Es lo que te iba diciendo. El estar con una persona, o con varias. El acostumbrarse a su presencia, a sus gustos, a sus cualidades y defectos.
Por ejemplo, tú sabes que nunca te ha gustado… No sé, el cola-cao. Los grumitos te parecen lo peor del universo, ¿vale? Bien. Tú vives con ello, te gustan muchas otras cosas.
Pero un día cualquiera, esa persona te recuerda cuánto le gusta el cola-cao y sin darte cuenta se te apetece. Y no le das importancia, claro, ¡vaya tontería! Pero otro día, mucho después de esa conversación, te ves estudiando y dices, tengo sed; me apetece un cola-cao. Y te lo preparas, y ves esos grumos que tanto asco te daban. Te llevas uno a la boca, lo explotas entre la lengua y el paladar y te sabe bien. Incluso te gusta. Mucho. Sigues estudiando y el cola-cao se te acaba, y para tu sorpresa, casi inconscientemente, vas a la cocina a por más y te preparas otro vaso, esta vez más lleno.
Y mientras estás estudiando ves una frase en tu libro de literatura que te llama la atención: ”El poeta insta también a la fusión amorosa plena entre los amantes que implica la destrucción, la muerte, el vivir transformado en otro.” Vicente Aleixandre.
Y miras el cola-cao y piensas, «Dios, se tienen que juntar todas las casualidades en el mismo momento.»
Que vaya, lo que te digo. Que no sé si me importa o no, pero es la realidad. Y, qué quieres que te diga, nunca estuve hecha para éstas gilipolleces.



Ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río. Muy buen relato, saludos y voto.
Exacto, bonita filosofía. Muchísimas gracias, ¡un saludo!
Tienes razón. Muchas veces hay personas que logran que repares en cosas en las que anteriormente no habias reparado. Felicitaciones literarias y voto.
Sí, tanto en cosas que no has reparado como en cosas que antes no te gustaban o no compartías y de repente, te ves amoldado a ello. Muchísimas gracias.
Es curioso cómo se pueden transcribir esas secuencias de pensamientos aleatorios pero no sin sentido. Y cómo en ese batiburrillo de meditaciones podemos llegar a encontrar en detalles tan insignificantes como un grumo del cola cao, una reflexión trascendente sobre cómo nos relacionamos con los demás y cómo esas relaciones nos influyen.
Enhorabuena por el texto.
Sí, eso intento, transmitir esos pensamientos pero dándoles algún sentido, e intentando crear metáforas simples como un cola-cao. Muchísimas gracias.
Enhorabuena por el relato, expones ideas que me han hecho reflexionar y además en un estilo coloquial y fluido. Te envío mi voto.
Me alegra que te haya hecho pensar, muchas veces de eso se trata. Muchísimas gracias, Antoniosib.
Enhorabuena por tu texto, me ha gustado mucho
¡Muchísimas gracias, me alegra que te haya gustado!
Narración muy bien construida; amena, ágil, pero, amiga, te falta algo que tal vez has olvidado (lo digo por mis compañeros): al parecer no te interesa lo que piensan sobre tus relatos, porque no aparece un”gracias” de tu parte, y eso desanima, pues se piensa: a esta escritora poco le importa la opinión de sus lectores, y así, seguramente no se llega muy lejos.
Es un comentario de amigos, no para terminar odiándonos.
Mi voto
Volivar
Hola Volivar. Quizá cuando comentaste aún no había podido pasar a contestar los comentarios, pero creo que está claro que agradezco y me hace muy feliz que la gente lea mis relatos y opine sobre ellos, ya que contesto a todos los comentarios con un ‘Muchísimas gracias’ mínimo, o similar. Obviamente a quien pone más empeño en el comentario o expresa alguna reflexión u observación sobre el relato en cuestión, le contesto más extensamente.
Por otro lado, muchas gracias por el voto, por el comentario, el consejo y tu tiempo.
Me encanta como de un pequeño detalle se puede llegar a esta gran reflexión. Sigue así
Muchas gracias, por animarme, me alegra que te gusten mis reflexiones.
entregar tu vida de tal manera
renunciar a lo que esperabas de tí
has olvidado ya lo que querías ser!
por otro lado todo pasa
y las adicciones llegan por cuestiones de la realidad
o del placer
beto a saber!
Muchas gracias por el comentario
Encerrar muchas ideas sueltas y sentimientos enredados para luego convertirlos en letras que expliquen un acto físico, real. Escribir es el nexo entre lo incomprensible y lo comprobable. Me gustó tu relato!
Exacto, escribir es la conexión que nos permite todo eso. Muchas gracias, ¡a mí me gustó tu comentario!