Las niñas de 12 años siguen siendo niñas, pero ellas no lo saben, han perdido aquella gracia que hacía que te dieran ganas de achucharlas, les salen granitos en la cara y se les instala un rictus de enfado permanente con el mundo en general y contigo en particular que las afea mucho; son casi igual de altas que tú y pretenden robarte los sujetadores con relleno y que les prestes los tacones de plataforma.
Las niñas de 12 años son difíciles de tratar, y las quieres, como no vas a quererlas, son tus hijas, y la naturaleza que es muy sabia te ha preparado para que tu amor incondicional por ellas sea a prueba de terremotos, tifones, tsunamis y catástrofes mil, pero a ratos las estamparías o te irías de casa huyendo como alma que lleva el diablo durante 5 años al menos, hasta que pasara lo peor.
Mi niña de 12 años igual te está pidiendo ayuda y consejo, que se te echa encima solicitando mimitos, y recuperas por un rato a tu mocosa monísima, te pones ñoña perdida y echas de menos a tu bebé, comienzas a añorar hasta las cosas que te agobiaban y darías lo que fuera por volver a montar con ella zoos y circos, por volver a bañarla, leerle un cuento en la cama y salir al parque a aburrirte como una mona mientras se pone de tierra hasta arriba, y te la comes a besos porque todavía hay ratos en que se deja.
Luego la encuentras pintándose las uñas, escogiendo camiseta entre montones de ropa y maldiciendo como un carretero porque no tiene nada que ponerse - esta me hace gorda, la otra es demasiado larga, y aquella de allá – que se compró la semana pasada – la tiene una niña de mi cole…y tu te armas de paciencia porque lo que te apetece es darle un capón a ver si se le pasa la histeria.
Las niñas de 12 años no saben lo que quieren, o sí lo saben, pero cada 10 minutos es una cosa distinta y por supuesto vital e imprescindible. En invierno quieren ponerse las camisetas de primavera, en primavera las de manga corta, y cuando empieza a hacer buen tiempo quieren pasarse al tirante…van una estación adelantadas piensas tu mientras intentas que no se resfríen a base de gritos y prohibiciones, pero no, porque hoy que por fin hace calor de verdad, ha vuelto a ponerse manga larga, y entonces tu desistes y te das cuenta de que sus actos no tienen sentido ni siguen ninguna pauta, más que la de intentar volverte loca.
Si tu niña de 12 años fue engendrada a determinada edad, tu pre-menopausia coincidirá con su primera regla, con lo que el problema se duplica y el drama alcanza visos de tragedia. Un síndrome pre-menstrual a dúo es potencialmente un peligro, ahí ya nadie se controla, y la mala leche contenida desborda por todas partes, el medio padre amenaza en esos días con encerrarnos a cada una en su habitación o en su defecto encerrarse él para no aguantarnos.
La niña de 12 años tiene un lenguaje amplio y colorido, tu sospechas que todos esos palabros con los que adorna sus frases son copiados de alguna madre irresponsable que siempre habló sin tapujos delante de la niña, y claro, no puedes decir mucho, pero es que tanta palabrota en una boca tan pequeña ofende, y tratas de enseñarle que para que tanta ordinariez sea efectiva debe aprender a dosificarlas y decirlas en el momento justo, en dos frases siete palabrotas satura un poco y queda feo.
La niña de 12 años quiere que le crezca el pecho, y mucho, cada día una talla más, pero no admite que le crezcan pelos en las piernas, con lo que la frustración es permanente y no hay suficientes espejos en la casa para que ella se mire y remire, se observe y se analice de perfil, de frente y por detrás.
Se pirra por Mario Casas, le pone un altar y llena la habitación de posters del macizo con el torso desnudo, le da besos por las noches y te dice con cara de loca salida - mami, que buenorro! - y sí, la verdad, está buenorro, pero a mi me duele el estómago, que ni ella ni yo tenemos edad para fijarnos en el guaperas, cada una por motivos completamente diferentes.
La niña de doce años se pone brillo en los labios, pero se olvida de lavarse los dientes. Se lava el pelo, pero no se peina, se pinta las uñas pero no se las corta, y tu que pensabas que cuando fuera mayorcita sería más independiente y te daría menos faena, descubres que es al contrario, ahora te da faena y disgustos, que discutir todo el día y por todo es agotador.
Pero la niña de 12 años aunque no lo sepa es una niña, y de repente le asalta la niñez. El demonio hormonal que la tiene poseída abandona su cuerpo por unas horas, y regresa la hija dulce que te dice – mami, te quiero mucho – sin venir a cuento, porque sí… Y te regala un corazón de papiroflexia con una frase preciosa –lo eres todo, gracias – y un “J’time” escrito en rotulador rojo ¿Qué pone aquí cariño? Es frances….ahhhh! lo dejo pasar para no estropear el momento.
Y toda tu ternura regresa también, olvidas automáticamente las últimas horas, las discusiones interminables sin sentido, las malas caras, y la abrazas rogando para que no se convierta en un monstruo, para tener fuerzas y ser capaz de comprenderla y al mismo tiempo educarla y hacerle cumplir reglas y normas, para que esto sea pasajero y no se te escape de las manos.



Excelente texto, Territorio, y como parece que eres nuevo me atrevo a darte la bienvenida a esta red literaria. Por lo pronto, un saludo y mi voto.
Muchas gracias VINION, y sí, soy nueva y de momento encantada con lo que estoy viendo por aquí, por fin un sitio que parece que funciona, bien organizado y serio.
Gracias por tu voto y por la bienvenida, siempre es un gusto que te reciban bien
Menos mal que ya no tengo 12 años xD
Pues hay que pasar por ella, pero mala edad sí, yo desde luego no volvería atrás
Terreno sin dueño:: en verdad que sabes escribir Hermoso texto, analogías bien aplicadas.
Te las sabes de todas todas. Buena redacción.
Felicidades y también yo te doy la bienvenida a este grupo de amigos que intentamos hacer literatura.
Felicidades
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)
Gracias volivar, quizás mi estilo sea diferente a lo que voy leyendo por aquí, pero creo que también tendrá cabida…y bien hallada
jajjajjajaaa!!!!!! me hiciste reír muchísimo!!! muy bueno, muy bueno. me gusta mucho como escribís! Un beso