Nuestra vida es como un rÃo que goza de su camino apacible y cómodo, que de pronto se precipita en una cascada pavorosa.
En una hermosa casa de los portales de la plaza principal de la pequeña ciudad de Sahuayo, en el estado michoacano, vive Doña Elodia tal y tal, una mujer muy rica. Agregaré que es guapa y que es madre de dos hijos. No añado más, lector; Dios me guarde de quitarte el tiempo informándote que esta señora es asà y asá; sólo te informo que está sumida en la tristeza.
Sus muchachos, jóvenes e inexpertos, desean que se muera su mamá para gastarse en parrandas y mujeres de tugurios la enorme fortuna que ha dejado su papá, que en vida los ha complacido en todo, echándolos a perder, moralmente, por supuesto.
Se enferma de tristeza Doña Elodia, decimos, y agregamos que padece la extraña y pasmosa enfermedad llamada catalepsia.
Una vez sufre un ataque y sus hijos creen que por fin se quedan solos, pues al paso de las horas no recupera la conciencia.
La tienden en la sala con los tradicionales cuatro cirios, y se van a una cantina a festejar el fallecimiento de su madre; pero el jolgorio se les cae, pues les avisan que de pronto ha despertado su mamá.
Los jóvenes, molestos, no pueden creer la mala jugada de la vida, del destino o de Dios, seguramente.
¿Cuánto más van a esperar para disfrutar la herencia? -se preguntan, inquietos e iracundos, paseándose, nerviosos, de esquina a esquina en sus respectivos cuartos.
Los siguientes dÃas son de agonÃa continua para la mujer, pues la sola idea de morir dejándoles a sus perversos hijos una cantidad enorme de dinero para sus desenfrenos, la sume en una aflicción mortal. Y como conoce a la perfección los deseos inicuos de sus vástagos, se cuida de lo que bebe y come, sin confiar en nadie.
Tales apuros la llevan a sufrir con más intensidad la aterradora enfermedad.
Al pegarle otro ataque a la mujer, los jóvenes, temerosos de que de pronto recobre el conocimiento, no esperan más y a hurtadillas se la llevan al panteón municipal. Esta infame acción la ejecutan con facilidad, pues ocurre en la alta noche, una noche horrorosamente oscura.
El enterrador, aunque viejo y de movimientos lentos, poniendo en práctica la acostumbrada corrupción de los empleados públicos, se motiva con una suculenta tarascada y les ayuda a escarbar un nada profundo pozo, donde la dejan, echándole un zarape encima antes de taparla con la tierra.
A punto de clarear el dÃa, con la luna apagándose y soplando un viento enfurecido, el frágil silencio de pronto se interrumpe y un grito espantoso logra que el sepulturero corra a donde lo ha escuchado (que es precisamente en donde enterraron a medianoche a Doña Elodia), y, horrorizado, ve el rostro enterregado y una mano ensangrentada, con los dedos erizados, pues, recuperada, la mujer ha querido salirse de la tumba, lo que logra a medias, ya que al respirar a grandes bocanadas se atraganta con la tierra.
El hombre, avezado a la muerte, se tranquiliza y con expresión de benigna lástima se dice:
-Aquà enterramos a doña Elodia, mujer vieja y aburrida del mundo, pero morir asÃ, asfixiada, pobrecita.
Y con aires de fingida indiferencia se va por entre las estrechas calles de las tumbas.



Tremenda historia,me gusta como escribe ud,se tira sin paracaÃdas en el teclado y disfruta el viaje…Saludos paisano. Tiene mi voto.
Pobre doña Elodia. Una muerte espantosa la suya, y vaya hijos, esperando como buitres la muerte de su madre. Una entretenida lectura, me ha gustado tu historia. Un placer leerte compañero.
Un abrazo y mi voto.
Pobre Elodia, la tierra siempre a paladas, no a bocanadas… En quien o que estarÃa pensando mi buen amigo Volivar mientras enterraba a la doña. ¿Sabes? Cuando empece a leer el relato se me vino, inmediatamente, a la mente cierto futbolista, muy guapo y muy rico que también está triste estos dÃas. Siempre nos arrancas una sonrisa. Gracias. Un buen abrazo (no fuerte que se que estas un poco débil).
Volivar amigo excelente trabajo mi voto y mis saludos.
Robert
Un claro ejemplo de amor filial, acá hay un tango que dice; ” Cuando junés que a tu laó, se prueban la ropa que vas a dejar…”
Muy bello relato amigo, un poco tétrico, pero asà es la vida.
Un abrazo.
“Nuestra vida es como un rÃo que goza de su camino apacible y cómodo, que de pronto se precipita en una cascada pavorosa.” Me encantó esa reflexión que haces al inicio del cuento. Un relato algo macabro, entretenido y excelentemente bien redactado de principio a fin. Mi voto y felicitaciones como siempre. Un abrazo!
Estimados amigos organizadores de Falsaria: otra vez yo; esta narración la publicaron hace unas 7 horas, y se lee que tiene 20.
Les agradezco sus atenciones.
Un saludo afectuoso.
Volivar
Vaya, pero que ternura de hijos tiene esa mujer. Hay maldad en el mundo, y muchas veces proviene de nuestros seres queridos. Dios nos libre de ser victimas de algo asÃ.
El relato es fuerte y estremecedor. Me dejaste con las ganas de saber más; como si hubieras dejado la historia en continuación. ¿Qué pasó con los hijos? ¿Se gastaron la fortuna? ¿La polÃcÃa no los descubrió? En fin…
Me gustó, como siempre, tu pluma es extraordinaria.
Te doy mi voto.
Un beso y un abrazo.
Martha Molina: amiga, sÃ, es verdad que no se supo nada de los herederos, claro, después de la fechorÃa… seguramente los metieron al bote (cárcel), y allÃ, a mi parecer, no tuvieron la oportunidad de despilfarrar la lana (dinero).
Gracias
Volivar
Rafael Baralt: amigo, te aseguro que tu comentario le queda muy grande a mi narración. De verdad que para buenos escritos, los tuyos.
Te agradezco tu amabilidad de leerme.
Un saludo afectuoso.
Volivar
El Moli: confirmo lo que dices sobre la vida, que con inusitada frecuencia es cruel, pero, amigo, tenemos nuestras excelentes compensaciones, como son los amigos, especialmente los sinceros, como tú, que no se muerden la lengua para nada, lo que beneficia, y nos hace superar.
Gracias, El Moli…. ese seudónimo… no es que la traiga contra él; mas, sucede que me recuerda una sabrosa comida mexicana: El mole.
Volivar, que ha sabido estimarte, y valorar tu literatura.
Amigo, alguna vez te dije que mi nombre es Luis, Moli es un apocope de Molina.
Reka: con gran gusto leo tus amables comentarios, amigo; y lo del abrazo, lo recibo como venga, con tal que venga.
Gracias por todo, amigo del alma.
volivar
1000Luna: si te ha gusto mi narración, compañera, es un gran premio el que recibo, que te agradezco con el alma.
Volivar
Musa Peregrina: me es muy grato saber que has leÃdo mi narración; por mi parte no me pierdo nada de lo que publicas, porque es hermoso, asÃ, de sencillo, ah, y muy bien escrito; como que eres una maestra en esto de la literatura
Gracias, paisana querida.
Volivar
Estimados amigos organizadores de esta hermosa red literaria, está pasando el tiempo reglamentario; mi relato, Los Herederos, fue publicado hará unas 9 horas, y está anotado que tiene 22.
¿Se podrá corregir esto? La norma que anotan es que lo que enviamos dura 24 horas en Casi Portada.
Volivar
Tienes razon, Volivar, creo que hay un desfase entre la publicacion y la hora establecida. Mientras se aclara el asunto, saludos y voto (y vamonos a la Portada!)
Me ha gustado mucho el relato y admiro la riqueza linguistica con la que está contado. Felicitaciones y voto.
Nuestra vida es como un rÃo que goza de su camino apacible y cómodo, que de pronto se precipita en una cascada pavorosa
Que frase querido amigo!!! Relato fantástico, un gran saludo desde Buenos Aires y voto por supuesto.
Muy bueno, como siempre.
Excelente relato, curioso es que la pobre mujer sufriera en vida e incluso para morir.
Moraleja: disfruta en vida, tus hijos que querrán sinceramente y no se pelarán por la herencia.
Un fuerte abrazo y mi voto.
Tocaste fibras muy Ãntimas, volivar. Toda la rama femenina de mi familia sufre de catalepsia, incluso yo y mi hijo no le va en zaga a los de doña Elodia. Por suerte mi hija no permitirá que me entierren sin estar bien segura de que estoy bien muerta. Te felicito. Fantástico relato. Mi voto
Cómo sabés las horas que pasaron desde que posteaste el relato, volivar?
Hola Volivar.
Ya voté. Como siempre.
Es genial la historia. Me parecio una muy buena comedia de terror narrada con la calidad de siempre.
Abrazo.
Inquietante y más real de lo que desearÃamos.
un beso
Richard: eres muy amable con éste tu amigo, que ha sabido estimarte.
Volivar
Lidyfeliz: gracias por tu comentario, amiga. En relación a tu pregunta, me di cuenta porque siempre estoy trabajando en la computadora; pues, como lo he comentado con algunos compañeros, soy director de un periódico regional que se distribuye en la región llamada Ciénega del lago de Chapala (el mayor de la república mexicana).
Bueno, amiga, pues resulta que para descansar de mi trabajo, con inusitada frecuencia abro la página de Falsaria; ese dÃa, a eso de las 11.00 horas (5 de septiembre), mi narración, Los Herederos, aún no habÃa sido publicada y me dediqué a leer las hermosas narraciones de mis compañeros; la poesÃa de Irma “Volivar (Jorge MartÃnez)” me estremeció, y me fui a un jardÃn cercano a despabilarme; pero en la tarde del mismo dÃa, al querer deleitarme nuevamente con el hermoso poema ya mencionado, veo que a Los Herederos le habÃan anotado que habÃa sido publicado hacÃa 18 horas.
Protesté, pataleé, pero no le pusieron las horas correctas, aunque, por fortuna adquirió los 10 puntos y pasó a portada.
Asà está el asunto, querida amiga linda.
Por mi parte, te felicito por tu amplia cultura (que se nota a leguas), y por tu gran capacidad para escribir bellamente.
Volivar
Cenicienta Literaria, la gran escritora española (a quien admiro, la neta -es decir, la verdad-): ¿ya sabes que te ves preciosa en la foto de tu perfil?
Oh, pero aquà no se trata de estos temas, disculpa; resulta que me trae apendejado el poema de Irma: “Volivar (Jorge MartÃnez)”. ¿Ya te conté que ya no sé ni cómo me llamo?… bueno, en el acta de nacimiento mi señor padre me puso Volivar (es culto, pero no se fijó y la bruta de la secretaria del registro civil anotó las terribles faltas de ortografÃa), pero mi madre me bautizó como Jorge, y me casé como Jorge; con decirte que en todos mis documentos oficiales estoy como Jorge, aunque en la identificación oficial, que tuve que sacarla presentando el acta de nacimiento, me anotaron como Volivar. todo un desmadre con mi nombre, mi amiga del alma.
Y ya sabrás lo tremendos problemas que surgen. Con decirte que me casé como Jorge, o sea, que en la práctica estoy solterito, aunque no soy tan gacho y adoro a mi esposa, y no la niego, oficial, ni no oficialmente.
Caramba, ya me hice bolas. bueno, el asunto es que te agradezco tu gran amabilidad por leer mis narraciones.
Volivar
Nanky: amigo, me he tardado en agradecerte tu comentario, pero te diré que fue porque me ha atarantado más de lo normal el poema de Irma que tituló “Volivar (Jorge MartÃnez)”.
Uf, Nanky, qué cosas de la vida; a veces te trae bocabajeado, y luego te levanta para respirar el aire puro, o para escuchar la algarabÃa de los pájaros en los parques; esa algarabÃa que, después de leer el poema en referencia, me pareció más hermosa que una sonata de Mozart.
Amigo Nanky, gracias por leerme, y por soportarme; caramba, con la linda Irma.
Volivar
Alca: estoy muy feliz.; te diré: una amiga escritora de esta hermosa red hizo un poema que tituló “Volivar (Jorge MartÃnez)”… Uf, amigo… desde hace dos dÃas ando como en las nubes, valiéndome madre lo que ocurre en la tierra; olvidando la cotidianidad que no nos deja de apretar el pescuezo, de mil formas.
Gracias, amigo, por leer mis narraciones.
volivar
Vimon, querido amigo y paisano, recibe un saludo muy afectuoso ahora que me siento tan feliz por ese poema que escribió Irma, titulado “Volivar (Jorge MartÃnez)”.
Es paisana nuestra; vive en Tijuana, a 2 mil kilómetros de Sahuayo, mi tierra michoacana.
Con esa inmensa alegrÃa que me causó, mandé a chingar a su madre todos mis problemas y en los últimos dos dÃas he estado como fuera de este mundo, lejos de tantas preocupaciones, que no son más que topes de la vida que nos hacen como le da la gana.
Ah, estoy en mis asuntos, cuando se trata de agradecerte tu amabilidad al leerme.
Gracias, amigo Vimon. Te felicito por ser tan popular en esta hermosa red literaria, por tu acervo cultura, por tus bellas publicaciones que nos hacen más llevadera la existencia.
Volivar
¡Wow! Querido Volivar, al fin he podido llegar al fin de semana para sentarme un rato a leer novedades en esta fantástica red y me encuentro con la sorpresa de que te ha llenado de felicidad mi poema. Creo que es una pequeñita parte de lo que como escritora puedo ofrecer a cambio de tu apreciable dedicación.
Bueno, pero mi comentario es para hablar sobre el fantástico escrito. Bueno, ni tan fantástico ya que habla de esta terrible enfermedad que ha llegado a ser protagonista de alguna de mis pesadillas. ¡Pff! Dios me libre de tener hijos asà algún dÃa… espero tener el suficiente carácter como para que me respeten hasta el fin de mis dÃas. Esta de mas decir que el relato es tan entretenido como todo lo que escribes, Saludos Maestro y mi voto!!
Irma: amiga linda, gracias por toda la felicidad que me has proporcionado.
¿Estudias, trabajas, eres ama de casa? Inquietudes que surgen cuando se estima mucho a una persona.
Volivar
Querido Volivar… Gracias por el interes! Estudio felizmente la hermosa carrera de Medicina… Ya a poco tiempo de terminar! Y trabajo en el negocio familiar… Pero mas por gusto que por otra cosa debido a que el tiempo no me alcanza para dedicarle un horario completo al negocio familiar! Agrego que quiero especializarme en GeriatrÃa, una rama que se dedica a tratar las enfermedades propias del paciente de la 3ra edad. Saludos maestro!!
Diadenes: gracias. Hoy voy a abrir tu perfil para leer lo que has publicado, y para deleitarme, por supuesto.
Volivar
Una historia bastante triste, pero por otro lado es bella, al ver el poder que puede llegar a tener una persona, en este caso Doña Elodia, para intentar salir y seguir adelante con su vida, que no era fácil, incluso estando enterrada bajo tierra.
Un saludo. Mi voto.
Una ficción muy real, habrá hijos asà por el mundo. Que final más trágico para una madre.
Relato intenso. Saludos y mi voto
Acres: eres muy amable; gracias por leerme.
Volivar
Sofista: amiga, qué bien me hace leer un comentario tuyo.
Volivar
Muy Bueno Volivar, me ha gustado mucho. Uno de tus textos que más me ha gustado.
Un abrazo
Coinup: gracias, por tu lindo comentario. Un saludo desde México.
Volivar
Una narración al mejor estilo volivar.Tomar una historia.cuasi real.y llevarnos por diferentes caminos..siempre con un final original e imprevisto..Muy bueno tu cuento!
Me agrada esa parte donde tu mundo real es el que desarrolla el cuento..será tu cualidad de periodista..(creo que esto te lo comente) Felicitaciones.!!
Bien por la queja!!! Abrazo sureños..tu amigo manuc y mi voto!!
Manuc. amigo, eres muy amble. Volivar (algunos se dan de topes porque escribo mi seudónimo con faltas ortográficas, pero ya he comentado que asÃ, Volivar, con dos V y sin acento, me inscribieron en el registro civil, y ni modo, no puedo cambiar nada al respecto.
Volivar
Pero señor Volivar. ¡Qué texto tan cruel! ME ENCANTA.
Es uno de los textos más crueles que he leÃdo. Usted tiene una particular genuina aunque suena a pleonasmo, pero prefiero decirlo asÃ; de poder contar cosas bien macabras con una lenguaje común y sencillo; sin el acuñamiento y la simiente de metáforas rebuscadas o imágenes que distraen. Es un usted un escritor.
Enhorabuena desde República Dominicana.
Guarapopo: aunque inmerecidas tus lindas palabras, amigo, te las agradezco profundamente. Si supieras el bien que me haces ahora que estoy pasando por otro de los momentos más crueles de mi vida, con la enfermedad de mi esposa.
No tengo tiempo para nada; ahora muy poco veo las publicaciones en la red, siendo que me gusta tanto leer lo que escriben todos ustedes,mis queridos compañeros.
Gracias
Volivar