Tiempo de silencio
24 de Octubre, 2012 21
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Julián sale de su casa a las seis de la mañana . Le da un beso a María y se va a la fábrica donde trabaja. Siempre va en bicicleta ya que el trayecto es corto y va campo a través, pero en los últimos kilómetros se tiene que meter en la carretera, no le importa mucho, porque casi nunca circulan vehículos por ella, es comarcal. Ese día cuando está llegando al desvío de la fábrica oye un coche por detrás de él. Gira la cabeza para saber a que distancia le tiene, pero no llega a verle. El coche se le echa encima. La bicicleta se parte. El sale volando y cae en medio de la calzada. Le va abrazando una mancha de sangre cada vez más extensa.

A las siete y media llaman a María desde el hospital. Le comunican que Julián ha sufrido un accidente y le dicen que su estado es crítico.

María se pone nerviosa y llora. Va a la habitación de Tamara que está plácidamente dormida, la despierta y le cuenta que papá ha tenido un accidente y está muy grave, que se va a ir al hospital, y que ella se tiene que ir con Cristina, que va a venir a recogerla.

Cuando llega al hospital se entera que Julián había muerto en el acto y que el conductor se dio a la fuga. En ese mismo instante a María se le para su tiempo en las sombras del dolor y su mente hiberna en la desolación de la tristeza.

Mientras tanto, Tamara pasa un mal día en el instituto, está taciturna y sólo quiere estar con su madre y saber como está su papá. Pero al acabar las clases es Cristina quien la recoge y le lleva a su casa, lo peor es cuando le dice que se tiene que quedar unos días con ella y con Alba.

A los cinco días por fin regresa a su casa. Sabe que su papá murió, y sólo desea abrazarse a su madre. Cuando se acerca a ella, la ve ausente, tiene la mirada perdida en el techo y se asusta, entonces, se dedica a merodear a su alrededor para llamar su atención, pero resulta en vano. Se pone más triste de lo que ya estaba y una sombra empieza a oscurecer sus ojos grises.

Pasan los días, aparenta una normalidad que no existe. Ella sigue yendo al instituto, pero se ha vuelto esquiva con todos, ahora siempre tiene prisa y se va rápido a su casa. Sólo tiene once años y su mundo gira en una ruleta de mentiras y engaños. Lo único verdadero y real es su lucha diaria para que su madre se levante de la postración en la está sumida. Pero su esfuerzo está resultando inútil y no lo consigue, aunque no pierde la esperanza de que su madre vuelva a ser como era antes.

Han pasado ya seis meses desde aquel maldito accidente. Hoy al salir del instituto, se pasa por casa de Cristina, a Alba le han regalado un cachorro, y le van a sacar las dos a darle un paseo. Le llevan en brazos y llegan hasta su casa. Allí le preparan un gran plato de leche para que beba el perrito, pero éste en vez de beber lo que ha hecho ha sido bañarse, a Tamara le hace tanta gracia que ha empezado a reirse a carcajadas, como hacia tiempo que no reía.

En ese momento María la oye. Sobresaltada despierta de su letargo y se acuerda de su querida hija. Se levanta y va hasta la cocina donde están las dos niñas. Alba al verla se asusta, coge al cachorro y se marcha corriendo a decírselo a su mamá.

María y Tamara se miran, no hablan, pero se funden en un abrazo irrepetible.

Al cabo de un rato Tamara se suelta, saca los deberes que tiene que hacer y se sienta en el sillón, María le sigue, se sienta a su lado, coge las pinturas y le ayuda a pintar su trabajo.

Tamara empieza tímidamente a sonreír feliz.

 

 

21 Comentarios
  1. Netor. un relato emocionante; me he dado cuenta de tu calidad descriptiva, de tu talento literario. He sabido que esto es lo tuyo, que lo haces a la perfección, sin fallos, con correcta sintaxis y ortografía, y manteniendo muy atento al lector.
    Te felicito
    Mi voto
    Volivar

  2. Muy bien los cambios.

    • Gracias Gamba, de vez en cuando hay que repasar antes de leer, y no dejarlo para lo último,

      Un beso,

  3. Muy bello tu relato.
    Gracias a Dios la madre vuelve a la vida.
    Que difícil situación a tenido que soportar la niña, tanto dolor y desolación. Al menos un final feliz.
    Un gran abrazo y mi voto.
    Afectuosamente,
    Lucía

  4. Una historia triste pero con final lleno de esperanza. Y muy bien escrita. Enhorabuema y voto.

  5. Que bonito es el cuento. Dificil sacar adelante para un escritor una historia que se inicia tan triste, pero esta avanza y todo se llena de esperanza y de una alegría que vuelve. Me encanta meterme en tus historias y vivir esos mundos y esas situaciones que creas. Felicidades.

    • Gracias Alca, tus palabras me dan alas para segui, cuidado no te vaya a quitar el puesto de escritora en la familia

      Un beso, grande

  6. !Que bien Netor! y además con final feliz, eso todo un hito, bravo.
    La verdad es que me ha gustdo mucho, juega bien con el tiempo, las emociones, las vivencias, la sensibilidad, el duelo, la solidaridad…¡brillante!
    Un beso
    Zartiso

  7. Hola Netor, después de leer todos estos comentarios, con los que estoy de acuerdo,

    solo me resta felicitarte por tu buen hacer literario.

    Enhorabuena y cuídate.

    Besos y besos.

  8. Emotiva, Nector. Pase lo que pase, la vida continua y hay que seguir. Abrazo y voto.

    • Gracias Maria V, es dificil a veces,pero hay que sobreponerse sobre todo cuando en tu caída arrastras a inocentes.

      Un abrazo

  9. Marisol, he quedado prendado de tu manera de contar, has logrado dar un final feliz a una historia tórrida.
    Me ha encantado, me quedo para seguir leyéndote.
    Un abrazo.

  10. Hola Marisol.
    Un relato al extremo sensible y conmovedor.
    En estas situaciones la reacción de la madre es recurrente.
    Lo bueno y ese final es lo que emociona, es cuando se da cuenta que su hija sufre y la necesita más que nadie. Y allí su vida recobra sentido.
    Maravilloso.
    Un beso y un voto.

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