La leyenda de Nahual
6 de Marzo, 2012 4
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Allá en mis primeros días por Tepic, tuve la suerte encontrarme a un hombre pintoresco, de aspecto rudo y quejumbroso, pero que pareció avenirse bien conmigo al enterarse de que era español y recién llegado. Le comenté que había venido al nuevo continente a recoger leyendas de la tierra, y a poner en la medida de lo posible, mi granito de arena para que no se perdieran. Ni corto ni perezoso, Manuel comenzó a relatarme una historia mientras compartíamos unas cervezas en un viejo antro de la ciudad. Permítanme ciertas licencias poéticas ya que entre el ruido de los comensales y el acento mejicano al que no estaba acostumbrado, perdí cierta información que quizás fue valiosísima para entender la leyenda. Pero tal vez con lo poco que logré captar baste.

“Se cuenta que en una pequeña aldea montañesa vivía una mujer muy hermosa, pero solitaria. Rehuyendo el contacto con el resto de la comunidad y en especial con el género masculino, se encerraba durante días y días en su humilde cabaña, en lóbrego reposo. Un día llegó un forastero al pueblo que venía a trabajar en las minas cercanas. Era un hombre franco y trabajador que quedó prendado de la sublime belleza de la serrana. Extrañamente, ella se dignó a concederle su mano en santo matrimonio. Había algo inexplicable que los atraía, que hacía irresistible su unión, era como si el destino hubiera forjado dicha alianza desde hacía mucho.

Pero de igual modo, también fue el destino el que mantenía al infatigable trabajador días y días alejado de su hogar, ausentándolo de casa hasta cinco días a la semana. Tuvieron un hijo, adorado por su padre, pero tratado con frialdad por la madre. Parecía como si el nacimiento del bebé hubiera causado una honda transformación en la madre, retrotrayéndola a su estadio heremítico anterior. A los cinco años (se repetía la desagradable cifra) de edad, murió el niño en extrañas circunstancias.

El padre fue informado de la muerte de su hijo y acudió a su casa. Sin creer las explicaciones sobre raras enfermedades, achacó dicha muerte a los malos cuidados de su fría madre, decidiendo espiar a su esposa durante los cinco días que el se ausentaba.

Así, urdió su plan, y una noche en la que se le suponía alejado de la población, siguió a la mujer hasta una cueva cercana. Allí descubrió la verdadera identidad de su esposa, al presenciar su transformación en jaguar. Pero lo más terrible estaba por llegar. Nunca pudo borrar de su mente la tenebrosa imagen en aquella cueva, donde el espíritu Nahual devora cada noche, una y otra vez, el cuerpo sin vida de su adorado infante.”

4 Comentarios
  1. davidcrespo1984; ah, qué amigo español; ¿´tú visitando la república mexicana? Te felicito; lo mismo deseo yo, ir a los lugares que muestra José María de Pereda, en sus escritos, como Peñas Arriba, que se desarrolla en las montañas que divien a tu patria de Francia…
    Claro que ya no sería las mismas escenas, pero me gustaría conocer la gente de los pueblicos de los lugares que te cuento. Tal vez algún día lo logre, pues sucede que en Viena vive un hijo de tu servidor, o sea, yo; es director de finanzas de la empres Agrana, que tiene 115 filiales en el mundo, y me ha hestado invitado a Austria.Aprovecharía para ir a España, tu linda patria, de la que tanto he leido… en tantos y tantos autores, clásicos, especialmente.
    Esto, haciendo lo que logrates en México, recoger la hermosa leyenda de Nahual,que nos has presentado con esa hermosa ténica literaria que esgrimes.-
    Atentamente
    }Y felicidades
    Volivar (Sahuayo, Michoacán, México)

    • Por desgracias, Jorge, no he podido visitar tu país todavía. De jovencillo tenía un amigo por correspondencia de Nayarit con el que intercambiaba leyendas, datos de nuestros países y regiones, y otras cosas. Eramos como una especie de corresponsales cuando todavía no teníamos Internet.

      Todavía guardo sus cartas, con los colores de la bandera de México. Si veo que gustan, seguiré escribiendo sobre las leyendas que me comentó en sus cartas. Aunque claro, era lo que se decía oralmente por su región y después he podido comprobar que el mito oral era en realidad una deformación de un Mito mesoamericano como dios manda, con dioses, espíritus y ritos por detrás. Algo así pasa con Nahual que en realidad es un dios-espíritu, que inundaba los cuerpos de los brujos que tenían esa conexión con el más allá, pudiéndose transformar en varios animales como perros, lobos, coyotes, jaguares, etc. El mito no está claro, ni siquiera la civilización a la que pertenece, porque por lo visto lo utilizaron de forma diferente los Toltecas, Aztecas, Mayas o Mexicas.

      Todo esto es un poco complicado de comprender para mí, porque lo que he escuchado de estas leyendas está en las cartas de mi amigo, y ha sido transmitido de forma oral, por lo que a veces, cambia un poco la versión oficial de las enciclopedias.

      Por último comentarte que yo he pasado un par de vacaciones en los Pirineos catalanes y que conozco bien algunas zonas. De hecho, mi relato Paseando por el Cementerio sonaron las campanas de medianoche está ambientado allí, y es una traducción de mi original en catalán.

      Muchas gracias por tu interés y por leerme!

  2. Muy interesante y bien contado, gracias por compartir. Saludos.

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