Un nuevo día, un día más
13 de Enero, 2012 6
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Las 7 de la mañana en punto, el despertador del móvil sonó, pero ella llevaba toda la noche despierta, que absurda manía la de conectar la alarma si nunca dormía de noche, y si lo hacía, eran unas horas y luego se volvía a despertar con o sin despertador a las 7 de la mañana en punto, parecía estar programada. Somos animales de costumbres, rutinarios, y poner la alarma es algo tan necesario…aún a sabiendas de que no tengas nada qué hacer. Era su día libre, Clara tenía trabajo, novio, y un perro, no vivía sola, y gracias a las rentas familiares se podía permitir el lujo de vivir acomodadamente, cada mañana se despertaba con la ilusión de que ese día cambiaría la trayectoria de su suerte, ella era buena persona, se portaba bien con todo el mundo, rozaba casi la inocencia infantil de lo transparente que era, y bueno se supone que ya le tocaba vivir algo bueno de verdad, algo explosivo que cambiara su rutinaria vida, se lo merecía, es más, era casi obligatoria decisión del destino, que le saliera algo bien de una vez por todas. Conectó el equipo de música y lo puso a un volumen moderado, ella no querría molestar a los vecinos, (recordemos que siempre hacía el bien hasta en lo más insignificante), empezó a sonar una canción de los Beatles, un poco de buena música para comenzar el día siempre viene bien, y se puso a limpiar la casa, aunque ya estaba limpia, pero reordenar lo ordenado le hacía sentirse ordenada a ella también, somos animales rutinarios, de costumbres y tener una casa ordenada y limpia es algo obligatorio, no sea que cojamos infecciones causadas por los gérmenes de la basura o a saber tú que otra enfermedad rara. Después de limpiar, se metió en la ducha, cuando salió se puso unos tejanos, una camiseta sport blanca, y aquellas deportivas blancas de marca que tanto le gustaban, y se recogió el pelo con una pinza, somos animales rutinarios de costumbres y una ducha diaria es necesaria, hay que cuidar la imagen. Salió de casa en busca de un día nuevo, en el trayecto desde su casa hasta algún lugar (el lugar no importa) se cruzó con un par de mendigos, dos o tres músicos que tocaban en la calle (verdaderos artistas, por cierto.), con un perro abandonado y con una cola inmensa de personas que esperaban en la puerta de un lugar llamado Inem. Se quedó bastante cabizbaja por haber visto en tan poco tiempo tanto sufrimiento, pensó que no era justo, ella era buena persona, y no quería sentir esa sensación tan desagradable que le produjo el ver la realidad, ella quería que le pasaran cosas buenas, era como todos los demás, tenía sus rutinas, hacía lo que hacían todos y se portaba bien siempre que podía, por qué el destino era tan injusto con ella, se preguntaba… Tras haber reprochado mentalmente al destino, lo mal que lo pasaba por su culpa, cruzó la calle, con tan mala suerte que un conductor despistado, pensando en lo injusta que era la vida con él la atropelló, matándola en el acto. Creemos que nos merecemos todo lo bueno simplemente por existir o en ocasiones porque hacemos cosas buenas, incluso a veces sin hacerlas, tenemos un concepto de ¨vida normal¨ implantado, creemos que nuestro sufrimiento es el mayor del mundo, solo porque es nuestro, y sufrimos porque somos animales de costumbres rutinarios y queremos tener y ser todo lo que son y tienen los demás, ¨lo normal¨. Pero… ¿qué es normal? Una casa, una pareja, un perro, un trabajo, algo de dinero extra para poder salir a cenar alguna vez y tomarnos unas copas con los amigos y porqué no, darnos un capricho de vez en cuando, nos lo merecemos ¿no? Somos animales de costumbres, rutinarios, EGOÍSTAS. Y a veces ocurre que nos damos cuenta demasiado tarde o incluso a veces, es demasiado tarde para darnos cuenta.

6 Comentarios
  1. Muy estimada Esencia de Trementina: muy hermoso relato; que agradable leerte… pero sigo insitiendo en eso de pulir…. de puntuar bien… pues, por desgracia, esas faltas hechan al traste algo tan hermoso.
    Afortunadamente sólo dos que tres cosillas por allí para corregir: y tomarnos unas copas con los amigos y porqué no… perdona, pero no crees que quedaría mejor ¿y por qué no?… yo siempre en problemas con mis amigos,pero esto de señalar algo, es, ya lo dije, con la mejor de las intenciones para quesigas con gran éxito en esto de la literatura, pues tienes suficiente talento, sentimiento, imaginación, todo… solamente te falta puliar algo, muy poco.
    Atentmente
    Volivar Martínez Sahujayo, Michoacán, México:

  2. Aplausos, me encantó tu relato, es un manifiesto a la vida. Muchas gracias por compartirlo, eso nos hace a todos un poquito mejores. Saludos.

  3. Muy buen relato!!!me ha gustado mucho, pero estoy de acuerdo con volivar, cuida la puntuación…

    Nos leemos!!!!

    • Sin duda lo de la puntuación es algo importante, y seguiré puliendo mis textos. Mil gracias por tu aportación. Me emociona el hecho de que te haya gustado.Nos leemos ^^

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