Entramos en la era de las tecnología, de las comunicaciones. Somos capaces de comunicarnos sin ningún problema con otra persona que está a miles de Km. Internet revoluciona el mundo de las comunicaciones y los teléfonos móviles son parte ya de nuestra vida cotidiana.
Se está poniendo tanto empeño en mejorar las comunicaciones y las tecnologías, que en un futuro muy cercano, todo nuestro sistema de vida se basará en ellas.
Pero ante el inminente cambio tan importante para la humanidad, la era de las telecomunicaciones, no podemos, no debemos olvidar (aunque ya lo hacemos) la comunicación más importante que debemos aprender a desarrollar si queremos “sobrevivir” a dicho cambio. “La Comunicación Interior”.
La comunicación de nosotros con nosotros mismos. La comunicación con “El Ser Interior”, la comunicación con Dios. Para esta comunicación, no hay móviles ni red de redes que valga. Basta nuestra alma, nuestro corazón y un deseo inmenso por realizarla.
Todos, y repito, todos, poseemos la capacidad de comunicarnos con nuestro ser interior. Llámalo así, ángel de la guarda, guía espiritual o el mismísimo Dios, el nombre es lo de menos, lo importante es aprender a escucharle. Aprender a escucharle porque el nos guía en el camino del Amor, el camino de la vida. Él nos da fuerzas cuando estamos hundidos y no encontramos la salida a nuestros problemas, él nos guía para que no tropecemos y cometamos errores. Él hace de nuestra vida, una vida llena de felicidad, porque ese es su deseo, porque él es sólo y nada más que el AMOR más puro del Universo.
Cómo escucharle?. Es muy sencillo; sólo tienes que creer que existe, que nos podemos comunicar con él y sobretodo desearlo de corazón. Abre tu corazón a la comunicación con él, y él se abrirá a ti.
A continuación doy algunos consejos para la realización de esta experiencia, que es sin duda, la más maravillosa que un hombre puede vivir:
- Retírate a un lugar tranquilo donde sólo estés tu contigo mismo. A ser posible rodéate de la naturaleza, ya que es el Amor de Dios materializado. Yo suelo retirarme a lugares donde veo el Mar.
- Relájate, aparta todos tus problemas y pensamientos de tu mente y entra en un estado de armonía tal, que te permita verlo todo con actitud amistosa, abierta y amorosa. Mira el paisaje que tienes a tu alrededor y sé consciente de la belleza que tienes delante de ti, da gracias por ello y siente amor por ello.
- Si es necesario, cierra los ojos, y pide, desea de corazón establecer la comunicación, dejando la mente en blanco, y la comunicación surgirá sola.
Ten paciencia y realiza esto cuantas veces sea necesario, no desesperes en tus intentos pues con un poco de insistencia y paciencia, se logra, y la recompensa es inmensa.
Hay que tener cuidado en no caer en la confusión de llegar a haber “escuchado” realmente la voz interior. Fácil es caer en el error de confundir dicha voz con nuestros propios pensamiento, cayendo así en un engaño de respuestas dadas por nosotros mismos.
¿Cómo saber realmente que hemos escuchado la voz interior?. Es muy sencillo.
La comunicación con Dios no son pensamientos, se escapa a la razón. La Comunicación con Dios no se “oye”, se siente. Cuando lo experimentes de verdad, sentirás una sensación de felicidad indescriptible con palabras. Sentirás un estado de paz interior tal, que sentirás ser todo Amor. Desgraciadamente este “efecto secundario” desaparece a los pocos minutos de tomar consciencia de nuevo con la vida cotidiana.
Aprende a escuchara a tu corazón y verás como tu vida toma sentido y verás como irás aprendiendo cosas de la vida que si las respetas, lograrás la felicidad. Sencillamente porque caminarás en el camino del Amor, el camino de la vida. No “escuchar”, es nadar contracorriente, es ir en contra de la vida misma, es el sufrimiento.
Aprende a escuchar al ser interior y, tal vez, sientas como yo, la presencia de Dios en tu interior.



Clases basicas de meditación. Muy interesante, voto.
Gracias, Mikel, por tu valiosa aportacion. Yo hago Kundalini Yoga y la recomiendo mucho porque es un una forma de meditacion practica y efectiva. Ademas no hay que olvidar que escribir es cominicarse con uno mismo. Lo que se escribe es siempre un reflejo del yo interior. Felicitaciones, mi voto y un saludo fraternal.