El arduo camino de la investigación artística
11 de Abril, 2012 2
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Los creadores artísticos están preocupados. De 3.489 grupos de investigación avalados por Colciencias en Colombia, sólo el 1% corresponde al campo artístico. ¿Es pertinente medir el desempeño en las artes con los parámetros científicos? La objetividad, joya de la ciencia restringiría la libertad, fuente para el arte.

La separación tradicional entre arte y ciencia está cada vez más cuestionada. Disciplinas como el teatro o la música ya no se contentan con crear, también buscan analizar, entenderse a si mismas y al ser humano. La ciencia ha desarrollado nuevos campos como la antropología o la sociología, que ayudan a comprender al hombre como miembro de una sociedad, pero el arte también se ha expandido, llegando a chocar, y no con suavidad, con la ciencia.

Investigar en el arte

En el marco del Encuentro Nacional de Creación e Investigación Artística, realizado en Cali entre el 20 y 23 de abril, se suscitaron diversas polémicas, siendo un punto álgido de desacuerdo los límites donde comienzan y terminan los derechos y deberes de las artes y las ciencias. Un caso ilustrativo es el de los estudiantes de artes que pretenden graduarse realizando exclusivamente un producto artístico (llámese novela, exposición, canción, etc.), y cuyos profesores se ven en la forzosa tarea de rechazar sus pretensiones.

Hoy es exigencia académica que cualquier trabajo de arado artístico esté sustentado con una detallada y congruente investigación, para dar una mayor credibilidad al producto artístico, necesaria en un mundo cada vez más competitivo y exigente con los estudiantes universitarios.

El señor Carlos Miñana Blasco, profesor del Departamento de Antropología de la Universidad Nacional, hizo particular énfasis en señalar la forma como en el mundo académico las ciencias gozan de una mayor legitimidad que las artes. Aunque las formas de realización y presentación de sus respectivas investigaciones, y también los criterios de evaluación son diferentes, no habría de esperarse una distancia tan grande en el apoyo financiero que ambos campos reciben, siendo la ciencia casi siempre la más beneficiada.

Las artes para tener mayor oportunidad de acceder a fondos, se han ido apropiando de algunas de las claves de expresión de las ciencias, apelando más a un lenguaje técnico y objetivo, menos subjetivo, buscando estar a la altura de cualquier informe científico, y respondiendo a las exigencias de un mundo ávido de éste lenguaje.

Esta integración del arte hacia la ciencia no ha sido fácil ni inmediatamente exitosa. El profesor Miñana Blasco en su conferencia “Investigación en artes, investigación en ciencias: ¿relaciones conflictivas o constructivas?” insistió en que el arte apenas sí se acaba de acoplar al mundo universitario, cuyas lógicas no son las mismas del escenario artístico: “En Colciencias estamos mal, muy mal. En la última convocatoria solo hubo 30 grupos (de arte) que cumplieron con los requisitos en todo el país frente a 3.489 grupos de investigación seleccionados… Apenas da el 1%. Pero no es catastrófico, son nuestros primeros pasos”.

Cuando las fronteras se desvanecen

Hay quienes se oponen a esta integración. Desde el arte, se alega la restricción de la creatividad. Desde la ciencia, se acusa de una falta de capacidad del artista para ser serio y objetivo. Por el lado de las artes se ha vuelto una necesidad imperiosa mejorar su capacidad investigativa sin descuidar tampoco su rol como campo de expresión de la creatividad humana. Por ahora sus pasos parecen torpes e inseguros, pero al menos ya empezó a caminar.

El Encuentro Nacional de Creación e Investigación Artística se realizó en Cali entre el 20 y 23 de abril, organizado por la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle. Su objetivo principal fue reconocer, valorar y fortalecer los procesos de formación, creación e investigación en artes que se adelantan en las instituciones de educación superior de la región y el país. Contó con la presencia de profesores de la Universidad del Valle, Nacional (sedes Medellín y Bogotá), Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá, y de reconocidos trabajadores en el campo del arte.

Aparecido por primera vez en “El arduo camino de la Investigación artística” LA PALABRA, Periódico cultural de la Universidad del Valle, Mayo 2010. No. 204, página 3

Disponible también en http://lapalabra.univalle.edu.co/arte_mayo10.htm

2 Comentarios
  1. Creo que el arte nunca deja de ser una ciencia, igual que la ciencia de por si es puro arte. La fusión de ambas roza la perfección, pues ambas son empíricas y probables.
    Las diferencias solo están marcadas por los intereses.
    Gracias por compartir!!!
    Un saludo

  2. Hay numerososos ejemplos del arte y la ciencia unidos. Un ejemplo que me gusta es el del doctor/critico de arte conocido como Morelli, quien sentó las bases para reconocer la autoria original de una obra basandose en los pequeños detalles que normalmente un pintor no se esfuerza en enbellecer, y por ende, son como una firma inimitable, porque es un reflejo propio de cada persona la forma en que se dibujan las puntas de los dedos, las orejas y otros detalles aparentemente sin importancia.

    Bueno, espero no haber hecho un discernimiento demasiado largo. Gracias por comentar y gustar.

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