La pesadilla ha vuelto
30 de Abril, 2012 4
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Había oído contar aquella historia tantas veces. Todo el mundo decía que era una leyenda urbana, pues no sabían si algo de aquello era verídico. La mayoría no conocía a nadie que verdaderamente lo supiera, solo habían escuchado habladurías.

Harta de tanta intriga y sin nada interesante que hacer esta tarde, me dirijo por las calles de la abandonada ciudad. Un leve viento se ha levantado y recorre las calles, produciendo sonidos al cruzar agujeros y recovecos de casas, edificios y postes de electricidad.

El viejo cine se encuentra al fondo del callejón más oscuro y siniestro que haya visto alguna vez. Decido entrar. Saco una linterna de mi mochila y agarro un listón de madera que hay tirado a un lado. Permanezco alerta a cualquier movimiento raro. Cuanto más reduzco la distancia entre el cine y yo, más creo percibir una melodía. La melodía comienza a tomar acordes y me resulta familiar. Es siniestra, aterradora y me pone los pelos de punta. Dicen que Pesadilla en Elm Street fue la última película que se visionó en aquel viejo y decrépito cine antes de que el proyectorista se suicidara allí. El edificio no se encuentra tapiado a diferencia del resto de inmuebles. Invita a entrar.

Eso hago y me encuentro con que la música ha parado. Sigo mi camino investigando. Me encuentro en un gran hall, lo que debió ser la recepción del mismo, con la taquilla y la tienda a un lado. Continúo y me encuentro a mano izquierda con una puerta, otra unos metros más allá y así hasta completar las tres salas de que disponía. Subo unas escaleras de caracol que hay a mano derecha. Estas me guían hasta las salas de proyección. Opto por la última, la que tiene aspecto de ser la más grande. Mi elección es la correcta y me encuentro ante mis ojos y a través de un panel acristalado, con las vistas de una enorme sala con una pantalla al fondo. Las máquinas todavía permanecen allí y las películas están dentro de sus cajas y colocadas en los estantes, como si allí no hubiera entrado nadie después del trágico suceso. Una sola película está fuera de su caja metálica, puesta sobre el apagado proyector. Pulso el botón ON y espero a ver qué sucede.

Una imagen aparece proyectada en la pantalla. Entonces, como en una película antigua, la pantalla es gris y dentro de un círculo, hay una cuenta atrás. 8, 7, 6. Se oye un zumbido. 5, 4, 3. El edificio comienza a temblar como si fuera víctima de un terremoto. 2, 1. El perfil de Freddy Krueger aparece en la pantalla. Miro la imagen asombrada de que la máquina aún funcione y qué decir de la película. Es mi oportunidad de verla y contarlo. Me doy cuenta de que los rumores eran falsos y que no existía ninguna película maldita. Todo ha sido producto de la imaginación de alguna mente enfermiza. Sigo mirando la imagen pero Freddy desaparece y la pantalla vuelve a quedarse en blanco. Una pequeña figura vuelve a aparecer, esta vez a tamaño real y bastante pequeña para percibir desde aquí arriba de quien se trata. La persona se desliza lentamente. Lleva un sombrero y lleva algo puntiagudo en una de sus manos.

La persona desaparece como hubiera hecho la imagen en la pantalla anteriormente. Me acerco al cristal y trato de ver donde puede estar. Los pequeños haces de luz que entran entre las paredes no permiten vislumbrar la sala en su totalidad. Es cuando me retiro resignada a no verle que percibo en el cristal el reflejo de alguien más en la habitación. Solo cuando me giro para comprobar que mis peores temores se han confirmado, noto algo cálido en el vientre. Freddy muestra una malévola sonrisa mientras saca sus cuchillas de mi estómago y me susurra al oído: “Bienvenida a mi pesadilla”.

4 Comentarios
  1. Muy buen relato de terror. Felicitaciones y mi voto

  2. Un buen relato de terror. Felicitaciones y mi voto.

  3. Muy buen argumento, te voto.

  4. Gracias. Veo que se me están dando mejor los relatos de terror que de cualquier otro género…

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