America Latina: continente de venas abiertas
11 de Abril, 2012 2
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Acusado por las dictaduras de Chile, Argentina y Uruguay de ser un instrumento para la corrupción de la juventud, en ‘Las venas abiertas de América Latina’ Eduardo Galeano nos dirá que la pobreza de Latinoamérica es una consecuencia de la riqueza de su propio suelo y que los lugares privilegiados por la naturaleza han sido malditos por la historia.

El episodio presidencial

En la V Cumbre de las Américas, Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, le regaló un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina al Presidente de Esta­dos Unidos, Barack Obama. El mandatario en referencia a este gesto por parte de su homologo venezolano señaló que es una costumbre de bue­na diplomacia aceptar estos regalos. Eduardo Galeano, el autor del libro, alguna vez citó a Karl Marx para señalar que: “Nada de extraño tiene que los libremercadistas sean incapaces de comprender cómo un país puede enrique­cerse a costa de otro, pues es­tos mismos señores tampoco quieren comprender cómo en el interior de un país una clase puede enriquecerse a costa de otra”.

La controversia suscitada por el regalo entre presidentes dio sus frutos: Las venas pasó de un día para otro, en las ventas de Amazon.com, del puesto 54.295 a ser el número 2 en tan sólo un día. Ahora Galeano puede enorgullecerse de que su libro sea reconocido por sus ventas y no por la censura de las dictaduras de Chile, Argen­tina y su natal Uruguay, acusa­do de ser “un instrumento de la corrupción de la juventud”.

Antes de que llegara a las ma­nos de Obama, Galeano ya se había formado una opinión sobre él en el 2008: “La Casa Blanca será la casa de Obama pronto, pero esa Casa Blanca fue construida por esclavos ne­gros. Y me gustaría y espero que él nunca lo olvide”.

Una verdad que parece cuento

Así fue en sus inicios y aún nada ha cambiado en Latino­américa: la pobreza y la vio­lencia se ceban sobre sus tie­rras, malditas por su riqueza, y una minoría de poderosos aún se mantienen en la cima.

Las venas es una realidad que parece cuento: los muertos que se cuentan por miles son verdaderos, enumerados con detalles y cifras. No puede ser coincidencia la muerte sis­temática de aquellos quienes se han rebelado contra los intereses de potencias extran­jeras. Eduardo Galeano nos dice en el libro que la descrip­ción de la riqueza de nuestras tierras en el pasado solamente es superada por la ambición, avaricia y descaro de los es­pañoles, sustituidos luego por los ingleses y más tarde por los norteamericanos:

“Hay ángeles que todavía creen que todos los países terminan al borde de sus fronteras. Son los que afirman que los Estados Unidos poco o nada tienen que ver con la integración latinoa­mericana (…) Quienes susten­tan este criterio seráfico olvidan, interesada amnesia, que una legión de piratas, mercaderes, banqueros, marines, tecnócra­tas, boinas verdes, embaja­dores y capitanes de empresa norteamericanos se han apode­rado, a lo largo de una historia negra, de la vida y el destino de la mayoría de los pueblos del sur, y que actualmente también la industria de América Latina yace en el fondo del aparato digestivo del Imperio.”

Las heridas que no cierran

Galeano se sumerge en la bús­queda de un pasado oculto con velos de vergüenza y olvido, donde a un hecho increíble lo sucede otro, escrito en un len­guaje diáfano e inteligente: “Sé que pudo resultar sacrílego que este manual de divulgación ha­ble de economía política en el estilo de una novela de amor o de piratas. Pero se me hace cuesta arriba, lo confieso, leer algunas obras valiosas de cier­tos sociólogos, politicólogos, economistas o historiadores, que escriben en código. (…) Sospecho que el aburrimiento sirve así, a menudo, para ben­decir el orden establecido: con­firma que el conocimiento es un privilegio de las élites”.

Su narración es envolvente y atrayente, una donde el pasa­do aparece convocado por el presente, queriendo entender­se a sí mismo. Nos ayuda a conocer qué fuimos para sa­ber qué podemos llegar a ser. Nos enseña una realidad en la que la pobreza de Latino­américa es una consecuencia de la riqueza del suelo que pi­samos, que los lugares privile­giados por la naturaleza han sido malditos por la historia.

La Biblia Latinoamericana como también es conocida, ha hecho un recorrido interesante en sus casi 40 años de existencia. Ve­nerada por unos y menosprecia­da por otros. Y lo más descon­solador de su vida es que aún es irremediablemente certera: las venas de Latinoamérica aún están abiertas, y sangran.

Aparecido por primera vez en “América Latina: Continente de venas abiertas” LA PALABRA, Periódico cultural de la Universidad del Valle, Abril 2010. No. 203, página 7

Disponible tamién en http://lapalabra.univalle.edu.co/latinoamerica_abril10.htm

2 Comentarios
  1. Tienes razon. Lo lei hace mucho tiempo pero es indudable que “Las venas abiertas de America Latina” es uno de los libros mas importantes del siglo XX., quien quiera conocer la realidad polirica y economica de nuestros paises debe leerlo. Es un libro inprescindible.

    • Cierto, de gran humor y bastante exacto, le renueva a uno la imagen de américa latina y le llena a uno gran cantidad de baches historicos. A mi fascinó leerlo.

      Gracias por comentar y gustar

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