Noche de San Juan
24 de Septiembre, 2012 30
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Negros cabellos, que se deslizaban por su espalda a modo de cascada, llegando hasta el talle; ojos profundos, verdes como la albahaca, capaces de leer el alma de quien se asomase a ellos; cuerpo cimbreante, como el baile del junco en brazos del viento airado; piel canela y risa cantarina. De fuerte temperamento, tenía noble corazón, como el de un niño. Así era la gitana Esmeralda, amén de dulce y apasionada.

Embrujada por el canto de su amante y transportada por el sonido de la guitarra, se elevaba hasta el Paraíso entre los brazos de Juan, un gitano de tez morena y mirada de color azabache.

En la noche de San Juan es tradición del clan reunirse a cantar alrededor de la hoguera que encienden cerca del carromato. Las mujeres bailan, envueltas en faldas de lunares; los hombres tocan instrumentos musicales y palmean.

Al llegar las doce, Esmeralda vertió sal gorda sobre las llamas y saltó tres veces por encima de la fogata, escribiendo a continuación, en un papel blanco los deseos que anhelaba su corazón; lo dobló cuidadosamente, visualizando los anhelos pedidos, y lo arrojó a las lenguas de fuego.

Una brisa suave, como si de una mágica mano se tratase, salvó a la nota de quemarse en la lumbre.

La gitana, desconcertada, volvió a arrojarlo a la hoguera, cubriéndolo con un puñado de hojas secas de laurel, a fin de asegurar la combustión; pero, de modo inexplicable, el mensaje saltó de nuevo fuera de las brasas.

Supersticiosa por tradición, la mujer recogió el papel y se santiguó. Lo rompió hasta convertirlo en diminutos fragmentos; luego los encerró en su puño izquierdo, murmuró quién sabe qué letanía, abrió su mano y sopló para que el viento los llevase allá donde pudieran liberarse del mal fario.

La noche, clara y serena, desprendía aroma de tomillo y azahar. Esmeralda cogió una palangana y dirigió sus pasos hasta el manantial. El agua corría fresca, pura. Llenó el recipiente y vertió sobre el fluido virginal pétalos de rosa.

Se mojó manos y rostro, como manda la tradición gitana. De ese modo garantizaba salud y libertad, además de belleza imperecedera. La hierba fresca, verde y bautizada de rocío, acariciaba sus pies descalzos. Caminaba por el campo, despacio, en busca de las siete plantas mágicas y medicinales: salvia, milenrama, crisantemo de los prados, hiedra terrestre, rusco, artemisa e hipérico, con las que elaborar ungüentos, cataplasmas e infusiones. Sin olvidarse de la verbena, la reina de las plantas según su creencia, sublime para elaborar hechizos, filtros y conjuros.

Apenas hubo iniciado la recolecta cuando escuchó, a lo lejos, quebrando el cautivador silencio, el canto de su amado. Repetía aquella canción de amor, con la que, en las noches de pasión, bajo la luz de la luna, seducía a la gitana enamorada.

Esmeralda quedó paralizada. Apretó los oídos durante unos minutos con la esperanza de que, al liberarlos de la presión de sus dedos, la engañosa melodía hubiera desaparecido. Más no fue así; el sonido de la guitarra y las coplas amorosas se escuchaban cada vez más fuertes. No podía ser cierto. Juan nunca dedicaría los versos, que un día crease para ella, a otra mujer.

Enloquecida de celos, dirigió sus pasos hasta el lugar donde provenía la voz de su amado.

En irrefrenable impulso, maldijo a la gachí que cameló a su hombre, para a continuación persignarse, pidiendo perdón por los perniciosos deseos vertidos contra de su rival. Su nobleza era más fuerte que su ira.

Caminó con paso firme bajo el manto estrellado. A lo lejos, divisó la silueta de su hombre. Gallardo, con el cabello ondulado, envuelto en una camisa blanca, y rodilla en tierra, declaraba su amor a la nueva hembra.

Una oleada de cólera sacudió a Esmeralda, precipitándola al abismo de los celos. Y renegó una y otra vez del gitano al que una noche, bajo la brillante e indiscreta mirada de Selene, entregó su honra.

El galán, ajeno al sufrimiento de la que hasta entonces fuese la dueña de su corazón, repetía la canción de amor, junto a la orilla del río.

- ¡Juan! - llamó Esmeralda, colérica.

Silencio absoluto.

- ¡Juan! – gritó de nuevo, aún más furiosa, pero no halló respuesta.

Agitada y angustiada ante la indiferencia del gitano, llegó hasta su vera.

La escena que se presentaba ante sus ojos rompió el corazón de la joven enamorada.

Juan, hechizado por el nuevo amor que su alma prendaba, entre arrullos de cuerdas de guitarra declamaba los versos de amor que un día a ella le dedicara.

Mientras, asomándose al río, altiva y triunfal, paseaba la rival su majestuosa belleza.

Esmeralda, loca de celos y con la esperanza de romper el embrujo que atenazaba a su amado, arrojó una piedra a la corriente. Estremecida el agua por el impacto sufrido, tejió cientos de puntillas que, asemejadas a engalanados volantes, adornaban el reflejo de su adversaria: la luna.

Esmeralda, puñal en mano, se acercó hasta los amantes; mas, a pesar de la traición sufrida y de los deseos de venganza, prevaleció el inmenso amor que por Juan sentía.

Dejó caer el cuchillo bajo el cielo estrellado. De sus ojos brotaron cuatro diáfanas lágrimas que, al acariciar la hierba, fueron milagrosamente transmutadas en cuatro pétalos de color verde esmeralda, dando vida a una prodigiosa planta.

Cuenta la leyenda que, desde aquella noche de San Juan, la persona que encuentra un trébol de cuatro hojas, tendrá en su poder un mágico talismán que le preservará de la mala suerte, la ruina económica y la locura, protegiendo su amor para siempre.

 

FIN

 

 

 

 

 

30 Comentarios
  1. ¡Me has dejado sin palabras!, esto es sublime, tu prosa ha traspasado los umbrales de la lógica.
    Le has puesto música, por momentos escucho una canción gitana, otros leo un cuento infantil o una fábula, no se como catalogarla.
    Amiga te has excedido, esto es sólo para poetas y escritores, tu estas más allá.
    Te dejo un fuerte abrazo mientras me deleito releyento tu historia.

    • Muchas gracias, amigo Moli; me alegra mucho saber que la magia de la noche de San Juan te ha cautivado y los ojos de Esmeralda, la gitana, te han hechizado.
      En esta ocasión, el cuento no va dedicado al público infantil; es un cuento en el cual el mensaje es: el amor es más fuerte que el deseo de vengaza.
      Un fuerte abrazo, amigo

  2. Mi querida Dama.
    Tu pseudonimo es Cenicienta literaria ¿si?.
    Y tus cualidades son:
    Magia.
    Fantasía.
    Originalidad.
    Sensiblidad.
    Esto te hace especial. Y esto es lo que necesitamos los seres vivos.
    Esto es lo yo necesito para no perder la esencia.
    Besos, votos y abrazos.

    • Querido amigo, Richard; gracias por tus bellas palabras. Me emociona saber que con mis cuentos recuperas la alegría, la esencia y las ganas de soñar.
      Un beso.

  3. Totalmente de acuerdo con los compañeros, es un historia preciosa. Me gusta mucho tu estilo al escribir¿ Sabes que sensación he tenido? Pues mientras leía tu historia me parecía como cuando era pequeña y mi hermana antes de dormir se sentaba en mi cama y me contaba un cuento. Gracias :-)

    Un abrazo y mi voto.

    • Muchas gracias, querida amiga 1000 Luna, que bonito que al llerme hayas recuperado esos maravillosos reuerdos. Gracias npor tus bellas palabras, sois todos muy generosos conmigo0.
      Un beso

      • Perdona, pero mis dedos traviesos, jugaron con algunas letra;, te lo envío de nuevo.
        Muchas gracias, querida amiga 1000 Luna, que bonito que al leerme hayas recuperado esos maravillosos recuerdos. Gracias por tus bellas palabras, sois todos muy generosos conmigo.
        Un beso

  4. Cenicienta Literaria, princesa de las letras, si realmente eres una Cenicienta entonces espero que en tu reloj nunca den las doce.

  5. Bellísimo, Cenicienta, bellísimo! Sabes que en Argentina hasta hace unos 20 años, se encendían las fogatas en la noche de San Juan pero éramos todos, no sólo los gitanos los que arrojábamos deseos en papelitos a la hoguera. Me hiciste acordar de mi niñez y mi juventud lejanas. Gracias

    • Querida amiga, Lidyfeliz; me encanta cuando me decís que el cuento os ha transportado a la infancia o a la juventud; ese es el poder de los cuentos.
      En España, es tradición para todas las razas o etnias, celebrar la Noche de San Juan. En esta ocasión situé la historia en un pueblo gitano; es cierto, que algunas cosas como lavarse la cara con agua y flores es tradición gitana; lo de recoger las plantas suelen hacerlo las curanderas, etc. Lo del trébol de cuatro ojas, es producto de mi fantasía.
      He mezclado un poco de cada uno para escribir este cuento, al que profeso un gran cariño.

  6. Excelente relato, Cenicienta, como todos los tuyos, aunque este parece mas bien un cuento para gente grande, esta basado en alguna leyenda gitana? Abrazos y mi voto.

    • Querido amigo Vimon. El cuento es producto de la imaginación. Algunas cosas como lavarse la cara con agua y pétalos de rosa, es tradición gitana; recoger las siete plantas es propio de los curanderos; el resto, pura fantasía.
      Un fuerte abrazo.

  7. Ha sido un deleite leer este magnífico texto. Demuestra investigación para conocer en detalle las costumbres y tradiciones gitanas, y eso significa respeto. Voto y saludo.

    • Querido amigo Hugojota, muchas gracias por tus elogios; como les comentaba a nuestros amigos comunes: Lidyfeliz y Vimon, el cuento es producto de la imaginación; algunos detalles como lavarse la cara con agua y flores es tradición gitana y recoger las siete plantas mágicas suelen hacerlo los curanderos. Por supuesto, siempre que hago referencia a un personaje real o ficticio, soy extremadamente respetuosa.
      Un abrazo muy fuerte.

  8. Me encantó, saludo y voto. Felicitaciones.

  9. Sinceramente magnífico. Preciosa historia, muy buenas metáforas. Un precioso relato para cerrar con una bonita leyenda.
    Chapeau!
    Felicitaciones Cenicienta.

  10. Cenicienta literaria: ya voté, porque me gusta lo que escribes. Me había propuesto sólo oprimir “me gusta” (para ya no ofender a nadie; no sé si estás enterada de la gran ofensa que le infringí a un compañero por haber sugerido lo de la puntuación), pero en esta ocasión también pongo estas líneas para preguntarte tu nombre de pila.
    Me lo podrías proporcionar ¡Me urge!
    Volivar, tu amigo para siempre.

    • Hola, te pido perdón antes de nada Cenicienta por escribir este mensaje aquí para volivar, pero no hay otra forma en esta página de hacerlo.
      Volivar, llevo días leyendo sobre el tema de comentar, corregir, etc.. a los compañeros y también leí los comentarios que recibiste. Y siento la necesidad de decirte que no ofendiste a nadie sino que fuiste ofendido. Haces bien en comentar lo que creas necesario y además lo haces educadamente, das consejos e intentas ayudar, yo te aplaudo por ello, igual que lo hago a Maqroll y a Cardamomo y el que se ofenda que deje de exponer sus textos en la red. Estoy un poco cansada de tanta falsedad y conveniencia por parte de muchos, vengo de una página donde todos te quieren y te halagan, eres la mejor y escribes de maravilla, todo mientras los leas y valores con excepcional lo que ellos escriban ya sea hablando de una lavadora, un libro o un relato. Y cuando por las razones que sean dejas de hacerlo desaparecen sin más, ya no eres buena persona, ni amiga del alma, ya no eres nada.

      Un abrazo a los dos y te ruego me disculpes María de Mar.

    • Querido amigo Volivar, te agradezo mucho que me hayas votado; desconozco la ofensa, seguro que involuntaria, que dices infringíste a otro compañero de la red. Te noto triste por ello, si me lo permites te aconsejo que no lo tengas demasiado en cuenta, sobre todo que ese desagradable incidente no te aleje de el resto de compañeros.
      Por mi parte te aseguro que me hace muy feliz leer tus comentarios; fuiste la primera persona que me votó y comentó mi primer relato. A mi puedes decirme sin ningún temor lo que opines o corregirme si me he equivocado.
      Mi nombre de pila es María del Mar Gómez Guerra.
      Si quieres puedes entrar a mi blog, puedes encontrarle en mi biografía, he subido muy pocos cuentos todavía, y los que aparecen ya los conoces.
      De cualquier modo cuenta con todo mi apoyo y agradecimiento.
      Un fuerte abrazo, querido amigo.

  11. Querido amigo Oscar, me complace enormemente leer tus bellas palabras.
    ¡Chapeau! por los buenos escritores y amigos como tú.
    Un fuerte abrazo.

  12. Querida amiga 1000 Luna, no tienes nada por lo que disculparte conmigo. Mi espacio está abierto para todos vosotros.
    Secundo tus comentarios y apoyo a nuestro común amigo y compañero Volivar.
    Un beso a los dos.

  13. Luna1000 (perdón, Cenicienta, o María del Mar), me alegraste la tarde. En relación a la ofensa de un compañero por yo señalarle las fallas en una narración que publicó, sucede que estoy impuesto a leer cosas muy bien escritas, de escritores que saben el oficio, como todas las bellas y cultas damas que escriben en esta red, sin hacer de menos a los queridos y estimados compañeros. Así es que, cuando me topo con algo lleno de errores, me extraño, y le comento al autor. Lástima que no falta quien se moleste.
    Linda Cenicienta, gracias por lo de tu blog y por permitirme ocupar este espacio muy tuyo. Excelente relato, éste que has publicado. En unos días voy a superarte, te lo prometo. Hoy iba a intentar tal hazaña, pero se me ha acumulado el trabajo periodístico; mas, no pasa del sábado siguiente cuando te des cuenta de que te me habrás quedado muy atrás en esto de la literatura, es una promesa. Digo, por lo menos con esa narración con la que intento superarte en todos tus escritos.
    Volivar

  14. Me gustó el texto. Mu mágico. Saludos y mi voto.

  15. ¡¡uy!! me comí la “y” del muy en el mensaje anterior.

  16. Muchas gracias, Sofista, por leerme y por tus bellos comentarios. Un fuerte abrazo.

  17. Querido amigo, Volivar.
    Me satisface comprobar que mis comentarios te sirven de alegría. ¡Es tan importante sentirse alegre! de este modo podemos transmitírselo a los demás y ayudarles a llevar con mejor ánimo las vicisitudes de la vida.
    No sufras cuando alguien se ofenda ante tus recomendaciones; la crítica constructiva es muy necesaria para evolucionar y evitar reincidir en errores habituales. Ya sabes que yo acepto con agrado cualquier observación que pueda ayudarme a mejorar.
    Espero ese maravilloso relato que tienes proyectado crear; no creo que te resulte muy difícil superarme, puesto que apenas estoy dando mis primeros pasitos en este bello mundo literario.
    Me alegrará encontrarte en mi blog.
    Un fuerte abrazo, noble amigo.

  18. Exquisito. Me recuerdas a Federico García Lorca. Además de que las historias gitanas siempre son fabulosas. ¡Saludos!

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