Con las pocas fuerzas que aún me quedan, tomo el bolígrafo para escribir. Ni las voces de la muerte han logrado ahuyentar este hábito que abandonaré minutos antes de que el aliento deje de unirme a este mundo. En esta ocasión no tengo ánimos para inventar ficciones, esta carta será la única verdad que haya vertido sobre el papel.
Se habló de mí en los periódicos durante un tiempo. Se me temió y fui centro de atención de psiquiatras, psicólogos y estudiosos del comportamiento humano. Pero me convertí en costumbre y no tardaron en olvidarme. El personaje en el que me habían transformado pasó, así, a ese mundo paralelo donde habitan los olvidos, lo que ya no se ve ni se oye, donde la existencia se pregunta por sí misma.
Nunca busqué la fama ni el dinero, como algunos pensaron; solo quería contar historias, no podía dejar de hacerlo. Esta pretensión fue la causante de mi ruina. Mi vicio nació con mi soledad y esta conmigo un triste día de enero. Tal vez por ello, actuaba principalmente durante el invierno, cuando se hace difícil reconocer a las personas bajo los abrigos y los paraguas.
Esperaba en los pasos de cebra, conteniendo la impaciencia, y elegía cuidadosamente a quienes, más tarde, llamarían mis víctimas. Los procuraba entre los que usaban gafas, lo cual me indicaba el uso que habían hecho de sus ojos. La espalda encorvada señalaba el vicio postural de aquellos que se desentienden del mundo exterior para buscar en los campos más profundos de la mente. La forma de vestir debía ser poco estudiada. Una persona que se interesa por el mundo de lo irreal presta poca atención a las mentiras de este.
Si en cada ocasión utilicé una fabulación diferente para arrastrarlos hasta el lugar elegido, no lo hice nunca con la intención de despistar a los investigadores del caso, como supuso la policía, sino para ejercitar mi imaginación, de la misma forma que los atletas entrenan sus músculos.
Mis secuestrados siempre admitieron haber recibido un buen trato y he de reconocer que a esto no me impulsaba mi buen corazón, sino mi propio interés, ya que pretendía obtener de ellos una colaboración relajada. Aunque les advertía que esperaba una respuesta sincera, muchos se confundían al juzgarme y halagaban mis obras evidenciando su adulación. Ante su asombro, esta actitud les suponía unas horas más de encierro, tantas como hiciera falta hasta que colaboraran. Nunca los dejé libres antes de que me expusieran un resumen de mi cuento y me ofrecieran una crítica veraz. Solo quería eso, no pretendía más que dar a conocer mis fantasmas y los acontecimientos que habían marcado sus vidas.
Ahora, que la muerte se empeña en abrazarme, he reunido a todas mis criaturas. Espero que la curiosidad humana las rescate del olvido y, al saber que han sido escritas por el secuestrador literario, alcancen el cuerpo de imprenta que siempre soñé para ellas.
CxF



¡Bienvenida a Falsaria!
Gracias por publicar en la red social literaria.
Un saludo,
El equipo de Falsaria.
El escritor descrito como un asesino en serie en una original manera de conseguir críticas y lectores. Me gusta esa exposición de la necesidad de escribir como una patología psicológica, realmente se ajusta a la mente de la mayoría de escritores. Muy grata lectura.
Aprecio mucho tu comentario Beljabar. Has sido uno de mis raptados y he conseguido que me des una opinión de mi escrito aunque, afortunadamente, no he tenido que acudir a ningún tipo de violencia.
Gracias
Yo así me dejo raptar con gusto
Una idea muy original. Enhorabuena.
Gracias Ricardo. Tu comentario da ánimos.
Muy bueno Luisa. Tienes una forma de escribir peculiar, adornas mucho las frases dándole un toque lírico. Es un texto magnífico donde expones muchos detalles.
Me ha gustado especialmente la parte en la que él analiza a las personas para elegirlas como victimas, ha sido muy parsimonioso, típico de un psicópata.
Espero leer mas cosas tuyas, un saludo Luisa.
Vaya Yohana, tienes una gran facilidad para el análisis de textos. Me gustaría poder hacer comentarios tan sustanciosos como el tuyo.
Gracias.
Muy bueno, tanto en la forma narrativa como por el personaje con una actividad muy original.
Luisa Gantes Mora: en tu magnífico cuento, denotas gran dominio del lenguaje; el lector se da cuenta que está delante de una maestra en las bellas expresiones escribas, que sabe expresarse perfectamente, con las palabras necesarias, sin sobrar ni faltar una.
Admiro esa maestría que se te nota para llevar al lector por un camino literario agradable, sin obstáculos gramaticales, con una perfeca sintásis.
Esperaré algo más tuyo. Ayer me di de alta en Falsaria; apenas,pues me he adherido al grupo, y no sé si hayas escrito más; ya buscaré con calma; si encuentro más cuentos que hayas compartido en este foro, tendré una agradable sorpresa.
Volívar Martínez
Sahuayo, Michoacán, México
Muchas gracias Volivar. Tu comentario me ha emocionado. Admiro tu capacidad para hacer análisis literario. Te leeré. Benvenido.
…Al fin y al cabo, en eso consiste el sueño de un escritor, en captar al lector hasta el punto de secuestrar su atención, aunque sea por un breve instante. Y también en lograr que sus escritos sobrevivan más allá de su tiempo. No es un crimen, requiere un talento y trabajo extraordinarios. Espero y deseo que no sea esta tu última carta, Luisa… Te saludo:
LeeTamargo.-
Magnifico relato y con muchas posibilidades. El enigmático héroe del cuento (que no sé porqué pero a mi me recuerda al señor Goliadkin, el protagonista de “El Doble” de Dostoiesvski ) da para una novela que desde aquí animo a Luisa a que la escriba.
Luisa Gantes Mora: entré a tu página, pero se borró al tratar de reenviar mis comentarios a algo que escribiste: El Mudo Feliz … y me dio gusto, te cmentaba, porque los errores no sólo los hago yo, sino los escritores o escritoras, en tu caso, destacadas. Pero, olvidémonos, peccata minuta, son cosas que no interesan, porque, como en mi caso, tengo escribir rápido, para la edición del día anterior (edito un periódico)..
Volivar Martínez
Sahuayo, Michoacán, México
estimada Luisa (Gantes Mora): hoy, que es navidad, desde este lejano (para
ti) país, México, te envío un cordial saludo con motivo de la Navidad.
¿Has escrito más, Luisa? por allí, al parecer, me enviarte tu página
pero,con tanto trabajo que desarrollo, no encuentro nada. Pero ahora aprovecho para desearte lo mejor; que sigas triunfando en las letras.
Ah, estimada Luisa, he tenido la idea (aún no realizada) de pedirles a los de Falsaria que publiquen, mes a mes, los mejores cuentos, tal vez unos 30… que los elegidos comprasen algunas copias, las suficientes para que a la editorial no
le sea gravoso. ¿Te parece la idea?
Si no ocurre otra cosa, vayan para ti mis fervientes deseos y peticiones al Creador para que el año que viene te lleve a la felicidad, esa felicidad tan diif{icil de alcanzar…
Atentamente: volivar martinez. Sahuayo, michoacán, México
Estimado Volivar: te agradezco mucho tus palabras y que cuentes conmigo en un proyecto que has ideado. Lamento decirte que me he roto un hueso y mi situación personal, en estos momentos, me impide participar en cualquier iniciativa o escribir,como sería mi deseo.
Cuando pase esta “mala racha”me pondré en contacto contigo.
Te deseo todo lo mejor para este año que va a comenzar.
Luisa Gantes Mora
Perfecto¡¡¡¡ Muy bien escrito¡
Muchas gracias cesarpetto.