¿Dios existe?
25 de Julio, 2012 8
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Un día desperté con ésta inquietante pregunta, me martirizaba las neuronas y me aceleraba el corazón, había puesto en duda mi fe, las injusticias de la vida me hicieron cuestionarla; por más que quisiera darle vueltas al asunto no le encontraba otra explicación. No podía entender por qué un ser tan magnánimo no hacía algo al respecto para detener el abuso infantil, la esclavitud sexual, el sadismo y otras perversiones que día a día veía en la televisión. Mi madre y las monjas que me dieron clase de religión en el colegio pegarían el grito al cielo si supieran lo que pasaba por mi cabeza en esos momentos. Odio que la gente malvada se salga con la suya; como buena escritora de ficción, siempre ando buscando un héroe y un final feliz. Pero en la realidad no existen los héroes y las historias no son de color rosa, los villanos son los que marcan la pauta y dominan el mundo movidos por aspectos tan comunes como el sexo, las drogas y el dinero.
Si Dios existiera, escucharía nuestros lamentos, curaría al enfermo terminal y se haría justicia. Siento escozor cuando con frecuencia la gente comenta: “Los designios de Dios son misteriosos” ¿Designios o simplemente lanzamos nuestros ruegos al viento?
Dudas, siempre dudas.
A misa no voy desde hace muchos años, de los sacerdotes, no quiero ni hablar, me parece que son seres hipócritas que no hacen otra cosa que levantar su dedo acusador y señalarnos como pecadores cuando ellos son de lo peor. ¿Han escuchado que muchos pedófilos son curas? Bueno…
Me perdonan los que son católicos y devotos a la iglesia, pero la desconfianza es profunda.
Sin embargo, al experimentar situaciones extraordinarias e inexplicables que he tenido en la vida, se me forma un nudo en la garganta y se me oprime el corazón; pues por más que ponga en tela de juicio su existencia, Dios me ha demostrado que siempre está allí conmigo en las buenas y en las malas. No me ha curado de una enfermedad mortal, aunque padezco una que no tiene cura, pero que no me va a matar. Me quita salud, pero me da talento (si es que escribir como novata se considera como tal). Cuando medito, siento que me escucha, tal vez será porque no le pido imposibles; no lo busco en las iglesias, ¿para qué? Él no está allí, sólo es una edificación en la que unos grupo de hombres decidieron levantarla para su conveniencia. ¡¿Sacrílega?! No, amigo lector. En lo absoluto. Corríjanme si me equivoco, pero ¿no fue Cristo que dijo: “Levanta una piedra y allí me encontrará”? No dijo: ¡Hey! ¡Construyénme una iglesia y vayan todos los domingos a misa o sino se van al quinto infierno!
A mi entender, Dios existe en nuestra mente y corazón, tenerlo presente nos hace grandiosos, derrumbamos grandes murallas y allanamos el camino. Creer o no creer, está en nuestro propio criterio. Las imágenes, los templos, los curas, toda esa parafernalia son idealizaciones que el mismo hombre a creado a través de los siglos.
¡Ah!
Pero una cosa es segura.
De sus representantes ataviados de sotana y envueltos en sahumerios, yo no creo.
8 Comentarios
  1. Hola Martha, será que llevamos el mismo apellido y por eso pensamos igual?.
    Parecemos almas gemelas, en cuanto a la iglesia y a la salud.
    Pero “Dios” nos va a ayudar, por que lo sentimos de verdad.
    Te dejo un fuerte abrazo y a seguir luchando.

    • Gracias, amigo, por tu comentario. La verdad es que la escritura me ha ayudado mucho a superar obstáculos. No concibo la vida sin ella. Es mi fortaleza y me llena de alegría.

      Y en cuanto a lo del apellido… a lo mejor somos primos, mi abuelo era todo un picaflor en su tiempo.

  2. Hola Martha.
    Real, descarnado, profundo. Otra voz que se levanta por tantas que no lo hacen.
    El ser humano necesita de más gente como vos.
    Me gustó mucho.
    Beso y voto.

    • Gracias, Richard. Qué bueno que le gustó, estaba un poco preocupada con los comentarios, creí que los lectores iban a encender las antorchas para quemarme por bocona. Aunque si me critican… igual mantengo mi postura.

  3. Martha Molina: amiga, esos grandes temas de la vida; yo añadiría a lo que muy bien has expresado: JESÚS les dijo a sus discípulos, “haced lo que ellos (los escribas, fariseos y sacerdotes) digan, mas no hagais lo que ellos hacen”.
    Y otra cosa, querida mía, con gran respeto a tu pensamiento: yo creo (solo eso), que las grandes calamirades (recordemos a Hítler) de la humanidad se han devido al arbitrio del que somos dueños y señores, arbitrio intocable hasta por la divinidad.
    Volivar

    • Cierto, Dios nos dio el libre albedrío, y por extensión, somos dueños de nuestros propios destinos. Pero hay qué ver que es un padre un poco irresponsable. ¿Cómo se le ocurre dejar a sus hijos jugar con un arma tan letal como la libertad plena de acción?

  4. Martha Molina: me dejaste sin argumentos. Te felicito por defender tu postura, lo que es de gran valor.
    Volivar.

    • Gracias, eres muy amable.

      Por cierto, ¿no te han dicho que tu nombre se parece al de nuestro Libertador Simón Bolívar?

      Un beso.

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