la realidad era que yo odiaba a Vera Lavender. Nunca me había parado a pensarlo,hasta incluso creía que le tenía cierta simpatía, pero ahora que lo hacía, ahora que me paraba, la odiaba, era cierto, como no me había dado ni siquiera cuenta, y ahora quiero decirlo, quiero decirlo bien alto. Yo odio a Vera Lavender.
y vosotros también la odiaríais si fuerais gente en su sano juicio, pero eso ya no se lleva . Por donde voy no veo más que rostros vulgares transparentando mentes estúpidas , sonriendo con unos dientes asquerosamente blancos acostumbrados al flúor.
Esto no pretende ser un cuento, ni un poema, ni un diario, dejad de enterlo asi , esto es un verdadero manifiesto de mi odio absoluto hacia ella.
Vera Lavender siempre huele a lavanda y se viste con colores pastel, su aspecto es jodidamente impecable, algunas veces se pone tacón pero nunca más alto de lo correcto, también le gusta más usar falda que pantalón pero nunca más corta de lo establecido. Vera Lavender es condenadamente bonita y por encima inteligente y hasta ridiculamente simpática.
estos no son los motivos por los que yo odio a vera lavender, esto es puro relleno.
¿cómo poder expresar?¿cómo poder describir?imposible hacerlo con palabras.
Y sin embargo yo tenía que soportarla por el simple hecho de casi compartir cordón umbilical, con la misma sangre pudriéndonos las venas, por el simple hecho de habernos bañado en el mismo liquido aminiótico maloliente, ¿por eso debía rendirle simpatía? o quizás estaría obligada incluso a amarla porque ella era un ser dotado con la gracia de Dios. No ella, era una malnacida, y yo no debo de sentir vergüenza al contarlo. Ella es oxigeno en estado puro, es tóxica.
Ahora ha vuelto a aparecer, ahí está, moviéndos nerviosa, gesticulando hiperfemenina, sorbiendo la taza de café sin ganas , ligoteando con el camarero, acaparando al público con su infantil afán de protagonismo, inmiscuyéndose como una ameba infecciosa. Señores, vera lavender, es la típica mujer que no sabe que debajo del vestido lleva un coño y se queja cada vez que alguien se le cuela entre las piernas como por descuido, asi es ella. Insoportable, patológica de principio a fin. Ella se había aferrado a la frase “de existir es ser percibido”interpretándola a su antojo.
Yo en cambio me había esforzado, me había devanado los sesos, me había hiperextendido los abductores solicitando que me violasen, que me rebajasen del concepto de fémina al de hembra, que me abandonasen resoplando en la cuneta. Pero nada de eso había sucedido, era imposible, ella me había arrebatado el aliento y me había condenado, yo debía de hacer el papel de enfermera.
Recuerdo cuando se le bloquearon las piernas y tuve que comprarle una silla de ruedas para pasearla a su antojo por todas las calles de la ciudad. Todos lloramos muchísimo por culpa de su parálisis a tan temprana edad, pobre niña , decíamos todos. Hasta que un día se encontró a Jesucristo en la calle que le dijo : ” levántate y anda ” y ella volvió a caminar. Entonces lo celebramos comiendo percebes, nunca había tenido que pagar tanto por una cena.
Y ahora que había conseguido librarme de ella, ha vuelto a aparecer asi inesperadamente. Toda la noche la pasé en sudores. El teléfono no paraba de sonar. Él cansado de responder me pasó la llamada, Una voz al otro lado del telefono dice “salut, tengo muchas ganas de conocerte” , por la voz se que se trata de una mujer pelirroja de parís,s é que está recostada en su cama sobre unos cojines de pelo blanco y probablemente se encuentre sustancialmente alcoholizada de champagne. Respondo : ” ¿ ah si? “. Y acto seguido escucho “putain” cuelgo. Vuelve a sonar, esta vez responde él , dice “tranquila cariño” . Esta vez se trata de una andaluza a la que la ha abandonado su marido, vuelve a sonar, respondo yo , ahora es una tailandesa que quiere dar masajes. Estoy harta, no puedo más, t odo va mal desde que ha aparecido Vera lavender. Todo es naturalmente su culpa.
El psiquiatra nos dijo que Vera Lavender vivía en el mundo de las ideas y que no había nada que hacer. ¿y que pasa conmigo?ojalá se muera. Es lo que pienso ya sé que eso no se dice , ya me lo han dicho muchas veces. Seguramente, señores, estén pensando que soy una blasfema, seguramente no me estén entendiendo para nada, pero me da igual , yo no necesito que me entiendan , ya sé que no lo harán, leerán esto y dirán que mi texto es machista , blasfemo, o hasta feminista o que es un sencilla mierda. ¿se piensan que me importa?. Ustedes señores no me importan absolutamente nada.
Estoy muy cansada he de volver a casa, no he dormido en toda la noche, mis nervios me superan, con las prisas se me ha caído el bolso, me agacho y comienzo a recogerlo todo, continúo a la carrera, la voz de un señor me detiene : “señorita lavender,señorita lavender, su dni “ . lo meto en el bolso rápidamente, no quiero que nadie más se de cuenta, le respondo “que le jodan doctor freud”



Rendido a vuestras letras, gracias por compartirlo. Saludos
Violeta Veleta, tres veces he leido tu “La señorita Lavender”. Las expresiones que usas, tal y como me ocurre a mí, desde México, me cuesta mucho entenderlas, pero leo el contexto y sigo adelante en la lectura.
¿Vera Lavender es hermana de la escritora?… ¿Y ésta la odia porque Vera es graciosa y atractiva? ¿A la escritora esto le molesta, o el malestar surge porque tiene que llevarla en silla de ruedas, o por los éxitos y aplausos que recibe la tal Vera después de su parálisis?
En fin, fina escritora, que La Señorita Lavender me ha entretenido, me ha hecho pensar en las pasiones humanas, especialmente en las más feas, como la envidia, aunque se trate de hermanas.
Ah, y la narrativa que utilizar, con el uso correcto de la sintáxis, con expresiones muy literarias.
Por algo estás en la alta estima de tus compañeros escritores.
En fin, Violeta, que en esto de las bellas expresiones escritas te mueves como un pez en el agua.
Seguramente estarás pensando en recopilar tu narrativa y presentarla en uno o varios volúmenes. Estás para eso y para más. Seguramente el éxito, la fama, y ¿por qué no? los euros, tocan con desesperación a tu puerta, esperando que abras, que los dejes entrar.
Atentamente
Volivar Martínez Sahuayo, Michoacán, México
una vez más gracias.Nanky te sigo.Volivar muchas gracias por ser tan atento,si como tu dices, se trata un poco de eso,de las pasiones humanas,buscando al fin y al cabo reirnos hasta de nosotros mismos.La señorita lavender es la propia persona que relata la historia.saludos.