Tienen razón los que afirman que lo natural y lo sobrenatural caminan de la mano.
La noche todo lo cubre con sus tenebrosas sombras; solo la exigua luz de los faros denuncia la existencia de la carretera por donde rueda un automotor con singular lentitud.
Desde que abandona la ciudad, Los limpiadores hacen evidente su incapacidad para apartar del parabrisas los chorros de lluvia que una negra nube envía con terquedad.
Con la cara levantaba y recargado en el volante, un hombre que aparenta cuarenta y cinco años de edad, conduce con cautela exagerada, pues no quiere salirse de la cinta asfáltica.
Los relámpagos que chicotean sobre los pinos que de lado a lado del camino entrecruzan sus ramas frondosas, forman espeluznantes figuras que acrecientan el terror del chofer.
De pronto, el ensordecedor hachazo de un rayo destroza un árbol que con estruendo infernal se derrumba sobre la carretera, a unos metros de distancia del vehículo, tapando el camino.
El chofer apaga el motor; cierra los ojos para no enterarse de lo que ocurre afuera.
Después de un lapso, la lluvia se transforma en chipi chipi; se deshilachan las nubes y muy tímidamente la loca del firmamento asoma su cara redonda y luminosa, sonriéndole al hombre, que recobrando la tranquilidad, abre la portezuela, se baja, mira en torno suyo, y corre a pedir auxilio en una choza que divisa en una loma cercana.
-¿Quién es? –escucha, luego de tocar a la puerta con firmeza.
-Yo, amigo, un automovilista que no puede seguir su camino a causa de un pino derribado sobre la cinta asfáltica.
-¿Otra vez usted, como una chingada? ¿No se enfada de dar lata, méndigo hijo de siete? Con ésta ya son tres noches que a las dos de la madrugada llega a mi casa con el mismo cuento. No deja dormir, desgraciado inoportuno; si no se larga a chingar a su rebomba madre, ahorita mismo le hablo a la policía federal de caminos para que lo refunda en el méndigo tambo, pinche latoso.
-Amigo, está usted equivocado; es la primera vez que vengo a molestarlo; nunca había yo pasado por este lugar, y menos a estas horas de la madrugada.
-¿Entonces quién jijos de siete vino anoche, y la anterior, a despertarme?
-Le aseguro que no se nada de lo que me dice. Si le parece, venga conmigo y compruebe por usted mismo que es verdad lo que le digo.
Y resignado, pero arrojando madres a diestro y siniestro, el casero sigue los pasos cuesta abajo de nuestro personaje.
Llegan a la carretera, en donde el de la choza se da cuenta de que efectivamente es verdad lo del árbol derribado, y al ver sobre el pasto las huellas de las llantas de un vehículo, las sigue, enterándose de que terminan en el borde de un despeñadero, por lo que a gritos llama al que había ido a tocarle la puerta de su choza.
-¡Órale, güey, pinche inútil, bueno pa’nada, venga, pero corriendo; no se atarante, muévase. La luz de mi linterna la voy a enfocar al fondo del despeñadero, pues allá debe de estar hecho garras un automóvil.
Se asoman con grandes precauciones, y se dan cuenta de que efectivamente un auto se ha desbarrancado.
-¿Y si fuera el de mi muchacho, amigo? Hace tres noches que salió de mi casa; fue a la fiesta de la boda de un amigo y no ha regresado.
Y aquellos individuos con mil dificultades bajan la ladera resbalosa, y se acercan al automotor, cautelosos.
Nuestro personaje se alegra hasta el punto de darles permiso a sus lágrimas de rodar por sus cachetes, al ver que es su hijo el joven recargado en el volante, y que, aunque con dificultad, mete aire a sus pulmones a pesar de la sangre que han dejado salir las múltiples heridas de su cuerpo.
-¡Hijito, mi muchachito!
-Gracias, papá –el joven le responde con voz apenas perceptible-; nunca perdí la esperanza de que vinieras por mí. Hace tres días con sus noches que me estoy muriendo; me atormenta cruelmente la sed, el hambre y el frío; y no puedo bajarme pues tengo quebrada una pierna a la que le amarré mi corbata para detener la hemorragia.
-¿Tres noches, dices, hijito?
-Sí, padre; a las dos de la madrugada se terminó la fiesta, y yo me subí a mi coche para irme a dormir, pero el brandy que tomé con mis amigos me bailoteó en la sesera impidiéndome ver un árbol que tapaba el camino, y choqué contra él, saliendo mi carro disparado rumbo al precipicio.
Nuestro hombre, muy preocupado, se dirige a su acompañante, el sujeto de la choza, y le pide subir a la carretera para solicitar el auxilio de la Cruz Roja, de la policía, o de quien a tales horas lo escuchara por el teléfono celular.
Su llamada fue captada por los paramédicos de la venerable y famosa institución de auxilio ciudadano ya mencionada, que con rapidez inusitada llegan al lugar del accidente.
-¿Qué le ocurre, buen hombre?
-¡Mi hijo, mi muchachito se está muriendo en el fondo del barranco!
-¿Y cómo sabe que es su hijo, amigo?
-Es que con este hombre, dueño de la choza que se ve en la montaña, vimos su carro destrozado y como Dios nos dio a entender bajamos por el despeñadero.
-Amigo –le informaron-, también usted está enfermo, tal vez por el susto; así es que vamos a subirlo a la ambulancia para que nuestros colegas lo atiendan, en lo que nosotros bajamos a rescatar a su muchacho.
-Está bien, como digan ustedes, pero antes deseo despedirme y darle las gracias al hombre de la choza que, aunque a regañadientes, me auxilió.



Estupendo cuento VOLIVAR Me atrapó desde su inicio y tu narrativa es diáfana y sencilla, por supuesto mi voto.
Amigo Volivar, que agradable despertar un sábado, abrir Falsaria y encontrar un cuento tuyo. Siempre los disfruto, y en particular este me encantó. Mi voto seguro, y un abrazo!
Que buen relato amigo, lo que me encanta es tu modismo, te imagino hablando de esa manera tan peculiar, muy mejicanote.
Gracias por este momento, te dejo un abrazo junto a mi voto.
Buen relato, amigo Volivar, como acostumbras. Un abrazo y mi voto.
Vuelvo de mi descanso y me encuentro premio: un Volivar en mi buzón. Como siempre amigo, no decepcionas, leer tu primera línea es engancharse hasta el final con todo el relato. Magnífico. Un abrazo, mi aplauso y mi sana envidia por tu fluidez narrativa.
Me han gustado mucho los
diálogos, naturales y creíbles en todo momento, respetando el tono de cada
personaje de forma que, aun si acotaciones, sabemos quién habla en cada
momento. Felicitaciones ,tiene mi voto.
Excelente relato mi amigo. Como siempre.
Es un don. Tu don.
Abrazo y el voto ya estaba al abrir el cuento.
Vimon: eres muy amable. Un saludo afectuoso desde Michoacán.
Volivar
El Moli: es muy agradable saber de ti, que estás allí, leyendo mis narraciones. Y te agradezco, amigo.
Volivar
Rafael Baralt: es un agradable elcontenido de tu comentario, que agradezco. Rafael Baralt, el hombre de las bellas letras, a quien le envío un saludo afectuoso.
Volivar
salamandra: mi amigo del alma, gran poeta, qué bien me hace tu comentario,que agradezco inmensamente.
Un saludo desde esta ciudad michoacana, Sahuayo.
Volivar
El lenguaje coloquial que empleas en los personajes es divertido, me hiciste reír. El relato es fluido sin caer en el aburrimiento, muy entretenido. Es un gusto leer tus historias, siempre de calidad y a la par d los grandes escritores.
Te doy un fuerte abrazo y un merecido voto.
Qué bueno siempre leerte.
Mi voto y un beso
Benísimo, Volivar. Un relato de realismo mágico, también fantástico que atrapa con gusto. Te felcito, amigo. Mi voto
Marazul: tu comentario, amiga, me entusiasma, gracias. eres linda.
Volivar
Martha Molina: querida y famosa escritora, es un honor ver tus letras debajo de mi narración.
Gracias.
Volivar, que te admira.
Oscardacunha: y yo, querido amigo, me lleno de orgullo al saber que un escritor de tu talla ocupe su tiempo en mis narraciones.
Gracias, nos leemos.
Volivar
Richard: el gran Richard. lo que escribes, lo imprimes de arte.
Ese arte, o belleza que expresas en tu narrativa, no es subjetiva, según me doy cuenta, sino objetiva, aprobada por compañeros que saben mucho de las bellas letras.
En cuanto a lo mío, me das una alegría inmensa cuando comentas que tú, precisamente, has abierto mi narración, y que te ha parecido buena. Esto es para entusiasmar al más deprimido.
Gracias
volivar
Musa Peregrina: amiga, primeramente, como buenos mexicanos, tú y este servidor, debemos de lanzar al aire un efusivo Viva México (cabrones, agrega el populacho).
Y en cuanto a mi narración, te aseguro que tu comentario significa para mí más que haberle pegado al “gordo” de ayer, 16 de septiembre, en la lotería nacional.
Eres un tesoro mexicano, un ser extraordinario, por lo que te felicito, y si le agregamos que en cuanto a escritora vuelas muy alto, mi admiración por tí se multiplica.
Volivar
Muy buen relato amigo, un placer seguir leyendote. Un gran abrazo y voto desde Buenos Aires.
Lidyfeliz: amiga, que alegría ver tu comentario. No sé por qué, pero tu nombre, nada leyendo tu nombre, se olvidan las penas, y se llena uno de eso, de felicidad.
Gracias.
Volivar
Nanky: mi amigo, te agradezco tus hermosas palabras. Ahora quiero decirte que me dejaste pensando la otra vez que hablamos del aire de tu ciudad: me dio gusto saber que, al menos corre, por las calles, lo que significa que hay vida, y eso es una grata noticia,porque aquí, en México, el aire tanto se ha enrarecido, que se respira, y corre, pero con aroma sanguinolento.
Nunca como ahora la muerte se ha enseñoreado de estos otrora tranquilos y lindos lugares de la Ciénega del lago más grande del país, Chalapa (en el estado de Jalisco, abarcando un poco los terrenos de mi estado, Michoacán… salir por allí, es exponerse a que una bala matrera te impida seguir respirando.
Qué bueno que eso no ocurra en tu segurísimamente linda ciudad.
Volivar
Una historia que se dibuja sólita en la realidad de cualquier instante en cualquier parte de mundo……buen texto….saludos….
Buenas tardes,
Después de leer a Bolaño no me extrañan nada los regionalismos que puedas tener. Ya no me asombra el pinche wei y eso de mentar a la familia jeje! Se agradece el enriquecimiento cultural y el intercambio que aquí nos hacemos.
Me gusta del mismo modo esas frases tuyas: “…sólo la exigua luz de los faros denuncia la existencia de la carretera…”
Tienes mi voto.
Israel Esteban.
Osorio,mi inmenso agradecimiento por tu lectura y comentario.
Un saludo
Volivar
Israel Esteban: un gusto inmenso saber que no te parece mal escribir los términos con los que generalmente se expresa el pueblo, nuestro pueblo mexicano. Te diré que al principio temía anotar un simple e inofensivo “pendejo”, palabra muy común, pero que no a todos les parece que escribamos esos vocablos tan “corrientes y vulgares”, sin embargo me decidí a utilizarlos porque son términos muy utilizados en la vida ordinaria del pueblo mexicano.
volivar
Una de las mejores narraciones que he leído. Te felicito. Tienes mi voto.
En cuando al comentario que me dejaste, sí soy de México, originario de Guadalajara y radico en el DF. Tengo 22 años, y también me alegra el hecho de ver cada vez más gente mexicana en esta red.
GustavodelToro: hola, paisano… me admira que a tu corta edad seas un gran escritor.
Te agradezco tu comentario, amigo, y a seguir en esto, tan fascinante.
Gracias
Volivar
Querido Volivar, después de un tiempo de estar ausente, entrar y leer un relato como el que nos regalas me hace recordar porque me gusta tanto Falsaria. Fantástico relato, místico de inicio a fin… Gracias por regalarnos tus obras maestro! Saludos desde el norte del País!
Irma: algo parecido me ocurrió a mí, hoy, 19 de sep. al ponerme a trabajar. Al ver tu mensaje me alegré tanto que trabajaré todo el día con gran entusiasmo.
Gracias, mi inolvidable amiga del alma.
Volivar
Muy buen relato y contado de forma amena con tu habitual buen estilo. Felicitaciones literarias y voto.
Alca, amigo, es un inmenso honor saber que me has leído. Te agradezco tu amabilidad.
Volivar, que te estima.
Me ha gustado mucho tu relato, como de costumbre mantienes al lector pillado por la historia desde el principio hasta el desenlace.
Un fuerte abrazo y mi voto.
Sinceramente, me parece plano y previsible, máxime para alguien que haya leído siquiera media docena de tus escritos.
Un saludo.
1000Luna, amiga, qué lindo comentario; me haces volar para ir a sentarme en los cuernos de la luna. Gracias.
Volivar
Cómo dice Israel..en integrar el léxico, tal vez cotidiano, a una historia narrada muy bien, es algo que siempre los sostuve. Un instante en la noche, una historia simple y resalto a Lidyfeliz, ya que tiene un toque fantástico, me lleva..hasta el final
sin poder sacar la mirada del cuento. ¡Felicitaciones volivar!!
Muy bueno!!!!!!!!!mi voto
Cardamomo: te agradezco lo que me indicas; te aseguro que así me pareció, previsible; es que intentaba un pequeño cambio, pero te aseguro que me gusta más un final inesperado.
Te agradezco tu tiempo en mi narración y en tu comentario, amigo.
Volivar
Manuc: te agradezco tu comentario, amigo. Gracias por ocuparte en mi narración y en el posterior comentario. Un saludo desde México.
Volivar
Estimado Volivar, yo no voy a “robar” su espacio a J.Stark, jajaja ¿No piensas que una página de este estilo debería tener un Foro? Bueno, al lío: yo escribo poco y leo mucho - o escribo mucho también, pero no lo publico - y he observado que los pocos comentarios que se hacen suelen ser siempre de los mismos hacia los mismos y plenos de halagos que, siempre bajo mi punto de vista, están de más. Entiendo que almibarar un discurso no es hacer un favor a quien lo ha escrito, especialmente si es regular o, en la mayoría de los casos, malo de solemnidad. Cuando se miente en un comentario a sabiendas, se engaña a quien lo ha escrito y de esa manera, jamás será capaz de hacerlo bien (¡fíjate, lo digo yo que soy incapaz de hilvanar más allá de tres palabras!) “Callar para no desanimar”, como dices, creo que no lleva a buen puerto, más al contrario, sólo consigue que se ratifiquen en sus errores puesto que nadie les avisa de son eso: errores. Yo agradezco siempre los comentarios - QUE EN ESTA PÁGINA BRILLAN POR SU AUSENCIA Y ME PARECE UNA FALTA DE RESPETO HACIA QUIEN CON ESFUERZO, ESCRIBE SU RELATO…BUENO O MALO, PERO ES SUYO Y COMO A TODO HIJO, LO QUIERE - y especialmente las críticas argumentadas, es la única manera que, entiendo, tengo para seguir aprendiendo y esta página, de momento, no me las ha brindado. Sería una forma de espolearme para intentar hacerlo mejor e intentar llegar a la excelencia, sólo intentar llegar a ella porque seguro que nunca llegaría a ella. Dices que es mejor que la gente se dé cuenta por ella misma de sus errores ¿conoces a alguien que lo haya hecho? ¡Es imposible, por Dios! ¡Si no nos enseñan, nunca aprenderemos…es condición humana! Tildes, comas, puntos y demás, mejos olvidarlos porque, lamentablemente, parecen guerra perdida. Y también me dices que “te mandan al carajo” por hacer crítica construtiva ¿es así? Pues mira, por mi parte, que se vayan al carajo ellos con toda su ingratitud y su ignorancia ¿y a gente así les tengo que bailar yo el agua? Jajaja ¡Por Dios, no me hagas reir! Y no, yo no soy especialmente inteligente pero, eso si es verdad, me preocupo de hacer la cosas bien…como tú…como la mayoría de la gente, pero no nos engañemos, diciendo que está bien lo que no lo está, no conseguimos nada.
Un placer, amigo Volivar y un fuerte abrazo.
Disculpa mi laguna. Por todo lo que te he contado te remito a mi última aportación a Falsaria: “¡Viva la vida, alegre y divertida!”… a ver si es mentira lo que digo. Si quieres la lees y luego me cuentas.
Siga ese abrazote.
Cardamomo: en realidad, ¿para qué nos hacemos “pendejos” diciendo que un escrito está muy bien, cuando en la ortografía, por más que señalemos que está mal, siguen y siguen los errores?
Yo he dedicado mucho tiempo a tratar de impulsar a algunos compañeros que veo que inician en esto, pero, con resultados negativos, y no entiendo, si las normas para puntuar (o tildar) son tan sencillas.
Ahora, pienso sólo a ver aquí aquello que tiene arte, pero no el subjetivo, sino el estético, el reconocido por los que saben de la materia.
Por otro lado, ¿qué piensas de los buenos escritores que obtienen poca puntuación? no sé si estarás de acuerdo conmigo: yo creo que no es lo mismo escribir muy bien, es decir, aplicando las normas, todas, que escribir arte objetivo.
Aquí mismo, en esta red, publican grandes maestros, pero a mí me parecen sólo didácticos, no estéticos. Y como en esta red social literaria tratamos de las bellas artes, pues no tienen muchos lectores. Es mi opinión y la tuya?
Volivar, que te envía un saludo afectuoso desde México.
Estimado Volivar - ¡caray, lo que me cuesta escribir la primera con “V” y sin tide en la “i”! jajaja - he leído el comentario que te devuelve Osorio y me parece poco adecuado. Estoy dudando entre hacer 2 cosas: no leerlo nunca o, por el contrario, hacerlo y decirle las cosas tal y como son. En cuanto a el arte objetivo en la escritura o la didáctica que emanan alguno de los escritos, me parece que son cosas distintas. Para escribir bien, objetivamente, has de conocer la gramática porque será una forma de que te entiendan, ya que si escribes “baca” (es un portaequipaje o el fruto del laurel) o “vaca” (obviamente, hembra del toro) el escrito puede dar un vuelco de 180 grados ¿no es así? Igual pasa con, por ejemplo, las comas, no es lo mismo decir, por ejemplo, “no está mal eso” que “no, está mal eso” ¿Hasta aquí estamos de acuerdo? Cualquier buen pintor, antes de llegar a serlo, es un excelente dibujante y si no, muy mal asunto y, seguro, peor dibujante. Dicho esto, es evidente que un escritor “didáctico” (igual podría ser mi caso, y lo digo sin falso rubor) puede escribir con exquisita corrección gramatical y no transmitir nada con sus textos porque, o no tiene imaginación o no sabe plasmar lo que imagina de modo que enganche al lector. He colgado un boutade, está pendiente de publicación, que admite como “microrrelato” miles de interpretaciones ¡pues verás las críticas! jajaja. A mí esto me hace mucha gracia, de verdad. Indudablemente pueden decir que es un detalle de prepotencia, un insulto a los lectores o, en el mejor de los casos, un atrevimiento exagerado pero - cuando lo publiquen, si te parece, lo lees - no deja de ser el más micro de los microrrelatos con, insisto, miles de interpretaciones. EN fin, no te canso más, yo seguiré diciendo lo que me gusta y lo que no , es mi derecho, y, de existir faltas ortográficas en los escritos y yo detectarlas, decirlo.
Un fuerte abrazo, amigo.
Querido amigo Volivar; cada día me sorprendes con tus relatos, bellos, bien escritos y creando expectativa de principio a fin. Tus hermosos relatos me enganchan desde la primera línea.
Felicidades.
Un fuerte abrazo y mi voto.
Cenicienta literaria: amiga, hacía una eternidad que no te saludaba; ahora lo hago con un gusto inmenso.
¿Qué te parece la discusión con Cardamomo? Discusión de amigos, por supuesto.
Yo digo que existen grandes escritores a los que poco les puntean sus narraciones, y a mi parecer, se debe a que escriben didácticamente, con todas las reglas, y no expresando belleza, esa belleza extrínseca y reconocida por los que saben de las bellas letras, o literatura.
Pero sin salirme de lo que aquí se trata, es de agradecerte tu comentario que me entusiasma.
Habrá que agregar a lo que comentamos con Cardamomo que de tanto leernos, de comentarnos, de saludarnos, nos estamos haciendo casi casi miembros de una hermosa familia, valiéndonos gorro si lo publicado esté bien o no.
Volivar, que te estima, amiga del alma.
Después de un tiempo que por problemas no he podido conectarme, hoy he tenido la oportunidad de leer este cuento. Como algún compañero ya señala, atraen como un imán.
Mi voto y felicidades
Fernando arranz: gracias, amigo, tu comentario me hace mucho bien,
Un saludo desde estas tierras michoacanas, en México
Voliva