¡Un, dos, tres, arriba… Un, dos, tres, abajo!
24 de Agosto, 2012 48
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VOLIVAR

Iniiciar las actividades cotidianas antes de que salga el sol, tiene sus ventajas, y algunas sorpresas muy seguido.

Manolo Aureoles, un sujeto de mediana edad, chaparrón, de barriga prominente y más hablador que una chimolera del mercado, se levantaba de la cama a eso de las cuatro y media de la madrugada.

Sin considerar la capacidad intelectual, ni las acciones en favor de los demás, y solo porque era de “posibles” y por vivir en el primer cuadro urbano, estaba inscrito en los más distinguidos clubes disque de servicio.

Pero, ¿por qué traer a cuento la inutilidad social de tales grupos elitistas? Mejor sigamos con nuestro personaje.

Se ponía su pans, sus tenis, se amarraba un pedazo de tela oscura en la cabeza -tal vez para que no se le escapara la osadía de respirar el aire horrorosamente frío de las calles solitarias -, y salía trotando, con la intención de que cuando el alba despuntara por el cerro que enmarca a la ciudad por el oriente, él ya le hubiera dado cinco vueltas, por lo menos, a Sahuayo, acelerando el trote en el boulevard hasta llegar a la calle 20 de noviembre, para enseguida regresar a la Morelos y meterse por la Bravo.
En una de tantas corretizas se detuvo en la banqueta de la puerta principal del atrio del Santuario dedicado a la Guadalupana.
-¡Un, dos, tres, arriba… Un, dos, tres, abajo! – Decía una y otra vez, subiendo y bajando los brazos para “agarrar aire”, pero unas voces apenas perceptibles le espolearon la curiosidad, y haciendo a un lado el ejercicio físico, se asomó por entre las rejas.
-¡Mujeres, mujeres sin quehacer, o, más bien, sin sueño! –Se dijo- Lo que no debe de extrañar a nadie, porque éstas ya están viejitas y por lo general los viejitos no pegan las pestañas en la cama sino en las bancas del santuario. Seguramente se metieron por la puerta lateral, pues tal vez al sacristán se le olvidó cerrarla anoche.

Vio que dos ancianitas estaban sentadas en el rodete de cantera de un añoso y ramudo tabachín.
-¡Ay, comadrita –escuchó, aguzando las orejas -, qué caro pagamos los descuidos que tenemos en la vida! Usted no tiene arreglado el asunto de la herencia, y ahí están ahora sus hijitos, a cual más queriéndose quedar con la casa paterna dejando en la calle a los demás.
-Comadre, ¿y a usted ya se le olvidó la cornamenta deE su esposo? ¡No me haga hablar demás, por Dios!
-Pues sí, pero el Señor Jesús me perdona mis pecados visitando el santuario de su santa madre.
-Lo mismo me ocurre a mí, pero cállese, comadre, ya llegaron los demás.
-¡Qué tarde se les hizo a esos sangrones! Quedamos de reuniros aquí a las doce de la noche, como siempre, y nos dejaron esperando. ¡Pinches gachos!

-Cállese, comadre; le está echando más leña a su fogata y me está enredando a mí en sus tarugadas; entienda, por favor.
Lector amigo, con motivo de la plática de las mujeres se nos olvidó Manolo, quien, después de la aparente indiferencia con la que se recargó contra las rejas del atrio para enterarse de lo que decían las ancianitas, se le deformó la cara poco a poco por el terror que le produjo ver cómo se levantaban en silencio, entrelazados los dedos sobre el pecho, con la mirada al piso, para unirse al grupo de los recién llegados y meterse al templo traspasando la aún cerrada puerta principal construida con gruesa y resistente madera de caoba.

48 Comentarios
  1. UYYYYYYY! Qué miedo!! Muy bueno, volivar. Muy bueno! Mi voto

  2. UYYYYYY! Qué miedo, Volivar. Muy bueno. Muy pero muy bueno. Mi voto

  3. Muy bueno, creo haber entendido que las ancianitas ya no pertenecen al reino de los vivos.
    Original y sorprendente, amigo Volivar.
    Un abrazo y mi voto.

  4. Estimado amigo volivar: He modificado mi mirada con respecto a tu forma de
    escribir.Con el anterior hubo varias opiniones, todas con buena onda y diferente
    visión sobre tu relato.Eso es que porque sos apreciado, por suerte.Ahora si hay poesía libre, porque esta forma de escribir tuya¿No es tu estilo?. Si pongo tus relatos uno al lado del otro, veré seguramente una lazo de unión en el estilo. Y eso es personal.
    No todos lo tenemos. De manera que, leeré tus relatos al estilo volivar.
    como leería a Rulfo, o a Cortazar y por supuesto a Borges..cada uno
    una forma de escribir diferente..(los ejemplos te amerita) .
    Y este te representa absolutamente, de manera que va mi felicitación
    y mi voto
    Abrazo. Espero que tu señora haya mejorado
    manuc

  5. Imagino la flojedad de vientre ante tamaño episodio.
    Buen relato Volivar, un abrazo y voto.

  6. Me gustan tus historias del más allá y que me lleves de viaje a tu pais con ellas.

    Un beso

  7. Maestro VOLIVAR aunque nos ofreces algunas pistas en el transcurso de tus relatos oscuros tus desenlaces son verdaderamente espeluznantes un fuertsimo abrazo hasta Sahuayo.
    Salamandra

  8. muy bien llevado el diálogo, no me queda claro si el tal Manolo estaba muerto para cuando escuchaba a las muertas, o si tuvo consecuencias la impresión, me gustaría que lo extendieras un poco a modo de explicación. Saludos

  9. Hola, volivar. Tengo que decir que estoy de acuerdo con el comentario de Manuc. Tienes un estilo propio al escribir. Un placer disfrutar de tus historias.

    Un abrazo.

  10. Muy bueno, te deja ese sabor o sudor frío, sobre todo el final.
    mi voto y un beso.

  11. Un placer leerte, por los comentarios me doy cuenta que no soy el único que encuentra en tus letras vestigios del maestro Rulfo, es una sana envidia la mía, querido amigo. Un gran saludo desde Buenos Aires y voto.

  12. Genial como siempre amigo Volivar. Pido disculpas por mi ausencia y te doy las gracias como siempre por la alegría que siempre transmites en tus escritos. Un Abrazo

  13. Una vez más te leo con placer amigo. Esta vez tu historia de las ánimas me ha arrancado una sonrisa por la forma original con la que abordas el tema. Utilizas un lenguaje muy localizado, muy apropiado para anclar la historia al entorno social de manera que pueda ser no sólo entendido, sino disfrutado.
    Únicamente con la intención de provocar un poco de debate (me gusta el jaleo), considero demasiado extensa la descripción de Manolo y los párrafos que le dedicas, cuando, pese a ser el actor que utilizas como catalizador de la escena que nos quieres mostrar, no es más que un personaje secundario dentro del relato. Eso, en mi opinión, le resta fuerza al momento arrebatado que nos haces vivir a través de sus propios ojos.
    Un abrazo Volivar, y te reitero que espero y deseo la rápida recuperación de la salud de tu esposa.

  14. Un excelente relato. En la mejor tradición de lo que se dio en llamar la “literatura colonialista mexicana”: Artemio del Valle Arizpe, Luis González Obregón. Me quedo con dos líneas mágnificas. “Más hablador que una chimolera de Mercado” y “por lo general los viejitos no pegan las pestañas en la cama sino en las bancas del santuario”. En mi comentario anterior me quejaba de la “ampulosidad” del estilo. Bueno, aqui no hay ninguna. Hay un cierto sesgo pero siempre justificado. Por ejemplo “estaban sentadas en el rodete de cantera de un añoso y ramudo tabachín.” No se puede decir de mejor modo. Hay una aliteración que permite saborear las palabras y refuerza la imagen, Y el final “meterse al templo traspasando la aún cerrada puerta principal construida con gruesa y resistente madera de caoba” es muy de Volivar, y es un magnifico cierre. En el anterior relato me quejaba de un uso injustificado de la oralidad, bueno aquí en el diálogo entre las comadres le da un tono inmediato, realista, muy adecuado para acentuar la revelación final.
    Mi comentario sobre el relato anterior de Volivar ” La luces del Auto”, provocó algo de ámpula, algunos defendieron algo que llamaron el estilo Volivar. Debo aclarar que mis crítícas no son a un estilo , mucho menos a una persona. Simplemente “Las luces del Auto” me parece un relato malo”. “Un dos tres arriba. .. Un dos tres abajo” me parece un relato excelente. He intentado dar una razón fundamentada de estas dos opiniones. En cada uno de mis comentarios doy mi apreciación sobre el texto que ha sido puesto a consideración de los lectores y no sobre el prestigio, el estilo, o la persona. Sobre esto último puedo decir sólo cosas buenas de Volivar a quien considero un atento lector, un hombre generoso y, en suma, un buen amigo.

  15. Daniel: gracias por tu comentario. Espero ver algo tuyo en esta red de amigos. Aquí nos reunimos (virtualmente, por supuesto) escritores originarios de diversas naciones y nos pasamos ratos felices.
    Volivar

  16. Gunga Din: te agradezco tus comentarios; es para mí un inmerecido honor que te ocupes de mis relatos; me doy cuenta de tu acervo cultural, y acepto con humildad tus consejos, tus opiniones, porque a un maestro (ni dudarlo; lo deduzco al leer lo que publicas) en esto de la literatura, se le debe de escuchar. Eso haré, con humildad, eso hago ahora, amigo. Es verdad que no estamos siempre dispuestos a aceptar nuestros errores, pero llega el momento de recapacitar y de darnos cuenta de los tremendos fallos que publicamos, y todo porque los lectores nos ponen los pies en la tierra.
    Gracias.
    Volivar

  17. Oscardacunha: mi querido amigo, te agradezco tus buenos deseos relacionados con la salud de mi esposa; por fortuna se ha recuperado de una recaída (la diabetes es terrible; en México -País-, es uno de las principales males de los ciudadanos.
    En cuanto al personaje de esta narración, el tal Manolo, amigo, acuérdate de los grandes cuentistas. Yo leo con regularidad a Guy de Maupassant, y este francés le da mucho espacio a todos sus personajes; claro que él era un monstruo en esto; a mí me toca nada más tomar nota de los comentarios, especialmente de los tuyos, ah, y de El Moli, de Gunga Din, de Lidyfeliz, de Irma, de Salamandra, de Nanky, de 1000Luna, de Manuc, de mi querida y admirada ZusiOns, de Reka, de Richard, de Diadenes, de Marazul (la bella Marazul), de Albin, de la muy hermosa Cenicienta, y muchísimos que me falta por nombrar, escritores de grandes vuelos.
    Pero amigo, si el Manolo de este cuento es el de las tremendas corretizas por la ciudad, y el primero que se asusta con las viejitas… creo que tiene bien ganadas algunas líneas, aunque opaquen a las habladoras mujeres del atrio, ¿no crees? Claro que tu opinión es muy respetable.
    Volivar

    • Por supuesto que muchos grandes del pasado lo hicieron, todos tenemos nuestros propios modelos, pero ellos no se limitaron, a su vez, a imitar a sus antecesores. Aprendieron de ellos y evolucionaron, creando nuevos estilos, eso los hizo figuras inolvidables. La literatura, como todo arte, está en continua evolución, aprendamos de quienes, como nosotros ahora, tuvieron la inquietud de jugar con las palabras, bebamos de las muchas fuentes que nos regala el pasado y copiemos su camino, no imitándoles, sino iniciando nuevas vías. Tú precisamente, amigo Volivar, demuestras tener la cualidad y la capacidad para hacerlo.

  18. Reka: Amigo, aunque pidas disculpas de rodillas, yo no perdono que te hayas ausentado por siglos de esta red.
    No, ya en serio, se te extraña. Por hoy te agradezco tu tiempo en leer esto que los señores de Falsaria me han hecho el favor de publicar.
    Volivar

  19. Nanky: mi amigo del alma: me da mucho gusto saber de ti; si supieras cómo me divertí con tus dos últimas publicaciones. Te agradezco tus comentarios, y tus saludos desde tu tierra, la ciudad de Buenos Aires. Me supongo que es muy hermosa esta urbe.
    ¿Tiene aspecto colonial, moderno? ¿Cómo es Buenos Aires? A mí me parece que su gente es alegre, entusiasta, feliz. Aunque sé que han sufrido mucho por los malos gobernantes (en esto, en los gobernantes inútiles y buenos para nada, México mi país, tiene el primerísimo lugar).
    Volivar

  20. Marazul: que emoción, que felicidad me envuelve al saber que tú, precisamente, la gran escritora, lee algo mío. Eres linda, amiga, y una gran escritora a la que admiro por su gran inspiración.
    Volivar

  21. 10000Luna: ese comentario, querida amiga, merece otro cero en tu seudónimo.
    ¿Estás bien? Espero que sí, que vayas por la vida como un palito por el agua mansa, tranquila y feliz, ah, pero siempre con la pluma en ristre, para deleite de nosotros tus lectores.
    Volivar

  22. Salamandra: ¿cómo estás, amigo, estimado gran poeta? Cómo te admiro; por hoy te agradezco tu tiempo utilizado en mi narrativa.
    Te aseguro que cuando te leo soy feliz, al saber de esas cosas hermosas del amor, que nos cuentas tan bellamente.
    Volivar

  23. Albin Lainez: Te aseguro, amigo, que el tal Manolo estaba bien vivillo cuando se paró en la banqueta a corta distancia de las rejas del atrio, y que si no se murió al ver a las viejitas meterse a la brava por la puerta aún cerrada del santuario, si se zurró (o cagó, con perdón).
    Disculpa lo hocicón, pero, es como nos entendemos aquí en esta ciudad de Sahuayo, en el estado michoacano de la república mexicana.
    Gracias por ocupar tu tiempo en mis narraciones.
    Volivar

  24. Diadenes: ah, es un gran honor para mí tu comentario,y un placer darte a conocer alguna cosilla de este bello y sufrido país, México, al que, si alguna vez lo visitaras, yo con gran placer le quitaría el adjetivo de “sufrido” y le pondría el de “afortunado”.
    Volivar

  25. El Moli: amigo del alma, te aseguro que estoy “tamañito” (es decir, temblando) esperando un comentario tuyo a mis relatos.
    Y es porque conozco con quien me las veo: un formidable escritor, un gran conocedor de la literatura, todo un personaje cargado con tremendo acervo cultural.
    Te agradezco el tiempo que utilizaste para leerme, amigo.
    volivar

    • Amigo debo decirte que no soy un gran conocedor de la literatura como dices, pero te aseguro que leo con el corazón, sobre todo los que escriben como tu sin golpes bajos ni pretensiones de figurar como estrellas.
      Seguiré disfrutando de tus escritos como así también de otros amigos que me alegran estos momentos a la vez que aprendo de ellos.
      Un fuerte abrazo AMIGO. (con mayúsculas como corresponde)

  26. Manuc: la palabra esa tan desgastada, gracias, no expresa a cabalidad mis sentimientos de gratitud por tu comentario, alentador. Se de tu gran capacidad intelectual, de sus amplios conocimientos literarios, y, que alguien con tales cualidades se exprese favorablemente de mis narraciones, es algo que se guarda en el alma, te lo aseguro.
    Volivar, que te estima. (Lo que está muy feo, amigo, es ese seudónimo: Manuc… es horrible; aprende al mío: Volivar, con tremendas faltotas de ortografía, pero que evoca a ese gran personaje de la historia, Don Simón, de feliz memoria).

  27. Cenicienta Literaria: Me dijo Manolo, el del cuento, que como pensaste al leer esto, efectivamente las ancianitas no eran de este mundo. Así es que ya te has de imaginar cómo regresó a su casa el hombre, todo zurrado (cagado, perdonando lo prosaico de la expresión).
    Gusto en saludarte, Cenicienta; espero que estés bien, en todos los sentidos, pues te lo has ganado a pulso; al hacer feliz a los demás, tú debes de serlo, por obligación; a ti, gran maestra de las letras, linda Cenicienta, te está prohibido el sufrimiento, en todas sus expresiones.
    Volivar.

  28. Lidyfeliz: linda e inspirada escritora, si mi narración te ha gustado a ti, precisamente, debo de ponerme muy alegre.
    Cambiando de tema, maestra de las letras, te hago saber que espero con emoción tus publicaciones. Me entusiasman, le alegran, me distraen.
    Gracias, amiga.
    Volivar

  29. Lo pensaré volivar sobre el horrible seudónimo manuc, pero me lleva a una situación muy personal, en que estoy tratando de empezar ar relacionarme humanamente con el ilustre jorge cuman!
    ¿Será que tendré que pagar el costo?
    Dame 5 añso de tiempor y te contesto!
    abrazo
    jorge

  30. Genial relato.
    Gracias por tus aportaciones.
    Saludos

  31. Sofista: es un honor que tú, la maestra en literatura y filosofía, haya leído mi narración.
    Gracias, querida.
    Volivar

  32. Volivar amigo tremenda historia felicidades!
    Saludos y sabes que siempre cuentas con mi voto.
    Robert

  33. Hola amigo.
    Leerte es sobrevolar el cuento y ver lo que narras. Es tan nítido, tan claro que cuando llegas al fin, siempre sorprendentes, me quedo tieso hasta que reacciono, le aviso a mi cerebro que debemos continuar. Y continuamos.
    Brillante amigo.
    Un gran abrazo y un gran voto.

  34. Robert Goodrich, gracias, amigo, tus comentarios los estimo mucho.
    Volivar

  35. Richard: primeramente, amigo, recibe un caluroso abrazo desde estas tierras mexicanas.
    Y luego, aprovecho tu comentario para decirte que lo mismo me ocurre a mí, cuando me deleito con lo que publicas.
    Volivar

  36. Huy un relato espeluznante y lleno de humor disfrazado. Tanto, que el final no escrito fue que el protagonista después de esa noche seguro resolvió su problema pasando a acompañar al grupo o en su fortuna bajo de peso evacuando por el susto.Gracias Volivar por este buen momento de lectura divertida.

  37. Como dice manuc, yo ya voy pillando tu “estilo” y es de mi agrado. Esa manera de contar dejando claro que nos estás contando algo me gusta, no sé hacerla y me da igual, porque es tuya. Me gustó este cuento, aunque a mi buen entender (disculpa la opinión) hay un cambio de ritmo muy marcado entre todo el cuento y los dos últimos párrafos, tal vez sostenerlo lo habría hecho más largo pero más constante. Gracias por escribir.

    H

  38. Como dice manuc, yo ya voy pillando tu “estilo” y es de mi agrado. Esa manera de contar dejando claro que nos estás contando algo me gusta, no sé hacerla y me da igual, porque es tuya. Me gustó este cuento, aunque a mi buen entender (disculpa la opinión) hay un cambio de ritmo muy marcado entre todo el cuento y los dos últimos párrafos, tal vez sostenerlo lo habría hecho más largo pero más constante. Gracias por escribir.

  39. Anael: gracias por comentar, y estoy de acuerdo contigo: el individuo seguramente bajó de paso sin necesidad de las corretizas; le fue suficiente la diarrea con la que llegó a casa.
    Volivar

  40. La chispa de volivar enciende poderos fuegos de creatividad en Falsaria. De nuevo, querido amigo vuelvo a encontrarme con la increible mente de un maestro de la escritura. Todo en tus relatos es diversión, diversión no exenta de ese halo oscuro y misterioso que tanto nos gusta a la gente amante de la fantasía y el misterio. Una vez más mi enhorabuena y merecidísimo voto.

  41. ZusiOns: al saber lo de tu comentario, sólo diría yo, muy entusiasmado: ¡Es de la bellísima y culta Susana, ZusiOns!
    Volivar

  42. Volivar amigo, te estás convirtiendo en un maestro del misterio, terreno en el que ando sumergida por cierto, pero que creo que no voy a llegar a relatar (dan pena mis intentos jeje). Siempre nos dejas con la boca abierta y eso es de agradercer, lo original y lo novedoso siempre es grato de leer. Felicidades maestro!!

  43. Soraya: te agradezco infinitamente tus palabras.
    Un saludo
    Volivar

  44. Algo que sobresale en sus narraciones son las chispas de buen humor,cada historia conmueve y a la vez sonrìe tristemente de realidad multicolor. Felicitaciones,tiene mi voto. Saludos.

  45. Musa Peregrina: tu comentario es para mí un regalo invaluable, que te agradezco inmensamente.
    Volivar

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