Epístola de los hilos en fugas
23 de Noviembre, 2011 3
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Queridos amigos:

Siendo hoy 13 de noviembre en la equidistancia de los días que se juntan y se disuelven en las persianas del tiempo, como hilos invisibles que se van dispersando hasta perderse en el pasado de las cosas y de las sustancias, hasta no ser, hasta negarse en las efímeras quimeras de lo ausente, en este especial día que me recuerdo porque hilos de mi piel se fugan y lentamente la muerte los va estirando hasta dejar en el rostro los símbolos de una arruga, de un temor o un placer ya ido, en este día hace casi 31 años, insistentemente inicié una carrera desde un simple corpus de vida para entrar en al mundo, una carrera para entrar al baile, yo le gané una partida a la nada, como un salto hiperreal al sueño, una fuga de un fluido, de un hilo que pinchó un óvulo y luego, por el efecto de la entropía, hilo tras hilo se fue tejiendo en una maraña de sueños hasta ser lo que era.

Todo se va fugando o se fugará, cada vez los recuerdos son borrosos por muy placenteros que parezcan, se va fugando el niño que montaba una vieja bicicleta, en lo que se aprendía a domar el vértigo, el temor, se va fugando el palo de toronja donde la osadía y efecto de poca conducción se estrellaba, se va fugando el patio donde presenciaba las parrandas de mis tíos y sus locuras, se va fugando el sancocho que la vieja Emma cocinaba que aún tengo su sabor guardado como un solemne tesoro, de esa casa se va fugando todo aunque quede un poco de los sonidos de las primeras lluvias con granizos, aunque quede esas tardes en las que el sol era un huevo líquido que se difuminaba en las nubes, aunque queden unas nubes cargadas de colores rojos, anaranjados, amarillos, que ángeles imaginarios pintaban a sus antojos y mis primeros fantasmas recreaban, se van fugando los rostros de los niños con los que jugaba a pies descalzos y sin camisa en esas viejas calles llenas de arena, llenas de almendros y piedras donde se erigía ese viejo emperador como lo era el polvo por ese efecto del viento y del paso de la pequeña pelota de plástico, se va fugando el portón que siempre trepaba para ver y medir la soledad de esa vieja calle, el palo de achote que trepaba y que luego miraba los otros patios y caminaba los otros techos de otras casas, aún lo recuerdo aunque se fugue, aunque se encuentra más en las puertas del olvido que los signos del presente.

Esas calles ya se fugaron como el sonido de estas palabras y solo queda la memoria del asfalto que todo lo ha sepultado mientras lentamente mi infancia se va borrando en el vórtice de las cosas perdidas, de esas cosas que hace muchos años por efecto de la erosión del olvido o de los sueños va quitando cosas y personajes hasta solo quedar el espacio, el virginal espacio donde los actores hoy no los conozco, se van sepultando esas piezas de vallenatos que tanto me gustaban. La memoria todo lo va juntando, aunque sean espacios diferentes, por efecto del recuerdo todo parece un mismo escenario, los montículos de piedras se convertían en un pesebre, los palos de mangos se confunden por ese efecto de la borrosidad, como los rostros y los actos que se entrelazan y los besos dados son entrelazados por esos hilos que desesperadamente tienden al atractor infinito del olvido del que todo es imposible escapar.

Unos de esos hilos de fuga siempre ha sido el amor, es de los hilos más volátiles, de los que se elevan como una tercera llama que se confunde con el humo y quizás la más quimérica y mágica, porque eso que, como un hilo filoso nos atraviesa la memoria y llamamos la tercera llama que mueve la vida, puede ser tan solo un hilo que va madejando rostros de mujeres que se fueron fugando con el paso de los años, una a una han escrito un relato, relato que se vuelve hilo y que en las fuerzas de Coriolis del presente por un efecto caótico se van fugando a un infinito impenetrable, ahora solo un efecto ha quedado en el tacto ese gran devorador, ese gran guardador de ciertos rebaños, todos los hilos se van fugando como pájaros que antes estaban prisioneros y ahora son ascensión.

De las páginas del presente todo se fugará hasta el presente mismo con solo un salto de pagina, todo se fugará y no nos daremos cuenta pues estaremos muy distraídos jugando al existir, al saber y al amar. Dejemos algo de soledad para que sea ese viejo baúl donde se guardan ciertas cosas que no logren fugarse aunque sea esta misma también por una metáfora que el tiempo denote en fuga…

 

CxF

3 Comentarios
  1. Me ha encantando, es increible como uno imagina esos lugares y momentos en donde se dejo algo, en donde se amo la vida como dice la finada Mercedes Sosa, solo sobrevive el olvido que somos. El lenguaje es precioso, nostalgico, siento cada palabra como un tajo en el alma, pues todos indiscutiblemente volvemos al principio, a calles empolvadas. Gracias por compartirlo y por recodar lo bello que es el género epistolar.

    • QUERIDA VIOLA PUES NO SE TU NOMBRE Y QUE IMPORTA SABERLO EN ESTE JUEGO ANONIMO DONDE LAS PALABRAS SIN ROSTRO SE PERMUTA POR ESTE MEDIO GRACIAS POR TU EXQUISITO COMENTARIO … HESSE DECÍA ALGUNA VEZ EN ALGUN LIBRO QUE LLEVA EL ORDEN DE ESE JUEGO DEL OLVIDO QUE ES UNA MANÍA DEL SER HUMANO Y ESPECIFICAMENTE DEL POETA EL CREAR RUTAS INTERIORES QUE NOS CONDUCEN A LA INFANCIA … LO MISMO CREO QUE LO DECÍA RILKE EN UNA DE SUS HERMOSAS CARTAS A UN JOVEN POETA QUE CUANDO LA REALIDAD RESULTA POBRE NO HAY NADA MEJOR QUE RECOBRAR ESE TESORO QUE ES LA INFANCIA. BUENO TE ACLARO LAS CITA SON EVOCACIONES POR EFECTO DEL OLVIDO QUIZAS ELLOS NUNCA LA HAN PRONUNCIADO Y LO QUE TE DIGO SEA PARTE DE LA FICCION DE MI MEMORIA

  2. Muy bueno, elojonocturno. Emotivo y universal, como la tristeza.

    ¡Un saludo!

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