VOLIVAR
Las prisas en las carreteras no dejan nada bueno, pues ocurre cada cosa.
Aquella tarde, a las cinco, las cinco y quince minutos, el carro de Don Juan corrÃa a velocidad vertiginosa por la que une a las ciudades de Morelia y de Sahuayo, su tierra natal.
A esta última querÃa llegar antes de que la noche con sus ondas grises cubrieran árboles y cerros, por lo que oprimÃa el acelerador con energÃa.
De complexión delgada el hombre, esbelto, sin bigote y con escaso pelo en la cabeza, de unos veintiocho años de edad, se ganaba el pan de su familia laborando como Contador bancario en la capital del estado.
Luego de pasar por “el Pobladoâ€, ranchito acurrucado a los lados de la cinta asfáltica, y al entrar a una curva peligrosa vio un auto tipo Jetta atravesado sobre las láminas de protección, con las llantas hacia arriba, lo que era anormal, dado que la misión de estos objetos de hule retacados de aire es separar el vehÃculo del piso, y no la de juguetear por su cuenta con el viento.
Apagó el estereo, siguió a vuelta de rueda, de reojo vio el auto accidentado, escuchó el ruido de los neumáticos girando y dedujo que el percance debió de haber ocurrido harÃa uno o dos minutos.
-¿Qué le pasarÃa al chofer? No se escuchan quejas ni lamentos. ¿Habrá muerto? Si solo estuviera desmayado necesitarÃa ayuda con urgencia; la carretera es muy estrecha y no hay dónde estacionarme; además, dejé en casa el celular; pero en Zamora le pasaré el reporte a la Cruz Roja. – determinó Don Juan, inquieto.
Llegó a las inmediaciones de esa ciudad, y como para acercarse a la benemérita institución ya señalada debÃa de meterse al congestionado tráfico del centro, y tomando en cuenta, además, de que le urgÃa terminar su viaje, dado que en su tierra se celebraban las fiestas en honor a Santiago Apóstol, y él debÃa beber el tradicional ponche de granada, indispensable para que el santo Apóstol se mostrara generoso con los favores y milagros que le solicitaba con vehemencia, de intento se olvidó del accidente, dándole por el periférico, para salir cuanto antes a la carretera de Sahuayo.
Era profusa la alegrÃa en la casa paterna de Don Juan; se bebÃa, se bailaba, se llenaban los estómagos con un cúmulo de comestibles, y se fue a dormir a punto de vislumbrarse los anémicos rayos de la aurora por encima de los cerros que por el oeste enmarcan la ciudad.
Cuando despertó, azorado, casi terminaba el sol su recorrido, de modo que con premura se vistió y salió a la calle en donde accionó la llave del motor de su auto y a todo correr tomó el camino de Morelia, pues al dÃa siguiente debÃa de presentarse alegre y animoso en su oficina.
SubÃa la zona boscosa cuando las tétricas sombras de la noche se zampaban las tonalidades verdes de los pinos y de los matorrales.
Con mil dificultades las luces de los faros le señalaban el camino, y de plano se apagaron al entrar a la curva en donde la noche anterior se habÃa accidentado el Jetta, y volvieron a encenderse al salir con rapidez de ese tramo peligroso.
Se hizo a un lado de la cinta asfáltica, destapó su inseparable Cocacola; se tomó la mitad de un sólo trago, y pensó que el sujeto seguramente fallecido le habÃa apagado las luces como para echarle en cara la poca madre que habÃa tenido al no haberle solicitado los servicios de la honorable institución arriba mencionada, y nuestro personaje siguió su camino rezando Padres Nuestros, Aves MarÃas y Glorias por la salvación del alma del difunto.
Entró a la gasolinera de Zacapu en donde terminó las oraciones que habÃa repetido quinientas veinticinco veces; apagó el motor y se bajó cuando a sus piernas se les menguó la “temblorina†y pudieron sostenerlo para llevarlo al baño.



Muy buen relato, amigo Volivar, como siempre. Felicitaciones, un abrazo y mi voto.
Vimon, me gustó mucho el relato, pero siento como que debiera seguir, que está como inconcluso. Hasta el final, buenÃsimo, pero me quedó el suspenso.
Lidyfeliz, amiga, es cierto lo que dices, que el relato está inconcluso, pero Vimon no tiene la culpa, te lo juro, sino tu servidor: Volivar, que me paso de bruto, pues al escribir no tomo en cuenta a los lectores, entre los que me enorgullece contarte entre ellos.
Amiga, habÃa estado retirado un poco de esta hermosa red (me siguen atormentando los problemas de salud de mi esposa), pero espero ponerme al dÃa en la lectura de lo que publican mis “queridos compañeros”.
Gracias por todo
Volivar
Vimon: te agradezco que hayas leÃdo mi relato (yo no lo puedo abrir; no sé por qué).
¿Ya viste que la linda Lidyfeliz te echa la culpa de mis “pendejadas” (con perdón)?
Perdónala, es hermosa esta querida compañera, y a las compañeras lindas las debemos de admirar, de animar, de felicitar, de estimar, en sumo grado.
En fin, amigo, muchas gracias.
Volivar
Estimado amigo.
( Ya voté. Cumplo con la palabra)
Y sabés que pretendo escribir algun dÃa como vos.
Pero en este cuento coincido con Lidy con respecto al final.
Hasta allÃ, fantástico como siempre.
Te considero un amigo y los amigos se dicen la verdad.
Un gran abrazo.
Hola amigo, leà tu relato, la acción es muy buena, pero a mi también me pareció que algo le falta, quizás has omitido un par de frases.
Te dejo un abrazo y volveré para leerla.
volivar: En teatro, cuando estudÃabamos, nos decÃan que luego del ensayo la pregunta por el millón era.¿Me creÃste?..Y la traslado y te cuento que no te creo.
Hay faltas que es porque debes cambiar el teclado, pero no se puede creer
que no se haya bajado, que se ponga en pedo con una copa.. y al comienzo
a quién le importa como es el tipo..Lo que vale en una obra breve es la acción.
Salvo que lo demás tenga algún sentido..Sorry, yo no lo encuentro.
Creo que tu problema personal, te sugiere, sabes que el cuerpo siempre nos
habla, que no subas lo que no estás seguro. Me da esa sensación y sabes
que respeto tu escritura..un abrazo fraterno
manuc
Genial Volivar, me quedé con ganas de saber más.
Un beso
Me encanta la forma con la que relatas todas tus historias de apariciones, eso tan tuyo de mezclar el terror con el humor, no sé si el relato me dio miedo porque desde el principio mi rostro tenÃa estampado una sonrisa de oreja a oreja, creo que también era el placer de volver a leer un relato tuyo, que ya lo echaba de menos. No me queda mucho más que decirte, que como siempre es un placer cada palabra que nos regalas y que otro voto es para ti.
Me ha gustado tu forma de relatar, encantada de leerte porque sabes llegar.
mi saludo y mi voto.
(Pd: he leido lo de los problemillas, mucha energia positiva y que todo vaya muy bien, un beso)
Saludos Volivar,
Con esto seguro que voy a decir seguro que no estoy descubriendo la rueda. En un relato lo menos importante es la anécdota, lo que cuenta es la manera en que se presentan los acontecimientos. Amigo Volivar, me parece que tu tienes una gran capacidad para contar historias, sabes envolver al lector, crear suspenso e intriga. Pero hay un escollo en tu estilo que a veces causa el efecto contrario. Tu forma de escribir está más cerca de la narrativa oral. Eso no es necesariamente malo, sin conocerte puedo adiviinar que eres un gran contador de historias, pero a veces lo que funciona muy bien en la oralidad no lo hace siempre en el texto escrito. Al escribir contamos sólo con las palabras, no hay pausas, gestos, variaciones de tono. La forma importa mucho más.
Algunos ejemplos de oralidad en la voz narrativa de tu texto: “pues ocurre cada cosa” “tomando en cuenta además” “el percance debió de haber ocurrido harÃa uno o dos minutos “vio un auto tipo jetta” (la gente lo dice pero lo correcto es “vio un auto modelo jetta”)
El que considero el error más grande en tu estilo es una ampulosidad inecesaria. En un relato de suspenso, es contraprudente el uso constante de oraciones intrincadas, metáforas y adjetivaciones soprendentes pues sólo distraen la atención del lector cuando lo que queremos es envolverlo en la intriga. Por ejemplo en la descripción del hombre.:
“De complexión delgada el hombre, esbelto, sin bigote y con escaso pelo en la cabeza, de unos veintiocho años de edad, se ganaba el pan de su familia laborando como Contador bancario en la capital del estado” podrÃas decir. “El hombre era delgado, tenÃa 25 años y escaso cabello. Para sostener a su familia trabajaba con contador bancario en Morelia”. La información es la misma y la lectura se hace más fluida.
En tu relato los ejemplos abundan.
” Llegó a las inmediaciones de esa ciudad, y como para acercarse a la benemérita institución ya señalada debÃa de meterse al congestionado tráfico del centro”
“Cuando despertó, azorado, casi terminaba el sol su recorrido, de modo que con premura se vistió y salió a la calle en donde accionó la llave del motor de su auto y a todo correr tomó el camino de Morelia,”
Por otra parte algunos simÃles además de innecesarios son casi caricturescos, esperpenticos:” las tétricas sombras de la noche se zampaban las tonalidades verdes de los pinos y de los matorrales”. “Se llenaban los estómagos con un cúmulo de comestibles”
Una aclaración final. No digo que un estilo asÃ, lleno de retruécanos, circunloquios, barroco en suma, sea malo “per se”. Ahà están Lezama Lima, Carpentier, Carlos Fuentes para probarlo. Me parece, sin embargo, que este estilo aplicado a tu narrativa que pertenece a un género muy popular en México, las “historias de aparecidos” - cuentos simples, lineales, tendientes a crear un efecto en el lector- crean una disonancia de tono. Perdona si señalo sólo los defectos. Te reitero que hay detrás de tus relatos la marca de una gran narrador oral, lo único que falta es trasladar esto a la escritura.
Un gran abrazo desde Puebla.
Felicitaciones, mi voto.
Estimado amigo, a mi personalmente me gusta tu estilo, no coincido con Gunga Din, técnicamente su apreciación debe ser correcta, sin embargo los moldes solo están para sujetar y las letras para hacer mas llevadero el viaje. Un gran abrazo desde Buenos Aires y un voto.
Me ha gustado tu relato. No creo que deba seguir como dicen otros. Esta bien asÃ. No es la primera vez que, en diferentes tipos de ficción, se trata este tema pero en este caso esta muy bien narrado y el interes por lo contado no decae hasta el final. Felicitaciones literarias. En otra ocasión me preguntabas por la crisis en España. Pues la cosa no va muy bien pero no perderemos la esperanza.
Maravilloso relato, como siempre; espero ansiosa el desenlace.
Un fuerte abrazo y voto.
Amigo Volivar, en este estilo de narración que propones encuentro una descoordinación, como otros exponen más arriba. La acción del relato, que es escasa, está en exceso decorada con adornos innecesarios. El lector, en varias secuencias, se pierde entre los numerosos detalles y el hilo narrativo, en cambio, se queda escaso. Indudablemente también puede tratarse de un recurso literario para dejarnos con las ganas de seguir leyéndote, lo que siempre es un placer.
Un abrazo amigo y mis más sinceros deseos de recuperación para tu esposa.
Queridisimo Gunga Din, fabuloso y muy completo el análisis que realizas sobre el texto de volivar. Es posible que muchas de las cuestiones que reflejas sean acertadas, no sé si eres académico o entendido, pero te voy a hablar desde la posición más humilde,que es la de una aprendiz de escritora, una aprendiz todavÃa en pañales.
Es cierto que un texto debe ser correctamente escrito, pero lo que lo hace aburrido es contarlo como hace todo el mundo, utilizando los recursos que se utilizan siempre. En cuanto a historias, amigo mÃo, siento decirte que todo está inventado, lo que las llena es la originalidad. Volivar posee una cosa de la que muchos carecen, y es precisamente esa oralidad de sus relatos, que no sólo los hace mucho más ricos a gente dentro y fuera de sus fronteras, pues la gran cantidad de palabras y expresiones que utiliza propias de su región, hace que el texto sea mucho más orgánico y esté más vivo. Ese es el sello de volivar.
Esa “ampulosidad” de la que tú hablas es completamente necesaria, pues es la encargada de darle el aire cómico, casi caricaturesco, que dibuja cada uno de sus relatos. Para mà no son chismes de aparecidos tÃpicos de México, para mà son auténticas caricaturas del género del terror. A veces los leo y me viene a la mente Stephen King, por esa unión en muchos de los relatos de lo terrorÃfico con lo cómico, es una pintura de lo grotesco ¿Nunca leÃste las novelas de Misery o Carrie? Pues deberÃas.
Volivar escribe con una gramática impecable y con la experiencia de quien usa la pluma a diario, de quien se gana el pan con ello. Sus relatos son noticias grotescas, noticias e historias que tiene que contar.
No todo el mundo es un erudito de la escritura, ni yo, a pesar de que mi sueño es poder publicar algún dÃa, quiero serlo. Simplemente quiero escribir bien, relatar historias que lleguen a la gente, mensajes que lleguen a sus almas, bien escritos, haciendo honor a mi lengua, usándola correctamente, pero a la vez que esta hable con las las palabras de mi pueblo. Pues el castellano, si tan amante eres de esta lengua, deberÃas saber que tiene mil y una posibilidades, y los que decidimos dedicarnos a este oficio debemos saber y conocer muy bien lo que cada una de estas puede ofrecernos a la hora de configurar nuestras historias, aunque muchas palabras no aparezcan en el diccionario de la RAE. Yo soy la primera en tener carencias en este aspecto, como podrás comprobar a lo largo de este discurso, pero como dije, dÃa a dÃa voy aprendiendo y me esfuerzo por corregir errores imponiéndome la disciplina del estudio y obligándome a escribir dÃa a dÃa.
Los personajes de volivar no son académicos, son gentes de su tierra, pobres y ricos, hablando como saben. Hay algo que se llama caracterización de los personajes, y es esencial para que el lector se crea la historia.
Para mà volivar es un maestro y yo lo admiro mucho porque escribe con el corazón, con el castellano de su pueblo mexicano, idioma que a mi me parece precioso, con sus peripecias textuales hace que el texto sea divertido y dinámico y hace que gente como yo, tan alejada de su cultura, se sienta parte de su tierra y se enganche a sus textos.
Que tiene que mejorar, ¡claro! todos tenemos que mejorar mucho, si no fuese asà seriamos grandes escritores consagrados y no necesitarÃamos esta página para aprender y para que nuestros textos sean al menos leÃdos por alguien.
Una última cosa como escritora aprendiz, feto aún del mundo literario, sà nuestros antiguos no decidiesen escribir el latÃn que hablaba la gente del pueblo, con sus expresiones y sus palabras vulgares, con su ampulosidad, si no se esforzasen por hacerlo y hacerlo bien, hoy no tendrÃamos toda la riqueza lingüÃstica que derivo luego de ello. La historia es importante. Lee a Lope de Vega “El arte nuevo de hacer comedias” y sabrás de lo que te hablo. Un amistoso saludo, siempre desde la cordial reflexión y crÃtica.
Zusi Ons
Susana MartÃnez Otero
Mi querida ZuziOns:
Agradezco que te hayas tomado el tiempo para responder a mi comentario de una manera tan completa. Creo que compartimos más de lo que nos diferencia, a ambos, como a muchos en esta plataforma, nos mueve un interés genuino por la literatura y por lo que ésta es capaz de expresar. Tus cometarios me parecen muy enriquecedores.
Me gustarÃa hacer algunas precisiones. Sà he leÃdo a Stephen King, y no sólo “Misery†y “Carrieâ€, sino sus obras más ambiciosas como “The Stand” o “It”. Del mismo autor es uno de los mejores libros que conozco sobre el arte de escribir. En español se llama “Mientras escribo”. Creo que pocos podrÃan tachar a King de académico o preceptor del buen lenguaje. Sin embargo, a través del libro es obvio que hace hincapié en la importancia de la corrección, no por sà misma, sino para mantener el interés del lector. King expresa también que en un relato de terror el todo es mejor la parte.
En cuanto a la oralidad, tienes toda la razón, es una veta riquÃsima. Pero es la labor del escritor trasmutar esa oralidad. Si no, bastarÃa con ir a un mercado, poner una grabadora, y luego transcribir lo que se grabó. Además gran parte de la riqueza de la oralidad está en el diálogo, en el intercambio. Si hablamos de Lope de Vega o aún de Cervantes si quieres, grandes escritores de la oralidad, ésta se presenta siempre en forma de diálogo. En el relato de Volivar toda la oralidad está en la voz narrativa.
En realidad me gustan los relatos de Volivar, su forma de escribir. Sólo creo que abusa de ciertos manierismos y que puliendo aquà y allá podrÃa mejorar sus relatos. Creo, sobre todo, que lo puede hacer sin perder su originalidad. Si tienes algo “dentro†no creo que vaya a desaparecer porque cambias un par de adjetivos o la estructura de la frase para favorecer la lectura de un texto. No pienso que la originalidad este reñida con la calidad y el profesionalismo. Y esto vale para cualquiera, desde de los amateurs hasta los consagrados.
Me quede con ganas de saber mas, me recuerda los viajes que hago por la carretera por raite, me imagine en ese jeta, o con el protagonista. Lamentablemente no me he acercado a tierras michoacanas pero, cuando pueda, visitare ese aparentemente precioso estado
saludos
Interesante historia y como el resto de compañeros quedo a la espera de esa posible continuación. Te dejo mi voto, un abrazo y mis mejores deseos de recuperación para tu esposa, que por lo leo por ahà arriba tiene algún problemilla de salud.
¡Ãnimo ^_^ ! Besos.
Gunga Din: en tu respuesta a la muy estimada y leÃda compañera ZusiOns, dices que serÃa mejor ir a un mercado para grabar todo y regresar a escribirlo. Y te aseguro que es un excelente consejo, porque eso lo hacÃa don Miguel de Cervantes; ¿de dónde sacó tantos conocimientos, que vertió en su trabajo? El mismo dice que de los “mentideros populares”.
Un saludo a la muy querida ZusiOns, querida y muy leÃda por todos los amigos y compañeros de esta red.
Volivar
1000Luna: te agradezco, amiga, que me hayas leÃdo. Un saludo muy afectuoso desde México.
Volivar
1000Luna:
te agradezco, amiga, que me hayas leÃdo. Un saludo muy afectuoso desde México.
Volivar
Julioko: gracias, amigo; te aseguro que sigo tu perfil. Como te expresé, tu última publicación, en la que expones la crueldad del crimen organizado, lo hiciste magistralmente.
Volivar
SuZions: a tanta alegrÃa que guardo por tus comentarios, sólo tengo un “gracias”, pero profundo, que brota del alma.
Volivar
Oscardacunha: me alegro que me leas, amigo; al volver al texto publicado, me doy cuenta que tienes razón en tu comentario, y te agradezco sinceramente que me hayas hecho notar la falla.
volivar
Cenicienta Literaria: gracias por leerme, y por mostrarme eso que es un error garrafal al dejar inconcluso el tema. Los amigos para eso estamos, para alentarnos cuando hacemos las cosas bien, y para señalarnos los errores y corregirlos.
Un saludo; espero que los problemas económicos de tu paÃs no te afecten; eres una persona digna de lo mejor de la vida, y no es justo que sufras o que te hagan sufrir, en este caso por errores de los funcionarios públicos, que parece que traen a mal traer a tu paÃs.
Volivar
Alca: gusto en saludarte, y también porque te ha gustado como dejé la narración.
Me alientas a seguir en esto, que es un trabajo arduo, pero hermoso, pues nos permite interrelacionarnos y cambiar experiencias literarias.
Volivar
Nanky: te agradezco tu hermoso comentario; tú siempre alentando a tus compañeros, y es por eso que eres muy estimado en esta red, amigo.
Un saludo desde Michoacán, México. O mejor dicho: desde esta pequeña ciudad llamada sahuayo, en el estado de Michoacán)
Volivar
Marazul: te agradezco, amiga,que me hayas leÃdo. Me has causado un enorme placer con tu comentario.
Volivar
CSMateos: Gracias por leerme, qué gusto saludarte.
Volivar
Diadenes: Un enorme gusto el que me has ocasionado al saber que me has leÃdo; y, sÃ, esta narración daba para más, pero a veces anda uno muy sonso y surgen los tremendos fallos, que espero corregir, con la ayuda de mis compañeros y amigos de esta hermosa red literaria.
Nos leemos.
Gracias
Volivar
Manuc: ¿ya te enterraste del tremendo jaleo que armaste? Caramba, Manuc… al volver a este texto, me espanta haberlo escrito tan mal. Pero, ni pedo, amigo, a veces anda uno por an ca la fregada (expresión muy mexicana que significa que muy seguido anda uno muy pendejo, perdonando lo prosaico).
Volivar, que te estima, amigo.
El Moli: a decir verdad, amigo, esto parece que lo escribà con las patas (perdonando).
Un saludo desde mi paÃs, el lindo y sufrido México.
Volivar
Richard: gracias, amigo, por tu comentario que me alienta,porque en esta narración sà que me ha ido de la fregada. Cometà una serie de burradas, que espero corregir en mis próximas publicaciones.
Recibe un caluroso saludo de alguien que te estima mucho.
Volivar
¡Por Dios, ese tÃo es un cabronazo! DeberÃas mandarlo directamente y de cabeza a las mismÃsimas calderas de Pedro Botero.
Un saludo.
Cardamomo: estoy de acuerdo… el amigo ese de la narración es un hijo toda su re-verenda madre.
Gracias por leer, un saludo muy afectuoso.
Volivar
Cada quién tiene una forma particular de escribir. Sé firme con tu estilo, es lo que más me gusta de tus relatos, sobresalen de los demás.
Un beso y un fuerte abrazo.
¡Ah! Tienes mi voto.
Martha Molina: amiga linda, tu comentario es algo asà como darle la mano a alguien que se está tambaleando, casi yéndose a tierra… decimos en México: “Me llovió en mi milpita”.
Gracias, querida.
Volivar
En relatos sus letras siempre resultan ser palabras mayores,mi respeto. Feliz fin de semana. Tiene mi voto.
Musa peregrina: te agradezco, querida amiga, tus palabras que me llenan de entusiasmo. ¿Vives en Acapulco, o sólo vas de vacaciones a ese puerto famoso internacionalmente? ¿Eres feliz? Y disculpa la última pregunta babosa, babosa o tonta, porque la foto de tu perfil me dice que si.
Volivar
Jajaja que curioso es ud. Si vivo en Acapulco, soy costeña a mucho orgullo. ¿Que si soy feliz como lombriz? A ratos,la felicidad es como una brisa suave que acaricia el rostro y lo deja cubierto de Sol,o el teclado cuando escribimos poesÃa y compartimos el dulce fruto que paren nuestras manos.