Aclaración: Minita: palabra del lunfardo argentino. En este texto hace referencia a toda mujer patriarcal
Anoche fui al cine con un cavernario posmo, y no supe que lo era hasta que advertí que para impresionarme había elegido el modo imperativo en sus diálogos
-Atendé el teléfono, contestáme que te estoy llamando. Contestá che! (Mensaje enviado por él antes de salir).
En ese momento comenzó a diluirse ese entusiasmo que me había embriagado alguna vez. El hecho es que el tipo no había sido así hasta que acepté su cinéfila invitación. El uso del modo imperativo fue in crescendo a largo de la noche, además de los tortuosos comentarios acerca de la colectividad de ex novias, a las que llamaba “minitas”.
-Soy feminista voy a denunciarte por mal uso del lenguaje y por venderme el personaje de tipo comprensivo e intelectual.
No hay nada mejor que la aparición de mi “locura” para que huyan al instante, pero no tuve esa suerte; el homínido dejó resbalar un destello estelar a través de sus ojos brillantes de baba, y agregó:
-Me encanta, estás re loca. Nos entendemos bien vos y yo, eh!
Supe que era el principio del fin. Me retiré en medio de la película y su perverso amor corrió detrás de mi demencia.
Nos fuimos. En el auto encendió su notebook y me mostró un par de imágenes publicitarias de décadas pasadas, muy machistas, a tal punto que hoy estarían prohibidas.
-Las mujeres nos necesitan y se quejan encima. Murmuró el ganso enmohecido.
- Las mujeres tenemos muchos defectos, le dije, sería mejor que te presente un amigo.
Ese fue el fin, obviamente.
Pero no para mí, el troglodita había abierto una puerta hacia mis laberintos conceptuales. En mi cabeza hacían eco sus palabras, junto a las imágenes publicitarias añejas, que décadas pasadas ilustraban un rol impuesto a las mujeres desde la desigualdad. ¿Podemos responsabilizar solamente a los hombres? Creo que no, sobre todo teniendo en cuenta que las primeras feministas fueron cuestionadas también por las mujeres (señoras católicas y caóticas). Además, si no hubiera sido por la aparición de mujeres que comenzaron a pensar la realidad de otro modo, los derechos conquistados seguirían siendo una utopía. Entonces, ser mujer se diferencia bastante del invento de “señora”, “minita”, “putita”, “perra”, “dama” etc. Parece que los varones se han acostumbrado a relacionarse con esos significantes relegando al género femenino a un lugar construido religiosamente. Parece también que a muchos y a muchas les conviene esa retroalimentación. La minita consume Arjona, peluches, boliches, gimnasios pseudo milagrosos y estampitas del santo consumo. Su mejor lectura posible es el último libro de autoayuda, y la mayor de sus transgresiones es haber conseguido esa ocupación remunerada en el multimedio más cercano a su dignidad invisible. El macho, para satisfacer su inseguridad se esconde tras el “dime que no” esquizoide de Arjona o la palidez de “su” mujercita sin minifalda –que sólo para él- se verá mejor.
¿Y qué hacemos con esto? Quemamos en la hoguera a todos los machos inseguros? ¿Nos punkeamos frente a toda minita? Mejor pensar, aunque no sea tan redituable, mejor pensar que ser feminista no es quemar en la hoguera a todos los tipos, a ver si así comprenden que una minita no es ni la mínima parte de una mujer.



Bien dicho, no se por qué?( aunque ya no busco las respuestas, me contento solo con darme cuenta) pero como dice un psicólogo amigo, el machismo (los hombres) lo tenemos siempre al acecho y hay que darle pelea continuamente. Nos encanta ser únicos, sin embargo somos todos del mismo barro, bue.. por lo menos es lo que yo creo. Muy bueno y gracias por compartir. Saludos.
Sí, aunque no sólo los hombres son machistas! Muchas gracias por leer y decir al respecto. Siempre valiosos tus comentarios. Abrazo.
Muy interesante reflexión mejor escrita aun. Opino como el amigo de Nanky, quiza uno de sus personajes. El machismo parece algo ancestral que parece escondido en algún rincón oscuro que a veces asoma con nuestras inseguridades para salvar nuestro orgullo mal herido. Debemos estar muy atentos para no caer en ese recurso fácil y engañoso. Esto es en el caso de los hombres mas “evolucionados”. Luego están los ejemplares de homo cavernario que tu comentas. Ellos simplemente lo blanden como parte de su atractivo y aun no han llegado a entender la esencia de las mujeres y a eso ayudan muchas de ellas, las peores y mas extrañas machistas que nunca conocí.
Felicidades de nuevo, un placer leerte.
Hola Pedro: Muy interesante y sabia tu interpretación. Muchas gracias por comentar, un gusto estar en contacto con hombres inteligentes y creativos como vos y Nanky. ¡Saludos desde Argentina!
Jjajajaj, muy bueno.
Prendo llamas ¿no hay más machismo en ciertas mujeres que en muchos hombres?
Esto, claramente, no desmiente todo lo otro: mientras tantas se dejen poner en ese lugar habrá tan poco que hacer….
Saludos buen relato!
Hola Nicolás:
Me alegra que te guste el relato. Coincido con vos
Un abrazo y gracias por leer y decir !
Manifiesto Feminista :O