Las profecías, esas semillas en la mente que sembraron nuestros abuelos,despertaron al fin del sueño. Un extraño mundo se presentaba ante nosotros los indios paganos, adoradores de ídolos en barro. El 12 de octubre de 1492, después de 72 días de navegación, el marinero Rodrigo de Triana divisó tierra firme. Cristóbal Colón y su expedición llegaron a la isla que los nativos llamaban Guanahaní, y que Colón bautizó como San Salvador, ubicada en el archipiélago de las Lucayas o Bahamas. Los aborígenes avistaron tres siluetas en el horizonte,eran construcciones de madera nunca vistas, que flotaban en el mar, se veían majestuosas llegando a su destino final. Lejos estaban de imaginar que aquellos viajeros, les robarían la sonrisa y en sus cofres guardaban un alma criminal. Navegantes, que con un brillo en la mirada pisoteaban la vida, para obtener todo metal precioso y engañarnos con su falso misterio. Atreviéndose a vaciar hasta las tumbas de los grandes señores, que narraron alguna vez la invasión y el despojo. Se murieron los tiempos en que podíamos caminar por la tierra, danzar con los árboles y escuchar de los ríos sus leyendas. Se ahogó el sonido del caracol entre tantos gritos de mujeres y niños, viendo correr ríos de sangre fuera de sus venas. Hombres de piel blanca y barbudos, se adueñaron de toda belleza que la naturaleza pariera. ¡Los dioses nos abandonaron! Se apagaron las noches, en que aun éramos dueños absolutos del mar bañadito de estrellas. Una nueva cultura desembarcó feliz de apoderarse de nuevas tierras. La destrucción del imperio llegó y con ella el furor y la codicia arraso toda vida, sin respeto dejándonos en la miseria. Nos convirtió en esclavos, torturaron nuestra dignidad hasta quedar exhaustos. La historia de nuestro continente aun sangra y con las gotas que le quedan, alimentamos las raíces. El rescate de nuestra cultura maravillosa hoy recuerda, el día aquel que nos arrancaron el corazón, el genocidio inútil, porque con todo el amor hubiéramos compartido un lugar en nuestra hermosa América. Musa Peregrina.



Lo peor, es que siempre empiezan utilizando la violencia los que supuestamente están más “civilizados”.
Mi voto y un saludo.
Ellos traían la Biblia
Nosotros teníamos la tierra
Nos dijeron Cierren los ojos y oren
cuando los abrimos
Nosotros teníamos la biblia
Ellos la tierra.
El Amargo sabor de la derrota.
Así han sido todas las conquistas, Musa, desgraciadamente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la actualidad casi no hay mexicano que no tenga sangre española en las venas, a la par de la sangre indígena. Somos el resultado de la extraordinaria fusión de dos razas, de dos culturas totalmente diferentes. Por esa fusión, la raza de bronce se transformó en la Raza Cósmica. Solamente nos falta, ahora, terminar de conquistar a España, como a su tiempo y sin querer queriendo, la conquistaron Agustín Lara, que descubrió Granada sin haber ido a España y redescubrió Madrid con un chotis, y Hugo Sánchez, que con sus cinco Pichichis, les pintó un cuerno (metafóricamente ) a los amigos ibéricos. Así y todo, que Viva México y que Viva España. Un abrazo y mi voto.
Excelente crónica, con hermosos toques de poesía, de un echo que sin duda nos ha legado, a pesar de la derrota, nuestra identidad como pueblos americanos. Somos la raza de bronce, con corazón de obsidiana. Sentimientos encontrados provoca en todos nosotros, por que no podemos negar la sangre española que nos dio origen, tan solo basta fijarnos en nuestros apellidos. Más el orgullo de ser Mexicano nos da un lugar especial en el mundo entero, por que amamos nuestra tierra y nuestro origen como raza cósmica….gran texto Musa Peregrina….por supuesto mi voto….TQM…que tengas un gran día….besitos….
Lo has dicho todo amiga, todo!!! Magistral besos TQM.
Una hermosa prosa poética para decirnos las verdades, Musa. Mi voto
Es bueno tener memoria.
Cuanta mentira, sangre y miseria por un trozo más de tierra. Dicen que ser ambiciosos en la vida es buena cosa, hasta ahora creo que es sólo una más, de las peores cualidades de las personas.
un abrazo y mi voto
SALAMANDRA,Robert,Hugojota,VIMON,Osorio Martin,Envoy,Lidyfeliz,Diadenes. Gracias por la visita e interesante comentario.El “Descubrimiento de América” o “Encuentro de dos Mundos”es y ha sido uno de los acontecimientos más importantes de los últimos siglos porque cambió el rumbo de la historia.A fines del siglo XV, el mundo se hallaba circunscripto a solo tres continentes: Europa, Asia y África.El Día de la Raza se denomina al 12 de Octubre en conmemoración al descubrimiento de América. Significó una nueva era en la antigua, un gran paso para la humanidad y el nacimiento de una nueva raza, la mestiza, que fue la fusión de españoles e indios. Eso es lo que dice la historia. Todas las conquistas se escriben con sangre de guerreros, que defienden con valor su tierra y prefieren morir antes de bajar la cabeza al invasor. Cristóbal Colón fue además de puente al genocidio,quién con su hazaña había de completar la faz de la tierra y mostrar al mundo, lo que antes les faltaba por descubrir. Un continente majestuoso que hasta entonces se mantenía como un gran tesoro para quién tenía hambre de grandeza. Hoy en día el mundo es uno sólo con sus diferencias culturales,el idioma,religiones,costumbres y los interminables problemas sociales que unifican para mal. La riqueza cultural y el amor por nuestra patria, nos hace ser libres para respetar a cada hombre que comparte el planeta. En estos tiempos descubrimos corazones, a través de este nuevo mundo virtual que nos convierte en hermanos,compartiendo la poesía y nuestros sueños. Esa es la nueva historia,la que cada uno escribiremos hasta el final de nuestros días,la de luchar por amor para cumplir ideales y retos,sin pasar por encima de nadie. Gracias por comentar.