Echo de menos cada momento que estuve a tu lado, cada caricia. Las paredes son demasiado estrechas, pero al querer alcanzarlas están muy lejanas. Siento un vacío en mí, un vacío que no he podido llenar con nadie más. He traído otras mujeres, para intentar suplantar tu lugar, pero con todas ha sido imposible, su olor, su calor o tal vez solo su voz no me permiten sentir, lo que tú lograbas hacer de mí. Hace diez noches, traje a una hermosa señorita, la más hermosa con la que me he acostado, desde el primer momento que la vi, me dejó impactado, quería desnudarla y hacerla mía en ese momento. Me acerqué a platicar, una mujer extrañamente fría, no me costó mucho para llevarla a mi cama, en realidad creo que fue ella quien lo provocó. Me hizo pasar por situaciones extrañas, me hizo cosas que jamás me habían hecho, y que incluso no sabía que se podían hacer. Lo hicimos unas… no sé, tal vez seis veces durante la noche. Tenía una fuerza extraña en mí, con solo colocar su lengua sobre mi pene terminaba inmediatamente, eran cuestión de segundos. Sí, fue una noche loca, una aventura como ninguna.
Curiosamente esa mujer increíble me ha estado buscando desde esa noche, me pide repetir lo de antes, me asegura que no hay en el mundo un hombre que la haya hecho sentir lo que yo le provoqué, me dice que a sus treinta y cinco años solo ha tenido tres orgasmos, y dos provocados por mí. No sé si es un halago, o cómo tomarlo, lo que sé, es que no quiero saber más de ella, es hermosa, lo sé, cuando recuerdo esa noche, mi cuerpo tiembla. Pero, no puedo comparar esa noche, con las noches que pasé a tu lado. Tal vez no era el mejor sexo, o las mejores prácticas, pero contigo lo hacía con verdadero amor y no solo calentura momentánea.
Entiendo tu decisión de partir, querías conocer algo nuevo e iniciar una nueva vida. Aunque dentro de mí el vacío me asfixie, solo quiero tu felicidad, y cuando te vea abrazada de alguien y sonriendo, sabré que ha sido lo correcto. No puedo mantenerte atada a mí, si eso afecta tu felicidad. Eres libre de entregar tu tiempo y tu cuerpo a quien tú lo decidas. Solo quiero recordarte que eres la única mujer con quien puedo ser yo, y con quien tengo la certeza de haber amado un día.



Wow Gustavo del Toro, me has dejado con la boca abierta, me encantó tu relato, haces que recuerde a mi Diablo… en fin, tienes mi voto!!!!
Hermosos relato, Muy bien escrito, con delicadeza y sensibilidad. El final me encanta, delata a un amante generoso, que antepone la felicidad de su amada a la suya propia.
Cenicienta literaria. Mi voto
Vaya declaración de amor eterno. Me gusto Gustavo, Mi saludo y mi voto
Mi voto, buena narración.
No me gusto mucho, me gusto mas la que vendía sus favores… No soy escrito así mi comentario es solo loq eu siento, necesito sentir mas del relato, mas de el relato en ti, proyectame, mas, mas escencia, como era ella, como era el, donde estaban, mas datos, mas referencias, transportarme al lugar del relato… Por lo demás sigo pensando tienes mucho potencial……
Lo mismo digo, la idea del relato es muy buena, pero le falta elaboración, para mi humilde gusto. Poca poesía y vas demasiado rápido al grano, insinúa mas, si quieres enganchar. Lo dicho, me gusta la idea.