Mi “otra” vida II Cuestiones prácticas
2 de Junio, 2012 15
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-Y ahora qué hacemos? La pregunta me sorprendió y me molestó al mismo tiempo, la situación era surrealista, y por lo que veía, el surrealismo había llegado para quedarse.

Ya algo más calmados, tomando un café uno frente a otro en la cocina, y después de desmontar mi vida entera en un segundo, aún se permitía preguntar qué íbamos a hacer, es decir, no sólo me mataba, sino que me pasaba la pelota para que yo tomara decisiones. ¡Perfecto!

-¿Y qué quieres que hagamos? ¿qué piensas que puedo hacer si me dices que estás enamorado de otra? ¿rogarte que reconsideres tus prioridades?

Muchas cosas podía decirle, podía recordarle que en aras de un amor que se suponía si no eterno, al menos real, ella había tomado difíciles decisiones, él sabía lo que a ella le había costado, el precio que estuvo dispuesta a pagar para poder estar juntos.

Mientras él siguió con su vida de siempre, en su mundo de siempre, con una sola variante, incluirla en su vida, ella renunció a su trabajo, empaquetó sus enseres y se trasladó a 100 km de su familia, de sus amigos a un pueblucho de 800 habitantes dónde le costaba respirar con sensación de claustrofobia.

Había dejado atrás su casa; alejó a su hija de su padre, removió y revolucionó todo el refugio protector que había creado en estos años para sí y su hija.

¡Su hija! Comenzó a llorar de nuevo ¿Cómo explicarle a una niña de 8 años que después de trastocar su vida y obligarla a adaptarse a un nuevo colegio, nuevos amigos, nueva vida en una palabra, debían regresar por donde habían venido justo al año del traslado?

-Nos vamos, recojo todo y nos vamos ¿Qué coño quieres que haga si no?

-No hay prisa, no tiene que ser mañana ni pasado- Un grandísimo hijo de puta, ya lo dije, juraría que lo vi respirar aliviado cuando dije que me iba, quizás esperaba escenitas patéticas, que le incomodaran, hasta ese problema se lo ahorraba.

Ocurrió algo extraño con lo que yo no contaba, la decepción fue tan inmensa, cayó tan bajo a mis pies, que mi amor por él se esfumó en esas primeras horas mientras trataba de recomponerme, no quedó un solo ápice de ternura, cariño, nada positivo, ni tan siquiera odio, creo que la palabra que mejor podría definir mis sentimientos por él era desprecio, lo despreciaba profundamente, deseaba escupirle, gritarle a la cara como se podía ser tan inhumano, tan frío, como se podía destrozar la vida de una persona sin tan solo parpadear, sin darse ni tiempo a reflexionar, en una sola noche se había enamorado de otra, y se había desenamorado de mí, así, chasqueando los dedos. Una cosa vi nitidamente, la profundidad de sus sentimientos estaba bajo clara sospecha.

-Un mierda, he estado enamorada de un mierda- me repetía a mí misma.

En fin, dar detalles sobre las situaciones y conversaciones absurdas que se desarrollaron durante el mes y medio que permanecí allí en espera de que mi hija al menos terminara el curso, daría para páginas y páginas, y además en mi mejor estilo, páginas dedicadas a la risa, porque de tan patético el tema era para reír.

Pasé el mes y medio empaquetando de nuevo, la casa quedaba vacía, todos los muebles, detalles, y enseres eran míos, los había traído yo; en una de aquellas conversaciones imbéciles tuvo la desfachatez de quejarse de que se quedaba sin nada, y de que le dejaba la casa llena de agujeros al sacar cuadros y estantes, suerte tenía de que no se me cruzaran los cables y con un mazo le echara las paredes abajo.

En otra ocasión llegó bebido, me sacó de la cama y se arrodilló ante mí, la culpa no lo dejaba vivir, pretendía – palabras textuales – que lo perdonara para poder seguir con su vida…tenía que haberle abierto la cabeza con lo que hubiera tenido a mano, pero no, no lo hice y tampoco lo perdoné, de haberlo hecho no hubiera podido perdonarme a mí misma.

Tuve que rogar y mendigar a los inquilinos de mi piso para que me lo devolvieran y poder regresar a mi hogar, tuve que matricular a mi hija en otro colegio diferente al que había abandonado hacía un año, por lo que la obligaba a otra nueva adaptación, tuve que odiarme a mí misma por ser tan idiota y tan confiada como para haber dejado mi puesto de trabajo en lugar de solicitar una excedencia, no sabía en ese momento que lo que para mí era el comienzo de una nueva vida, no serían en realidad más que unas vacaciones largas.

Hice lo mínimo que cualquier mujer despechada puede hacer, lo que mis principios no me permitían en condiciones normales, asalté su ordenador en busca de señales, pruebas, fotos…y encontré las fotos de aquella noche de cena de ex –alumnos.

Fue muy duro, una siempre espera que la dejen por alguien mejor, así el hecho al menos queda justificado y se hace comprensible, y es tan importante encontrar explicaciones a todos los porqués que se plantean…La señorita en cuestión era la cosa más fea y poco atractiva que yo había visto en mucho tiempo, con cejas de un dedo de grosor, sin maquillaje, despeinada y lo juro, con pelos en las axilas, si la dama en cuestión era capaz de ir así a una fiesta, verla en su casa recién levantada debía ser de susto, y prometo que no exagero.

Por supuesto, no pude reprimirme, partiéndome de la risa le pregunté que había visto en ella y me contestó con la frase más surrealista de todo este capítulo de sinrazones – ella es natural y salvaje-

-Hombre, P. naturalidad no me falta, en cuanto a lo de salvaje, bueno… lo sabes mejor que yo-

-Sí, pero tú en femenino-

No supe que responder, me quedé helada, ahora cuadraban muchas cosas, el aire masculino o directamente machorro que yo había visto en aquellas fotos no eran imaginaciones mías. Até cabos…cuando lo conocí se pasaba el día alabando mi feminidad, cómo me movía, como coqueteaba, en contraposición con su ex mujer, que sí, la verdad, cuando la conocí vi que muy femenina no era… recordé también como me había explicado que de joven estuvo saliendo un tiempo con una culturista…Sacad vuestras propias conclusiones, el bicho raro en su vida, la excepción había sido yo, su experimento.

¡La madre que lo parió!

15 Comentarios
  1. El amor es asi…me gusta mucho como escribes, consigues que viva la situacion, mi voyo

    • Perdona que me ponga desagradable, pero y una mierda, eso no fue amor, al menos por su parte, y no lo digo porque terminara, eso ocurre, es triste, pero el amor se termina, en este caso creo que simplemente él se encaprichó, se encoñó y le duró justo hasta que se encoñó con otra.
      El amor es profundo o no es amor

      • He sido tan escueta que no me he explicado, cuando digo que el amor es asi me refiero a que muchas veces se sufre por alguien que no merece la pena, ya que como bien dices el no sentia amor.Siento la confusion.

        • Morticia disculpa tu, a veces esto de escribir se complica porque se pueden malinterpretar las palabras, no hace falta que justifiques nada, cuando yo decía lo de ponerme desagradable, no me refería a ponerme desagradable contigo, el “y una mierda” no iba dirigido a ti por supuesto, si no lanzado al viento y a ese supuesto tipo de amor que no lo es.
          Besos

  2. Queria decir mi voto.

  3. Que historia tan terrible, Territ, no se que decir, eso NO se le puede hacer a nadie. Yo le hubiera sacado los ojos, cercenado lo poco que tenia de hombria y fritos en aceite se los hubiera hecho tragar. Eso solo para empezar. Tu parrafo final da una pista de su distorsion sexual, aunque no una justificacion de sus acciones. Al tipo le gustaban las mujeres machorras, lo cual esta muy cerca de que le gustaran los hombres. Con todo respeto para los homos, creo que era un gay que no habia salido del closet y alguien tuvo que pagar las consecuencias. Un beso hetero y mi voto.

    • hum! es la conclusión a la que yo llegué, lástima no haberme dado cuenta antes, por lo demás él se lo perdió, no está hecha la miel para la boca del asno.
      Hay una canción de Julieta Venegas muy chula que dice : “la vida nos ha demostrado que el paso del tiempo está de mi lado, yo que creía que te perdía a ti, ahora ya lo entiendo, tu me perdiste a mí…”
      Por lo demás, se acabó el drama, que no es lo mío, prefiero reírme.
      Besos VIMI

  4. jajajajaja ¡La bioquímica nos vuelve locos!
    Te juro que vi venir lo del mazo para “quitar los agujeros”. Me lo he leído de un tirón gracias a tu clara y sencilla forma de narrar vivencias que marcan tan profundo.
    Gracias por compartirlo.

  5. AH nooo!!! sabes que iba leyendo y me atrapa tanto tu forma de escribir, es tan buena, tan buena que dije “es un hombre”, bingo! qué lo parió, hijo de perra!! Me encanat tu cuento! Mi votazo! Un beso.

    • Ja ja, Florencia, no, no era un hombre, machorra y fea sí, la pobre, que no tiene culpa de nada, pero mujer al fin y al cabo.

      Como me dio por repetir a mis amigos cuándo pude tomármelo con humor, si lo llego a saber me dejo crecer el bigote

  6. Sobre la historia, evidentemente, no era amor. Era una terapia autoimpuesta en un intento de “normalizar” una condición sexual no asumida. Él, Manipulador y cobarde. Después de todo, solo duró 8 meses. Pudo ser mucho peor.

    Me gusta tu relato, felicidades y voto.

  7. No sé qué decir “mamá”… Me apabulla lo que puede ser la vida, y lo que me puede quedar por vivir… Pero una cosa tengo clara, “la vida está llena de baches y resaltos…. así que asegúrate de tener una buena suspensión…”.

    • Je je, tienes razón “hijo mío” Yo ahora procuro ya no derrapar e ir con cuidado en las curvas.
      Un beso Eidan

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