la seguí, descubrí con asombro, que se trataba de su propia habitación. Estaba llena de dibujos de mil colores, purpurina y muchas, muchas fotografías. Ella de excursión con sus amigas, ella con sus padres, ella con su hermanito de unos meses, ella con los abuelos y así hasta completar la pavisosa y triste habitación de hospital que pintada de verde no decía nada. Aquello parecía un arco iris, una feria del color y un cuarto que haría las delicias de cualquier niño. A pesar de esto, fui descubriendo que su ánimo solo se calmaba cuando tenía a alguien cerca. Como si pensara que fueran a abandonarla y no volvería a estar en contacto con nadie nunca más.
A partir de ese día, me acercaba a menudo a verla y tal fue así que no tardé en conocer a sus padres y quitar sus dudas respecto a mis intenciones con Julia. Por entonces, era una mujer solitaria y que vivía para trabajar. Ahora soy una persona nueva y revitalizada.
Gracias a Julia conozco al que hoy día es mi marido y aún la tengo en mis pensamientos. Ella fue la razón de que me decidiera a intentar escribir de nuevo y lograra el éxito. Me siento tras el escritorio con el público expectante y al mirar la portada, con su rostro, una lágrima me viene a los ojos. Gracias.




Magnífica tu sencilla historia, escrita en un estilo tan claro, fresco, dirían los estrictos, que me he encontrado con vosotras, circulando por aquellos pasillos, a la vez que sentía una energía brillante. Seguramente, de Julia.
Gracias.
Laura: un gusto leer tu narrativa; bien lograda, con un hermoso final, que no esperaba… ¿quién espera triunfar en esto de la literatura?
Tu sencillez descriptiva me ha gustado. Tienes cualidades. Y veo que has publicado mucho. Felicidades. Mi voto.
Atentamente
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Muchas gracais Shu. Algunas veces consigo plasmar mis pensamientos y hacerlos llegar a la gente, otras me cuesta más. Esta vez he tenido suerte. Gracias a ti
Me ha gustado cómo has retratado al personaje infantil en el hospital. Enhorabuena y voto.
Muy buen relato, Laura. Saludos y mi voto.
Laura, realmente me has emocionado con esta historia, ¿qué impulso nos lleva a escribir? Desde luego a la protagonista de esta historia la mueve algo muy hermosos, como es el poder de lucha y la alegría que tienen muchas personas que sufren mucho más que nosotros. Mi enhorabuena y voto.
Gracias Volivar, antoniosib y ZusiOns. Yo quiero creer que es una ilusión que crece dentro de ti, algo que quieres compartir con el resto de gente y no solo por decir he publicado un libro. aunque tb es un orgullo decirlo, pero ahora mucha gente escribe libros, y la mayoría no son buenos.