Matando ángeles
23 de Septiembre, 2012 7
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Ella era hermosa como un ángel, yo era feo como una cucaracha, dicen que los insectos tienen su propia belleza. Yo era una cucaracha fea.

Ella era un ángel que caminaba entre las aceras y yo un paria que cruzo en su camino. Ella estaba iluminando la oscuridad de la calle. Yo me sentí atraído a esa luz. Alguien me dijo que el amor es una quimera, yo rogaba que lo que sentía por ella no lo fuera.

Llegue arrastrándome a la esquina de esa calle oscura, estaba tan ebrio y mis sentidos trastornados. Ella la única luz aquí afuera, era una noche tan fría,sin embargo ella despedía una calidez que yo no conocía. Ella era un ángel. Yo era cualquiera.

Me sentí de pronto tan repugnado de mi mismo. Mis ropas viejas,el hedor de mi cuerpo y mi aliento apestaba a la mas barata cerveza. Ella me contemplaba, tan cálida, tan indolente. Lo supe en ese momento: Cambiaría tantas noches frías,una década de mi misera vida por una mirada de ella. A ella parecía no importarle mi deplorable aspecto ni la oscuridad de la noche. Era indiferente a las miradas distantes que nos observaban. Ella me miraba a mi, yo la miraba a ella.

¿Se puede pagar por acceder al paraíso?Me pregunte cuando me propuso por unos pesos pasar una noche con ella.

-Maldicion. Musite para mi mismo.

-Por una sola noche te pago con mi alma entera.

Acordamos entrar al paraíso por la puerta de un hotel sin ninguna estrella.Era tan oscuro, tan sucio, tan misero. el lugar, perfecto para que ella me llevara a donde fuera.

Me despoje de mis complejos estúpidos y mi chaqueta. Ella se desnudo sin hacer ningún gesto, salvo esa sonrisa que enloquecía a cualquiera,Nos fundimos en piel y alma. Fui un loco tratando de hacer el amor en una noche desesperada, perdí la noción del tiempo sea lo que eso fuera.

Desperté y me sentí traicionado, ya no estaba esa hermosa criatura durmiendo a mi lado. Tan solo una cualquiera. Alguien había cambiado a mi ángel y a todo mi paraíso por una ramera. Me sentía de nuevo humillado y con una resaca por haber ingerido unas latas de cerveza. Ella no era mi ángel de cabello dorado y de ojos azules con aquella sonrisa que rescataba almas perdidas: En lugar de eso tenia durmiendo a mi lado a una vieja de piel marchita; quizá de cuarenta años que roncaba y gemía como si de mi se burlara.

Me sentí traicionado;ella no era un ángel y ciertamente yo tampoco lo era. Tome el revolver que llevaba oculto en la chaqueta. En el primer disparo destruí a aquella vieja que dormía en esa cama rentada. En el segundo disparo desaparecí el recuerdo del ángel de aquella noche.

Con el ultimo disparo desaparecí yo.

7 Comentarios
  1. Impactante, crudo y estremecedor. Lo que hacen los tragos…
    Mi voto.
    Saludos.

  2. Un relato plagado de emociones, que como un río salvaje desembocan en la playa de la vida. Dejando sobre la arena caliente, trozos de recuerdos en una noche que fue escrita por almas brindando cada uno su pena. Saludos y que tenga un día genial.

  3. Saludos gracias por los comentarios me hacen el día :)

  4. Aún cuando es trágico, me sonreí al saber que el ángel no era tal, vaya impacto, lo que hace al alcohol, bien por el protagonista que no era un hombre.

    Intenso de principio a fin

    Saludos

  5. hace eso y mas, gracias, saludos.

  6. Supongo que en el protagonista se conjugan el daño del alcohol y la desdicha de la soledad. El relato tiene mucha fuerza… Muy recomendable.

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