Un recuerdo trastornado
13 de Abril, 2012 0
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Agatha y Mike eran 2 hermanos, la primera tenía 17 años y el segundo 7. Hace unos cuantos años sus padres murieron y los dejaron al cuidado de sus tíos, quienes los obligaban a ejercer arduas tareas y deberes constantemente. Agatha estaba harta de tal situación mientras su hermano Mike, no le confería mayor importancia al asunto.

Un día Agatha tomó a su hermano y huyó lejos del pueblo, encontrando cerca de las lejanías una casa abandonada.

-No podemos seguir en ése pueblo, la gente no deja de hablar mal de nuestros padres y de nosotros y nuestros tíos son lo peor.

-No importa lo que digan, ellos están en un lugar mejor y nuestros tíos son nuestra familia. Contestó Mike.

La chica ignoró a su hermano y abrió la puerta de la pequeña casa abandonada, entrando la luz en aquel olvidado espacio. Presenciaron el moho en las paredes y el polvo en aquel lugar como evidencia de los años transcurridos. Agatha miró de un lado a otro y se dirigió a la cocina mientras Mike revisaba el lugar con ánimo y curiosidad encontrando dos habitaciones, la primera totalmente vacía y cubierta de telarañas por doquier y la segunda contenía un baúl que yacía abierto con juguetes, el niño se cubrió bajo una nube de polvo al quedar hipnotizado con los juguetes, empezando a jugar con los mismos. De un momento a otro sonaron varios golpes en la pared y cayeron al piso todos los juguetes afuera del baúl,el niño se sorprendió y preguntó al vacío:

-¿Hola? ¿Quién eres?

Sonó otro golpe en la pared y apareció en la puerta de la habitación un niño pálido con la mirada en el suelo.

- Disculpa… es que no tengo con quién jugar.

Mike le sonrió al niño y lo invitó a jugar, pasaron largas horas de juego para que Mike se quedara dormido y su amigo desapareciera.

Agatha, la hermana mayor había comenzado a trabajar, dejando a su hermano encerrado todos los días.

-No puedes salir, la gente del pueblo es lo peor, los tíos también, te quedarás aquí, no saldrás.Decía la chica dejando a su hermano menor solo en casa.

Mike transcurría mañana, tardes y noches junto a su reservado amigo ,convirtiéndose en su primer y único amigo.

Un día al llegar Agatha del trabajo , Mike se acercó felizmente a ella:

- ¡Hermana! ¿Cómo estás? ¿Conoces a mi amigo? Decía el niño señalando al vacío

-¿Estás bien Mike? Estás viejo para juegos así, tienes 7 años no seas incoherente.

Mike ignoró la actitud de su hermana y siguió jugando en su cuarto, insistiendo constantemente acerca de la existencia de su amigo.

Por los siguientes días, cosas extrañas le empezaron a suceder a Agatha, las puertas de la casa se cerraban ante ella, las luces se apagaban solas, estaba empezando a actuar paranoicamente y el estrés de su trabajo no ayudaba mucho a su estado.

Aquel día Mike se acercó como siempre lo hacía a su hermana, buscando razones o pruebas para evidenciar a su amigo, sin embargo Agatha no lo tomó como un juego al asestarle una cachetada a su hermano y reaccionar furica:

-¡No existe nadie! ¡Estás sólo,como yo! ¡Nuestros padres murieron es culpa de ellos, de la familia, de todos!

Mike corrió llorando a su habitación, encerrándose en la misma y alejándose de sus juguetes tras una mirada perdida de decepción y desconcierto. Por otra parte Agatha buscaba desestresarse y olvidar los momentos pasados, se metió en la tina durante un largo rato, sumergió su rostro bajo el agua y al intentar levantarlo no podía, algo se lo impedía, luchó con todas sus fuerzas pero todo fue inútil, muriendo ahogada tras fallidos intentos.

Un par de días después, la policía encontró el incidente indicando que Agatha se había suicidado y que ahora Mike iría a vivir con sus tíos de nuevo.

Tras muchos veranos e inviernos un señor con gafas oscuras y su hijo se aproximaban a la casa abandonada. El estado de la casa era aún más deprimente que el anterior, el padre abrió la puerta y le indicó a su hijo:

-Nos mudaremos aquí, busca tu habitación,sabrás cual es.

El padre empezó a barrer la sala mientras le hablaba al vacío:

-Gracias por ayudarme hace años, pude crecer, aprender y vivir libremente, te traje un nuevo amigo, espero juegues con el.

El hijo del hombre salió de una de las habitaciones y abrazó a su padre mientras le decía con una sonrisa en el rostro:

-¡Papá!¡Papá! ¡Tengo un nuevo amigo!¿Lo ves? ¿Me crees?

- Sí hijo, lo sé, te creo, yo también lo veo.

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