Mañana nublada, café con leche, tostadas, mermelada light, besar mejillas y decir adiós, en la convicción que será un hasta luego.
Caminar sin sentir mirar y no ver, cielo, pájaros, escuchar sin oír más que el motor del bus aproximándose a la bocacalle, subir pagar el viaje aprisionarse contactarse con los otros forzadamente, casi repugnantemente.
Ver caer agua del cielo, caminar y protegerse en los aleros, chocarse y maldecirse con los otros.
La computadora, la vincha telefónica, los clientes, el almuerzo tupperware y luego más vincha, más clientes, intentar dialogar sin sentir, solucionar problemas que no son problemas, mentir, estafar a los otros.
Observar el viento aniquilar las nubes y dejar solo agua escondida bajo las aceras rotas, agua y tierra, barro salpicado en los pantalones.
Entender que es tarde y el sol se ha dejado morir.
Experimentar que el bus es un arca de Noe, repleta de especímenes humanos naufragados, contagiados.
Escuchar comunicaciones por celular, sentir que no se escuchan ni hablan y menos se escriben, ver echar sonrisas cómplices al éter, al otro, quien tampoco les quiere escuchar, solo hablar.
La casa, los hijos, la cena, las preguntas, el informativo y la crónica de esas muertes cotidianas abstractas de acá de allá de cualquier lado, de los otros, el beso de las buenas noches y dormir.
Cerrar los ojos y experimentar la muerte, no ya la de los otros, sino la de uno mismo.



Nanky: en pocas pero atinadas palabras (pinceladas, diría un artista plástico) haz resumido el “valemadrismo” en el desarrollamos nuestro diario vivir. Nos haces recapacitar que debemos tomar en serio, muy serio la convivencia con nuestros semejantes.
Eres maestro en la narrativa breve; se nota tu amplio acervo cultural. Te felicito. Ante personajes con tales cualiddes, uno debe de quedarse callado, y tratar de aprender algo de él.
Volivar
Umm, interesante, todo un día, preocupante la cotidianidad, este relato me hace reconocer que el escritor o escritora tiene algo de sociólogos, posiblemente me aterra esa realidad por eso no quiero verla, pero sé que está allí, nosotros, nosotras, umm.
Me gustó mucho tu cuento.
Un abrazo,
Natalia Villalva
Muchas gracias por tu lectura, si a ti te gustó, estoy más que satisfecho. Un gran y cordial saludo desde Buenos Aires.
Eres excelente, amigo; un maestro de la narrativa breve. Felicidades.
Volivar
Viniendo de ti es un gran halago, lo bueno es que soy conciente que tengo mucho por mejorar y en el camino, uno se va enriqueciendo. Un Cordial Saludo, para quien siento como un gran amigo.
ME GUSTA MUCHO TU HUMILDAD, FELICIDADES REALMENTE BUEN CUENTO Y LO HE VUELTO A LEER.
un panorama bastante lúgubre, por eso esta mañana no voy a ponerme la vincha, después no me retes eh!!! Besos
Ponete a laburar sinverguenza, JA JA! Gracias
Me gusta la sencillez con que retratas la cotidianidad del trabajo, o de la vida de un sencillo desconocido. Buen relato.
Es un halago que te haya gustado, creo que todos somos sencillos( o no tanto) desconocidos. Un abrazo.
Un placer leerte, muy bueno ese giro existencial al final. Me gusta tu estilo. Gracias por compartir. Un abrazo.
Gracias a vos por leer y comentar. Nos leemos.
La terrible rutina y las pobres esperanzas que el (adiós sólo sea un hasta luego)
El diario vivir…sin rostro, sin tiempo. Excelente.
Saludos!
Gracias por tu lectura y comentario, es muy reconfortante. Un abrazo.
Felicidades Nanky, en cada párrafo transmites una cotidianidad desalmada que hace inquietarse y reflexionar para buscar en que lugar de este camino cotidiano se ha perdido. Después de leerlo miro a mi alrededor a ver si la encuentro.
Gracias por leer y comentar.
A veces en la vida hay que encontrar un sentido para encontrar el camino dentro de la monotonía. Gracias por el relato.
Un saludo.
Seguro, creo que leer y escribir, le otorga un fantástico sentido al camino. Gracias por leer y comentar, es muy halagador.
Consigues con un ritmo vertiginoso, dar sensación de pesantez. Un ‘mirar sin ver’. Ni siquiera el consuelo de un sueño reparador, más bien un morir cotidiano. Excelente.
Este es, en mi opinión, uno de los mejores escritos tuyos que he leído
¡Desde ahora mismo es uno de mis favoritos! Enhorabuena.
P.D.: Todos en una hora determinada del día naufragamos, somos naufragos en el tiempo.
Besos, NoëlleC
Gracias por leer y comentar, es un gran halago que te haya gustado. Saludos desde Buenos Aires
Estar vivo no es suficiente, un sentimiento muy bien descrito, felicidades Nanky.
Gracias por tu lectura y el comentario, tan acertado. Un gran saludo.
La extraña y real cotidianidad de nuestras vidas, en eso se traduce el discurrir de los días y las noches, para transformarse en ese monstruo de mil cabezas; que a ratos solemos llamar vida, con sus luces y con sus sombras, amigo. Este relato es un pequeño tratado filosófico sobre lo que a veces vivimos y no contamos. Felicitaciones !!!
Gracias por tu lectura y comentario tan alentador. Un gran saludo desde Buenos Aires.
La rutina, aplastante, despersonalizante, es una de las cosas más cercanas sobre las que podemos escribir. Y escribir sobre ella enciende una luz de alerta, para no llegar al extremo de experimentar la propia muerte. Buen texto.
Muchas gracias por tu lectura y comentario, resulta un gran aliciente. Saludos
Relato pleno de angustia existencial, la cotidianeidad tiene mucho de ello, siento que muchas veces escondemos la cabeza en la tierra para no ver lo que nos sucede y hacia donde vamos. Buen relato.
Gracias por tu lectura y comentario, un gran saludo.