Xitlali
19 de Abril, 2012 22
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Amigo lector, un escalofrío recorre mi espina dorsal y se engrifan los vellos de mis brazos al recordar un inesperado encuentro con Xitlali, una hermosa joven moreliana.

A raíz de una grave enfermedad interné a mi esposa en un hospital de la capital michoacana.

Las interminables noches sin pegar las pestañas me fueron agriando el carácter, y mi comportamiento social empezó a ser hosco y escamado.

Serían las nueve de la noche de uno de los días más angustiosos de mi estancia en esa ciudad, cuando me salí del nosocomio tratando de lanzar al aire un intenso dolor de cabeza que me traía como perro atacado por la rabia. A la descuidada caminé algunas cuadras.

Ese día, por la mañana, un doctor me informó que por las desveladas se me había inflamado el cerebro afectando mi ojo izquierdo; que el daño era irreversible.

-Pero, doctor, si apenas ayer me informó que usted me iba a curar.

-Sí, pero en la noche no volviste a dormir y el mal se agravó.

Viendo los objetos borrosos, y habiendo perdido la tercera dimensión, llegué a las instalaciones de un elegante gimnasio; la empleada ya estaba poniendo todo en su lugar para cerrar, cuando le pregunté si me dejaba pedalear un rato.

-Sí, pero nada más en cuanto termine de recoger y de hacer el aseo.

Le pedí –aplicando la clásica “tarascada” mexicana (soltar dinero)- que apagara la luz, que nada más dejara una pequeña, que pusiera música clásica, y eso hizo la mujer.

Me subí a una bicicleta y pensé: Dios quiso que estuviera solo haciendo ejercicio; aprovechará para pedirle la salud de mi esposa y que me alivie de mi ojo.

Rezaba, concentrado en mí mismo, cuando llegó una joven muy guapa, que caminó hasta donde yo estaba y me preguntó:

-¿Me invitas a pedalear contigo?

- ¡Grrrs! – refunfuñé en silencio y pensé, molesto:

¡Habiendo tantas “chinches” bicicletas, sólo la que tengo junto a mí se le antojó a esta vieja jija de siete!

-¿Me invistas? –insistió.

Sale sobrando, lector amigo, informarte que seguía yo atufado, imprimiéndoles más fuerza a mis piernas.

-Yo estoy triste, ¿eh?

-¡Aaah…!. –gruñí.

-Pero muy triste.

Fue cuando le contesté, de mal modo:

-Así pasa a veces.

-Pero, creo que a ti también algo nocivo te ocurre… ¿Quieres que compartamos nuestras tristezas?

-No, la verdad no.

-Pero yo sí quiero contarte la mía.

-Que hable como loca -pensé; yo voy a concentrarme en lo mío.

-Soy Xitlali –me dijo-; soy comunicóloga, tengo veinticuatro años, y desde que nací estoy mal; tengo dieciocho operaciones en mi pierna.

Se había bajado de la bici; se había subido el multicolor y brillante pans para mostrarme las secuelas de las intervenciones quirúrgicas.

-Hoy –prosiguió-, a las once de la mañana, el doctor me dio a saber que ya no podía hacer nada para salvarla; que la tenía que cortar, porque no me está circulando la sangre.

La joven se paró frente a mí, y me dijo, sin dejar los suspiros:

-¡No quiero que me hagan eso…. Me gusta el ejercicio físico…. Soy joven…! ¿Por qué me pasa esto a mí?

Sus lindas mejillas se empaparon de llanto.

-Ah, pero cómo soy egoísta –prosiguió su de vez en cuando interrumpido monólogo-, nada más pienso en mí; discúlpame. ¿Qué te pasa a ti? Tienes una gran angustia en la cara.

-Ah, sí, es mi ojo, me duele mucho.

-Ojalá me pasara eso a mí; no vería con uno, pero con el otro atraparía todos los colores, todas las policromadas auroras y los nostálgicos atardeceres. Ay, amigo, no quiero ser una triste Xitlali, y quiero pedirte, si puedes, que me digas una razón para ser una joven alegre. Dime una cosa por la que yo pudiera ser feliz con una pierna de hierro.

-Bueno, pues… en primer lugar, no tendrías celulitis… serías dueña de una pierna bien torneadita, a la que no tendrías que depilarla.

-Y tú, amigo, si pierdes el ojo, te pondrías un parche y te parecerías al famoso pirata de los siete mares. A lo mejor ves de más con los dos; además, si pierdes uno, tendrías todavía una niña, y serías muy feliz, porque los niños destruyen la tristeza.

-Amiga, muchas gracias por tus lindas palabras; has sido un hermoso angelito que se me ha presentado en los momentos más tristes de mi vida.

-¿Sí? También tú eres eso para mí.

Y se agachó para recoger su mochila, de la que sacó dos jeringas.

-Mira –me dijo, mostrándomelas.

-¿Estás enferma?

-No. Pero en la mañana me dije:

-Me voy a despedir del gimnasio y luego me inyecto cloro; ya no quería vivir, peo ahora creo que la vida sí vale la pena.

Y vació las jeringas.

En eso se arrimó la empleada y le preguntó:

-¿Qué estás tirando, jovencita?

-Cloro, hoy me iba a quitar la vida después de pedalear.

-No seas tonta, hijita, la vida es bonita.

-No se preocupe, señora, las exprimí allí; disculpe que le haya dejado esa mancha en el piso.

Y se fue a la puerta de salida, tirando las jeringas en el cesto de basura.

22 Comentarios
  1. Muy bueno Volivar!, los diálogos son muy naturales, el ambiente que creas en el relato es muy creible y fácil de leer, sin palabrerío y el final precioso, felicidades!

    Jose María, relatourbano

  2. Amigo volivar, en respuesta a tus comentarios me gustaría dejarte mi comentario, no uno azucarado, uno que crítico, realista y productivo:
    “-Ojalá me pasara eso a mí; no vería con uno, pero con el otro atraparía todos los colores, todas las policromadas auroras y los nostálgicos atardeceres. Ay, amigo, no quiero ser una triste Xitlali, y quiero pedirte, si puedes, que me digas una razón para ser una joven alegre. Dime una cosa por la que yo pudiera ser feliz con una pierna de hierro”

    La chica es comunicóloga, se está muriendo, no creo que utilice esas palabras como “policromadas auroras”, “nostálgicos amaneceres” solo eso creo que en eso fallas, pero claro, es solo mi opinión. Todo el resto me da esperanzas de una vida hermosa

  3. Relatourbano, un comenario tuyo es tan valioso, que se siente uno flotar entre nubes. Es tanta la alegría que proporciona saber que te has ocupado de leerme y comentar.
    Gracias, amigo
    Volivar

  4. Joe Garabato: te agradezco tu comentario; es bueno que nos muestren los errores para coregirnos; Estoy de acuedo contigo, ymuchas gracias por señalarme en lo que fallo.
    Atentamente
    Volivar

  5. Muy bonito relato, la frase ” A lo mejor con uno ves más que con los dos”, me gustó mucho. Un interesante canto a la vida. Felicitaciones y gracias por compartir. Un gran saludo desde Buenos Aires.

  6. Jo Volivar, que lindo cuento!!. Veo que has expresado muchos sentimientos en él, de estos últimos días y lo que ha salido de ello, es un cuento cuya moraleja es una lección de vida. A lo malo siempre hay que hacerle frente con la mejor sonrisa del mundo, que sino viene y nos vence!!. Un fuerte abrazo!!.

  7. Un relato muy agil y preciso, con excelente manejo de los dialogos. Felicitaciones, mi voto y un abrazo.

  8. Nanky: mi amigo inolvidable; que alegría que me hayas leído… ah,y tus comentarios, simepre alentadores, que te agradezco tanto.
    Volivar

  9. Soraya, mi querida amiga, tú siempre tan tierna; cómo logras que uno se sienta feliz, es que tener un comentario tuyo es tener un tesoro invaluable.
    Gracias, que tengas un día feliz… te lo mereces… mereces lo mejor de la vida.
    Atentamente
    Volivar

  10. Sin duda un buen cuento, creo que el escritor tiene libre licencia sobre el dialogo sobre sus personajes y en este caso ha construido un momento íntimo para los pensamientos de sus personajes.

  11. Querido Volivar, felicidades. He estado en ese gimnasio haciendo un poco de bici con vosotros, me has transportado allí con una facilidad pasmosa. Increíble. Me gustaría que me explicaras que es una “…..vieja jija de siete”, porque no sé con qué relacionarlo; el vocabulario es, a veces, tan diferente!!! Pero tenéis algunas palabras y expresiones que , sencillamente, me encantan, me suenan muy exóticas.
    Totalmente de acuerdo con que los niños destruyen la tristeza, pero he de decir que, a veces, también pueden provocarnos un sentimiento de tristeza sublime, de esa que te estruja el corazón.
    Me has recordado a Albert Espinosa y su libro “El mundo amarillo” por la lección de vida.
    Felicidades y un gran saludo.

  12. Mitica: estimada amiga escritora, una vieja jija de siete, es una expesión muy popular en mi país, México, y se expresa cuando estás enfadado con alguien, en este caso, con una mujer que está dando lata (enfadosa).
    Se le dice, así, vieja jija de siete, en luar de “vieja hija de puta”.
    Gracias, querida, por leerme, tus palabras producen en mi una inmensa alegría.
    Saludos
    Volivar

  13. Revelacionvital: un saludo, querido amigo; no sabes cuánto me alegra ver un comentario salido de una pluma maestra, como es la tuya.
    Atentamente
    Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)

  14. Una experiencia de vida para iniciar el dia.

    Muy bueno.

  15. Lot Alkef: un saludo, amigo; te agradezco inmensamente que te hayas ocupado de mi narración.
    Tú siempre alentando a tus compañeros. Felicidades
    Volivar

  16. Vimon.: Te agradezco, querido amigo, qué gusto que hayas leído mi narración.
    Un saludo,deseando lo mejor para ti; que tus colaboraciones reciban muchos votos, muchos “me gusta”.

  17. Invita a reflexionar, que nuestra vida o nuestra situación, no es la peor, aunque a veces nos parezca.

  18. Nora: gracias por tu comentario; veo que te gusta lo que escribo y esto es un gran honor para mí
    Atentamente
    volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoácán, México)

  19. Relatourbano: al releer lo ue te envié, con motivo de agradecerte que me hayas leído me entero que puse puras regadas (tonterias decimos en México), pues resulta que me paso viajando de mi tierra a la capital de mi estado,Michoacán, ya que mi esposa, al haberse visto en graves problemas de salud, está en rehabilitación en esta ciudad capital, Morelia. Yo, para agradecer tu comentario tan alagador, me metí a un ciber público, y ya sabras cómo se encontraban os ordenadores (computadoras les decimos nosotros en México); todas descarcalanchadas, como todo lo que ocurre en este otrora lindo país, México
    Atentamente
    Volivar, que te estima, y que te admira por la bella narrativa que publicas en esta red..

  20. Me has hecho pensar… Muy bien escrito. Felicidades!

  21. Muuuuuy bonito. No me lo esperaba así Volivar :) Aprendía algo muy bonito traduciendo griego antiguo en clase:

    Δύο μὲν ὦτα σοτόμα δὲ ἓν οἱ ἄνθρωποι ἔχουσι διὰ τόδε, ἵνα πολλὰ μὲν ἀκούωσιν, ὀλιγα δὲ λέγωσιν.

    “Dos oídos, pero una sola boca tienen los hombres por esto, para que oigan muchas cosas y digan pocas”

    Eso me recuerda a lo de los ojos, quizá sea verdad que a veces vemos de más.

    Besos, NoëlleC

  22. mI MUY ESTIMADA NoëlleC: qué alegría al saber de ti; por desgracia no estoy en mi cotianidad, ya que tengo que viajar continuamente a Morelia, con motivo de la rehabilitación de mi esposa; pero ya tendré el tiempo suficiente para volver a leer lo que publicas, que es muy hermoso, lo que es lógico, si la autora es una gran mujer, llena de inspiración y cultura.
    Volivar

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