Mi papá de ayer
27 de Enero, 2012 8
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Mi papá de ayer cruzó muchos caminos para traer el pan a casa, cruzó muchos aguaceros de esta alocada ciudad para darnos techo, cruzó muchas callejuelas andando en su dragón de dos ruedas para darnos educación, tragando mucho hollín y aguantando estoicamente ráfagas de viento y también sol inclemente, tragó mucho polvo del camino para vernos una sonrisa en el rostro.

Mi papá de ayer, fue un hombre de gran inteligencia y aptitudes más allá del estándar que deambula entre nosotros y que a veces le rendimos pleitesía. Mi papá de ayer nos motivó al estudio y a la lectura, con su ejemplo nos descubrió el velo de la curiosidad por aprender siempre cosas que elevaran nuestro espíritu e intelecto.

Mi papá de ayer, tenía la claridad meridiana para los pequeños y grandes inventos, aquellas pequeñas cosas que el común de los mortales no atisba a vislumbrar en la cotidianidad de sus vidas.

Mi papá de ayer, tenía siempre a flor de labios la anécdota simpática y también triste de una niñez en la Caracas de los techos rojos, los personajes que desfilaban por el hilo de sus relatos eran sus recuerdos, sus vivencias y producían en nosotros sus hijos, alguna que otra explosión de hilaridad.

Hoy queda el recuerdo de ese gran y buen hombre que es mi padre; ya sus facultades no son las mismas de otros tiempos, hoy está presente ante mí, su ejemplo de hombre honesto y trabajador, que con un pequeño batallón de hijos que educó, alimentó y vistió supo sortear las dificultades que tiene la vida.

Hoy papá quiero decirte que te amo y que te comprendo, que ya no quiero seguir jugando a ser el juez para juzgar tus errores o tus explosiones de humor que tolerábamos de mala gana.

Hoy papá quiero que Dios premie la tarea encomendada y que te permita lograr la paz y serenidad que cubra tu ancianidad. Te reitero, hoy y a través de los tiempos mi amor por ti.

Tu hijo

8 Comentarios
  1. El relato es realmente muy hermoso, lleno de intensidad emotiva, es tan difícil dejar de ser el juez, que a veces se nos escapa el tiempo en la tarea, por suerte tú lo has logrado, debo expresarte mi sana envidia, aunque a mi el tiempo se me acabó hace casi un año. Saludos y gracias por compartir.

    • Gracias por leer estas notas, por atinar en lo que el autor quiere expresar a través de los sentimientos. Este escrito lo extraje del corazón y mis recuerdos para dedicaselo a mi padre. Adelante es la consigna hermano

  2. Qué ternura filial, Hegoz. Qué bien expresas tus nobles sentimientos; con gran seguridad afirmo que haz caminado mucho, que llevas tiempo en la literatura, y de allí que escribas como uno más de los grandes escritores. América se distingue, por muchas cosas, entre ellas, por tener gente de inmenso valor, poseedora de enorme cultura.
    Atentamente
    Volivar Martínez Sahuayo, Michoacán, México

    • Agradecido por leerme, son demasiado generosos tus comentarios, gracias mil por ocupar tu tiempo y detenerte a leer estas notas. Saludos !!

  3. Que tierno y amoroso el relato, que leo con una puntita de tristeza y saudade, ya que mi padre ya no está entre nosotros. Gracias por compartir.

    • Gracias por la nota, debemos acostumbrarnos; aunque es díficil, a la cultura de la muerte, pero los sentimientos afloran cada vez que los recuerdos se hacen presentes, afortunadamente mi padre está vivo; pero veo languidecer poco a poco su vida.

  4. Eres un grande. Abuelo siempre estará con nosotros tan feliz y anecdótico como lo era en sus mejores años, así me gusta recordarlo siempre. Lo veo en tu cara y en la mía, con nuestras pequeñas mañas y profundas emociones. Te amo, nunca abandones el arte que tienes en las manos, que sale desde tu corazón.

    • Gracias, sólo te pido que nunca abandones esas ganas de triunfar que tienes, que no anquiloses tus manos y tu mente con tantos periodos en los cuales no te dedicas a escribir, la vida te da las herramientas para hacer de cada vivencia una historia. Recuerda, creo mucho en ti y se que llegarás tan lejos como quieras y dondequiera que yo esté, con cada triunfo y alegría tuyo; una sonrisa aflorará en mi rostro,

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