Tu gran aventura
19 de Julio, 2012 9
8
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

El grito de la madre llamando a la familia para la cena, logra que el niño regrese de su última aventura.

Estaba en el antiguo Egipto investigando la gran pirámide de Guiza. Recorría la Cámara del rey que estaba conformada por losas de granito, sin decoración y únicamente contenía un sarcófago vacío de piedra, sin inscripciones, depositado allí durante la construcción de la pirámide…

Cerró el libro y se dispuso a comer con su familia, padre, madre y hermana de 9 años. El había cumplido 12 hacía pocos días. Luego de una acalorada pelea de hermanos por quien había llegado primero, se sientan a la mesa.

El perro de la familia, un fantástico Golden de 3 años, está echado bajo la misma, aguardando se caiga algo de comida o alguno de los niños le regale un bocado. Siempre come algo.

El pollo al horno con papas, inunda la casa con un aroma irresistible. Una vez en la mesa, los hermanos comienzan a disputarse la pata del pollo. Esta vez gana la hermana. Termina la cena y la niña se va a su cuarto a jugar con sus muñecas. El niño se dirige al suyo en el cual apenas tiene espacio para caminar. Además de distintos juguetes y su TV para videojuegos y películas, tiene una biblioteca que ocupa una pared.

Decenas de libros, regalos de sus padres, tías, tíos, abuelos. Libro de aventuras escrito está allí. Desde Julio Verne hasta Daniel Defoe con su Robinson Crusoe, Emilio Salgari con su Corsario Negro, Stevenson con su Isla del Tesoro, Tolkien con El elfo y el Señor de los anillos, Harry Potter, Eragon y otros joyas de la literatura fantástica. Las civilizaciones antiguas y medievales son otras de sus debilidades.

Su amor por la lectura se había manifestado desde muy pequeño. Aún sin saber leer, tomaba los libros de sus padres y pasaba horas hojeando los mismos. Demostraba una ansiedad importante por aprender. A los 6 años ya leía bien y a los 7 años leyó su primer libro.

Vive la aventura que le propone el libro. El tiempo se detiene, su cuarto se transforma en una balsa, en un auto, en una isla, en un bosque. Se convierte en mago, indio, pirata, egipcio, romano.

Lucha en las Cruzadas, sobrevive en una isla, conversa con el dragón de Eragon, hace magia, pelea en un barco pirata o recorre la Biblioteca Real de Alejandría.

Ya en su cuarto, se asoma a la ventana para admirar la belleza de una noche cálida, limpia y brillante, donde la luna y las estrellas parecen estar más cerca que de costumbre. Se recuesta en su cama y se dispone a leer. Enciende su lámpara, se acomoda y toma un nuevo libro que le habían regalado. No sabía quien.

Bellamente encuadernado en cuero y con las letras en relieve dorado. El título es “TU GRAN AVENTURA“. Se entusiasma por demás.

Abre el libro y un anciano de barba blanca hasta el piso sale del mismo. Sin decir palabra le tiende su mano y cortésmente lo invita a embarcarse. Acepta de buen grado.

Sin saber como, se encuentra en un barco antiguo de nombre “Arcadio”, surcando los cielos con destino la Luna. Él es el Capitán y su tripulación está compuesta por niños y niñas de su edad además de un ejército de perros pastores.

Comienza el viaje y en poco tiempo llegan al espacio. De pronto, en su trayectoria se les cruza un barco de bandera negra y un ojo gigante. Era una mezcla de barco y nave espacial.

Está tripulado por cíclopes. Al ver al ”Arcadio”, comienzan a disparar sus cañones. El anciano les pide responder y los niños se aprontan a disparar los suyos. Al grito de “FUEGO”, disparan y todos aciertan en el blanco. Éste, herido de muerte, comienza un descenso vertiginoso hasta desaparecer. Gritan todos de alegría.

Avanzan hacia la Luna. Se encuentran todos conversando animadamente cuando un ruido ensordecedor los sorprende. Se avecina una terrible tormenta de meteoritos.

No queda nadie en la cubierta. Los meteoritos azotan el barco pero este resiste. Hasta que uno, inmensamente grande le pega de lleno, sale el “Arcadio” disparado y entra en un agujero negro. Allí se queda girando locamente un rato hasta que se detiene. Se dan cuenta que están en el mar y a un par de kilómetros de una costa de una isla por demás extraña. Deciden investigar. 5 niños se quedan de guardia en el barco con 5 perros pastores. El resto baja a tierra utilizando los botes para llegar a la costa. Maravillados por la belleza del lugar, avanzan por la playa y se adentran cada vez más entre una frondosa vegetación. Caminan un importante trecho hasta que oyen ruidos extraños y potentes. Llegan a un valle y encuentran animales…prehistóricos. Entre maravillados y espantados, se quedan en silencio observando la lucha entre un triceratops y un tyrannosaurus rex. Siguen y ven a una manada de dinosaurios herbívoros arrasando con la copa de los árboles.

Deciden avanzar un poco más y se topan con una enorme cueva. Con sigilo ingresan y una dama muy alta, de unos 2 metros de altura los recibe. Es una hechicera muy bella y poderosa. Su nombre es Esmaragda.

Lleva siglos viviendo en esa cueva. Su edad se calcula en 251 años. Un séquito de niñas jóvenes la secunda. Un ejército de soldados de 2 metros de altura, piel totalmente blanca y delgados como espigas, la protegen.

Nuestro héroe se acerca a la hechicera y se presenta como el Capitán del barco.

Sin emitir palabra, Esmaragda, mira al niño con profundos ojos color rojo furioso y lo convierte en un conejo. Con todos hace lo mismo y los encierra en una jaula.

Están varios días encerrados comiendo zanahorias mientras la hechicera come manjares, duerme en una cama de 5 metros y su séquito la peina y atiende sus caprichos.

Los días pasan y la desesperanza comienza a manifestarse.

Hasta que una noche, la niña más bella del séquito, dueña de unos profundos y bellísimos ojos azules se acerca a la jaula.

Allí se pone a conversar con nuestro niño. Su nombre es Perpetua. Su aspecto es de una niña de 13 años pero en realidad ya había cumplido 62.

Quiere alejarse de Esmaragda y de la Isla, está cansada y aburrida. Quiere conocer tierras lejanas, lugares exóticos.

Entonces le propone al niño el siguiente plan; abrir la jaula para que todos puedan escapar. Una vez fuera, con una piedra mágica que le robaría a la hechicera, los convertiría a todos nuevamente en niños, niñas, perros pastores y anciano.

Debían llegar al barco en el menor tiempo posible y escapar de la Isla a toda prisa. Pero Perpetua los ayudaría con una condición; que la llevaran en el barco con ellos.

Nuestro niño aceptó inmediatamente. Les comenta a todos el plan. Saltan de alegría con sus patitas traseras.

Aguardan a que se haga de noche.

Esmaragda comienza a beber licor. Perpetua le alcanza la primera copa en la cual había puesto un poderoso somnífero. Se duerme inmediatamente. Es en ese momento que la bella niña aprovecha para robarse la piedra mágica y comienza a correr hacia la jaula para abrir las puertas.

Todos escapan y se dirigen hacia la salida de la cueva. Una vez fuera, Perpetua los ilumina con la Piedra mágica y recobran su estado natural.

Nuestro héroe y la niña corren de la mano. Se suben a los botes, llegan al barco y se alejan del lugar a toda marcha.

Festejan el escape con una enorme la felicidad y alegría. Bailan y cantan hasta el cansancio.

Perpetua y el niño se abrazan, se miran profundamente, sonríen y ella le da un beso.

El color rojo de las mejillas del niño se percibe desde muy lejos.

Continuará…

 

 

9 Comentarios
  1. ¡Que bonito! Richard. Me encanta que la fantasía forme parte de nuestras vidas, de los niños y de los adultos; parece ser, que hemos olvidado soñar.
    Ansío leer el siguiente capítulo.
    Un fuerte abrazo

    • Bella Cenicienta.
      Que lindo es recibir tus comentarios. Son cálidos, verdaderos, una caricia para el alma.
      Muchas pero muchas gracias.
      Un beso.

  2. Y por supuesto, mi voto.

  3. Que buen cuento Richard, eso seguro lo escribió el niño que llevas dentro.
    Un abrazo y mi voto.

    • Amigo Moli.
      Muchas gracias por tus comentarios, por estar ahí, por todo.
      Pero el hecho de que te halla gustado, colma mis espectativas.
      Un gran abrazo.

  4. Richard, maravillosa narración; fantástica, con gran acción y un final feliz; tan hermoso es tu relato, que ha logrado quitarme el cansancio de de mi trabajo rutinario (lo acabo de leer casi a la medianoche).
    Un saludo, mi felicitación, y mi voto.
    Volivar

    • Muchisimas gracias Volivar.
      Por el esfuerzo de leer tan entrada la noche luego de la rutina diaria, a veces agotadora.
      Por tus amables comentarios y tu constante aliento.
      Por leer a este aprendiz.
      Nuevamente gracias.
      Un abrazo

  5. Buena narración, para ti mi voto :)

Deja un comentario