Eran los años 70. Mas de 13 años no tenia. No, si, tenia 12. Era un adolescente particular, soñador y vagabundo pero con mucho pelo en la palma de las manos…………………..
Volviendo al tema, era alto, flaco, desgarbado, mucha pero mucha cara de muy boludo, mucho futbol, poco estudio ya que me aburría demasiado en las clases. Mucha lectura eso si, mitos y leyendas griegos y romanos, americanos, historia medieval……Era una pasión. También las revistas de Patoruzito, Isidoro Cañones, Linterna Verde, Aquaman, Superman y tantas otras. Tele? Picapiedras y Supersonicos.
Chicas?…….solo aproximaciones, revolcadas solo con las revistas. Un día estaba tan pero tan excitado por llamarlo de alguna forma que no me di cuenta y me refregué una revista con la foto de Batman. Me confundió la bombacha negra que usaba.
Era verano, diciembre, y llegaban los porteños a alquilar nuestras casas durante los 3 meses de verano. Otra época no? Ahora confórmate con un fin de semana y volviendo el lunes a las 8.00 para ir directo al trabajo, a sufrir la falta de sueño hasta las 6 de la tarde, tirado sobre cualquier escritorio, yendo al baño a dormir en el inodoro aunque sea un ratito, te despertabas a los 10 minutos con un dolor de cabeza que asemejaba a un hachazo. Te lavabas la cara, al pedo pensando que te sentirías mejor y arrastrando las pies llegabas a tu escritorio para ……………………pegarte otra vez la frente con el mismo, reaccionar inmediatamente por el golpe, abriendo los ojos de una manera desorbitada, sin saber que paso, donde estas, nada. Y así todo el día que te parecía de 4 años y medio, arrepintiéndote de porque carajo te vas a descansar a la costa si ese lunes terminas absolutamente en ruinas y enfermo. Con el agravante que el viernes llegaste a la noche y no dormiste para aprovechar el tiempo, el sábado dormiste un rato tan solo para aprovechar el tiempo, el sábado a la noche todo joda, te acostaste un rato el domingo y te pusiste a aprovechar el poco tiempo que te quedaba hasta la noche, que era cuando tomabas el micro para regresar. Cuando el lunes a la tarde volvías a tu casa te dormías en la puerta del departamento hasta el día siguiente hora en que te despertaba el perro de mierda de la vecina, un caniche histérico y maricon.
Continuo. Mi padre había alquilado la Planta alta a unos españoles. Familia tipo: Esposos, hija e hijo, el 12 ella 14.
Llegaron en su Fairlane azul. Barco por poco, aunque el Dodge Polara creo era mas largo. Transatlántico.
1ro. Bajo el padre, enano, pelado, panza redonda (tipo Danny De Vito) Apenas me vio me dijo ” Puesshh niño, aléjate de mi niña que es una joya, continua con la puñeta, joderrrrrrrr” Y me quiso tocar la cabeza, la cual en ágil maniobra la saque del rumbo de su mano y se la pego contra el marco de la puerta. Mal comienzo. El señor me miro tan pero tan mal que evite durante los 3 meses cruzarlo. Además, tonto el, ya me había generado ansiedad por conocer a la “niña”, su hija, la joya española.
La madre, enana, gordita redonda como un lavarropas de los de antes, vestido floreado, rodillas de cabeza de bebe, tetas que le tocaban la barbilla por poco, si te pegaba con una te dormías una siesta de un par de horas al menos, y si te acercabas un poco a la cara le veías un incipiente bigote, voz de pito, pelo negro con rodete hizo causa común con el marido y también me miro feo e intento tocarme la cabeza, lo cual no pudo hacerlo tampoco. “Jodido el niño no”? Le dijo a mis padres. “Ufffffffff, no se quiera imaginar” dijo mi padre. Ah..Si!!! para defenderme busca a otro. Si un perro me mordía……..yo lo había “mordido” primero. Si alguien me pegaba……yo le había pegado primero……….Si habían tirado una bomba en Beirut, yo había encendido la mecha. Y si venia una patada en el culo, sin motivo aparente……..era por las dudas………..si, por las dudas de si había hecho algo y no me habían visto.
En fin.
Luego salió el hijo del auto, quien demostraría ser buen chico pero la 1er. impresión era que había llegado tarde, muy tarde al reparto de caras, físico, cerebro, todo, encima parecía un silo, granos hasta en las pestañas, uñas y orejas, medio gordito, con pantalones cortos, remera a rayas y con las manos en el bolsillo para disimular el matorral de pelos en las palmas de las manos.
Y por ultimo ella, si………………María del Carmen. Fue como la visión de un ángel para mí, el amor me invadió hasta los granos que tenia.
Bajo del auto con su vestidito corto Bobo, así le llamaban en aquel entonces, zapatitos negros nro. 42 mas o menos, (algo patona la nena), las gambas de Marzolini, el 3 de Boca, tetas ni asomaban, pelo negro largo como la madre pero suelto hasta la cintura, ojos celestes bellísimos y unos culos de botella, lentes perdón, que si se los sacabas le ponías un burro adelante y decía que era el padre y la madre juntos. O un iceberg. Era lo mismo.
Pero me enamore totalmente, no me importaban los pies de extraterrestres, las gambas para jugar futbol, rugby, o lo que sea, la falta de tetas, los culos de botella y la forma de hablar medio boba. Perdón, me olvide de contar que usaba aparatos, que en aquella época eran alambrados olímpicos, con la boca cerrada se te salían los fierros.
Sigo. Como era lógico no le hable ni en pedo, paso al lado mio, nos miramos un instante y bajamos la vista al otro. La vergüenza era extrema y mi falta de experiencia era………normal para aquella época……………….ninguna.
Pasaron un par de días y ninguna aproximación.
Hasta que una tarde se dio la primera.
Estaba yo sentado en la puerta de mi casa, solo, bañado, cambiado y peinado con raya al costado bien tirante (soy sincero lo hice esperando que apareciera ella ya que estaba pasando por un “periodo” de sucio total, mugriento, son épocas no?, que hasta que no me golpeaban en la cabeza no me bañaba ni cambiaba. Peinarme? Supe lo que era un peine a los 15 años más o menos. No los tocaba. Me daban impresión. Ese día me había peinado mi hermano y bastante le costó hacerlo.
Bien. Estaba en la puerta y apareció ella. Venia de jugar un partido de vóley en la playa. Un olor a chivo, perdón a cebollaaaaaaaa!!!! Pesebre casi. Y me saludo.
“Hoda” me dijo escupiéndome toda la cara por esos aparatos de mierda.
“Hola” le dije………….y me metí corriendo en mi casa. Ahora que lo pienso, más pelotudo era vicio no? En fin.
Me metí en casa y la espié por la ventana. Se quedo dura como era de esperar y rascándose el chivo o axila para sentir su mal olor. Quien no lo hizo? Luego reacciono y se metió en su casa.
Al rato bajo toda cambiada, bañada y arreglada y se quedo en la puerta.
Y me dije a mi mismo: “Salí pelotudo y háblale”. Y después de 10 minutos de lucha interna, Salí.
“Hola María del Carmen” le dije. “Hoda otda vezz” me salpico ella.
Y esta vez no salí corriendo. Me seque la cara y le dije: “Queres dar la vuelta manzana?” “ZZZZZZZiii” me dijo. (Esta vez el pollo salió con arroz, completito fue)
Y dimos la vuelta manzana 14 veces. Me conto hasta el pedo que se tiro en 4to. grado en un Acto por el Día del Maestro, por el olor los maestros pensaron que Sarmiento había hecho una aparición en medio del acto. Llamaron a un exorcista, un papelón realmente. Pero no, fue la nena de anteojos y trenzas que se tiro un pedo pensando que no pasaría a mayores. Pero paso a mayores, porque después de la confusión con Sarmiento, que estaba sentado en el escalón, que me hablo, que me toco el culo, que no, que yo lo vi, que se bajo los pantalones, que larga el whisky alcohólica, que la marihuana te hace mal idiota, que “Queres salir conmigo?” le pregunto un alumno a una maestra 20 años mayor (loquitos siempre hubo), mucha confusión y caos. Los chicos que querían terminara el acto y se tiraban pedos a diestra y siniestra y gritaban por Sarmiento, que estaba desnudo, que estaba vestido, que tenia la camiseta de Boca, no, la de River y todo así. El griterío alerto a los vecinos que llamaron a la Policía, vinieron los bomberos, empezaron las corridas, le tocaron el culo a dos maestras, algunos chicos se pusieron a jugar a la pelota, otros a las figuritas, las maestras que gritaban, los maestros también gritaban, los chicos de mas esta decir, habían armado un griterío infernal, en definitiva, todos pero todos gritaban, la policía, los bomberos, un lio atroz.
Resultado: la nena se termino cagando encima, pensando que un fantasma se había presentado por el pedo que se había tirado, llorando y gritando como si un canario le hubiera pateado los ovarios por todo lo que paso después.
Mi 1er. anécdota fue algo mas serena pero no mas agradable. Estaba en 3er. Grado, me dejaron en penitencia durante el recreo, me cague encima, me limpie con todos los sacos de mis compañeros, el borrador del pizarrón, papeles, lo que se me cruzara y le pedía a Dios hiciera desaparecer toda el desastre natural provocado. Por supuesto que Dios no esta para eso y todos fueron testigos de uno de los peores días de mi vida infantil. Recuerdo ver entrar a los primeros compañeros, llevarse las manos a la nariz por el olor que había, el resto entro corriendo y salieron corriendo al patio, empezó un griterío, se pusieron a jugar, coreaban mi nombre. Porque? Porque gracias a eso estuvieron en el patio casi una hora hasta que limpiaron todo. Sigo.
Entro la maestra también al aula, me tomo del hombro, me subió al jeep del colegio y me llevaron a casa.
Y una parecida fue el día que pensando que era agua, saque de mi casa una botellita para ir a la clase de Dibujo. Me dieron sed los ñoquis que había comido al medio día. El problema fue que era lavandina………no agua………….…me tome un trago bastante largo……….40 años después no han podido sacar aun unos ñoquis del techo que quedaron pegados. Hay toda una leyenda urbana con los ñoquis…………..Un monstruo corriendo por los pasillos con la boca abierta en forma muy exagerada, gritando y vomitando, un ruido infernal que venia de sus entrañas e infinidad de ñoquis surcando los aires. Un cura y una maestra fueron alcanzados por estos provocándoles el desmayo y una conmoción cerebral. Eran proyectiles.
Bien. Terminadas las anécdotas nos quedamos en silencio un rato e intente tomarle la mano derecha…………………………………………….……………. Me desperté en la cama, en mi casa, un rato después. Resulta ser que la nena hacia Karate y como se asusto cuando le quise tomar la mano, me metió una mano abierta entre las cejas, nariz y boca que me cambio la fisonomía natural. No contenta aun con esto, cuando estaba en el piso me metió una patada en las costillas que me rompió una. Una vez que se calmo, empezó a gritar como si un contenedor de violadores presos más de 3 años la estuviera siguiendo, salieron los vecinos, me vieron desmayado en el piso y me auxiliaron luego de constatar que ella, la señorita, estuviera bien ya que la pobrecita lloraba y les había provocado ternura a todos. Pelotudos.
Yo estaba tirado en el piso, la sangre de la nariz que no paraba de salir, la cara desfigurada y con una costilla rota. Tuve que esperar que la llevaran a ella a su casa para después venir a buscarme a mí. Me llevaron al hospital donde pensaron que había sido violado y golpeado. Nunca entendí porque lo primero que pensaron era lo de la violación. Cuando explique que fue la anteojuda la que me hizo todo eso se preocuparon más que si hubiera sido violado. Tan confuso fue todo? Lo fue? No lo se. Puede ser.
Estuve días sin saludarla siquiera, mis ojos se juntaron, mi nariz quedo como un morrón aplastado, un monstruo realmente. Y me dolía todo, además del orgullo por haber sido atacado salvajemente por ……………………………..una nena con trenzas y lentes………………..y que encima me dejo a la miseria.
Una tardecita ya casi de noche, estaba en la puerta sentado viendo como todos jugaban y yo no podía porque estaba vendado por la costilla rota y vino ella.
Se me acerco y le di vuelta la cara. Fue entonces que ella me dijo: “Pedddon” y un pollo se me metió por la oreja izquierda, saliendo por la derecha.
“Vos estas loquita María del Carmen?” Fue mi respuesta. “Casi me matas…….y encima todos me cargan ahora que una nena anteojuda me cago a trompadas”
“Peddddon”. Y ahí afloje, me enternecí, ya que vi como movía el piecito (nro. 42) en el piso y las lagrimas surcaban su “bellísimo” rostro.
“Bueno esta bien, te perdono” le dije y fui para abrazarla. Me desperté al rato otra vez, tirado y escupiendo 3 dientes. El 4to me lo trague. Por suerte era de leche.
La muy pelotuda se asusto nuevamente y me metió una trompada en la boca que me obligo a hacer ortodoncia de por vida, me corrió toda la mandíbula la muy idiota.
Los días siguientes fueron muy duros, por 2da. vez una anteojuda con trenzas me había golpeado y dejado una porquería de ser humano. En el hospital, cuando me vieron no pensaron que me habían violado como la primera vez. Lo primero que se les ocurrió a los muy boludos era que me había hecho esta vez esa “nena dulce de anteojos y trenzas”. Para mi ya esa “nena” era un jabalí caliente y loco que me dejaba arruinado.
Volví a casa. No podía salir a la calle que comenzaban los murmullos: “ahí va el pelotudo, mariquita, tontito, que una nena lo duerme a las piñas”. O me parecía a mi, no se.
Fueron semanas sin verla por suerte.
Un día mi hermano me dice que íbamos a hacer un asalto en casa, los chicos las bebidas, las chicas tortas y galletitas. “Bueno” le dije.
Se hicieron las 6 de la tarde y empezaron a llegar todos los chicos y chicas de la cuadra, iba de 7 a 14 años más o menos. Fauna diversa. Los discos? Música en Libertad en colores o los de Alta Tensión, eran no más de 5 discos que los íbamos poniendo a medida que se terminaban.
Ya eran las 7 y los varones de un lado y las chicas por otro lado. A las 9 se terminaba.
Y fue cuando se dio el milagro. Estaba yo hablando de futbol con un amigo y me tocan la espalda…”Baiddddas? ” Salí corriendo 5 metros por si me pegaba otra vez. Fue algo cobarde no? Pero no resistiría otro golpe en la cara.
Ella se quedo dura, mirándome y extendiendo sus manos hacia mí. Me fui acercando de a poquito y pasaron unos minutos hasta que me anime a tomar sus manos que seguían extendidas.
Y comenzamos a bailar. No era muy bueno, nunca lo fui de hecho. Mis movimientos eran algo duros, espasmódicos, poco graciosos e hirientes a la vista pero bueno, bailaba así. A los que me veían bailar les daba mucho asombro y un poco de pena tanta torpeza junta en una sola persona. Y tenía pocos años. No quieran imaginar pasados muchos años, la dureza, la rigidez que he logrado en mis movimientos de baile hoy día. Hace poco, en un casamiento pensaron que estaba teniendo un ataque y llamaron a la ambulancia. Media hora explicando que estaba bien, ya tirado en la camilla de la ambulancia, con la mascara de oxigeno puesta y tomándome la presión un enfermero, que era mi “natural forma de bailar”. Del susto pasaron a la sorpresa y luego al susto nuevamente. En fin, siempre me paso. No me hago más problemas.
Y recuerdo como si fuera hoy que me “solté” todo bailando “Salta, salta, salta pequeña langosta” de Rubén Mathos. (Lo peor es que no me da vergüenza contarlo). Y todos salieron a bailar. Y la fiesta se armó.
Y nos divertimos mucho. Hasta que comenzó a sonar un lento de aquella época. Nos quedamos duros todos sin saber que hacer, sin mirarnos, nada. Fue entonces que María del Carmen me puso su mano sobre el hombro y testeando yo cada musculo de su cara comencé a acercar mi mano a su cintura……………..Y no hubo golpe. Le tome la cintura, nos acercamos un poco, para siquiera rozarse faltaba medio metro y mirando uno a la izquierda y el otro a la derecha bailamos creo que 3 lentos. Ni una palabra, ni una mirada, nadan. Moverse al son de la música tomándonos el hombro y la cintura, yo al menos rojo de vergüenza.
Terminan los lentos, me toma de la mano y nos vamos a la puerta de casa. Allí solos. Había llegado el momento. Me miro, la mire y empezamos a acercar nuestros labios para el 1er. Beso, para mi fue medio siglo hasta llegar a besar sus labios. Que en definitiva era lo que ahora se llama un piquito y hasta las monjas se los dan hoy día.
Volviendo al 1er. beso, cuando nuestros labios se tocaron creo que se me aflojaron las rodillas, lo más maravilloso del mundo había sido ese beso. Mejor que todo lo conocido. Mejor que el gol de Alonso a Santoro cuando paso la pelota por un lado y Alonso por el otro. Y no soy de River.
Ella estaba radiante también, luego nos dimos otro beso y el 3ro. Me permitió 3. Un montón. Nos abrazamos un poquito, yo seguía teniendo un poco de miedo al golpe. Razones no faltaban no? Nos despedimos hasta el día siguiente. Esa noche fue mágica para mí, me dormí como a las 12 de la noche. Estaba tan contento que no tenia sueño, quería hablar, saltar, reír, cantar………………..y lo hice……….hasta que sentí el grito: “ Dormite gansooooooo o te duermo yo de una trompada, que mañana tengo que laburar para darte de comer, animal ”. Y me dormí Con esa “dulzura y comprensión” quien no…
Demás esta decir que “amaba” a María del Carmen con todas las fuerzas y quería “casarme con ella” Si, casarme y lo intente. Sépanlo. Tenía 12 años.
Nos vimos a partir del día siguiente todos los días durante unas 2 semanas, caminábamos de la mano, hablábamos mucho, un beso o dos por día. Y nos divertíamos mucho. Los gallegos no sabían nada porque nos cubría el hermano. Si, decían que salían ellos solos y luego nos encontrábamos, yo me iba con María del Carmen y el gallego chico se iba por su lado. Adonde? Nunca lo supimos, igual………poco me importaba. Luego nos encontrábamos.
Todo genial pero el día llegaría. Y llego. El día de la partida. Se volvía toda la familia a Buenos Aires. Se iban a las 8.00 de la mañana.
Ese día me levante a las 7.00 hs. para despedirla, estaba desolado, triste, abatido, mi gran amor se iba y no sabia cuando volvería a verla.
Ella bajo, dimos la vuelta manzana y nos dimos besitos un rato largo, llorando los dos. Y nos juramos amor eterno y todas esas cosas. Yo le regale una cadenita, ella un pañuelo que utilizaba para el cuello. Le propuse lo de la gota de sangre en el dedo pero no quiso. La sangre le impresionaba. A mi también pero fue lo único que se me ocurrió. Menos mal que no acepto.
Me quede llorando y a los gritos mirando como se alejaba el Fairlane del gallego que por esto era mi peor enemigo. Ella se daba vueltas y me miraba llorando moviendo su “manito” si, la que me bajo 4 dientes, esa manito, la misma que me hundió la nariz hasta la nuca. Linda manito.
Y me quede en la puerta de mi casa sentado, pensando que en una de esas se arrepentían y volvían. Esperando ver el “barco” ese que tenia el gallego doblando en la esquina.
Y se hizo de noche. Y seguía sentado. Pero no volvió. Habían pasado como 10 hs. que a esa altura ya habrían llegado y abierto el gallego su almacén. Y me quede muy triste. Subí al departamento donde estuvieron para encontrar, reconocer algo de ella. Pero nada.
Estuve 3 días así hasta que me canse y lo enfrente a mi padre para decirle:
“Papa?” “Que?” me respondió. “Quiero ir a Buenos Aires a la casa del gallego para decirle a María del Carmen que nos tenemos que casar”.
Mi padre se atraganto con un vigilante de manteca que estaba comiendo. Estuvo tosiendo un rato largo. Por un momento se puso azul. No se porque.
“ Y donde van a vivir? “me pregunto. “Acá, en casa” le respondí. “Y de que van a vivir?” “De lo que nos den Uds. de comer” “Y dormir?” “En mi cama, donde vamos a dormir si no?”
Y se fue a trabajar. Nunca obtuve respuesta. Solo un murmullo cuando se iba……. “Que pedazo de………” no entendí de que.
Me quede pensando y jugando con una pelota contra la pared de mi casa, hasta que vino mi amigo a contarme que se habían mudado a 3 casas de la mía, dos hermanas con sus padres.
Adriana era muy linda y muy simpática. Tenia tetas ya. La otra era más fea que patear descalzo un ladrillo. Pasamos con mi amigo un montón de veces por la puerta para verlas hasta que salieron y nos dijeron “Hola, somos Adriana y Marta.” Mi amigo Oscar se quedo con Marta (le gustaban las feas, radiador le decíamos) charlando y yo con Adriana. Y me enamore otra vez. Como cualquier chico.
Adriana…………………….pero esta es otra historia…………………Corta. Dimos vueltas manzana dos veces, le di un beso, conoció a mi hermano, se enamoro de él, me pateo y mi hermano…………….salió con ella. (a él le perdonaba todo, era lo más importante para mí)
Buenas noches.
Richard



Divertido relato y la forma de contarlo. Saludos y mi voto.
Estimado.
Muchas gracias. Es mi primer relato y tu comentario me alienta a seguir publicando.
Un abrazo.
Richard
Hola, Richard. Por supuesto que tienes que seguir publicando, pero me parece importante contarte algo respecto a este relato. Los puntos suspensivos son un signo de puntuación que se utiliza para dejar en suspenso un discurso; para denotar duda o vacilación; pero ni el suspense, ni la duda es mayor por el hecho de escribir más puntos. Los suspensivos son tres puntos y solo y siempre tres; han de escribirse sin espacio a continuación de la palabra, y después de ellos ha de haber un espacio antes de la siguiente palabra; si después de los suspensivos se quiere escribir otro signo de puntuación (, ; : ? !), se escribe junto a los suspensivos sin espacio, luego espacio y la siguiente palabra. Fíjate que nunca se escribe después de los suspensivos y sin espacio los signos de apertura (¡ ¿); estos le corresponden al siguiente enunciado, y por tanto hay un espacio entre ellos. Si los suspensivos cierran un enunciado, lo siguiente se inicia con mayúscula; si no cierran el enunciado, lo que sigue se escribe con minúscula. Si los suspensivos están dentro de la locución interrogativa, se escriben dentro y antes del signo de cierre de interrogación; igual ocurre con la admiración; en ambos casos, si los suspensivos denotan que ya se realizó la pregunta o la exclamación y es posterior el suspense o la vacilación, entonces se escriben a continuación de los signos de cierre.
Te explico todo esto de un signo de puntuación para hacerte notar que sin estas “herramientas” es imposible escribir correctamente, y lo que aún es peor, es imposible conseguir que el texto diga lo que el autor quiere que diga.
Saludos.
Muchas gracias por el consejo. Tengo mucho que aprender.
Lo tendre en cuenta a partir de hoy.
Muchas gracias nuevamente. Y por el aliento para seguir escribiendo.
Richard
Muy divertido. ¡Mucho ánimo!y ¡ adelante!
Un abrazo.
Cenicienta literaria
Richard, si este fue tu primera publicación ahora entiendo la calidad actual que manifiestas, estuvo buenísima, me reí todo el tiempo, tu manera tan abierta de hacerlo me encanto.
¡Que buen humor!
Mi buen amigo.
Muchas gracias por leer lo primero que escribí.
Me alegra enormemente te guste el relato.
Un gran abrazo amigo.