La mano
13 de Febrero, 2012 10
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Soy Luis L., ahora ex-director biólogo de un instituto de investigaciones y hace ya dos o tres años me encontré una pequeña mano, semejante a una pata de un ave en uno de los asientos del Metro. Era una mano con algunas escamas recubriéndola por lo que principio pensé que era eso, una pata de un ave seca la guarde en mi bolsillo y al llegar a casa la observé bien. Era una mano completa de color pardo, como madera, y uñas negras, incluso con un pulgar oponible.

Por curiosidad retiré con un bisturí un trocito de piel y la observe en el microscopio, las células aún estaban vivas, de alguna manera se habían conservado vivas sin nutrientes. Cosa que me espantó. Guardé la mano o cosa esa, en un frasco de laboratorio y esperé a que se secará, nunca lo hizo, al contrario tomó movimientos. Eran movimientos lentos, se cerraba en las noches y abría en la mañana.

No quise hablar con nadie de mi hallazgo, pero tenía la sensación de ser observado por algo o alguien. Cuando volvía mi vista sobre mis hombros siempre podía distinguir una sombra de algún pájaro volar sobre mi cabeza, pero al alzar la vista no había nada, sólo el sol y unas nubes.

La mano poco a poco se convirtió en una obsesión, le hablaba y observaba constantemente, puede decir que la odiaba y la amaba y una idea se fue implantando en mi mente, si me la comía a lo mejor me hago inmortal, pero si es un veneno. Me debatía de tal forma en esas ideas que abandoné trabajo, mi esposa y mis dos pequeños hijos me abandonaron y me volví un huraño, viviendo en una casa en ruinas y totalmente abandonada. Incluso mis hermanos trataron de ayudarme y casi los asesino, pensando que querían el secreto de la mano, tuve que contenerme con todas la fuerza, pues mi corazón y la pata-mano me pedían sangre. Quería sólo para mí ese secreto que se resistía a revelarse, pero siempre tenía la emoción que el próximo día sí lo descubriría.

Un día decidí terminar con todo, la saqué del frasco y la herví, pero al contrario de lo que esperaba, la mano pareció cobrar vida, su color se volvió más brillante y se movía con más rapidez. Lloré de miedo, al parecer nunca podría liberarme de tan grande maldición.

Hoy me he descubierto con ganas de salvar al menos a mi familia, de ayudarlos a no caer en esta maldición de la pequeña mano, para cuando haya saltado al mar con la intención de ahogarme. Pero me resisto a destruir la mano misteriosa y es ella la que realmente me ata a esta vida tan miserable que se ha convertido mi existencia.

Y he regresado al Metro, sólo con la intención de dejarla libre, que otro la encuentre y la cuide, no pienso destruirla, alguien debe descubrir su secreto. Al entrar al vagón medio vacío, busco un asiento alejado de los demás, cosa que es fácil por mi aspecto harapiento y maloliente. Sacó la manita, la beso mientras lloró, pues me es tan difícil abandonarla. Ya el vagón está casi vacío y observo en la ventana una sombra de un pájaro volar al lado del vagón, atraviesa el vidrio como si no estuviera allí y se para justo frente a mí. Sus grandes ojos, inmensos ocupan casi todo su rostro y pecho, me observan, son ojos humanos llenos de una maldad de otro mundo. La observo y le falta una pata-mano, tiemblo del susto.

Le ofrezco la mano-pata, con su pico afilado y altanería rabiosa, la engulle mientras abre sus grandes alas oscuras frente a mí. Alza vuelo en sentido contrario de donde estoy, por todo el vagón, nadie más parece verle ni oír el ruido espantoso que produce. De pronto se gira hacia mí tomando velocidad, se va estrellar contra mi rostro y no puedo dejar de verla, estoy en un trance sin voluntad. Su rostro parece sonreír de maldad. Me da terror y siento sus alas chocar contra mis ojos, casi me desmayo, mientras la observo volar dentro de mis ojos y adentrarse decididamente en mi cabeza en busca de su presa, mi yo.

Allí en el vagón del metro ha quedado una pata-mano, abandonada por si acaso la encuentran.

10 Comentarios
  1. Excelente, tremendo, relato. Celebro esa atmósfera urbana decadente, la prosa exacta y fluida, la debacle psicológica del narrador, y el final terrible.

    En momentos me hiciste recordar la sensibilidad de Sabato para leer la psique perturbada de sus protagonistas y la ingeniosa construcción de tramas terroríficas de Clive Barker.

    Felicidades, un gran texto

    Muchas gracias!

    Atte

    Ademir

    • Gracias…viniendo de un escritor como tú, pues lo que he leído tuyo es muy bueno…Aprovecho para recomendar seguirte, eres muy buen autor.

  2. revelacionvital: eres un excelente escritor; mantienes en suspeso al que te lee, pues, en este caso, el tema es de los que inquietan. Felicidades..
    Y algo para comentar: aplicar más las reglas ortográficas, y esto de escribir sería todo un arte de tu propiedad. A veces olvidamos los acentos: “una pata de un ave seca la guarde”, (GUARDÉ). Esto va solamente para que progresemos en la literaura,en la que te mueves tan bien.
    Felicidades por el día del amor y de la amistad.
    Atentamente (Volivar Martínez. Sahuayo, Michoacán, México

    • Gracias por tu comentario y recomendación, que agradezco y tomaré en cuenta..realmente escribo ya y tengo publicados algunos poemas, unos dos libros de investigación, unos poemas, unos guíones (aún le coloco acentográfico aunque la RAE diga que ya no lleva tilde) y artículos en prensa…lo que hago con estos relatos es una bitácora alterada del Metro de Caracas que escribo directamente en el blog, sin mucha revisiones y los gazapos pueden aparecer e incluso son bienvenidos, pues me recuerdan que siempre escribir y leer son placeres tan humanos como nuestros gazapos personales. Igual Felicidades…

  3. Re atrapante el relatoo, a mi me encanto!!!

  4. Muy buen relato. Felicitaciones y gracias por compartir. Saludos.

  5. Sorprendente el relato de lo cual se puede esperar cualquier cosa y que nos mantiene en suspenso hasta el final, no menos admirable. Felicitaciones por la creatividad.

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