Olor a libro
13 de Enero, 2012 5
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libro olor

Siempre soy yo con mi vida, yo con la vida frente a la vida de los otros. Me gusta desafiar el peligro de pasar la existencia solo, inmerso en el movimiento de un lápiz, así construyo una calle, un puente, la ciudad, el desierto y el universo.

Lanzo una línea simétrica o asimétrica, constante e infinita, abro los brazos y en el cuerpo formo una cruz, me tiro al césped y pinto el cielo de lila, lo convierto en un firmamento de tierra fértil, cierro los ojos y veo niños jugando con sus padres, muchas escuelas, mochilas, uniformes, calles limpias, bicicletas, patinetas, triciclos, ancianos agrupados en los parques, guitarristas frente a las ventanas y yo soñando, soñando me dejo llevar por el aire, voy moviéndome como una hoja seca, casi invisible, desciendo suavemente por el peso de la ansiedad de vivir y mientras el goce de sumergirme atrapa a los huesos, aparece una imagen perfecta, única, una imagen con olor a libro, mi boca al moverse la llama con el sonido de un rondador, la gente desaparece, solo ella camina sobre el pasto, sus cabellos ondulados me atontan y lo desordenan todo, simplemente siento el magnetismo y con solo una mirada hacemos el amor.

Besamos al tiempo y sus páginas se abren, lanzan letras sobre la piel, no sé si yo soy la hoja que sostiene al texto, lo único claro es que letra a letra vamos compactando la materia y entre dos medias lunas entraste en cada poro, huelo a página impresa, sonrío, siento la felicidad llorando en tu cara y el galope de un corazón bordeando la orilla de la línea del final.

Antes de cerrar el libro reviso la caratula, donde está escrito en sofisticadas piruetas tu nombre, cuentos desarrollados a manera de cariño, cuentos en formas de magia, la edición es del siglo futuro, un texto agotado para los del mañana, imposible de conseguir para los del hoy.

“Será un libro” pronuncié, el color sobre la pasta está regado y es un arco iris, obro los ojos y contra mi cara el viento sopla una violenta lluvia de renuncias y despedidas, la fosforescencia se fragmenta en el cielo por miedo, ignorancia y desalumbramiento, y es el libro que convulsa en mis manos, está muriendo, cerrado con clavos que lo cubren todo, desde la planta de los pies hasta el cerebro y al mirar hacia el sur es nuestra casa la que se desmorona a la velocidad del tiempo.

El mundo gira y una polilla propone prórroga, las páginas amarillentas se tornan un banquete ante sus ojos, ella ríe y babea, muestras sus colmillo mirando al reloj, el segundo se presenta vestido de una materia infinita y agresiva, el segundo me ignora, pero la polilla me sigue mirando hambrienta, todo se queda lívido, caigo en el silencio terrible, cuantas palabras, cuantas nomenclaturas atrapadas, los clavos sellan la entrada a la fragancia, a las flores, al movimiento vivo del deseo, sella el habla del delirio.

El libro aún respira, lo miro ¿qué debo hacer?, una araña camina por el piso, una mosca huye y lo único que queda es cantarle, así dormirá pronto.

El cielo está rojo, el péndulo cumple su vaivén instantáneo, el tiempo ya no dice nada, nunca volverán aquellos días. no sentiré su libertad a plenitud.

Entonces me di cuenta que para verla como yo quería es necesario volver a cerrar los ojos, de esa forma vuelvo a ella, es la única probabilidad que el tiempo me da.

Cierro los parpados y la veo danzando sobre flores de manzanilla, aplaudo y ríe, muestra su rostro al sol y percibo que está volando, la tomo de la mano y somo aves.

Con la ceguera voy por los caminos desde el presente, soñando, el libro enterrado en el corazón, el libro es un escudo de acero, busco otra vez el sur y es la brisa la que nos guía, regreso a casa, respiro y todo tiene olor a libro.

 

5 Comentarios
  1. Es muy bonito, realmente es la primer bocanada de oxígeno, desde que salí de mi casa y llegué al trabajo. Felicitaciones y gracias por compartir.

  2. Me gusta tu forma de narrar, de contar esta historia, plena de imagenes oníricas, y simbolismos que dice mucho de tus propios sueños (no soy Psicoanalista) y de tus ansias por logra destacar en la literatura. Sigue adelante, que la madera de este barco que es tu talento, es madera buena.

    • Gracias Hegoz, me ayuda a continuar tu mensaje, un abrazo desde la distancia y voy a estar atenta a tus escritos, encontrarás de vez en cuando un comentario-
      Un abrazo.. Natalia

  3. Amiga Natgalia, los señores de Falsaria pusieron algo mío en esta sección de “otros estilos”… y al abrir el cajón, me encuentro con que aquí tienes obras, que poco a poco iré analizando; ahora infinidad de preocupaciones me impiden realizar mi cotidianidad, especialmente la de leerte.
    Atemtamente
    Volivar

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