Se regala una mamá
10 de Mayo, 2012 50
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madre

A los lectores y escritores de la famosa red Falsaria que no tengan madre, les informo que he determinado regalarles una, la mía, que es tan buena y santa como la que perdieron ustedes, por desgracia.

Y no es el caso de que yo quiera quedarme desmadrado.

Se las regalo porque en su corazón cabe el mundo entero.

Han de saber que para llegar a tal determinación cavilé mil veces.

-¿Y si la rechazan?

Bien puede ocurrir esto, pues mi madrecita es tan especial, que no acepta la modernidad.

Del teléfono celular opina que este aparato de las cincuenta mil docenas de demonios (demonios más, demonios menos) le ha robado a la gente la privacidad. Y en cuanto a la televisión, dice que esa caja idiotizante hace que los jóvenes parezcan ancianitos al no permitirles que practiquen ejercicios físicos, y menos la actividad intelectual.

Para distraerse prefiere escuchar música clásica, o que le lean un libro.

-¿Recuerdan ustedes aquel en donde se narra La Muerte de Iván Ilich, de León Tolstói? Bueno, pues es su preferido.

Con inusitada frecuencia me pregunta:

-Hijito, ¿tienes tiempo para sentarte junto a mí con Una Partida de Ajedrez, de don Stefan Zweig? Quiero saber si el encarcelado que jugaba en tableros y con piezas mentales fue capaz de ganarle una partida al campeón mundial. Ah, y no te perdono que no me hayas comprado el disco de Bizet.

-¡No has perdido tu buen gusto, madrecita! –le digo, entusiasmado.

Y a pesar de que se ha echado un gran puño de años a la espalda, no es una viejita cascarrabias, inaguantable y caprichosa. Todo lo contrario, es tranquila y agradable.

En las noches se acuesta hasta que me ve entrar por la puerta.

Con decirles a ustedes que hace apenas unos días yo andaba de parranda con mis cuates festejando a un cumpleañero, y entre copa y copa se retiró la noche para dejarle a la aurora su lugar, y cuando de tal cosa me enteré, rueda que te rueda en mi carro a gran velocidad, alcancé a llegar a casa antes de que el sol empezara a chamuscar los campos de labranza, las montañas y los valles.

Con gran precaución abrí la puerta, y, al entrar, allí estaba ella, con el rosario entre las manos, rezando por este hijo méndigo que tiene.

-Madrecita, ¿qué haces aquí?

-Esperando que llegues, hijito.

-Pero sabes muy bien que el Doctor te ha prohibido desvelarte…

Y, amigos, desde entonces tengo que llegar temprano para leerle un libro, contarle un cuento, o ponerle los audífonos para que escuche alguna obra de Vivaldi, de Brahms, de Schubert, de Chopin, sin olvidar a Bach, a Mozart y a Beethoven.

-No, gracias, no aceptamos tu regalo, podrán decirme ustedes; no queremos una madre a la que diariamente tengamos que leerle una novela o ponerle disco tras disco de música clásica.

-Pero, amigos, no les he contado sobre algo que la hace atractiva en sumo grado. Les diré un secreto:

-La madrecita que pretendo regarles es dueña de un tesoro incalculable. Lo tiene en su cabeza, y no me refiero a la sesera en donde guarda los recuerdos, sino a sus cabellos, que son de oro, de un oro tan puro que no podrán ustedes encontrarlo ni en los más famosos cuentos de los hermanos Grimm o de Anderson. Lo adquirió de la forma más extraña que podrán imaginar ustedes.

Hará dos meses, había sido yo invitado a la fiesta de la boda de un pariente y no tuve más remedio que asistir; bailaron el vals los novios; después ella les arrojó el ramo a las muchachas que agarradas de la mano organizaron un rondín al que le llamaron “A la víbora, víbora de la mar, de la mar…”

Total, que me vi obligado a quedarme en el salón de fiestas hasta que cortaron el pastel.

Para esto, mi reloj ya señalaba la una de la madrugada y fue cuando en verdad me preocupé pensando que mi madre me estaría esperando, como era su costumbre, y otra vez emprendí tremenda corretiza por las calles.

Llegué; abrí la puerta, pero esa vez no me esperaba sentada en una silla; la busqué en su habitación, en la cocina y en el baño, sin resultados positivos. Me senté por ahí, muy angustiado y atisbando para todos lados me di cuenta de que la puerta del jardín estaba abierta.

-¡Ah, vaya! –exclamé, tranquilizándome-. Seguramente fue a respirar el aire fresco de la madrugada.

Me paré; me fui al jardín, y, ¡Dios santo, lo que vi!… ¡La luna, la luna de enorme cara redonda estaba inquietada, pues entre las ramas de árbol limonero se le habían enmarañado los rayos más hermosos con los que se había engalanado para realizar su acostumbrada y triunfadora pasarela por el firmamento! Para consolarla, las estrellas le enviaban un saludo guiñándole los ojos pizpiretos.

Y no creerán ustedes, seguro estoy, de que esos rayos se enredaron en el pelo de mi madre cuando le cortaba las hojitas tiernas al árbol limonero para hacerse un té, pero eso sucedió.

-¿Qué tienes? ¿Te ocurre algo, mamacita?

-No, m´hijito. Estoy bien, aunque algo raro se me enzarzó en el pelo.

En su habitación le ayudé a ponerse su bata de dormir, a quitarse las chancletas, pero me fue imposible desprenderle aquellos fulgores del cabello.

-Amigos, si aceptan el regalo que me propongo hacerles, los achaques de una ancianita les causarán preocupaciones, no lo niego, pero la vida será para ustedes más hermosa al admirar el tesoro que adorna su cabeza.

50 Comentarios
  1. Excelente mi amigo Volivar o debería decir Juan Rulfo, me causa una sana envidia el gran manejo que posees del realismo mágico. Un gran saludo desde Buenos Aires.

  2. Muy hermoso y original,me gustó, compañero.

  3. A mi me da igual como sea la mamá, lo que me importa es que es una mamá y es adorable!! Felicidades!! Tienes mi voto Volivar. Abrazos.

  4. Dulce,encantador,divertido,tierno,ocurrente…¿Alguien da más? Me ha encantado Volivar.
    Un abrazo en la distancia.

    Gudea de Lagash

  5. Gudea de Lagash, amiga linda, qué gusto leer tu comentario… Te admiro tu inspiración; en estos días ha sido muy fecunda, y como siempre, muy bonita.
    Volivar, que te admira.

  6. Soraya… querida amiga, después de agradecer que me hayas leído, te envío un caluroso saludo; los amigos no se olvidan.
    Volivar

  7. Amerika: un gusto saber lo que opinas de mi narrativa. A mí me guwta mucho lo que pones en esta red.
    Atentamente Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)

  8. Nanky, un caluroso saludo; es un inmerecio honor eso de Juan Rulfo…
    ¿Estarás en la fiesta de Falsaria, en Madrid? ¡Qué gachos los compañeros españoles; se hacen su fiestecita;, ¿te imaginas? nos invitan como si se tratara de ir a la tienda de la esquina por un refresco.
    Amigo, ya en serio; felicito a los organizadores de esta red por hacernos tanto bien dándonos la oportunidad de publicar.
    Espero que los amigos de España disfruten y que se la pasen muy a gusto.
    Volivar

  9. Tu cuento me ha hecho sonreír y me ha hecho admirar a tu madrecita. Enhorabuena por ambos! :-)

  10. Antoniosib: gracias por haber leído mi narrativa. Yo también te sigo.
    Un saludo.
    Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)

  11. Muy bueno, Volivar. Siempre sorprendente.

  12. Jorge Moreno: un tremendo gusto que me hayas leído. Muchas gracias por tu comentario, alentador. Te leo.

  13. Me ha encantado la magia y la luz que desprenden tu cuento. Quiero llegar algún día a poder transmitir la ilusión y el cariño como tú lo haces. Un abrazo.

  14. Angeles del Castillo Aguas: eres muy linda, amiga, muchas gracias por leerme. Yo hago lo mismo con tus interesantes narraciones, ya te decía, eres toda una escritora. Me llama mucho la atención tu pericia para expresar las cosas más sencillas de la cotidianidad.
    Volivar

  15. Excelente texto, amigo Volivar, tierno e imaginativo. Un afectuoso saludo y mi voto con un empujoncito.

  16. Vimon: estimado amigo y paisano, muchas gracias por tu comentario, y te diré que me alegra mucho que cada vez seas tú más comentado, que estés en tal alta estima (por ser un escritor con éxito) entre nuestros compañeros falsarios.
    Atentamente.
    Volivar

  17. Genial Volivar, como siempre. Te podría hacer una crítica literaria llena de referencias y citas, pero solo puedo decirte que me he pasado el texto con una sonrisa imborrable (y eso pocas veces se consigue). Así que, y perdóname por ello, no se si felicitarte por lo que has escrito o por la mamá que regalas.Mi voto, amigo.

  18. rblasco 1985: gracias por comentar esta narrativa… un saludo desde México.
    Volivar.

  19. Shu: de nada.
    Volivar

  20. Me encanto tu escritura Volivar, eres muy afortunado en contar con un ser tan hermoso como es tu mamá, siempre es un gusto leerte.

    Saludos

    ely_presley
    (Elizabeth Casillas Ureña)

  21. Ely-presley: que gusto me das comunicándome que me has leiío.
    Nos leemos.
    Muchas gracias por tus bello comenario
    Volivar

  22. Damarys: te agadezco tu alentadora opinión. Gacias infinitas. Nos leemos.
    Volivar

  23. QUE HERMOSO, QUE SENSIBILIDAD, CONFIRMO UNA VEZ MAS LA DELICIA QUE ES ESCUCHARLE O LEER ALGO DE SU INSPIRACION, BELLO DON, LE HA DADO
    NUESTRO CREADOR.

  24. Rosalba Santillán Payán: saber que nuestra narrativa sirve para algo, logra que seamos felices; si mi relato hizo que en tí brotara un sentimiento noble hacia la madre, es algo como para sentirse muy ogulloso.

    atemtamente
    Volivar (Jorge Martínez Sahuayo, Michoacán, México)

  25. ¡que madrecita más tierna! Es un cuento muy dulce y lo del oro en el cabello es un guiño muy bueno, gracias por regalarla :)

  26. Violeta veleta: esas palabras, veniendo de donde vienen, adquieren un valor tremendo.
    Gracias, amiga, gran escritora.
    Volivar

  27. Muchas gracias por tan bello cuento, me gustó mucho. Es de esas veces que lees y no quieres que acabe nunca.

  28. Eaglesrams: te agradezco tu comentario; me alienta a seguir en esto.
    Volivar

  29. Volivar, que lindo escrito, hasta me ha hecho aguar los ojos porque me trajo a la memoria muy lindos recuerdos. Gracias por compartir este lindo escrito

  30. Diana Juanita Rojas Cifuentes: en verdad que no encuentro palabras para agradecerte lo que opinas de esta narración, decirte Gracias, se me hace poco… ojalá hubiera una expresión con la que uno pudiera decir todo el sentimiento de gratitud que tiene en el alma por alguien que como tú piensa tan bonito y se expresa tan bellamente.
    Volivar

  31. Muy agradecido por el regalo. Me ha encantado, muy bonito.

    Un abrazo

  32. Coinup: muchas gracias por tu comentario. ¿Has escrito en esta red? No he tenido la oportunidad de leerte, pero si me envías tu perfil, podré deleitarme con tus narraciones.
    Un saludo.
    Volivar

  33. Un placer por supuesto: http://www.falsaria.com/author/coinup/

    Muchas gracias. Un abrazo,

    Nicolás

  34. Coinup: gracias a ti por comentar.
    Un saludo
    Volivar

  35. Enternecedor Volivar :) Me alegra volver a leer escritos tuyos. Con una sonrisa desde el principio :) Enhorabuena.

    Besos, NoëlleC

  36. NoëlleC: un gusto saludar a tan gran poetiza, cuya inspiración parece que no tiene fin, llegando a ser muy leída, por su bellleza literaria.
    Después amiga, agradecerte tu hermoso comentario a mi narración.
    Muy amable.
    Volívar

  37. No por nada estás en el top del ranking querido amigo… muy muy bueno. Eres mi segundo Cortázar!!

  38. Pernando: te agradezco tu amable comentario. Muchas gracias.
    Volivar

  39. Tu relato es hermoso, me encantó.
    Mi voto.
    Un beso.

  40. Martha Molina: gracias, amiga. Recibe un saludo afectuoso.
    Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)

  41. Josofino: Agradezco tu comentario, breve, pero muy valioso.
    Un saludo. Espero leer lo que publicas. Abriré tu perfil.
    Un saludo
    Volivar

  42. Maravilloso. Es una auténtica delicia de cuento. No soy de los que te va a decir que el Creador te ha regalado un don, porque no creo en ningún Creador, y porque a lo de los dones tampoco le doy mucho valor, pero sí te diré que es un verdadero placer leer este cuento (No puedo dejar de advertir que hay alguna errata de concordancia de número: “Se las regalo porque en su corazón cabe el mundo entero”. Como solo se regala una madre, “las” ha de escribirse en singular; una coma (,) errática que cambia el significado: “que es tan buena y santa como la que perdieron ustedes, por desgracia”. Esta coma hace que el texto diga que “por desgracia” la madre que se regala es “tan buena y santa” como las madres que perdieron los otros, cuando lo que se quiere decir es que la desgracia está en la pérdida que sufrieron los otros. También hay una equívoca utilización de la raya de diálogo). De todas formas, nada de esto le resta encanto al relato. Enhorabuena y mi voto.
    Saludos.

  43. Qué bella compañía es tu madre, sin duda quisiera tener una amiga así. Pues con mi madre soy también muy feliz.

    Saludos!

  44. Hannaly Higuera Zitarrosa: te agradezco tu amable comentario.
    Volivar

  45. Amigo Magroll, te agradezco el comentario, o los comentarios. En cuanto a la coma en la expresión “es tan buena y santa como la que perdieron ustedes, por desgracia. Si no la llevase, cambiaría lo que intenté expresar; se pudiera interpretar que la pérdida ocurrió por algún accidente, por ejemplo, automovilístico, descartando la muerte natural).
    Tu atinadas aportaciones las tendrá en cuenta para superarme; te felicito por tu amplia erudición, que se demerita con el dicho: “porque no creo en ningún Creador”.
    Aquí no se tratan temas teológicos; pero, amigo, sería hasta risible afirmar, por ejemplo, que el universo se hizo solo. Los silogismos de Santo Tomás de Aquino relacionados con el tema son irrefutables.
    Pero no me hagas caso; esto es harina de otro costal, como se dice prosaicamente.
    Gracias
    Volivar (Lo escribo así, porque con esas horrorosas faltas ortográficas está en el registro civil).

    • Amigo Volivar, he estado alejado de aquí por trabajo y por vacaciones, pero ya de vuelta quiero responder a tu comentario porque aunque, como tú muy bien dices, aquí no se tratan temas teológicos, no quisiera que parezca que nada tengo que decir al respecto de tu apreciación sobre el “creacionismo” y sobre mi confesión de que no creo en ningún Creador. Para empezar, quiero dejar muy claro que respeto profundamente las creencias religiosas que pueda profesar cualquiera; incluso puedo ir más allá y aceptar que en muchos momentos de la vida, en lo peores precisamente, la fe es de gran ayuda psicológica para el hombre, y por supuesto nada tengo en contra de quienes por razones de fe puedan creer que es necesario un “Creador” para explicar la existencia del Universo. Pero resulta que yo no creo ni necesito a ningún “Creador” para dar explicaciones a la realidad de la vida del hombre y a la existencia del Universo, para todo eso me valgo de la razón y por tanto de las teorías científicas y estoy absolutamente convencido de que todo cristiano formado no tiene por qué ser un charlatán ni un cretino ni muchos menos adversario de la razón (¡a estas alturas!); por el contrario, ese cristiano formado mirará a la razón como un preciado don de Dios. Y de esta manera, grandes y muy respetables científicos de todo el mundo con fe en Dios no se dejan por ello embaucar por Tomás de Aquino; por el contrario, continúan investigando y descubriendo y replanteando teorías sobre la creación del Universo, u otros asuntos, sin necesidad de mezclar a su Dios con la razón. Yo, ni soy investigador ni científico, pero es el mío el mismo camino, que como digo, lo recorro sin necesidad de un Dios Creador de todas las cosas: ¡Faltaría más!
      Saludos.

  46. Hola Volivar!

    La magia se apodera de sus letras, cautivador, a Dios gracias tengo a mi madre, ella solo alcanza los hilos de plata, pero juro que tambén es hermosa, la más linda y buena del universo, pero con gusto, si no se tacha de egoísmo, podría tener dos, la suya que igualaría a la mía por lo que cuenta tu obra.

    Felicitaciones por su magistral obra, es realmente enternecedor leer la magia en sus letras, creo no necesita más votos, pero dejaré el mío como premio a la excelencia.

    Realmente mágico…

  47. Ligia: qué bueno que aún conserves ese tesoro que Dios nos ha regalado: nuestra madre.
    Te agradezco tu amabilidad en leer y comentarme.
    Volivar

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