Mambrú se fue a la guerra
6 de Noviembre, 2012 48
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¡Mambrú se fue a la guerra, do, re, mí..!

Llegó al hospital de la base militar completamente destrozado. De hecho, los médicos militares dudaban de que fuera a pasar la noche. Sin brazos y sin piernas, la mina antipersonal había volado incluso su ficha de identificación militar, por lo que lo registraron como el soldado “X”.

¡…que dolor, que dolor, que pena!

Aquella piltrafa humana, a la que sólo le quedaba una cabeza quemada y maltrecha unida a un tronco casi inservible, no reaccionaba ante los múltiples esfuerzos médicos. Sin embargo, su corazón, desconocedor de lo que a su alrededor acontecía, seguía latiendo.

¡Mambrú se fue a la guerra…

Después de varias horas y de exámenes y radiografías los médicos decidieron que lo mejor sería dejarlo descansar y esperar que Dios se lo llevara pronto. Al fin y al cabo no era más que un soldado raso.

¡..no sé cuando vendrá!

Lo trasladaron al último rincón de la sala de pacientes terminales, le conectaron sondas de alimentación, apagaron la luz y se retiraron. En la oscuridad total él ni siquiera recordaba la guerra, una guerra que además nunca comprendió.

Do, re mi…re, mi, fa.

Todas las tardes pasaba una enfermera a revisar su estado. Todo igual, nada cambiaba. El tronco respiraba y el corazón latía. Pero eso era todo; ninguna otra señal de vida. La enfermera cumplía con su obligación y poco a poco le fue tomando cariño.

¡…no sé cuando vendrá!

Y así pasaron los días, y luego las semanas. El soldado “X” seguía en su posición cataléptica sin dar señales de vida, y la fiel enfermera pasaba todos los días a checar sus signos vitales, tratando, sin éxito, de adentrarse en aquella mente prácticamente sin cuerpo.

¡Mambrú se fue a la guerra, do, re, mi..!

Pero un fresco día de abril, sin previo aviso y para sorpresa de médicos y enfermeras, el soldado “X” abrió los ojos. La primera en verlo y la más sorprendida fue ella, la enfermera encargada de sus signos vitales.

¡…que dolor que dolor que pena!

El equipo médico en pleno se reunió junto a su cama y después de revisarlo determinó que bien podría ser un efecto reflejo, que no representaba una verdadera mejoría en el mutilado paciente. Pero la enfermera observó que seguía los movimientos de todos con los ojos.

¡Mambrú se fue a la guerra…

Desde ese día la enfermera pasaba todas sus horas libres al lado de su paciente, observando como seguía con sus azules ojos todos sus movimientos. Hasta que, repentinamente, se dio cuenta que el soldado “X” parpadeaba muy seguido y de manera intermitente.

¡..no sé cuando vendrá!

Entonces, observándolo detenidamente, comprendió que su paciente estaba tratando de comunicarse con ella en alguna clave. ¡Claro, la clave Morse! ¡Seguramente su soldado había estado a cargo de comunicaciones! El descubrimiento le trajo un jubilo inexplicable.

¡Do, re, mi…re, mi, fa!

Aunque ella tenía muy olvidado aquel sistema de comunicación en clave, tan preocupada estaba por su paciente, a quien por supuesto le había tomado ya más cariño, que presurosa buscó un diccionario Morse y en pocos días podía ya descifrar el mensaje.

¡Y nunca volverá…!

Cuando por fin lo descifró la sangre se le congeló en las venas. De una manera muy simple, con una sola frase, el soldado “X” le transmitía en clave su máxima aspiración, su último deseo, en una frase repetida sin cesar “Por favor, mátame”, “Por favor, mátame”, “Por favor, mátame”

¡Y nunca volverá…!

¡Do, re, mi…re, mi fa!

¡Y nunca volverá!

 

48 Comentarios
  1. Vimo,me has dejado sin palabras; es conmovedor,trágico…y tan, tan actual…que ¿cuántos soldados como éste habrá en cualquier país en guerra?
    Un saludo y mi voto

  2. Muchos, Halize, miles, tal vez millones de soldados, en los últimos cien años, han quedado mutilados. Es algo de lo que nadie quiere hablar. Gracias por tus comentarios y tu voto.

  3. Si te digo que me haz echo llorar CABRÓN

    • Pues perdón, amigo poeta, que no era la intención. Tan solo crear conciencia contra los horrores de las guerras, especialmente contra las minas anti personales que mutilan, muchas veces sin matar y que fueron sembradas por millones en las diversas zonas en conflicto. Como recordarás era una de las principales banderas de la inolvidable Princesa Diana. Muchas gracias por tu comentario

  4. SI LA INTENCIÓN DEL POETA ¡NO ES! DESPERTAR LAS EMOCIONES
    ENTONCES¿PARA QUE ESCRIBE?
    GRACIAS VIMON POR HABERME ECHO LLORAR…

  5. Tienes razón, amigo. Un abrazote y un pañuelo…

  6. Impresionante, Vimon. Muy bien escrito. Te felicito y mi voto

  7. Excelente y conmovedora composición. Mi felicitación, voto y abrazo. T.H.Merino

    • Muchas gracias, T.H. Merino, por tus comentarios , tu felicitación y tu voto. Un abrazo para ti.

  8. Vimón.
    Que conmovedor.
    Nos haces reflexionar sobre estas situaciones que le pueden pasar a cualquiera.
    La guerra, la violencia, las minas que cada segundo cobran victimas inocentes, casi siempre niños, sobretodo en América latina. Todo un caos creado por el hombre que se ha olvidado de vivir en paz.
    Que cruel el destino porque aunque él quiere morir, su instinto de supervivencia lo mantiene vivo.
    Me ha encantado, conmovido, emocionado.
    Por supuesto mi voto.
    Querido Vimón, gracias.
    Un gran abrazo

    • Gracias, querida Lucia, por tus reflexiones, tus comentarios y tu voto. Un gran abrazo para ti.

  9. Muy bueno, me ha enganchado el relato de principio a fin. Y el final muy grande.
    Saludos y también va mi voto.

  10. La música y la literatura de la mano, para traernos una historia comovedora. Un abrazo Vimon y mi voto.

  11. “En la guerra, se matan personas que no se conocen, mandados por otros que se conocen pero no se matan”, lo oí una vez en algún sitio, no se de quien es, pero es la cruda relidad,

    un abrazo,

  12. Muy certera frase, Netor, gracias por leer y comentar. Un gran abrazo para ti.

  13. Me ha recordado mucho una película (y antes, novela) de Dalton Trumbo, que en España se llamó “Johnny cogió su fusil”. La misma historia. Pero allí no se utilizaba el maravillosos estribillo que utilizas aquí del “Mambrú” y que hace avanzar el cuento a golpes de tambor antimilitarista. Mi voto, naturalmente.

    • Sé de esa película, Janial, que nunca vi pero que alguien me contó hace mucho tiempo, de ahí viene la idea. Como dices, aquí la cuestión era entrelazarla con una canción infantil que habla de la guerra. Gracias por tus valiosos comentarios y tu voto.

  14. El dolor y el arte se unen una vez más en este relato, voto y abrazo.

  15. Me ha recordado a los cuentos infantiles que repiten un estribillo. En muchos de esos cuentos había un terror sobrecogedor como en tu cuento. El final es el más lógico pero que no queremos ni pensar ni ver. ¡Qué bien escribes!. Mi voto y un beso.

  16. Así es, Beraui. El final era irremediable. Gracias por tus amables comentarios y tu voto. Un beso para ti.

  17. Vimon, es Bearui, de Beatriz. Sólo eso.

  18. Hola Vimon.
    ¡Estoy impresionado.!
    Desgarrador, perturbador, intenso, bellísimo en su esencia.
    Gran obra amigo.
    Un gran abrazo y un gran voto. Un 13.

  19. Muchísimas gracias, Richard, por tus entusiastas comentarios y tu voto. Un fuerte abrazo.

  20. Señor escritor, Vimon: un cuento muy hermoso que hace conciencia, de una forma clara y sencilla por el estilo narrativo que hace pensar en un juego infantil, sobre los miles de seres mutilados, inservibles que dejan las horrorosas guerras, guerras que no son más que expresiones de ambición, de poder, de riqueza.
    Mi voto (tarde, pero que para algo ha de servir)
    Volivar

    • Muchas gracias, amigo Volivar por comentar y votar. Sus comentarios y su apoyo son siempre bienvenidos y nunca llegan tarde. Un abrazo.

  21. Intento no sufrir ni recordar porque mi profesión obliga a soportar parte de lo que su relato describe… Admiro la realidad plasmada en sus palabras que a su vez, expone como la relación que une al hombre con su cuerpo puede verse corrompida por la enfermedad y la guerra, por el odio y los intereses políticos… por tanta basura que hay en el mundo. Fantástico VIMON, relatos como el que usted nos regala hoy… contribuyen a sensibilizar el alma, a no olvidar que somos humanos. Saludos desde el Norte del País, mi voto.

    *… Esa canción… solíamos cantarla en la escuela…

  22. Muchas gracias, Irma, por tus sentidas palabras y tu voto. Por supuesto que Mambrú es una canción infantil, esa es la ironía…Un abrazo.

  23. Amigo, te han dicho todo. sólo repetiría lo que ya dijeron. Muy bueno y desgarrador, felicitaciones.
    Un abrazo.

  24. Una obra de arte, consigues tu objetivo de remover conciencias y además emocionas; y lo conjugas con una novela-película y añades una banda sonora de nuestra infancia. Mi enhorabuena maestro Vimon.

  25. Genial Vimon, me erizó los vellos.
    Un abrazo

    • Muchas gracias, Diadenes, por tus comentarios, y espero que ya se hayan des erizado tus vellos. Un abrazo para ti.

  26. Una forma muy original de narrar,mezclando las risas y alegría de una canción infantil y el dolor de la guerra, que como un río interminable de sangre,genera la muerte en cualquier lugar del planeta. Felicitaciones y mi voto. Saludos “pue” desde Acapulco de una gran admiradora de su arte.

    • Muchísimas gracias, Musa Peregrina, por tus amables comentarios, tu felicitación y tu voto. Un saludo hasta el bello Acapulco.

  27. Estremecedor relato; me has emocionado, amigo Vimon.
    No tengo palabras, mi voto y un abrazo muy fuerte.

    • Muchas gracias, amiga Cenicienta literaria, por tus entusiastas comentarios y tu voto. Un abrazo fuerte para ti.

  28. Me saco el sombrero ante este texto, sublime! Ni te ngo mas palabras, hermoso y desespwrante.

  29. Es brutal el sentimiento que despierta el texto. Muy bueno Vimon. ¡Cuántos soldados y no soldados estarán así por el mundo!
    Saludos y mi voto

    • Muchos mas de los que nos imaginamos. Es una verdadera tragedia. Gracias por tus comentarios y tu voto, Sofista. Un abrazo.

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