Mi primer puro
habanos
Una tarde de otoño recibí una llamada de Oso. Quería que le acompañase a un recado. Me dijo que llevase el coche.
Tuve que conducir hasta un barrio bien a las afueras de Madrid. Uno de esos barrios nuevos con avenidas de dos carriles y sin una sola panadería a los que se han mudado familias con algo de dinero. Estuvimos buscando una calle durante un buen rato. Era casi la una de la noche y no había nadie a quien preguntar. Cuando la encontramos, me indicó que aparcase. No nos bajamos del coche. Dijo que tendríamos que esperar un rato.
- No se te ocurra encender uno de esos puros dentro de mi coche, que luego huele fatal - le dije cuando le vi sacar un habano del tamaño del brazo de un bebe. Oso había empezado a fumarlos desde el asunto del almacén, hace ya dos meses.
- Hermoso, no son mis puros. Ya apesta sin mi ayuda.
- Pues si te parece apestoso, no me llames - Mientras decía esto él le quitaba la vitola a su cigarro.
- ¿Quieres uno?
- No, gracias. Mi padre fuma puros. Y siempre dice que no hay que quitarles la vitola, así que no creo que sepas mucho de esto. Si te viese quitarle la vitola a un Cohiba como ese, te diría algo.
- ¿Si? vaya, hombre ¿y por qué dice tu padre que no le puedo quitar este papel de un puro? - dijo mientras levantaba en alto la insignia blanca y amarilla.
- Pues por que a veces no las ponen bien, la cola se sale y se pega al cigarro, y si lo arrancas, puedes romper la capa de fuera y lo jodes.
Se quedó mirándome un momento, encendió el puro, se recostó en el asiento del coche y empezó a fumar en silencio. Estuvimos así una media hora. Después apareció un tipo que venía caminando.
- Aquí está. Estate atento. No te bajes del coche a menos que la cosa se ponga fea.
A la vez que me decía esto, se ponía unos guantes de cuero que había sacado de un bolsillo de la chaqueta y que parecían muy ajustados, pero que ya estaban muy adaptados a la forma de sus manos y de sus nudillos. Cuando el tipo llegó a la altura del coche, Oso abrió la puerta y salió. Pude ver la cara del otro. Al vernos abrió mucho los ojos y la boca. Oso le dió un primer puñetazo en la nariz antes de decir nada. El tipo dió dos pasos hacia atrás y Oso le agarró de la solapa de la americana para que no callese al suelo. Luego le volvió a golpear en la cara y esta vez si le dejó caer. Una vez en el suelo le dio una patada en el estómago, luego se agachó, le dijo algo y le echó una bocanada de humo del puro que no había soltado de entre sus labios. Arranqué el motor antes de que volviese a entrar, y cuando lo hizo, nos fuimos de allí con tranquilidad.
Iba conduciendo de vuelta al centro de Madrid cuando Oso me enseñó el puro que estaba intacto a pesar de la pelea.
- ¿Sigue tu padre fumando puros? - me preguntó.
- Si.
- Pues dile una cosa. Si me gasto quince euros en un puro, a nadie mas que a mí le importa lo que estoy fumando. Les quito la vitola igual que les quito la etiqueta a mis trajes. Además, hace falta el trabajo de mucha gente para hacer uno de estos. Y si el que pega el puto papelito es tan idiota que no sabe hacerlo bien, o lo hace mal por descuido, entonces me está faltando al respeto a mí y todos los que han trabajado en esto. Así que si un puro se rompe por eso, no merece ser fumado. ¿Has entendido?
- Sí. Ahora sí.
Aquella fué la primera vez que Oso y yo nos sentamos a fumar juntos.
11 Comentarios
11 Comentarios
  1. ¡Hola Sanyuro! Muy curioso este personaje tuyo, Oso. Me gusta leer relatos en los que hay un personaje recurrente, que va evolucionando en cada uno de los relatos. Te señalo algunas cosillas que desde mi punto de vista deberías corregir. ¿Vale?

    Me dijo que llevase el coche. Me hizo conducir (¿Condujimos? . Así evitas la repetición del Me, Me tan cerquita)

    panadería donde se (al que se han)

    de la noche y no había nadie a quien preguntar. (¿de la madrugada ?)

    – (sin espacio entre este guión y le) le dije cuando le vi sacar un habano del tamaño del brazo de un bebe. (Me chirría esta comparación. Pero es una opinión totalmente subjetiva)

    Hasta aquí hay un exceso del uso del verbo “decir”, y de la palabra Oso. Busca sinónimos, y omite Oso. En algunos casos es innecesario nombrarlo.

    Tu coche coche ya apesta (sobra un coche)

    ¿y por que dice tu padre que no le puedo quitar este papel de un puro? – dijo (por qué … a un puro -dijo)

    quedó mirandome (mirándome)

    na patada en el estomago (estómago)

    a nadie mas que a mi (mí) , …al respeto a mi (mí)

    - Si. Ahora si. (Sí. Ahora sí.)

    Básicamente deberías cuidar tus tildes, acentuar el “sí” cuando es afirmativo, en respuesta a una pregunta, por ejemplo.

    Pasa buen día.

    • Muchas gracias por tus correcciones. A veces me fio demasiado de los auto-correctores, y pasan estas cosas.
      Respecto a las cuestiones no ortográficas, es cierto que omitiendo ciertos sustantivos que se repiten a lo largo de la narración, queda mucho mas limpio.
      Aceptadas las sugerencias, y aplicadas.

  2. Perdona, Sanyuro. Corrijo mi propia corrección.

    Uno de esos barrios nuevos con avenidas de dos carriles y sin una sola panadería donde (a los que ) se han mudado familias con algo de dinero.

    ya que el sujeto es “Uno de esos barrios”.

    Perdona mi desliz.

  3. El relato es muy entretenido, espero nuevas entregas de este “tierno” personaje OSO.

  4. Sanyuro: Julieta Vigo tiene toda la razón en su comentario; nosotros debemos corregir lo que escribimos; la computora no es inteligente, ni sabrá nunca cuándo deben acentuarse o no los tiempos de los verbos.
    Y perdonando: en tu última respuesta: “Gracias. Si, llegarán mas entregas en los próximos días. ¿Considero que quedaría mejor: Gracias. Sí,(acentuado) llegarán mas (el término mas, se acentúa cuando indica cantidad; no se acentúa cuando sumple, por ejemplo a “pero”).
    Atentamente
    Volivar Martínez Sahuayo, Michoacán, México

    • Las máquinas no sustituyen a un hombre. Y sin embargo, a veces, por mas que leamos nuestros propios textos, somos incapaces de ver una tilde desaparecida, o incluso un “haver”.
      Muchas gracias por leerme.
      Un saludo.
      P.D. Ahora mismo me estoy persignando para que este comentario salga sin faltas.

  5. Joe con el Oso. Me encantó el relato. Por seguir con las correcciones ortográficas, dio y fue sin tilde (monosílabos) y cayese, con ye. Es verdad, se percibe más fácil como lector. No obstante, cambiaría con gusto tener más faltas si a la vez tuviese más talento, en todas las ocasiones que hiciese falta. Y aquí hay talento, una buena visualización de lo narrativo y un manejo muy hábil del diálogo. Sin intentar compensar lo digo, es lo que es. Me encanta esta web si en verdad se corrigen los textos entre todos. Ya ponernos a corregir comentarios me parece ser más papista que el papa, con los pocos comentarios que hay, que fluyan que fluyan… : )
    Acabo de ver “No habrá paz para los malvados” y claro, surge la comparación.

    • Gracias por el comentario y por los ánimos.
      No he visto “No habrá paz para los malvados”, pero no es la primera vez que sale a colación cuando alguien lee algo sobre este personaje, asi que supongo que tendré que verla.

  6. Alba, por Dios… debemos entender,comprender, estar en sintonía con la finalidad quepersigue Falsaria, de poner textos literarios, que nosotros,los lectores debemos de valorar… y eso hacemos, por favor… si señalamos algo, es que alguna razón tenemos… no lo decimos para ofender, sino para que corrijamos algo que ponemos a la disposición de todo el mundo… (aunque sean pocos los lectores)… ¿Cómo estar de acuerdo en que la ortografía, la forma correcta de escribir no valga un cacahuate?
    Esto, querida, es ridículo, tonto, por favor, no acabemos con este hermoso instrumento de comunicación entre personas cultas, que intentan dar a conocer sus ideas, su pensamiento, pero, con un instrumento bien utilizado, la preciosa lengua española… aquí no se trata de alabanzas… se trata de corregirnos para ser mejores… para poder vanagloriarnos de que somos literatos.
    En fin, que esto no debe terminar sólo porque se señalen las faltas gramaticales.
    Atentamente
    Volivar Martínez. Sahuayo, Michoacán, México

  7. ummm, me gusta mucho los comentarios, siento que en FALSARIA existen muchas personas compartiendo y se aprende a todos un abrazo fuerte, sanyuro no hay mucho que decirte, tal solo sigue escribiendo.

Deja un comentario

4

Seguidores

10

Publicaciones

59

Veces que ha sido leído este artículo