Se despertó inquieta, sin saber muy bien por qué, y entre sueños todavía, estiró la pierna para encontrar el vacío, él todavía no había regresado, miró la hora…la una, todavía era temprano y volvió a quedarse dormida.
A las cuatro de nuevo se despertó, ya un poco preocupada, una cena de ex alumnos, ya se sabe, puede ser muy divertida, pero ¿tanto? ¿le habría pasado algo? Quizás había bebido demasiado y no podía regresar a casa, quizás había tenido un accidente…no, no empieces con tus paranoias, tranquila, no pasa nada…vuélvete a dormir. Esta vez le costó más, tenía una sensación extraña, un desasosiego que iba más allá de la simple preocupación.
Sintió a su lado el peso familiar, su amor había llegado, respiró tranquila, se dio la vuelta y se abrazó a él, ni una sola noche en ese año juntos, dos desde que se conocían, se había dormido sin abrazarlo, siempre la misma postura, su brazo rodeando su abdomen, la cabeza apoyada en su hombro, mientras él susurraba – buenas noches princesa - Cuanto lo amaba! Jamás nadie le había llamado princesa, Inmita, loquita ¿no era eso una señal?
Todavía había momentos en que se sorprendía, y tenía que pellizcarse para comprobar que aquello era cierto, a los 40 había descubierto lo que era el amor con mayúsculas, la pasión desbordada, las mariposas revoloteando todo el día en su estómago, la felicidad absoluta. ¿Cómo había tenido tanta suerte? Se la merecía ya por fin, había llegado a su vida lo que realmente le correspondía por derecho, alguien que la valoraba, que pensaba que ella era maravillosa, inteligente, divertida, alguien que admiraba, saboreaba e idolatraba cada rincón de su cuerpo.
Se reía pensando en cómo todos los amores vividos hasta el momento de conocerlo, incluido su fracasado matrimonio, no habían sido nada, lo que había sentido por aquellos otros hombres fue amor sí, pero no de este tipo, hubo cariño, camaradería, ilusión pero jamás sintió esta locura, andar por la calle flotando, sintiendo que el mundo entero era bello y existía sólo para ella, esto era una bendita obsesión compartida, los dos siempre con deseo de ofrecer más, de darse más, de complacer en todo, agotándose en caricias; les era imposible estar sin tocarse, y el sexo…nunca se sintió tan desinhibida, tan sensual, tan dada a experimentar y buscar nuevos caminos.
El había conseguido que ella se quisiese a sí misma, porque se veía a través de sus ojos, de sus palabras, él sacaba todo lo mejor de su interior, la convertía en mejor persona, con él era dulce, tierna, siempre sonriente ¿esa era ella? Sí, y ni siquiera sabía que tenía tal capacidad de ternura, no había llegado la persona capaz de provocársela.
Aquella primera noche…se habían visto sólo dos veces, él la besó y le propuso ir a su casa, ella asintió enfadada, era como todos, se acostarían juntos y se acabó, pero no pudo callarse, ese pronto suyo siempre la traicionaba – iremos a mi casa, pero que sepas que para echar un polvo conmigo no te hacían falta tantas palabras lindas ni tanto cuento, me jode que pienses que necesitas engañarme para seducirme ¿quieres que nos acostemos? Bien, pues nos acostamos y punto – La miró perplejo, con aquella mirada desconcertada que pronto descubriría que era permanente en él, y no dijo nada, cuánto se rieron tiempo después de aquella noche y aquellas palabras, que según él confesó más tarde, lo habían dejado “acojonado”.
Aquella primera noche fue la más bonita y romántica de toda su vida, él no pudo hacer nada, no hubo sexo, sólo hubo amor y de la mejor calidad. Su cuerpo desnudo fue acariciado durante horas, miles de besos cayeron entre sus labios, a las seis de la mañana caían agotados en un sueño ligero.
Las seis de la mañana, como esta otra madrugada, él se deja abrazar y le susurra- Tengo algo que decirte que te va a destrozar la vida – el corazón de ella comienza a latir fuertemente -¿Qué ocurre? ¿Qué ha pasado? – él comienza a llorar desconsolado, se agarra a ella – si no te lo digo, reviento… lo siento, lo siento, lo siento – repite entre sollozos entrecortados.
Ella acaricia su pelo, no sabe nada todavía – no te preocupes, tranquilo, explícame – en esos segundos su cabeza en ebullición inventa hipótesis – el muy imbécil es capaz de haber bebido demasiado y haberse enrollado con alguna – no pasa nada, esas cosas ocurren, me haré la enfadada unos días y luego lo perdonaré, a cualquiera puede pasarle algo así-
No se le ocurre nada peor que esto, y él le dice: - Inma, me he enamorado. Inma, es ella, es ella, es ella… todavía resuena el eco de esas palabras.
Como un resorte ella se separa de él, se medio incorpora, lo mira a los ojos ¿pero qué coño está pasando? Esto no puede estar sucediendo, otra vez no, esto ya lo ha vivido en otra casa, con otro hombre, pero no puede ser que la historia se repita, es demasiado duro, demasiado cruel.
Ella no llora nunca y sin embargo ahora sin esfuerzo alguno comienza a llorar como cuando se abre una presa, con él a 30 cm de su cuerpo, y sola, más sola que nunca llora sin poder parar, el desconsuelo es tanto que cree que puede morir, quiere morir, no puede pensar, solo llorar, llorar y repetir como en un mantra – no puede ser, no puede ser –
Mientras ella llora sin consuelo, como si todas las lágrimas de su vida se hubieran almacenado en espera de ese momento, él le explica que se ha reencontrado con su amor platónico de la infancia y vuelve a repetir que “es ella” como si una fuerza superior le hubiera revelado algún secreto cósmico.
A la otra “ella”, es decir, a mí, se me revuelve el estómago, me asalta la rabia, ahora grito enfurecida - ¿Qué cojones significa que es ella? Te recuerdo que hasta ayer estabas loco por mí; que te despediste de mí con un beso y un te quiero mientras te alisaba la camisa que había ido a comprarte a propósito para esta noche, para que fueras el más guapo y el más chulo de la fiesta - ¿Cómo coño puede uno enamorarse de una persona en una noche? ¿Cómo cojones consigue uno desenamorarse en una noche? Tú no estás bien, tú eres un tarado, tú eres un grandísimo hijo de puta!
En realidad mi drama no había hecho más que empezar, y lo peor estaba por llegar.
Continuará …



Muy dramatico tu relato, Territ y muy bien escrito. Quedamos a la espera de la continuacion. Por lo pronto, voto y besos heteros.
Uf! pues no sé si me veré con ánimos, la verdad es que cuando lo escribí ayer me puso triste y de mal humor, rememorar cosas así dicen que libera, pero que quieres que te diga, estaba estupendamente guardado en el cajón de los malos recuerdos con una piedra enorme encima
Pues ya lo sacaste, ahora ya no es solo tuyo, es de los lectores de Falsaria. Para eso tambien sirve escribir, para liberarse de los recuerdos, ponerlos ahi enfrente, verlos ahi afuera y, a veces, hasta reirse de ellos. Ahora escibe otra cosa, que imaginacion y recursos no te faltan. Mas Besos.
Bueno…ha sido una especie de experimento a ver como se me daba escribir en un estilo diferente al mío, o al menos, en otro tipo de temas diferentes a los que suelo tocar, pero como ves, no está teniendo mucho éxito.
Buffff…, lo mal que se pasa con los divorcios y separaciones. Pero todo pasa y a seguir hasta que un día lo recuerdes con humor diferente.
En cualquier caso espero que sigas con el relato y sigas probando un estilo diferente. Igual te sorprendes de los resultados
V
hum! no se…se trata de disfrutar escribiendo, y me gusta más escribir con humor e ironía, creo que se me da mejor
Muy interesante el texto, aunque por un momento me he hecho un lío en la separación entre el flashback y su confesión. Pero vamos, creo que ha sido más culpa mía que otra cosa, pues no me había fijado en el cambio de pasado a presente.
El resto muy interesante, y creo que comprendo lo que has mencionado en un comentario más arriba. Cuando escribo algo que puede ser triste o doloroso, me paso la hora siguiente de mal humor… aunque por mi casa ya saben a qué vienen esos cambios de ánimos sin motivo alguno.
No suelo escribir sobre temas tristes, sí sobre cosas que me cabrean o me asombran o me divierten.
Ni siquiera está colgado en mi blog ni lo estará, lo dicho, era un experimento.
Territorio, querida amiga: por medio de este comentario (si es que no me lo borran lo organizadores de la red) me despido de ti, con quien compartimos alegrías y tristezas… resulta que los señores de Falsaria insisten en culparme de que yo mismo me pongo corazoncitos en mis narraciones, lo que se traduce en la calumnia más atroz que he recibido en mi vida.
Volivar, que no te va a olvidar, amiga.
en fin, no se que decirte, sabes que yo soy nueva y no sé mucho de que va esto, por una parte no creo que nadie sea tan ingenuo como para votarte a sí mismo, por otra, me extraña que se pueda acusar a alguien sin pruebas.
De cualquier manera, ya ves por todos los comentarios que a todos nos apena tu marcha, porque dabas mucha vidilla por tus escritos y por tus comentarios.
Venga! que a lo mejor se arregla, no te rindas.
Un beso, y ya te lo dije, tienes mi e-mail para lo que gustes.
Territorio, lo que más me ha gustado es la maestría con la que has cambiado el estilo de escritura según cambiaba el estado de ánimo de la protagonista. Tu relato es una lección de escritura. Enhorabuena y voto.
jolín Antonio, ni siquiera era consciente. Muchísimas gracias por tu comentario, me ha alegrado el día.
Besos
Uf, qué cuento más bonito!!!!
“Ella no llora nunca y sin embargo ahora sin esfuerzo alguno comienza a llorar como cuando se abre una presa, con él a 30 cm de su cuerpo, y sola, más sola que nunca llora sin poder parar, el desconsuelo es tanto que cree que puede morir…”
Poesía en estado puro, me encanta esa frase. En general me gusta la intencidad, la porsa poetica bien afinada.
Pues eso, me ha gustado y me la he paso pipa!!!
Saludos!!
Muchas gracias Bruno, publicaré la segunda parte, no tan poética, pero tal vez interesante para saber en que terminó todo.
Saludos!
Amiga, tu cuento me ha conquistado. Bellísimo realmente. Mi voto… Saludos
Muchas gracias baralt, me alegro de que te guste, está a punto de salir la segunda entrega
qué buenoooo!!!!!! tu escritura me lleva, me transporta, no puedo dejar de leer! quiero leer más! decime que sigue… me encantó! FELICITACIONES!!
Gracias Florencia, no iba a hacer la segunda parte al final, porque me puso triste escribir esto, pero me he decidido y hoy la escribí, estoy en espera de que la publiquen
Territorio: Me pone tan contenta que sigas escrbiendolo! Justo recién hablaba con una amiga y le contaba de vos, le dije “espero que lo siga! casi muero cuando leí “continuará”! no sabes como escribe esa mujer! entrá y leela. Te va a encantar” Yo te digo LO HACES MUY BIEN!! FELICITACIONES! saludos!
Jolín, que gusto da leer estas cosas! Ya tienes la segunda entrega publicada, disfrútala, y si no te gusta, lo dices igual, guapa.
Me ha encantado, entristecido y enfadado…todo a la vez!!Estoy deseando leer la segunda parte.Te sigo y mi voto.
Muchas gracias Morticia. Acaba de publicarse la 2ª parte, es toda tuya y ojalá te saque sentimientos igual que ésta.
Por cierto…me encanta tu nombre!
Se sale de tu línea, y sin embargo mantienes la descripción mucho más lírica que la analítica de los otros textos (claro).
Me gusta mucho ese cambio tan brusco que parte en dos el texto.
Coincido con Bruno: esa frase es muy bonita.
Un abrazo,
Luna